El barco ebrio

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«El barco ebrio» («Le Bateau ivre» en el original francés) es un poema en verso de 100 líneas escrito por el poeta francés Arthur Rimbaud, a los 17 años en el verano de 1871 en la casa de su niñez en Charleville al norte de Francia.

Rimbaud incluyó el poema en una carta enviada a Paul Verlaine en septiembre de 1871 para presentarse ante Verlaine. Poco después, se le unió a Verlaine en París donde se convirtió en su amante.

Desarrollo[editar]

El poema fue organizado en series de 25 estrofas de cuatro versos alejandrinos con un esquema de rima ABAB. Está entrelazado alrededor de las visiones delirantes de un bote epónimo, perdido y hundido en el mar. Se consideró revolucionario en el uso de las imágenes y el simbolismo. Uno de los más largos poemas en la obra de Rimbaud, abre con la siguiente estrofa de cuatro versos:

Comme je descendais des Fleuves impassibles,
Je ne me sentis plus guidé par les haleurs :
Des Peaux-Rouges criards les avaient pris pour cibles
Les ayant cloués nus aux poteaux de couleurs.
Mientras descendía por Ríos impasibles,
sentí que los remolcadores dejaban de guiarme:
Los Pieles Rojas gritones los tomaron por blancos,
clavándolos desnudos en postes de colores

El biógrafo de Rimbaud Enid Starkie describe el poema como una antología de memorable imágenes y líneas. La voz es la misma de un bote ebrio. El bote habla de cómo se llena de agua, y por lo tanto “ebrio”. Hundido a través del mar, el bote describe un viaje de variadas experiencias que incluyen vistas de lo más puras y trascendentales (l’éveil jaune et bleu des phosphores chanteurs, «y el despertar amarillo y azul de los fósforos cantores») y al mismo tiempo de lo más repelente (nasses - Où pourrit dans les joncs tout un Léviathan, «trampas en las que se pudre en los juncos todo un Leviatán») El matrimonio entre el jubilo y la decadencia, la sinestesia, y el elevado asombro convirtió a este poema de 100 líneas la materialización de la teoría juvenil de que el poeta se convierte en profeta, un ser vatídico, a través del desorden de los sentidos. A estas atracciones se le agregan las alejandrinas de un inmediato atractivo aural: Fermentent les rousseurs amères de l’amour! («fermentando las amargas pinceladas del amor»).

El acrecentado asombro del bote (y lectores) llega a un punto culminante en las líneas 88-89: Est-ce en ces nuits sans fonds que tu dors et t’exiles / Million d’oiseaux d’or, ô future Vigueur? («¿Es en estas noches sin fondo en las que te duermes y te exilias, millón de pájaros de oro, oh Vigor futuro?»)[1] Luego de la visión se pierde y se rompe el hechizo. El orador, aún un bote, desea la muerte (Ô que ma quille éclate! Ô que j’aille à la mer! «¡Oh, que mi quilla estalle! ¡Oh, que yo me hunda en la mar!»). Las grandiosas aspiraciones han engañado, dejando agotamiento y una sensación de encarcelamiento. De esta forma, El barco ebrio prolépticamente recapitula la carrera como poeta de Rimbaud, la cual se disipó cuando descubrió que el verso no podía ofrecer el entendimiento universal y la armonía que pareció dar cuando él era más joven. « El barco ebrio» se mantiene como una de las gemas de la poesía francesa y la carta de presentación de Rimbaud. Vladimir Nabokov lo tradujo al ruso.

Referencias[editar]

  1. Schmidt

Enlaces[editar]