Espacio urbano

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Casco urbano»)
Saltar a: navegación, búsqueda

La definición de espacio urbano (o, también, medio urbano, área urbana, centro urbano o núcleo urbano) resulta tan difícil como la de espacio rural (o la del espacio periurbano, que comprende el espacio entre los dos últimos), sobre todo tras los últimos modelos de crecimiento urbano.

Para la geografía, el paisaje urbano es el paisaje propio de los núcleos urbanos o ciudades, definidos previamente por criterios numéricos (30.000 habitantes en Japón; 20.000 en Holanda; 10.000 en España o Suiza; 5.000 en Bélgica, Chile o Austria; 2.500 en Estados Unidos o Tailandia; 2.000 en Argentina, Portugal o Francia; 200 en países escandinavos)[1] o criterios funcionales (que el sector económico dominante no sea el primario, sino el sector secundario -ciudad industrial- o los servicios -ciudad de servicios-, aunque existen incluso las denominadas agrociudades).

Rasgos característicos del espacio urbano son su mayor población, su alta densidad de población, su extensión y su mayor dotación de todo tipo de infraestructuras; pero sobre todo la particularidad de las funciones urbanas, especialmente las económicas, concentrándose la actividad y el empleo en los sectores secundario y terciario, siendo insignificante el primario. El espacio urbano, frente a su área de influencia, es emisor de servicios de todo tipo (burocráticos, educativos, sanitarios, financieros, culturales, de ocio) y productos de alto valor añadido; mientras que es atractor de población y recursos de otro tipo (mercancías agrícolas y ganaderas, energía y productos primarios que en el espacio urbano no se pueden producir). El alto precio del suelo, resultado de la alta demanda de viviendas, locales comerciales y todo tipo de actividades económicas, la falta de infraestructuras homogéneas en la ciudad y la falta de cobro de impuestos al suelo adecuados, refuerza la densificación en altura, aún cuando esto también es producto de la importancia de la localización (que es irreproducible).

El espacio rural, con el paso del tiempo, ha adquirido comportamientos urbanos en su población, actividades y dotación de infraestructuras, diluyéndose en cierta medida las diferencias con el urbano en cuanto a la satisfacción de las necesidades de servicios elementales.

Índice

Megalópolis y regiones urbanas [editar]

Horizonte de Ciudad Moderna

Si bien un espacio urbano estaría constituido por cualquier núcleo de población, independientemente de su tamaño, en el caso de los mayores este espacio urbano suele sobrepasar los propios límites de la ciudad, conformando áreas metropolitanas compuestas de varios núcleos de población periféricos agrupados en torno al central. En algunos casos, estas áreas urbanas llegan a comunicar distintas área metropolitana independientes, que terminan integrándose en verdaderas megalópolis, en el caso de grandes ciudades, o simplemente en regiones urbanas de cientos de kilómetros cuadrados de superficie.

Hay múltiples términos que definen los espacios urbanos como por ejemplo: megalópolis, metrópoli, megaciudad, entre otros.

Ciudad como espacio de múltiples intercambios [editar]

Manhattan, Edificio Empire State al fondo

Hay diferentes modos de ver y de leer la ciudad. Una de las nociones mas importantes es la ciudad como espacio de múltiples intercambios. Se puede proponer la ciudad como un espacio cultural que agrupa varias funciones: lo oficial y lo recreativo; lo material y lo simbólico. Contiene la aldea, el templo, la plaza y el teatro, es un “locus de la memoria colectiva, espacio del deseo, de lo imaginario y la escritura”. La ciudad representa el poder y la sacralidad, pero más aún, “polariza, almacena y transmite la cultura”. Curiosamente, el lenguaje representa mejor la cultura, de lo que la ciudad la podría representar. Por otro lado, según Henri Lefebvre la ciudad es la “proyección de la sociedad sobre un terreno; no solamente sobre el espacio sensible sino sobre el plano específico percibido y concebido por el pensamiento, que determina la ciudad y lo urbano”. Además, añade que “el espacio de una ciudad se caracteriza por sus simultaneidad”, está regida por una relación entre tiempo y espacio. Yolanda Izquierdo plantea la lectura de la ciudad como si la ciudad fuese un texto, construido por varias condiciones económicas, culturales y sociales, donde se expresan varias formas sociales y mentales. Si partimos de la noción de la ciudad como un texto, entonces ésta “posee un lenguaje propio”. Dentro de la lectura de la misma, podemos encontrar una relación “entre la estructura urbana y la textual” en la cual podemos asociarlo con un caminante caminando por la ciudad y un lector leyendo un texto. La ciudad no es únicamente un sistema, sino que está construida por varios sistemas interrelacionados: la estructura fundamental que ocupa el espacio urbano, factores como la zonificación, emplazamiento, historia y desarrollo e infraestructura y por último, su “poética particular” que determinan las lecturas de esa ciudad. Lo que significa que la estructura textual de la ciudad es como un “collage”, que podemos recorrer inagotablemente y que tiene un lenguaje único. Como señala Roland Barthes: la ciudad le habla a sus habitantes y ellos le hablan a la ciudad.[2]

Paisaje urbano [editar]

Hay diferentes posibilidades de paisaje en el Planeta Tierra, pero el paisaje urbano “es un fenómeno físico que se modifica permanentemente a través de la historia y paralelamente con el desarrollo de la ciudad” (p. 33). El paisaje urbano en un contexto ambiental se refiere a la integración de la “ciudad-campo”, o sea la difusión entre lo rural y lo urbano. La apreciación global del paisaje urbano incluye en su proximidad la apreciación de las áreas naturales como las lagunas, las montañas, bosques, entre otros. A medida que se va adentrando a la ciudad, más detallado pasa a ser ese paisaje urbano que desde su exterioridad ya se puede comenzar a estudiar. La apreciación del paisaje urbano desde la exterioridad, como por ejemplo desde un avión, nos permite diferenciar las zonificaciones, cómo se organiza el espacio (barrios, urbanizaciones, edificaciones, etc.), las vías de tránsito y toda “la malla urbana”. Al hacer el estudio del espacio urbano desde su exterior se puede apreciar que los espacios urbanos están rodeados de elementos naturales. La ocupación de los espacios urbanos con relación al Planeta es mínima, pero la concentración máxima de la humanidad se encuentra en estos espacios. Uno de los elementos más importantes al determinar la calidad del paisaje urbano son los espacios públicos. Los elementos arquitectónicos que se encuentran en edificaciones, parques, plazas, tienen gran significación para la “memoria urbana". Las condiciones humanas y la segregación de los espacios también es parte del paisaje urbano. Las características que definen hoy en día los espacios urbanos son las transformaciones a partir de “la rapidez” y su “ritmo” acelerado.[3]

Factores cualitativos [editar]

El requisito indispensable para otorgar la condición de ciudad a un núcleo habitado es a partir del reconocimiento de determinadas cualidades:

  • Ciertas funciones administrativas
  • Que se trate de la capital de un municipio, provincia o cantón.
  • Por su importancia histórica
  • Permite el empleo en industrias

Factores cuantitativos [editar]

A partir de la aplicación de criterios estadísticos:

  • Tamaño del aglomerado
  • Densidad de población
  • Predominio de actividades económicas no agropecuarias, sumado a la población total.

Véase también [editar]

Notas [editar]

  1. Pilar Benejam, Horizonte. Historia y Geografía, pg. 303. Definición de ciudad en ficus.pntic.mec.es
  2. Izquierdo, Yolanda. “Introducción”, Acoso y ocaso de la ciudad. San Juan: Isla Negra Editores, 2002: 17-27.
  3. Pérez, Edmundo. "Paisaje urbano en nuestras ciudades." Revista Bitácora Urbano Territorial Otoño 2000: 33-37. Redalyc. Web. 23 Apr. 2012.