Chiste
Un chiste es un dicho u ocurrencia aguda y graciosa. Es una corta serie de palabras o una pequeña historia hablada o escrita con fines cómicos, irónicos o burlescos, contiene un juego verbal o conceptual capaz de mover a risa. Muchas veces se presenta ilustrado por un dibujo, y puede consistir solo en este.[1]
Se debe distinguir de la broma, que consiste en crear una situación cómica a partir de una persona, una situación o un evento reales, mientras que un gag difiere del chiste en que el humor no es verbal sino visual (por ejemplo lanzar una tarta de nata a la cara de alguien).
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Estructura de un chiste [editar]
La mayoría de los chistes tiene dos partes: la introducción (por ejemplo, "Un hombre entra a un bar...") y una gracia, que unida con la introducción provoca una situación graciosa que hace reír a la audiencia.
Tipos de chistes [editar]
Hay chistes que han cruzado las fronteras de los países, incluso han sido modificados para acomodar la cultura donde se exprese, dígase el nombre del personaje principal del chiste o el pueblo al que el chiste hace referencia (dicho por alguien perteneciente al mismo pueblo).
También los chistes se han clasificado informalmente dependiendo de su “color”, o sea su grado de picardía o vulgaridad contenida. Por ejemplo, los “chistes blancos” (o chistes de salón) son aceptables por “puros” y sin ningún tipo de ofensa verbal, mientras que los “chistes rojos” (o “chistes verdes”) mencionan un contenido sexual u obsceno.
Chistes negros [editar]
También están los chistes negros o chistes crueles, que son para burlarse de enfermedades, discapacidades o la muerte. Ejemplo: burlarse de alguien que se cae de un edificio y se muere es humor negro.
Parodias [editar]
También existen las llamadas "parodias". Se trata de los chistes con que se burlan particularmente de personas o de etnias usando algún representativo o frase que dicho o visto de cierta forma cause risa. Ejemplo: hacer burla de las patadas giratorias de Chuck Norris es hacer una parodia sobre él. (Ver: Chuck Norris, leyenda humorística)
La psicología de las bromas y su estudio [editar]
El por qué nos reímos ha sido estudiado en numerosas ocasiones por expertos en el campo de la psicología, es el caso de:
- El libro El chiste y su relación con el inconsciente de Sigmund Freud.
- Society of Mind (La sociedad de la mente), obra de Marvin Minsky. Minsky sugiere que la carcajada tiene una función específica que se relaciona con el cerebro humano. Opina que los chistes y la risa constituyen mecanismos que utiliza el cerebro para aprender el absurdo. Por este motivo, argumenta que un chiste, después de escucharlo varias veces, ya no es divertido.
- The mechanism of the mind (El mecanismo de la mente) y I am right, you are wrong (Yo tengo razón, tú estás equivocado) de Edward de Bono. De Bono sugiere que la mente es una máquina que trabaja formando patrones, y que funciona reconociendo historias y conductas para ponerlas en patrones familiares. Cuando una conexión familiar se interrumpe, y alternativamente un vínculo nuevo e inesperado se produce en el cerebro por una ruta distinta a la esperada, se origina la risa con la nueva conexión. Esta teoría explica bastante acerca de los chistes. Por ejemplo:
- Por qué un chiste sólo es gracioso cuando se oye por primera vez: una vez que se oyó una vez, se origina el patrón de reconocimiento, por lo que no puede haber nuevas conexiones, y por lo tanto no hay risa.
- Por qué los chistes tienen un inicio elaborado y a menudo repetitivo: La repetición establece el patrón familiar en el cerebro. Un método usual es decir casi la misma historia dos veces para luego decir la parte graciosa la tercera vez que se cuenta la historia. Las primeras dos veces de la historia evocan un patrón familiar en el cerebro, y de este modo preparan el cerebro para la parte cómica.
- Por qué los chistes con frecuencia recurren a estereotipos: el uso de estereotipos crea un nexo con una conducta familiar esperada, ahorrando tiempo en la introducción del chiste.
- Por qué hay variedades de historias bien conocidas (por ejemplo, el genio de la lámpara): esto ahorra tiempo en la introducción y establece un patrón familiar.
El chiste según Freud [editar]
Freud se ocupa del tema en su obra señalando que las representaciones pueden emerger al consciente de una manera desfigurada en hechos que trascienden nuestra vida diaria. Dos hechos, de muchos, en los que se puede apreciar este fenómeno son: los actos fallidos y el chiste.[2]
Los actos fallidos son acciones causales y somáticas y actos u operaciones fallidas que tienen un sentido (llevan un mensaje) y un propósito (cumplen una función), resultado de un conflicto intra psíquico por una lucha de fuerzas, en el aparato psíquico, de representaciones inconscientes (reprimidas), que quieren devenir conscientes, contra las representaciones conscientes (manifiestas). Esta lucha de fuerzas produce una interferencia entre la representación-consciente (perturbadora) y la representación-inconsciente (perturbada), produciéndose un refrenamiento y sofocación. Así, se suscita una transacción entre sistemas (Consciente-Inconsciente) sin éxito ni fracaso de ninguno.
Lo anterior produce muchos comportamientos apreciables, como ser el olvido de nombres propios, en el que no sólo se olvida, sino que se recuerda erróneamente y acuden a la conciencia nombres sustitutivos, que persisten con tenacidad. De aquí que Freud deduce que existe una determinada conexión con el nombre erróneo y el olvidado. A veces, el nombre es olvidado como garantía de propósito. Lo mismo se aplica al olvido de palabras extranjeras y de series de palabras. De igual manera se producen las equivocaciones orales o lapsus linguae, en los que la equivocación obedece a la perturbación causada por una idea reprimida o semi-reprimida, extraña a la que se quiere expresar; puede ocurrir por sustitución de palabra o por semejanza o semilicadencia.
En cualquier caso, la perturbación ocurrida intenta evitar que despierte el recuerdo de una sensación penosa o desagradable. Y lo que nunca falta en toda clase de equivocaciones (orales, escritas, de lectura, de nombres, de acciones, olvidos, etc.) es la palabra o idea perturbadora, sea cualquiera la causa de que proceda, la que impide a una representación inconsciente devenir consciente.
Estos recuerdos que pueden causar displacer se presentan como sustitutivos de otras impresiones y abarcan toda la vida del individuo, no están presentes en la memoria, pero son evocados por sucesos en el instante o historia del individuo y es así que desean exteriorizarse y en ese proceso son perturbados. Dichos recuerdos son los denominados recuerdos infantiles encubridores, los cuales no son exclusivamente visuales y en ninguno se observa a la propia persona.
En el caso del chiste, Freud halla que un fenómeno que ocurre es el de condensación, que consiste en la fusión de dos palabras formando una sola, y por ese motivo, aunque se trate de una equivocación, resulta chistosa; como en el caso de Heine y la palabra "familionar", en la que el sujeto quiere decir "familiarmente", pero que se perturba con la idea de que esa familiaridad sólo le es posible a un "millionario" y ello motivó a la fusión de palabras.
También se aprecia otro elemento en los chistes: el desplazamiento, para lo cual Freud alude a un sinfín de ejemplos. El desplazamiento conduce, por lo general al sofismo o a la simpleza. A la vez, pueden haber chistes que emplean un material en otro sentido, juego de palabras de doble sentido con alusión o encubrimiento de idea. Y la gracia del chiste no se encuentra en el pensamiento expresado, sino en la idea latente o en el propósito que lleva. Todos éstos y los de formación verbales subordinan al concepto de formación de sustitutivos.
Sobre las tendencias del chiste, Freud distingue el chiste inocente (que encuentra un fin en sí mismo y mantiene un juego de palabras) y el chiste tendencioso (que a la vez es hostil o agresivo y obsceno o erótico). La relación entre el chiste erótico del meramente sucio se encuentra en la asimilación infantil de las funciones sexuales y las de defecación, sustituyendo en estos chistes como en los hostiles la agresión de palabra a la de obra.
El chiste trae consigo la consecución de placer, lo que puede deducirse del hecho que obedece a la satisfacción de la tendencia (hostilidad u obscenidad). Por ello, el chiste produce regocijo al vencer un obstáculo exterior y uno interior. En este último la aportación de placer obedece a una economía de gasto psíquico y al ahorro de la coerción.
Fácilmente puede observarse, en el chiste, cómo el deseo se realiza, disfrazando la intención para burlar a la censura y vencer la coerción. Entonces, podemos ver la relación entre el chiste y el sueño, en los que se presentan los mismos fenómenos: desplazamiento, condensación, elaboración inconsciente, etc. Aunque una gran diferencia entre ambos es que surgen en dominios diferentes de la vida anímica y en lugares del sistema psicológico muy alejados uno del otro: el sueño busca satisfacer una necesidad y ahorrar displacer, mientras que el chiste busca conseguir placer.
El chiste como mecanismo de violencia [editar]
Los chistes son uno de los mecanismos más comunes de acoso o violencia en la escuela (mobbing) usado por los abusivos para demostrar su superioridad sobre los acosados haciendo referencia a ellos usando palabras ofensivas incorporadas a una situación graciosa que hace sentir mal al acosado ante los demás o el Bulling .
Las bromas en forma verbal directa o ahora muy comúnmente a través de los sms o internet son poderosos y sutiles mensajeros que impunemente, la mayoría de la veces, logran ser "escuchados". Con la excusa de que son solo para reír logran en muchos casos ser poderosos mecanismos de violencia usados en muchos campos, político, entre géneros, racistas, etc.
Con la intención de evitar este tipo de violencia injustificada, nace el llamado humor inteligente, o "políticamente correcto" que tiene como misión, no solo hacer reír al publico si no tratar de no ofender a nadie con ello.
Arquetipos y estereotipos comunes en los chistes [editar]
- Pepito o Pepita: en España, Perú y Argentina le dicen "Jaimito" , es un personaje que usan para referirse a "cualquier persona" y también usan a la "mamá de pepito" para los chistes acerca de los insultos que le dicen a su hijo.
- Leperos: o de habitantes del pueblo onubense de Lepe, se utilizan en personajes retratados en los chistes como brutos.
- Gallegos: o de habitantes de Galicia, aparecen también mencionados a menudo en chistes como personajes brutos o retardados. Son habituales los chistes de gallegos sobre todo en América Latina.
- Don chevo: Personaje que usan para referirse a cualquier hombre adulto que en general es muy tonto.
- Chuck Norris: Artista que representa "Alguien muy poderoso".
- Personajes Ilógicos: Personajes que usan con nombres ilógicos o objetos inertes para causar rima o chiste.
- Politicos: Personajes sobre los jefes de Estado o políticos. Por lo general, hablan de una ironía o algo humorístico en el contexto de la persona con respecto a su tiempo en el cargo electo.[3]
- Memes: Imágenes de personajes que se hacen populares en plataformas de Social Media a las cuales se les emplea el humor en todas sus formas.[4]
Referencias [editar]
- ↑ Definición de chiste. Diccionario de la real Academia Española
- ↑ Freud, Sigmund. Obras completas de Sigmund Freud. Volumen VIII - El chiste y su relación con lo inconsciente (1905). Traducción José Luis Etcheverry. Buenos Aires & Madrid: Amorrortu editores. ISBN 978-950-518-584-9.
- ↑ http://www.chistes.me/chistes
- ↑ http://www.quechiste.net
Véase también [editar]