Batalla de Bibracte

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Batalla de Bibracte
Guerra de las Galias
Bataille Bibracte -58.png
Mapa del desarrollo de la batalla
Fecha 29 de junio de 58 a. C.[1]
Lugar Bibracte (en la actual Francia)
Resultado Victoria decisiva romana.
Final de la emigración helvecia.
Beligerantes
República romana Helvecios, boyos, tulingos, rauracos y latobrigos
Comandantes
Cayo Julio César Divicón
Fuerzas en combate
20.000[2] -30.000 legionarios[3]
8.000 auxiliares[4]
4.000 jinetes galos[5]
Total: 32.000-42.000 hombres
Según César:
92.000 guerreros
(368.000 gentes en total)[6]
Según Tácito:
16.000 guerreros
(100.000 gentes)[7]
Según Paulo Orosio:
40.000 guerreros
(157.000 gentes)[8]
Según Plutarco:
190.000 guerreros
(300.000 gentes)[9]
Bajas
Desconocidas
(bajas en comparación a las enemigas)
Según César:
100.000 muertos y prisioneros[10]
Según Orosio:
47.000 muertos[8]
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La batalla de Bibracte se libró el año 58 a. C. en el marco de la guerra de las Galias y enfrentó a las tropas romanas comandadas por Julio César y a los helvecios, una confederación de tribus celtas liderada por su caudillo Divicón.

Antecedentes[editar]

Los helvecios pretendían emigrar desde sus territorios situados al norte de los Alpes hasta la costa oeste de la Galia escapando de la presión que los pueblos germanos ejercían sobre ellos,[11] lo que significaba transitar y establecerse en territorios bajo influencia directa de Roma. Los helvecios trataron de llegar a la zona de la moderna Ginebra, pero César ya había cruzado los Alpes con sólo una legión (marcharon 1.160 kilométros en ocho días) y había construido una muralla de 25 kilómetros de largo y 5 metros de alto entre el río Ródano y las montañas de Jura, los galos se detuvieron y buscaron otro camino, mientras César traía de Italia cinco legiones de refuerzo rápidamente.[11] El enfrentamiento terminó en una gran batalla en la que la victoria de las legiones romanas y sus aliados fue definitiva.[12] Los helvecios decidieron retroceder e intentar cruzar por el territorio de los eduos, aliados de los romanos.[11]

César, tras perseguir y derrotar la migración de los helvecios en Arar, se desplazó hasta Bibracte, a unos dieciocho kilómetros de distancia, a fin de obtener los suministros prometidos por sus aliados eduos. Momento en que una parte de las fuerzas que hasta el momento eran aliados de César desertaron para informar de la retirada romana.[13] Los helvecios vieron esto como un signo de debilidad, aprovecharon para lanzar un ataque contra las legiones romanas, acosándolas desde la retaguardia.[11]

La batalla[editar]

El general romano desplegó a sus tropas con una colina a sus espaldas. Las cuatro legiones veteranas, las VII, VIII, IX y X, en tres filas (triplex acies) en la zona baja de la ladera, mientras que en la cima de esta se dispusieron las dos legiones recién reclutadas, las XI y XII, junto con las tropas auxiliares. La caballería, en su mayoría aliados eduos, flanqueaba la formación.[11]

Los helvecios atacaron la cuesta desde abajo, primero la caballería por los flancos y después la infantería por el centro, pero tras el característico ataque de los legionarios con sus jabalinas pilum los galos fueron contenidos y sufrieron grandes bajas. Después del primer ataque, los guerreros helvecios empezaron a retroceder; ante lo cual César ordenó a sus cuatro legiones veteranas que avanzaran. A continuación, una fuerza gala atacó el flanco romano, pero la tercera fila de legionarios salió rápidamente a su encuentro y los derrotó.[11]

Consecuencias[editar]

Tras la batalla los helvecios fueron masacrados y los sobrevientes llegaron como pudieron al territorio de los lingones. Las legiones permanecieron en la zona de Bibracte, recogiendo suministros, tras saber donde huyeron los helvecios, César mando mensajeros a los jefes lingones instruyendolos de no ayudar a sus enemigos. César decidió entonces perseguirlos, pero los helvecios pidieron entonces la paz y volvieron a su país.[11]

La batalla fue el principal justificativo para la intervención de tropas romanas en la Galia, pero César tenía planeado quedarse, entonces se decidió por eliminar a los germanos de Ariovisto que estaban invadiendo también la región.[11]

Referencias[editar]

  1. Según Napoleón III.
  2. Lanning, 2003, pp. 89
  3. Cayo Julio César, Comentarios a la Guerra de las Galias; Libro I, cap. 24 (leer).
  4. Cayo Julio César, Comentarios a la Guerra de las Galias; Libro I, cap. 7 (leer).
  5. Cayo Julio César, Comentarios a la Guerra de las Galias; Libro I, cap. 15 (leer).
  6. Cayo Julio César, Comentarios a la Guerra de las Galias; Libro I, cap. 29 (leer). El grupo de migrantes se componía de: 263.000 helvecios (67.750 guerreros), 36.000 tulingos (9.000 guerreros), 14.000 latobrigos (3.500 guerreros), 23.000 rauracos (4.750 guerreros) y 32.000 boyos (8.000 guerreros).
  7. Hans Delbrück. Geschichte der Kriegskunst im Rahmen der politischen Geschichte, Vol. 1, 1900, pp. 428-459.
  8. a b Sátrapa 1. Crónicas de las guerras de Germania. César y los Germanos, parte I.
  9. Plutarco, Vidas Paralelas. Volumen VI: Alejandro & César; Agesilao & Pompeyo; Sertorio & Eumenes. Libro 18, cap. 1.
  10. Cayo Julio César, Comentarios a la Guerra de las Galias; Libro I, cap. 26 (leer)
  11. a b c d e f g h Youtube - Documental: "En la Línea de Fuego" - Julio César, el conquistador de la Galia. Parte 2
  12. Goldsworthy, 2007, pp. 267-289
  13. Goldsworthy, 2007, p. 284

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]