Félix María Calleja del Rey
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Félix María Calleja del Rey Bruder Losada Campaño y Montero de Espinosa (Medina del Campo, 1 de noviembre de 1753 - Valencia, 24 de julio de 1828), fue un destacado militar y político español, I Conde de Calderón, 2º Jefe Político Superior de Nueva España desde el 4 de marzo de 1813 hasta el restablecimeinto del absolutismo y 47º virrey de la Nueva España, desde 1814 hasta el 20 de septiembre de 1816, durante la guerra de independencia de México. Se distinguió por sus métodos expeditivos contra la insurgencia, a la que prácticamente desarticuló, tanto antes de ocupar el cargo de Virrey, como al frente de éste.
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[editar] Biografía
[editar] Primeros años
Ingresó a temprana edad en el servicio de las armas, distinguiéndose por su inteligencia y especializándose en cartografía militar. Participó en la fracasada expedición a Argel de 1775. Siendo teniente, intervino en la reconquista del puerto menorquín de Mahón en 1782 y, ese mismo año, en el mes de septiembre, se encontraba entre las tropas que sitiaron infructuosamente Gibraltar.
Capitán y director del Colegio Militar de El Puerto de Santa María desde 1784 hasta 1788, Félix María Calleja del Rey llegó a México en 1789 acompañando al II Conde de Revillagigedo, cuando este tomó la posición de virrey. Hombre de gran seriedad y rigor, Calleja ostentó en un primer momento el cargo de capitán de infantería en el regimiento de Saboya, que cambió por el del regimiento de Puebla. Luego fue promovido a comandante de la brigada de infantería de la Intendencia de San Luis Potosí. Bajo el gobierno del virrey Miguel José de Azanza, reprimió con severidad las rebeliones de este sector del virreinato. También luchó contra indios de las praderas y los filibusteros anglo-americanos que se infitraban en el lejano y casi despoblado territorio tejano. Bajo sus órdenes estaba el entonces comandante Ignacio Allende, que posteriormente se convertiría en uno de los héroes de la Independencia mexicana. El 26 de enero de 1807 contrajo matrimonio con doña Francisca de La Gándara, hija de don Manuel Jerónimo de la Gándara, dueño de la hacienda de Bledos. En la Iglesia de San Sebastián de San Luis Potosí, bendijo el matrimonio Mateo Braceras, cura del lugar; y fueron padrinos el coronel don Manuel José Rincón Gallardo y doña Ignacia de la Gándara.
[editar] Campaña contra los independentistas mexicanos
El ejército insurgente, después de la exitosa y relativamente breve campaña en 1810, a las órdenes del cura Hidalgo, decidió retirarse hacia Valladolid. Ante los increíbles y vandálicos excesos cometidos por los rebeldes de Hidalgo, el virrey Francisco Javier Venegas ordenó a Calleja, ahora brigadier de la división de caballería, marchar a la Ciudad de México en su auxilio. En las planicies de Aculco, se enfrentó por primera vez con los insurgentes, derrotándolos por completo. Las deserciones fueron cuantiosas y fueron capturados unos seiscientos rebeldes, así como armamento y otras pertenencias. Miguel Hidalgo, apresado, fue llevado a consejo de guerra, sentenciado y fusilado. Como recompensa por su victoria, el teniente general Félix María Calleja fue intitulado conde de Calderón.
Después de eso reconquistó Guanajuato y, a principios de 1811, Guadalajara.
Calleja derrotó decisivamente a los insurgentes en la batalla de Puente de Calderón, infringiendo terribles bajas a los rebeldes. El remanente de sus fuerzas viajó hacia el norte del país, donde los principales líderes serían capturados. Las 4.000 tropas de Calleja se convertirían en la base de leales a la Corona, peleando contra López Rayón y el cura Morelos.
[editar] Virrey de la Nueva España
Después de fracasar en el sitio de Cuautla, que Morelos logró romper después de casi dos meses, Calleja regresó a la ciudad de México. Su casa se convirtió en centro de reunión de los descontento con el Jefe Político Superior Venegas, a quien consideraban incapaz de someter a los rebeldes. El 28 de enero de 1813 recibió el cargo de Jefe Político Superior, en reemplazo de Venegas, pero no tomó posesión hasta el 4 de marzo.
Con la actividad, energía y capacidad que lo caracterizaban, se puso manos a la obra para reorganizar el gobierno virreinal, la Hacienda pública en bancarrota y el ejército mal pertechado, al que se debían varias soldadas. Calleja confiscó las propiedades de la Inquisición, abolida en España por la constitución de Cádiz de 1812. Entre otras medidas, solicitó un préstamo de dos millones al sector comercial e hipotecó las alcabalas. Con el dinero obtenido organizó un ejército poderoso y bien equipado, pagado y disciplinado, que llegó a los 39.000 hombres, además de 44.000 milicianos distribuidos entre la población civil. También restableció el libre comercio y reorganizó el servicio postal, interrumpidos ambos por los ataques de los insurgentes.
Mientras tanto, Morelos continuaba sus campañas por el sur del país, buscando al mismo tiempo una base política para su movimiento. En 1814 proclamaría una constitución en el Congreso de Apatzingán. Con la llegada del Deseado Fernando VII, se restableció la normativa imperante hasta 1808, y se abolió la constitución de Cádiz. Con esto Calleja del Rey pasó de ser Jefe Político Superior de Nueva España a ser Virrey de la Nueva España, con una jurisdicción territorial muchísimo más amplia.
El 22 de diciembre de 1815, con el fusilamiento de Morelos, la rebelión parecía llegar a su fin. Sin embargo, gracias a la resistencia de caudillos como Vicente Guerrero (único que se mantuvo en pie de guerra durante toda la insurgencia), el movimiento independentista no se extinguió por completo.
Calleja fue un hombre brillante y resuelto, pero de escasos escrúpulos, que no se detuvo ante nada para acabar con los rebeldes. Permitió a sus comandantes numerosos abusos, siempre y cuando sirvieran con efectividad a la causa realista, y fue profundamente odiado por sus contemporáneos. Amigo y protector de Agustín de Iturbide, Calleja y sus medidas brutales, hábilmente exageradas por los insurgentes, provocaron a la postre un rebrote rebelde. La gente comenzó a ver en estos actos una muestra de la injusticia del gobierno realista. Algunos de los mismos realistas, temerosos de perder sus elevadas y lucrativas posiciones con tan enérgico virrey, lo acusaban de ser la causa principal por la que seguían en armas algunas partidas de insurgentes después de la muerte de Morelos.
Las quejas contra el gobierno de Calleja fueron escuchadas en Cádiz, por lo que fue relevado del gobierno virreinal el 20 de septiembre de 1816.
[editar] Regreso a España
A su regreso a España en 1818, se le concedieron las más altas distinciones militares, las grandes cruces de Isabel la Católica y San Hermenegildo, y el título de Conde de Calderón. Reconociendo su saber hacer, fue asimismo nombrado capitán general de Andalucía y gobernador de Cádiz (1819), y el Rey le encargó, a iniciativa del marqués de Casa Irujo, la organización de un ejército para la reconquista de los territorios ultramarinos de España. Este ejército, al mando del conde de La Bisbal, sería el que se alzaría en Las Cabezas de San Juan (Sevilla) el 1 de enero de 1820, dando inicio al Trieno Constitucional y acabando con cualquier esperanza de restaurar el dominio espanol en América.
Hecho prisionero por Rafael de Riego, Calleja permaneció encarcelado en Mallorca hasta la restauración absolutista de 1823, en que volvió al servicio como capitán general de Valencia, cargo que ocupó anteriormente el también absolutista Francisco Javier Elío, y que él ocuparía hasta el momento de su muerte en 1828.
| Predecesor: Francisco Javier Venegas de Saavedra |
Jefe Político Superior de Nueva España 1813 - 1814 |
Sucesor: ----- |
| Predecesor: ----- |
Virrey de la Nueva España 1814 - 1816 |
Sucesor: Juan Ruiz de Apodaca |


