Amor líquido

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Amor líquido es un concepto creado por el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, desarrollado en su obra Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos, para describir el tipo de relaciones interpersonales que se desarrollan en la posmodernidad. Éstas, según el autor, están caracterizadas por la falta de solidez, calidez y por una tendencia a ser cada vez más fugaces, superficiales, etéreas y con menor compromiso. Aunque el concepto suela usarse para las relaciones basadas en el amor romántico, Bauman también desarrolla el concepto para hablar en general de la liquidez del amor al prójimo.

Erich Fromm menciona que todos los intentos en el amor están condenados a fracasar, sólo si se logra un alcance a la orientación productiva, es decir, sólo triunfará si se ama al prójimo en todos sus aspectos. La mayoría de las personas piensa que deben ser amados, pero ellos nunca amarán. Las personas piensan que amar es sencillo, pero es difícil encontrar a alguien o algo que se caracterice con las necesidades de cada persona.

Desarrollo del concepto[editar]

Concepto creado por Bauman, utiliza la palabra líquido como referencia al proceso por el cual el individuo tiene que pasar para poder integrarse a una sociedad cada vez más global e individualista.

Para Bauman el amor se convierte en una suerte de consumo mutuo en donde las relaciones y costumbres económicas invaden a las relaciones personales. Los vínculos personales, como los de una relación se convierten y se transforman en una especie de "hipoteca" en donde el consumo y la economía son los principales objetivos dentro de un matrimonio. Como principal ejemplo podemos tomar a una pareja que vive en el mismo lugar, pero no comparten las promesas ni declaraciones de un matrimonio. Ellas forman un convivió sin compromisos ni obligaciones por lo que la "hipoteca" es menor.

Debido a que el capitalismo se expande en las sociedades, el individualismo en las relaciones fuertes son tomadas como peligrosas para los valores de autonomía personal. Las personas comienzan a ser vistas como "mercancías". Para Zygmunt Bauman la vida real se transporta en ciertos tipos de relaciones, una de ellas son las que se dan en internet. En estas relaciones el individuo busca hacer conexiones que carezcan de una profundidad cosa que no sucede en las relaciones formales. Durante estas conexiones el individuo decide cuando, como y donde conectarse sin mucho esfuerzo. Las relaciones virtuales en la actualidad para la mayoría de las personas se parecen mucho a un relación real, sin embargo, la juventud no entiende los peligros y las consecuencias de estar constantemente en relaciones virtuales y lo que esto conlleva para la vida personal de uno.

Sin embargo estas relaciones siguen ocurriendo constantemente sin que las personas sepan en que se están involucrando. El amor líquido es básicamente usar a una persona como un objeto desechable con el objetivo de sentirse mejor con uno mismo, sin involucrarse emocionalmente con la otra persona, ya que solo queremos estar con ellas poco tiempo. Incluso hay personas que se usan unas a otras sabiendo que ninguna de ellas quiere algo con el otro. Si los sentimientos llegaran a aparecer en alguno de los dos individuos, esta relación se termina instantáneamente y ambos parten a buscar otras parejas para continuar con el "amor líquido".

Cuando esto ocurre, muchas veces la persona que se estaba involucrando sentimentalmente con el otro individuo, comienza a sentirse tan mal como si hubiera terminado una relación "real" por así llamarlo, a pesar de que nunca existió nada formal entre ninguno de los dos individuos. La mayoría de las veces esto termina afectando emocionalmente a la persona, y llega a causarle varios conflictos en sus vida diaria.

Críticas[editar]

Gil Calvo encuadra el concepto dentro del pensamiento débil de los ensayos postmodernos -que él denomina irónicamente ensayismo líquido- considerando que la obra de Bauman no crea conceptos originales, sino que recicla viejas teorías con un objetivo comercial.[1]

Desde los estudios de género se ha hecho una critica al concepto por no hacer un análisis de las diferentes formas de entender el amor que históricamente han tenido hombres y mujeres. En este sentido autores como Matamoros sostienen que tradicionalmente las mujeres amaban sólido mientras que los hombre amaban líquido. Por ello propone replantear las tesis de Bauman en términos de ¿por qué ahora las mujeres también aman líquido?. Una posible respuesta sería que una premisa para poder amar líquido es el tener una independencia personal tal que pueda llevar a plantearse el amor como una amenaza a esta. El sistema patriarcal ha provocado que, mientras que históricamente los hombres pudiesen conceptualizar así las relaciones, para las mujeres esto solo haya sido posible en las últimas décadas.[2]

Las "personas líquidas" considerarán que sólo se puede acceder a el amor y a la muerte una sola vez ya que nadie puede aprender a amar, al igual que no se puede aprender a morir. Estos "sentimientos" (el amor y la muerte) llegaran en un momento inesperado sobre nuestra vida y en ese instante aprenderemos sobre ellos. El "Amor Líquido" nos muestra las injusticias y angustias del mundo actual. Pero no solo se enfoca en las partes malas, sino que también muestra esperanza al ser humano, convenciéndolo de que se pueden sobre pasar los problemas de esta "sociedad liquida".

Pero antes de convertirse en la “era líquida”, en la que se suponía que las personas se guiaban por: solidaridad, voluntad, generosidad, justicia, honestidad, compromiso, las relaciones eran una parte muy importante de tu vida, ya que eran necesarias para ser feliz. Hoy en dia las relaciones son solo un entretenimiento para gozar por un breve periodo de tiempo “utilizando” a las personas como objetos.

Es así como el amor líquido se vuelve un amor en el cual no existe dependencia del uno por el otro, esto se termina convirtiendo en un amor en el cual compartes a la persona, en otras palabras la persona esta diciendo: "quiero sentirme pleno pero no agobiado", "quiero ser amado pero no obligado". Esto nos lleva a una relación en la que hay poco interés de uno por el otro, es como comer algo para quitarte el hambre. Este tipo de relaciones son controladas por dos cosas: 1. Nada de enamorarse y cero emociones. 2. Si comienzas a sentir algo por la otra persona, la relación se termina, ya que no queremos enamorarnos ni sufrir por el o ella.

Referencias[editar]

  1. Gil Calvo, Enrique. Retrato intelectual del ensayista líquido. Publicado en El País el 18 de agosto de 2007.
  2. Matomoros, Alberto. Amor líquido. Publicado en Cuaderno de materiales. Filosofía y ciencias humanas número 22 SISSN: 1138-7734

Bibliografía[editar]