Wirikuta

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Declaración de Wirikuta 7 de febrero 2012

Wirikuta es uno de los territorios más sagrados de la cosmogonía de los indígenas wixarika (se pronuncia wirrarica, huicholes) ya que según sus creencias la creación del mundo ocurrió en dicho sitio. Pertenece al estado mexicano de San Luis Potosí, parte de los municipios de Catorce, Charcas, Matehuala, Villa de Guadalupe, Villa de La Paz y Villa de Ramos.

Es desde 1998 parte de la Red Mundial de Sitios Sagrados Naturales de la UNESCO.

Es un área natural protegida estatal de San Luis Luis Potosí, declarada el 7 de octubre del 2000 como «Sitio Sagrado Natural de “Wirikuta y la Ruta Histórico Cultural del Pueblo Wixárika”», con un área protegida de 140 211,85 ha y 138,78 km de la Ruta Histórico Cultural del Pueblo Wixárika. Es administrada por la SEGAM (Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental).[1] Fue recategorizada el 9 de junio del 2001.

Peregrinación[editar]

Según la cosmogonía wixarika, cada uno de los cuatro puntos cardinales y el centro de la región wixarika, poseen un territorio sagrado en la que habitan las deidades más importantes:

  • Teakata (Santa Catarina, Jalisco), al centro,
  • Huaxamanaka (Cerro Gordo, Durango), al norte.
  • Haramara (San Blas, Nayarit), al oeste.
  • Xapawleyeta (Isla de los Alacranes del Lago Chapala, Jalisco), al sur.
  • Wirikuta, en el este.

En dicha zona los wixarika creen salió por vez primera el sol y habitan las deidades y espíritus ancestrales, por tanto, consideran que cada elemento natural que habita en Wirikuta es igualmente sagrado.[2] Uno de los ritos más sagrados es la peregrinación a Wirikuta. Entre los meses de octubre y marzo, se recrea el caminar de los deidades desde el mar en Haramara, al este, hasta el lugar en donde salió el sol (Reunax), el actual Cerro Quemado (Leunaxü).[3] Los dioses fueron guiados por Tatewari, el abuelo fuego. Hasta ahí llegó un venado (maxa) que con sus cuernos elevó el disco solar al cielo, dándole luz al mundo.[4]

Cada año, los maraka'ames (chamanes) huicholes peregrinan desde la región Wixarika en Jalisco hasta San Luis Potosí, a unos 400 km de distancia, como forma de recrear dicho caminar mítico. Actualmente el recorrido se realiza apoyado por diversos medios de transporte. La primera parte de la peregrinación es caminar hasta Takata, un territorio sagrado en la Sierra Madre Oriental, en donde los jicareros (xuxuricare o guardianes de los templos) que peregrinarán pedirán que tengan buen camino. De ahí partirán hacia un kalihuey, un templo mayor en donde prepararán junto a otras autoridades wixarika el caminar hasta Wirikuta.[5]

En el grupo de peregrinación guía un maraka'ame con un grupo de jicareros. En el trayecto deben caminar dos niños con los rostros cubiertos. Durante la marcha, se consume solo agua y se realiza la marcha en silencio y en estado contemplativo. En Wirikuta el primer ritual es la confesión de los peyoteros de sus pecados de índole sexual ante una fogata que evoca a Tatehuari. Mientras, otro maraka'me golpea las piernas de los confesantes con una vara para que no omitan ningún detalle.[6]

La última parte del rito es la recolección del hikuri, el cual llevarán de regreso a sus comunidades, haciendo la recreación cosmogónica del ciclo de la vida.[7]

Problemática[editar]

Desde 2005 el gobierno mexicano ha entregado múltiples concesiones mineras a empresas canadienses, la más conocida: First Majestic Silver Corp en el área de Real de Catorce.

En diciembre del 2011, la empresa canadiense Revolution Resources anuncio el lanzamiento del Proyecto Universo, un proyecto minero que pretende explotar recursos minerales en 59 678 ha dentro del Área Natural Protegida de Wirikuta, lo que representa el 42.56% de la superficie total protegida. Por el tipo de yacimientos, el método más adecuado para su explotación sería el de minado a cielo abierto.

La cantidad de agua requerida por la mega minería, provocaría el desecamiento de cuencas hídricas, de acuerdo con informes de la CONAGUA se encuentran sobreexplotadas y tienen muy poca capacidad de recuperación, aunado a lo anterior, los manantiales sagrados del pueblo wixarika, corren riesgo de ser contaminados con cianuro y metales pesados propios de la minería, poniendo en riesgo a toda la población.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Una descripción detallada del área protegida puede consultarse en la entrada «Área Natural Protegida Monumento Natural “El Sótano de las Golondrinas”», en el sitio oficial de la SEGAM, disponible en línea en: [1].
  2. http://web.archive.org/web/http://frenteendefensadewirikuta.org/wirikuta/?page_id=59
  3. http://wixarika.mediapark.net/sp/documents/SitiosSagrados.pdf
  4. Subversiones. «Wirikuta: El corazón de la vida bajo el acecho transnacional». Consultado el 18 de diciembre de 2011. 
  5. Arturo Campos Cedillo. «Tristeza, ayuno y sacrificio en la peregrinación huichol rumbo a Wirikuta». La Jornada Jalisco. Archivado desde el original el 28 de noviembre de 2015. Consultado el 18 de diciembre de 2011. 
  6. http://www.elsonido13.com/detalle-art.asp?id=481&img=img/titulo-zona-altiplano.jpg&color=D7C6C4&bd=sanluispotosi
  7. Gutiérrez del Ángel, Arturo (2002). La peregrinación a Wirikuta: El gran rito de paso de los huicholes. INAH/Universidad de Guadalajara. p. 310. «es algo más que la mera recolecta del peyote, o el viaje al desierto de Wirikuta en pos de una experiencia y encuentro místico con los antepasados [...] Descubrimos que el viaje realizado por los huicholes trastoca todos los ámbitos en que se desarrollan los wixaritari...» 

Bibliografía[editar]

  • Arturo GUTIÉRREZ DEL ÁNGEL, La peregrinación a Wirikuta: El gran rito de paso de los huicholes, Etnografía de los Pueblos Indígenas de México. Instituto Nacional de Antropología e Historia, Universidad de Guadalajara, México, 2002, 310 p.