Abén Humeya

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Abén Humeya es el modo por el que se conoce en la historiografía española a un noble morisco, de nombre cristiano Fernando de Córdoba y Válor y de nombre musulmán Muhammad ibn Umayya (vers 1545-1569).

Era miembro de una familia musulmana granadina que se reclamaba descendiente de los Omeyas de Córdoba y que pactó su conversión durante la conquista de Granada. A cambio de su conversión y colaboración, los Reyes Católicos concedieron el señorío de Válor al abuelo de Abén Humeya, que había adoptado el nombre de Hernando de Córdoba, y el derecho a ser miembro del cabildo granadino. La familia fijó su residencia en Válor el Alto y añadió el nombre de Válor a su apellido, pasando a ser Córdoba y Válor, y consiguiendo el apodo de Los Valoríes.

Fernando de Córdoba y Válor nacido cristiano en Granada y llegó a ser Caballero Veinticuatro de la ciudad de Granada, es decir miembro del cabildo municipal.

Cuando, tras el edicto de Felipe II en 1568 prohibiendo la lengua árabe y las costumbres musulmanas, estalló la insurrección de los moriscos en las Alpujarras, Fernando se unió a la sublevación, abjurando de las creencias cristianas y tomando el nombre de Muhammad ibn Umayya (que ha pasado al castellano como Abén Humeya). Merced a la influencia de su tío, se convirtió en el principal dirigente de la insurrección y fue proclamado rey. Los rebeldes combatieron contra las tropas reales mandadas sucesivamente por el marqués de Mondéjar, el marqués de los Vélez y don Juan de Austria. A pesar de que inicialmente la iniciativa militar correspondió a los moriscos, no consiguieron tomar Berja. Pronto surgieron disensiones entre los propios moriscos. Según unos historiadores, la arbitrariedad y tiranía que muestra Abén Humeya, junto con su carácter despótico y receloso, le hacen perder el apoyo de los rebeldes, siendo asesinado en su palacio de Lanjarón en octubre de 1569, aunque otros dicen que fue asesinado por moriscos agentes de los castellanos. En cualquier caso, es sucedido por su primo y sucesor Abén Aboo. La revuelta sería sofocada en 1571.

Aben Humeya y los Juegos Moriscos. Uno de los episodios más interesantes protagonizado por Abén Humeya fue el de los Juegos Moriscos que, según el cronista Ginés Pérez de Hita, convocó en Purchena en septiembre de 1569, poco antes de morir asesinado. Cuenta Pérez de Hita en la 2ª Parte de las Guerras Civiles de Granada que, tras el fallido cerco de la Ciudad de Vera, Abén Humeya se retiró a Purchena donde convocó estos Juegos Moriscos que incluían pruebas deportivas, algunas de ellas de ascendencia olímpica como la lucha, el levantamiento de piedra, sostenimiento de ladrillo, lanzamiento con honda, carreras de velocidad y media legua, concursos de danza y canto... todo ello para tener entrenada a la tropa y para recuperar sus tradiciones, vestimentas, nombres... Este hecho histórico-deportivo original y único, desde 1993, es recordado anualmente en el municipio de Purchena (Almería) cada primer fin de semana de agosto. De este evento de clara ascendencia olímpica, Juan Antonio Samaranch, Presidente del Comité Olímpico Internacional hasta 2001, dijo: Los Juegos Moriscos de Aben Humeya suponen rehacer el eslabón perdido de la cadena entre la Antigüedad y el mundo moderno.

Bibliografía

  • ACOSTA MONTORO, José: Aben Humeya. Rey de los moriscos. Instituto de Estudios Almerienses y Ayuntamiento de Purchena: Almería, 1998. ISBN 84-8108-161-2