Eduardo Blanco (escritor)

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Eduardo Blanco.

Eduardo Blanco (n. Caracas, 25 de diciembre de 1838 - m. Caracas 30 de junio de 1912) Hijo único de José Ramón Blanco y Toro y María Eugenia Acevedo fue el autor de dos obras emblemáticas de la literatura venezolana. Se tienen muy pocos datos sobre su vida.

Nace en Caracas el 25 de diciembre de 1838 y estudia en el colegio "El Salvador del Mundo". Vive su juventud entre desórdenes civiles y elevados ideales heroicos.

A los 20 años se incorpora al ejército y se une al cuerpo de edecanes del General Páez entre 1861 y 1863.

En 1875 se da a conocer como escritor con los cuentos Vanitas Vanitatum y El Número Ciento Once, ambos publicados en el semanario La Tertulia, y la novela Una Noche en Ferrara, en donde abunda lo exótico y lo fantástico. También colabora con publicaciones literarias y políticas como El Cojo Ilustrado (1896), La Entrega Literaria (1882) y La Causa Nacional (1889).

El acercamiento de Blanco a lo autóctono y romántico se produce cuando publica Venezuela Heroica (primera edición en 1881 y la 2 en 1883), Zárate y Cuentos Fantásticos (1882), Las Noches del Panteón (1895), Fauvette (1905) y Tradiciones épicas y Cuentos Viejos (1914).

Entre 1900 y 1901 es ministro de Relaciones Exteriores. Durante la presidencia de Cipriano Castro, entre 1903 y 1906, desempeña el cargo de ministro de Instrucción Pública. En 1911 fue galardonado como escritor nacional.

El 30 de junio de 1912 muere en su ciudad natal.

Características de la Epopeya romántica[editar]

La Epopeya Romántica, es un género poético que se caracteriza por la majestuosidad de su tono y su estilo. Relata sucesos legendarios o históricos de importancia nacional o universal. Por lo general se centra en un individuo, lo que confiere unidad a la composición.

A menudo introduce la presencia de fuerzas sobrenaturales que configuran la acción, y son frecuentes en ella las descripciones de batallas y otras modalidades de combate físico.

Las principales características del género son la invocación de las musas, la afirmación formal del tema, la participación de un gran número de personajes y la abundancia de parlamentos en un lenguaje elevado. En ocasiones ofrece detalles de la vida cotidiana, pero siempre como telón de fondo de la historia y en el mismo tono elevado del resto del poema.

Los caracteres épicos de "Venezuela Heroica" ya los hemos visto en las características que hacen de esta obra una representación de la historia romántica. Ahora cabría pregunta: ¿Por qué algunos ven en "Venezuela Heroica" caracteres propios de la epopeya?.

La epopeya romántica que se presenta en "Venezuela Heroica" se caracteriza por el uso de epítetos y hipérboles como recursos necesario para la ampliación del tiempo y el espacio de los acontecimientos.

En esta obra, existe una exaltación de los héroes venezolanos y de sus hazañas en relación con su entorno humano; también se reflejan hechos importantes de la historia venezolana como son cada una de las batallas que el autor coloca en casa uno de los cuadros que conforman la "Venezuela Heroica".

Las narraciones de la historia en la "Venezuela Heroica" se presentan como un poema épico en prosa, por ejemplo en el capítulo III del cuadro de "La Victoria" nos encontramos lo siguientes: " ¡¡libertad!! ¡¡libertad!! Cuánta sangre y cuántas lágrimas se han vertido por tu causa...! y todavía hay tiranos en el mundo!.

Otro aspecto importante de señalar sobre las características de la epopeya en la "Venezuela Heroica", es que a menudo los acontecimientos son agrandados mediante la comparación con hechos ocurridos en el pasado dándole mayor dimensión, en el canto "La Victoria" la ciudad es comparada con lugares que fueron teatros de grandes acontecimientos como "Troya"; Boves es comparado con terribles conquistadores asiáticos; Ribas es un dios Olímpico, cuando se prepara para el combate con Boves el autor lo define de la siguiente manera: " el Jaguar de las Pampas va a medirse con el León de las cierras; son dos grandes gigantes que rivalizan en pujanzas y que por primera vez van a encontrase".

Trivia[editar]

En 1896, Eduardo Blanco posó para el pintor Arturo Michelena para su cuadro Miranda en la Carraca.