Sitio de Gergovia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Sitio de Gergovia
la Guerra de las Galias
Gergovie mur pano2.jpg
Fuerte urbano de Gergovia.
Fecha 52 a. C.
Lugar Gergovia (Galia)
Coordenadas 45°42′30″N 3°07′30″E / 45.708333333333, 3.125


Coordenadas: 45°42′30″N 3°07′30″E / 45.708333333333, 3.125
Resultado Victoria gala o indeciso
Beligerantes
República romana Pueblos galos
Comandantes
Cayo Julio César
Marco Antonio
Cayo Fabio
Vercingétorix
Litavico
Vercasivelauno
Fuerzas en combate
40.000 legionarios aprox. 80.000 guerreros aprox.
Bajas
700 Legionarios
46 Centuriones
Desconocido

El sitio de Gergovia fue una de las batallas principales de la Guerra de las Galias. Durante el asedio de la ciudad de Gergovia, en el año 53 a. C., se enfrentaron los galos comandados por Vercingétorix y las legiones de Julio César, con derrota romana o resultado indeciso. Gergovia se encontraba cerca de la actual Clermont-Ferrand.

Introducción[editar]

Después de cinco años de campañas sucesivas, una invasión a Britania, hoy conocida como Gran Bretaña, y dos expediciones de castigo en Germania, la agitación en la Galia era general. Los galos se rebelaron contra César acaudillados por Vercingétorix, rey de los arvernos. Después de la toma y destrucción de Avárico y la aniquilación de su población, Vercingétorix reclutó más hombres para su ejército y exhortó a los galos a proseguir la guerra contra el invasor romano, consiguiendo el apoyo de, prácticamente, toda la Galia. Se proponía atraer al procónsul romano hacía el interior de los territorios galos, evitando la batalla abierta. César, después de haber tomado la ciudad de Avárico, se sintió confiado ya que disponía de muchos víveres, provisiones y materiales procedentes de la ciudad recién conquistada. Por lo tanto, decidió perseguir a estas tropas galas, tal como pretendía Vercingétorix, después de que César enviase cuatro legiones a apoyar a Labieno frente a los parisios y él se quedó sólo con seis. Su persecución acabó con un encuentro en el río Élaver, hallándose los romanos en la orilla izquierda y los galos en la derecha. César, utilizando diversas estratagemas, engañó a las tropas del líder celta y consiguió que dos de sus legiones cruzasen la orilla de noche y les acorralasen. Ante esta treta, Vercingétorix se replegó a la ciudad de Gergovia para aguardar allí a los romanos, pero César sorprendió a Vercingétorix y, usando la facilidad de movimiento que le proporcionaban sus legiones, cruzó el río Élaver con las legiones restantes, llegó a las puertas de Gergovia y se adueñó de una posición ventajosa para iniciar el asedio a la población.

Desarrollo del sitio[editar]

Altiplanicie de Gergovia, en el año 2007.

Gergovia, capital de los arvernos, se encontraba en una elevada altiplanicie, con todos los accesos dificultados por naturaleza y por la mano del hombre, lo que hacía que cualquier asalto frontal fuera un suicidio. En vez de eso, César optó por asegurar los abastecimientos antes de empezar las operaciones convenientes.

El sitio comenzó con la llegada de los romanos y unas escaramuzas de caballería. César, plantado su campamento y comenzadas las obras, observó que Vercingétorix había puesto sus campamentos en el monte cercano a la plaza a intervalos, ocupando así las colinas circundantes y procurando impedir cualquier intento de los romanos por alcanzar la plaza asediada.

Los primeros ataques[editar]

Directamente enfrente de la plaza, al pie del monte, había una colina sumamente fortificada e inaccesible a simple vista, protegida por una guarnición idónea y numerosa, ya que gran parte del avituallamiento de la ciudad asediada (agua y comestibles) se llevaba a cabo en ese lugar. Pero César atacó de noche, derrotó a la guarnición gala y tomó la colina, a la que guarneció con dos legiones mientras montaba campamentos protegidos por un doble foso de 12 pies en caso de un ataque repentino.

Entretanto, los heduos, aliados hasta entonces con los romanos, se rebelaron, y César tuvo que marchar con cuatro legiones y toda la caballería, dejando a Gayo Fabio al mando para aplacar la rebelión. Lo consiguió sin lucha mandando a Eporédorix y Viridómaro, caudillos de los heduos, que estos daban por muertos, ya que eran prisioneros de guerra. El pretexto para sublevar a los heduos fue precisamente la muerte de esta pareja de caudillos. En el camino de regreso a Gergovia, César se enteró por mensajeros que sus campamentos corrían sumo peligro y que eran asaltados por enormes fuerzas (se debe tener en cuenta que el ejército de Vercingétorix superaba sin problemas los 80.000 hombres, sin contar las fuerzas de la plaza). Fabio resistió valientemente, pero la mayoría de sus hombres se encontraban heridos por las saetas e infinidad de dardos que lanzaban contra ellos. César, apremiado por estas nuevas, se dirigió a marchas forzadas a Gergovia, llegando antes de la puesta del sol.

La respuesta romana[editar]

Pasado poco tiempo, un día que César estaba inspeccionando las obras, reparó en una colina que había sido abandonada por las huestes y recordó que en días anteriores apenas podía verse por la multitud de hombres que había allí. César envió a gran parte de su caballería a media noche a ocupar lugares ventajosos en la colina. Ésta (de ahí la ausencia de multitud) poseía una fortificación de seis pies de altura hecha con rocas enormes facilitadas por el lugar, aparte de tres campamentos galos. Al día siguiente César mandó a una «aparente» fuerza de caballería, que en realidad eran mulas, con sus respectivos jinetes y unos cuantos caballos para hacer más realista el teatro. Llegada la noche, enviada la décima legión y otros tantos, dio la orden de ataque y los romanos tomaron rápidamente las fortificaciones, matando a los que ahí se encontraban. Entonces, César, con su objetivo cumplido, tocó la señal de retirada con la tuba para que los suyos no combatieran en posición desventajosa.

La décima legión y los escuadrones de caballería obedecieron la orden, pero el resto del ejército, exaltado por las noticias y por las victorias en anteriores combates (y seguramente también porque no interpretaron correctamente la orden de tuba debido al eco en los riscos que distorsionó el sonido), se lanzó al ataque llegando hasta la misma puerta de Gergovia. La situación parecía segura, pero las tropas galas que habían acudido a defender la fortificación ya habían regresado y se sumaron a los defensores. Los romanos, muy fatigados tanto por la carrera como por el espacio de la lucha, resistieron con grandes dificultades a los defensores, que estaban descansados, con la moral alta y eran mucho más numerosos.

César, al ver cómo los suyos entraban en combate en posición desventajosa, envió a las cohortes que había dejado de reserva en los campamentos para plantarse a la derecha de los galos y así impedir que, en caso de que los suyos fueran batidos, las huestes enemigas no pudieran perseguirlos fácilmente.

La contienda final[editar]

En ese momento, llegaron los heduos, a los que César había enviado por el flanco derecho del monte; pero esto espantó a los legionarios, puesto que confundieron a los heduos con los enemigos por la similitud de armas y equipo. Aun así, los legionarios no abandonaron el combate, pero, oprimidos por todas partes y perdidos 46 centuriones, finalmente fueron expulsados del lugar. Entonces, la décima legión, plantada en mejor posición que sus compañeros, resistió sin demasiados problemas a los galos que perseguían a los legionarios. Estos, llegados a la llanura, formaron en orden de combate. Vercingétorix, al ver que la sorpresa de los romanos había pasado y que encima habían sido rechazados, recondujo a los suyos al interior de las fortificaciones desde el pie de la colina. Ese día los romanos perdieron alrededor de 700 soldados y 46 centuriones.

Consecuencias[editar]

Tras esta victoria, todas las tribus galas que aún no se habían pasado a la revuelta se sumaron al levantamiento, incluso los heduos, favoritos de Roma, pero la guerra todavía no había terminado y César, tras unas maniobras audaces, encerró a Vercingétorix en la fortaleza de Alesia, donde a pesar de los 240.000 refuerzos (sumando más de 320.000 con los que se encontraban dentro de la fortaleza), fueron finalmente vencidos en la batalla, lo que trajo la conquista de toda la Galia, con la excepción de algunas tribus de Armórica que fueron conquistadas poco después.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]




Coordenadas: 45°42′30″N 3°7′30″E / 45.70833, 3.12500
{{#coordinates:}}: no puede tener más de una etiqueta principal por página