Abadía de Fontenay

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Abadía cisterciense de Fontenay
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Fontenay22.jpg
Claustro de la abadía.
Coordenadas 47°38′22.0″N 4°23′20.8″E / 47.639444, 4.389111
País Flag of France.svg Francia
Tipo Cultural
Criterios iv
N.° identificación 165
Región Europa y
América del Norte
Año de inscripción 1981 (V sesión)
Año de extensión 2007
Exterior de la abadía.

La Abadía de Fontenay es una abadía francesa de Marmagne (departamento de Côte-d'Or), uno de los monasterios más emblemáticos de toda la arquitectura cisterciense. Bernardo de Claraval lo fundó mediante filiación enviando monjes de su abadía de Claraval y su construcción, muy bien conservada, sirvió de modelo durante la importante expansión cisterciense en Europa en los dos siglos posteriores.

Historia[editar]

La Abadía de Fontenay era de la orden cisterciense y está situada en Francia, cercana al río Brenne en la región de Borgoña. Fue fundada en 1119 mediante el sistema cisterciense de filiación por la abadía de Claraval. La consagración de la iglesia fue realizada en 1147 por el Papa Eugenio III, antiguo monje cisterciense en Claraval, en una ceremonia fabulosa a la que asistieron también diez cardenales, ocho obispos y todos los abades del Císter.[1] En 1170 una bula del papa Alejandro III confirmó a la abadía en sus bienes y posesiones.

Fontenay se construyó simultáneamente a Claraval II y ambas fueron las dos primeras abadías cistercienses construidas en piedra y en las que se concretó la estética cisterciense. En las dos intervino de forma decisiva Bernardo de Claraval, ya que de Claraval era su abad y Fontenay era filial suya. Él fue el inspirador de ambas construcciones, de sus solucciones formales y de su estética. Estas dos construcciones fueron el modelo de abadía durante la importantísima expansión cisterciense en los dos siglos posteriores, llegando a tener 700 abadías a finales del siglo XIII, distríbuidas por toda Europa. Así, sus construcciones desarrollaron un estilo con una fuerte personalidad propia y una gran similitud entre ellas, prescindiendo de los adornos, en consonancia con los preceptos de su orden de ascetismo riguroso y pobreza. Esta arquitectura cisterciense inicial se inscribe en el final del románico.

Bernardo nombró primer abad a su tío Godogredo de Rochetaille, siendo el segundo su sobrino Guillermo de Spiriaco. Era una familia de gran fortuna que contribuyó a la construcción de la abadía y que permitió dar una gran calidad a la obra.[1]

En los siglos XII y XIII, la abadía fue muy próspera, tenía actividades metalúrgicas y siderúrgicas. En 1259, el rey de Francia San Luis libró la abadía de todo derecho fiscal. En 1269, Fontenay se convirtió en Abadía real durante los reinados de Juan II, Carlos VIII y Luis XII. Le afectó el pillaje y el saqueo en varias ocasiones durante la guerra de los cien años (1337-1453) entre Inglaterra y Francia. Gozó de una influencia creciente hasta el siglo XVI hasta la instauración del régimen de abades comendatarios, que suprimió la elección de los abades por los monjes en favor del arbitrario real y señaló el principio de la decadencia. Cuando llegó la Revolución francesa solo había una decena de monjes de la abadía mientras que había albergado en la edad media varios centenares.

En 1791, la Revolución francesa suprimió la orden y vendió los monasterios en Francia. La abadía se vendió por 78.000 francos, con todas sus tierras a Claude Hugot que la transformó en papelería, permaneciendo así durante cerca de un siglo. En 1820, la propiedad pasó a Élie de Montgolfier. En 1906 Édouard Aynard, banquero lionés y aficionado de arte, adquirió la abadía, comenzando importantes trabajos de restauración para devolverle su aspecto medieval.

La abadía conserva casi todas sus construcciones primitivas, únicamente el refrectorio se perdió en el siglo XVIII cuando se derrumbó. Entre los edificios conservados, además de los exclusivamente monásticos, se encuentra una tahona con su horno de pan, el palomar, el molino de grano y la forja.[2]

Es Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1981.

En 2006 continua la propiedad de la familia Aynard y puede ser visitada.

La Abadía[editar]

La iglesia fue construida de 1127 a 1150 según planta cruciforme y por sus proporciones es considerada como una iglesia-tipo de la arquitectura cistercienne. Mide 66 metros de longitud sobre 8 metros de ancho, el crucero mide 19 metros.

Arquitectónicamente, las características de esta iglesia son:

  • Nave central con bóvedas de cañón apuntadas.
  • Dos naves laterales con bóvedas de cañón transversales de menor altura que sirven como contrafuertes de la bóveda de la nave central.
  • Una cornisa longitudinal en la base de la bóveda.
  • Pilares cruciformes con pilastras circulares embebidas que se prolongan, una hasta el arco fajón de la bóveda de la nave central, otras dos en los arcos formeros y la cuarta en la nave lateral.
  • Alzado de la nave central de un solo piso con arcos formeros.
  • Cápiteles muy sencillos, con un dibujo denominado hoja de agua.
  • Coro plano con ventanas en el arco testero.
  • Transepto con otros cuatro coros secundarios planos (donde los monjes-sacerdotes celebraban su misa diaria).
  • Iluminación monocroma, normalmente blanca.
Abbaye de Fontenay - Abbatiale 2.jpg Fontenay18.jpg Fontenay15.jpg
Iglesia

El claustro de forma cuadrada, está más bajo que la nave y se construyó casi simultanemamente a la iglesia. Tiene una bóveda de cañón apuntada longitudinalmente con aberturas laterales hacia la galería, que está resuelta mediante arcos de descarga de medio punto que apoyan en contrafuertes exteriores. Cada arco de descarga agrupa dos arcos de medio punto, que apoyan en una pareja de columnas. Los sencillos dibujos geometricos de los capiteles son hojas de agua.

Fontenay cloitre.jpg Fontenay20.jpg Fontenay21.jpg
Claustro

La sala capitular es cuadrada y su bóveda es de crucería de medio punto, con nervaduras que nacen en pequeñas columnas centrales y en ménsulas distribuidas por las paredes laterales. Esta bóveda clásica cisterciense se repite en otras estancias y es una de las características de estos monasterios.

La estancia está bien iluminada, ya que recibe luz desde el claustro a través de la puerta y dos arquerías abiertas, y también del lado contrario con ventanas en la pared.

Fontenay25.jpg Fontenay26.jpg
Sala capitular

Tanto el escritorio donde los monjes copiaban sus libros, tan importantes en la meditación y en las ceremonias litúrgicas, como la forja tienen una estructura similar a la sala capitular. Bóvedas de medio punto apoyadas en columnas que se abren como palmeras.

El dormitorio cisterciense, siguiendo la Regla de san Benito, era una gran sala comunitaria de una gran sencillez.

Los edificios exteriormente son sencillos, siguiendo la Regla. La iglesia no tiene torres y únicamente destacan la sucesión de los contrafuertes románicos.

Fontenay28.jpg Fontenay31.jpg Fontenay le dortoir.jpg Fontenay29.jpg
scriptorium, forja, dormitorio y exterior

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias bibliográficas[editar]

  • LEROUX-DHUYS, JEAN-FRANCOIS; Las Abadías Cistercienses. Historia y Arquitectura; Köln: Könemann Verlagsgesellschaft mbH, 1999; ISBN 3-8290-3117-3
  • Laule, Bernhard y Ulrike (1996). «La arquitectura románica en Francia». El románico. Arquitectura, escultura, pintura. Colonia: Könemann Verlagsgesellschaft mbH. ISBN 3-89508-547-2. 

Notas[editar]

  1. a b Leroux-Dhuys, op. cit., p. 188
  2. Leroux-Dhuys, op. cit., p. 79 y 188