Cuatro tigres asiáticos

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Cuatro tigres asiáticos
Chino
 - Chino tradicional: 亞洲四小龍
 - Chino simplificado: 亚洲四小龙
 - Mandarín Pinyin: Yǎzhōu sì xiǎo lóng
Coreano
 - Hangul: 아시아의 네 마리 호랑이
 - Significado Literal: Tigres Asiáticos

East Asian Tigers.png

Horizonte de la Isla de Hong Kong, tomado de Tsim Sha Tsui, Kowloon, Hong Kong
Una zona de Seúl, capital de Corea del Sur.

Se conocen como los cuatro tigres asiáticos a una generación de nuevos países industriales que se localizan en Asia (Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán) y que, entre 1960 y 1990, mantuvieron altas tasas de crecimiento e industrialización.

Características[editar]

Entre 1945 y 1990, en el contexto de la Guerra Fría, se los comenzó a ver como potencias. Los principales países que se han desarrollado tan vertiginosamente —Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán— demostraron un crecimiento en calidad, cantidad y bajo precio en sus productos alcanzando mercados internacionales. A mediados de 1950, apuntaron a los avances tecnológicos y a políticas sustitutivas de importación, orientándose luego a las exportaciones. Estos países han cambiado paradigmas mundiales.

Parte del éxito de estos países, se ha basado en:

  • La abundancia de mano de obra.
  • Salarios bajos (Con largas jornadas de trabajo).
  • La carencia de derechos laborales.
  • La creación de las zonas francas portuarias, donde las empresas están exentas de impuestos, de aranceles aduaneros y se les ofrece una legislación especial en materia laboral (como, por ejemplo, limitación de derechos sindicales), además de mejoras de infraestructura a cargo del Estado.[1]
  • La fuerte inversión estatal y el desarrollismo dirigido, llevando la contraria al FMI (ver Ha-joon Chang).

Estos factores han contribuido a la deslocalización de muchas empresas e industrias, concentradas en países desarrollados, que no necesitaban mano de obra cualificada, por lo que han trasladado sus sedes a estos lugares.

En poco tiempo, los países del sudeste asiático pasaron a ser países de escaso crecimiento como contrapartida de bajos salarios de los trabajadores, lo cual resultó atractivo para empresas extranjeras que se instalaron en la región. La inversión favoreció el resurgimiento de la economía, pero siempre y cuando éstas tendieran a los intereses nacionales, a la competitividad y a las expectativas del empresariado local.

Este avance tuvo efectos en cada uno de los países. En Corea, existe un fuerte proteccionismo al sector industrial respecto de la competencia extranjera e incluso al ingreso de capitales. En Hong Kong (antigua colonia británica, ahora perteneciente a China), las inversiones extranjeras dentro del proceso de modernización tuvieron un marcado control por parte del Estado. En Singapur, las multinacionales ocupan un fundamental que no se da en el resto de la región. En Taiwán, las industrias mecánicas y petroquímicas consideradas estratégicas pertenecen a empresas públicas, controlando que las importaciones no sean mayores que las exportaciones.

Debido a la limitación de tierras y recursos naturales, el crecimiento general no podía apoyarse en la exportación de productos primarios, constituyendo la industria el sector clave a estimular tanto en las importaciones como en las exportaciones. Se ha sostenido que estos países constituyen un modelo de desarrollo exitoso para los países pobres, pero esta idea es criticada por quienes sostienen que el crecimiento de los «cuatro tigres» se debió a la estrategia de contención adoptada por Estados Unidos en la Guerra Fría. Según esta hipótesis, los Estados Unidos habrían permitido y estimulado el desarrollo de los «cuatro tigres» con fuerte inversión monetaria, como un medio propagandístico para mostrar el éxito del capitalismo en contraste con otros países de la región dominados por el comunismo, en tanto que, a otros países del tercer mundo donde esa estrategia no era necesaria, Estados Unidos les habría impedido alcanzar ese nivel de desarrollo.[2]

Actualidad[editar]

En el siglo XXI, ya recobrados de la crisis financiera de 1997, los productos manufacturados en estos países se han posicionado firmemente en el mercado internacional aunque la atención ha ido cambiando de puesto cada vez más a otras economías asiáticas que están experimentando actualmente la transformación económica.

Diferencias entre sí[editar]

Las diferencias dominantes incluyen niveles iniciales de la educación y del acceso a los mercados mundiales (en términos de infraestructura de transporte y tener acceso a costas y ríos navegables, los cuales son esenciales).

Los "Tigres Menores"[editar]

Más adelante, comienzan a desarrollarse otros países del sudeste asiático, los llamados “tigres de segunda generación” o “pequeños dragones’. Iniciaron más tardíamente su camino a la industrialización pero tomaron a los nuevos países industrializados como modelo. Ellos son Malasia, Indonesia, Tailandia (de los cuales se afirma que fueron “inventos” de Japón por el volumen de sus inversiones) y Filipinas. Forman parte, junto con Singapur y Vietnam, de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Gran parte de los productos electrónicos japoneses son montados en alguno de estos países, con salarios bajos, jornadas de trabajó de diez horas, seis días por semana y pocos beneficios sociales para los trabajadores. En todos ellos se manufacturan tecnologías de punta. Y, si en un comienzo fueron los productos textiles, plásticos y juguetes los que más se exportaban, ahora son los correspondientes a la industria electrónica y las tecnologías de ¡a información. J. Anzano (2011). “Japón y el área del Pacífico: impacto económico en la actual economía global” (Temario de oposiciones de Geografía e Historia)

Malasia fue el país que tuvo un crecimiento más rápido. El nivel de pobreza se redujo considerablemente, al igual que las diferencias de ingreso por pertenencia étnica. Indonesia y Tailandia mejoraron la producción industrial, la agrícola, así como los ingresos provenientes del turismo. En algunos de los “pequeños dragones’ hay importantes conflictos sociales asociados al tinte autoritario de sus gobiernos y a las malas condiciones laborales, como también a conflictos étnicos. Estos aspectos son la otra cara de la moneda del éxito económico. Malasia transformó su economía en treinta años. Cambio las riquezas naturales por la fabricación de chips y por modernos y fabulosos edificios de Kuala Lumpur, su capital. A pesar de contar con interesante reservas de petróleo, gas y abundantes recursos forestales (madera dura) más de dos tercios de sus exportaciones son productos terminados, como automóviles, electrónicos, telas y alimentos. En Indonesia, la agricultura sigue siendo el primer sector en términos de ocupación: arroz, coco, copra, aceite de palma, cacao, café y caucho natural. Es además el mayor exportador de madera y productos de madera del Sudeste Asiático. Es rica en recursos minerales y energéticos ya que dispone de grandes reservas de hidrocarburos y carbón, lo que le sitúa como el mayor productor mundial de gas natural. También es uno de los mayores productores mundiales de estaño, cobre, bauxita, hierro, oro y plata. El sector manufacturero, en continua expansión y diversificación, se ha convertido en el más dinámico de la economía, ayudado por el turismo, que también ha crecido de forma notable en la primera década del siglo XXI, especialmente en el entrono de Bali. La economía de Tailandia basada tradicionalmente en exportaciones de productos agrícolas, se fue transformando en una de las más diversificadas del sudeste asiático. En la década de los 70 la activa promoción para atraer inversiones extranjeras creó un sector industrial basado en sustitución de importaciones, mientras que las exportaciones se orientaron hacia el sector manufacturero, basado en mano de obra intensiva tales como textiles y vestimenta. Tras la crisis de los noventa y en la actualidad Tailandia experimenta un rápido crecimiento en bienes de alta tecnología tales como accesorios para informática y automóviles, apoyado todo ello por un importante crecimiento el turismo -que encontramos de varios tipos: de ocio, médico (también llamado de bisturí) y otro no tan positivo, que es el sexual-. El caso de Filipinas es algo distinto, puesto que su desarrollo económico es bastante mediocre comparado con el resto de países que hemos visto. Esto se debe a: J. Anzano (2011). “Japón y el área del Pacífico: impacto económico en la actual economía global” (Temario de oposiciones de Geografía e Historia)

Referencias[editar]

  1. Barros, Claudia (1999). Geografía: La organización del espacio mundial. Estrada. p. 337. ISBN 9789500107716. 
  2. «Can Africa really learn from Korea?». Afrol News (24-11-2008). Consultado el 31-1-2010.

Véase también[editar]