Erich Priebke
Erich Priebke, (Hennigsdorf, Alemania; 29 de julio de 1913) fue un Hauptsturmführer en la SS y es uno de los últimos criminales de guerra nazi en vida. Es tristemente célebre por haber sido asistente de Herbert Kappler,[1] que comandó la Masacre de las Fosas Ardeatinas, en la que murieron 335 italianos. Al finalizar la guerra, escapó hacia la Argentina, viviendo por un breve tiempo en Buenos Aires y luego radicándose en Bariloche.
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[editar] Masacre de las Fosas Ardeatinas
El 23 de marzo de 1944, miembros de las resistencias italianas, del Partito d'Azione (Partido de Acción), mataron a 31 soldados alemanes pertenecientes a una compañía de la policía militar SS con una bomba oculta en un carro de basura mientras marchaban en formación por la Vía Rasella de Roma volviendo del campo a su cuartel tras realizar maniobras; también murieron dos civiles italianos.
Hitler se enteró del suceso y mandó ejecutar como represalia 10 italianos por alemán muerto, aunque al final se redondeó la suma a 335 civiles. Se eligió a Herbert Kappler para confeccionar la lista que se realizó con presos condenados a muerte en espera de ejecución, presos en espera de juicio pero cuya sentencia conllevaría la pena de muerte, 75 judíos detenidos en espera de recibirse la orden de deportación a campos de exterminio y personas recientemente acusadas de terrorismo pero dejadas en libertad por falta de pruebas. Los presos se encontraban en diversas cárceles romanas que dependían del mando militar alemán, de las SS, del gobierno italiano y de una formación paramilitar fascista. El 24 de marzo, el teniente Priebke y Karl Hass, también de la SS, con camiones facilitados por el ejército alemán, llevaron a los seleccionados a las Fosas Ardeatinas, unas minas abandonadas en el extraradio de Roma, y los introducían en ellas en grupos de a 5, ejecutándolos con tiros en la nuca. Dinamiteros del ejército alemán sellaron a continuación las entradas a las minas.
[editar] Escape a América del Sur
Luego de la guerra, Priebke escapó con la ayuda del grupo ODESSA, primero de un campo de prisioneros inglés ubicado al noreste de Italia en 1946 y de allí a la Argentina. Pasó un muy breve tiempo en Buenos Aires y luego viajó hacia donde sería su lugar de residencia por más de medio siglo, Bariloche. Priebke fue ayudado por otro ex-miembro de las SS, Reinhard Kopps.
[editar] Bariloche
Cuando Priebke se radicó en Bariloche comenzó a dirigir el Instituto Cultural Germano Argentino Bariloche, y su colegio primario y secundario, el Instituto Primo Capraro.
En esa ciudad, aquellas dos instituciones son de suma importancia, y rápidamente Priebke comenzó a ganarse el afecto de la comunidad. Su nombre Erich fue cambiado a Erico, como se lo conoció por muchísimos años. Con el correr de los años Priebke fue adquiriendo más importancia. Era considerado como un vecino ejemplar, y por sus actividades en el Capraro, se transformó un pilar de la sociedad barilochense.
En 1991, su participación en la masacre de Roma fue denunciada en el libro El Pintor de la Suiza Argentina, de Esteban Buch, junto con la historia de otros nazis radicados en Bariloche desde los años cincuenta.[2]
Sam Donaldson, un periodista cazanoticias, había estado tras los pasos de Kopps, y al entrevistarlo y mencionar que era un criminal de guerra, Kopps reveló que el verdadero criminal de guerra no era él, sino Priebke, delatando a su connacional, cuyo destino hasta ese momento era desconocido. El ínteres de Donalson se trasladó a una presa mayor, Erich Priebke, autor ejecutivo de la masacre de las Fosas Ardeatinas en Roma, Italia.
En 1994, 50 años después de la masacre, Priebke fue ubicado después de un trabajo arduo basado en el libro de Buch,[3] y forzado a una entrevista en la calle por el periodista estadounidense Sam Donaldson de la cadena de noticias ABC.
Priebke consideró que no era ya un riesgo referirse al incidente y reconoció su autoría en los asesinatos en Italia demostrándo un cierto grado de lamentación por los hechos ocurridos alegando que recibió órdenes superiores y su deber era ejecutarlas. Al ser interpelado como un criminal de guerra, Priebke terminó abruptamente la improvisada entrevista.
El impacto que causó en la sociedad de Bariloche fue enorme, tal que cuando en 1994 se destapó su pasado gran parte de la sociedad se resistió a creerlo. Inclusive un periódico local realizó una campaña a favor de Priebke, en la que se resaltaban las acciones de bien llevadas a cabo por él, y poniendo en duda que un afable abuelo y ciudadano ejemplar hubiera cometido los crímenes de los que se le acusó. La situación fue muy delicada, pues gran parte de la sociedad en principio se negó a aceptar que uno de sus vecinos más significativos hubiese cometido los crímenes de guerra denunciados, aunque en forma gradual se fue imponiendo el convencimiento de lo que verdaderamente sucedió.
La difusión de esta información despertó la ira de muchos italianos supervivientes que todavía no había podido olvidar el criminal incidente y a partir de allí comenzó un proceso de extradición que fue concedido y que concluiría en su enjuiciamiento cuatro años después.
Finalmente, después de numerosas apelaciones en marzo de 1998, Priebke fue condenado a cadena perpetua pero debido a su avanzada edad y a las leyes italianas actualmente cumple un arresto domiciliario en Italia.
Reinhard Kopps, ex-agente SS de la Abwehr y sobre quien se sospechaba había participado en deportaciones en Albania y que usaba el nombre de chapa de Juan Reinhard Maler falleció el 12 de septiembre de 2001 en Bariloche.
[editar] Referencias
- ↑ http://historia.libertaddigital.com/diez-italianos-por-un-aleman-1276238056.html
- ↑ Esteban Buch, El pintor de la Suiza Argentina, Buenos Aires, Sudamericana, 1991, ISBN 978-950-07-0663-6
- ↑ Véase el ep.4 de la serie Nazi Hunters, http://www.dailymotion.com/video/xt6x0f_chasseurs-de-nazis-episode-4-erich-priebke_news