Anatoli Diátlov

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Anatoli Stepánovich Diátlov (en ruso: Анатолий Степанович Дятлов; 3 de marzo, 1931 – 13 de diciembre, 1995) fue el jefe adjunto de ingeniería de la Central Nuclear de Chernóbil, y el supervisor del fatal experimento que resulto en el Accidente de Chernóbil. Nació en la Unión Soviética, en el Krai de Krasnoyarsk, en una familia de pescadores, de donde escapó a los 14 años. En el 1959 se graduó en el Instituto de Ingeniería Física de Moscú, y trabajó en Komsomolsk del Amur instalando reactores nucleares en submarinos. Tuvo un hijo que murió por leucemia, ya que estuvo expuesto a altos niveles de radiación durante estos años. Finalmente se mudó a Prípiat en el 1973 y trabajó en la Central Nuclear de Chernóbil, que estaba siendo construida en ese momento, como jefe adjunto del Reactor 4. Cumplió 4 de los 10 años de trabajos forzados a los que fue condenado por su responsabilidad en el Accidente de Chernóbil. Fue unos de los pocos empleados del bloque del reactor Nº 4 de Chernóbil que sobrevivieron varios años después hasta su muerte por causas ajenas a la radioactividad, un ataque al corazón.

Responsabilidad en el accidente de Chernobyl[editar]

Es considerado co-culpable, junto al diseñador de la central Víktor Bryukhanov, de los hechos que desencadenaron la explosión del Reactor 4 de la central nuclear de Chernobyl. El día del accidente era jefe adjunto del reactor y todas las decisiones que condujeron al accidente fueron tomadas y/o aprobadas por él directamente. El 26 de abril de 1986 se puso a prueba por primera vez un sistema de autoalimentación que aprovechaba la energía inercial del movimiento de las turbinas. Este método ahorraría energía. Tras diversos inconvenientes durante el proceso, se tomaron medidas arriesgadas que violaban las políticas de operación. Entre estas medidas, caben destacar: Que momentos previos a la catástrofe en el núcleo del reactor se encontraban solo 8 barras de control absorbentes de neutrones, las políticas requerían un mínimo de 15. El nivel de potencia eléctrica que generaba el reactor rondaba los 200 MW, algo totalmente prohibido. Además se apagaron los sistemas automáticos de regulación de la potencia y el sistema refrigerante de emergencia del núcleo (ECCS), entre otros [...].[1]

Este accidente provocó 31 muertes directas (2 por la explosión) y sometió a 600.000 personas a diversos índices de radioactividad durante los trabajos de descontaminación. Más de 5.000.000 de personas vivieron en áreas contaminadas y/o fueron desplazadas y hoy en día se desconoce el alcance real en la mortalidad y la salud poblacional.[2]

Referencias[editar]