Flores de corte

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Las plantas ornamentales destinadas a flor cortada más importantes en España son la rosa, el clavel y el gladiolo. Corresponden a familias diferentes y sus necesidades en cuanto a suelo y necesidades fertilizantes no son las mismas, sin embargo el aprovechamiento a las que se las destina: la flor, hace que haya una serie de características comunes. Las flores de corte se venden en manojos, en bouquets con follaje verde de corte u otras flores acompañantes. Esta producción es específica, pertenece también a lo que hoy se llama industria de flores de corte y plantas. El trabajo en el área de flores y de plantas, emplea aspectos especiales de la floricultura, como el espaciamiento, pinzado, poda, desbrotado, fertilización, tutorado, para una óptima cosecha de flores u obtención de planta en macetas; tratamientos post-cosecha como los químicos, almacenaje en agua y frío, preservación, empaque. En Australia y Sudáfrica, algunas especies se cosechan silvestres para el mercado de flores de corte.

Edafologia[editar]

Respecto a las necesidades edafológicas, se adaptan en general a todo tipo de suelos con preferencia por los suelos medioligeros, con un buen drenaje y aireación. Estos suelos se caracterizan por ser muy permeables y con débil capacidad de retención de nutrientes, ante todo nitratos, que se pierden por lavado a capas profundas no alcanzables por las raíces o a las aguas subterráneas, como consecuencia se produce una deficiente absorción de nitrógeno y la contaminación de aguas subterráneas. Por ello es recomendable la aplicación de un abono de liberación lenta que libera los nutrientes a medida que la planta los necesita. Los abonos de liberación lenta maximizan la absorción de nitrógeno, al mismo tiempo que tienen muy bajo efecto salinizante, aspecto muy importante en ornamentales, donde es esencial que las hojas y flores no presenten necrosis o cualquier otro daño que las devalúe en el mercado. El valor de pH óptimo está entorno a los 6-7,5 (rosal, clavel y gladiolo), es decir suelos neutros o ligeramente ácidos. Es por tanto importante aplicar abonos de efecto no alcalinizante.

Las flores de corte pueden venderse sueltas o en manojos.
Nutrición[editar]

Las necesidades nutritivas del rosal no son constantes a lo largo de todo el ciclo, hasta que aparece el botón floral la necesidad de nutrientes es baja ya que la planta aprovecha las reservas acumuladas. El momento de máximas necesidades se produce en el momento de crecimiento de tallos y hojas, hasta que se produce el corte de la flor, en este momento vuelve a haber una disminución en las necesidades nutritivas hasta que se vuelven a desarrollar los tallos. La relación de equilibrio más adecuada es una relación 1:1 de N:K. El clavel, al igual que el rosal, tiene altas necesidades nutritivas y la relación nutritiva más adecuada es también 1:1 de N:K. En invierno aumentan los requerimientos de potasio desplazándose la relación N:K a 1:1,2. La carencia de nitrógeno se traduce en un retraso del desarrollo de las plantas, retraso de la floración, entrenudos cortos, brotaciones débiles y flores pequeñas. El clavel se cultiva preferentemente sobre suelos arenosos, este aspecto, junto con la necesidad de riegos de alta frecuencia, conduce a importantes pérdidas de nutrientes (principalmente de nitrógeno); por ello es importante aplicar de fondo abonos de liberación lenta que además, gracias a su acción de liberación progresiva, también evitan excesos nocivos de nutrientes en el suelo. Así por ejemplo, un exceso de nitrógeno se traduce en una mayor sensibilidad a las enfermedades, mayor porcentaje de flores estalladas y aumento de brotaciones axilares. El fósforo, si bien requerido en dosis inferiores, es esencial ante todo en las primeras etapas de desarrollo, ya que potencia el crecimiento de las raíces. El potasio mejora el aspecto del clavel y aumenta el vigor de las plantas, su carencia ocasiona la formación de tallos débiles de escasa consistencia y flores pequeñas. En la planificación del abonado del gladiolo hay que tener en cuenta que el primer mes, mes y medio, la planta se alimenta del cormo (bulbo), por lo que el abonado se puede retrasar hasta el momento que la planta ha desarrollado la cuarta hoja. El gladiolo es un cultivo exigente en nitrógeno, aunque es importante no aportarlo en exceso ya que puede provocar enfermedades, ante todo de Fusarium. El exceso de nitrógeno además favorece un desarrollo excesivo de la vegetación en detrimento del tamaño de las inflorescencias y en las variedades que tienen tendencia a arquearse se acentúa este problema. Por otra parte, la carencia de nitrógeno se traduce en un menor número de flores y en inflorescencias más pequeñas, en casos extremos las hojas se decoloran y amarillean. El fósforo juega un papel muy importante, siendo fundamental que se aplique en una relación equilibrada con el nitrógeno. Los síntomas también se pueden detectar por la coloración violácea de las hojas.

Referencias[editar]