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Vigilancia masiva

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Las cámaras de seguridad de videovigilancia por circuito cerrado (CCTV) –en la 2.ª imagen se ve un centro de control de estas– son tal vez el sistema más cotidiano y visible de la red de vigilancia masiva.

El concepto de vigilancia masiva se aplica a la red completa de vigilancia que se ejerce sobre una parte importante de la población.[1] La vigilancia puede ser ejercida por los gobiernos o por empresas privadas, ya sea en nombre del gobierno o por iniciativa propia. La legalidad y el alcance de la vigilancia masiva varían dependiendo de las leyes de cada nación y de sus sistemas judiciales. La vigilancia masiva se opone a la vigilancia selectiva.

Descripción

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La vigilancia masiva es a menudo justificada como una forma de combatir el terrorismo, evitar el «malestar social» y proteger la seguridad nacional de los Estados a nivel internacional, mientras que a menor escala, se justifica por su supuesta eficacia en la lucha contra la delincuencia común.[2] En la actualidad, el desarrollo de tecnologías digitales ha ampliado significativamente el alcance de la vigilancia masiva, permitiendo la recolección en tiempo real mediante dispositivos electrónicos, redes sociales y sistemas de monitoreo. Hoyos Fernández, N; & Reyna Ferreyros, J.A. (2026). "La privacidad digital en tiempos de vigilancia masiva". [3] Por el contrario, los sistemas de vigilancia masiva son duramente criticados por su creciente –a medida que se desarrollan nuevas tecnologías– intromisión en la privacidad de los individuos y comunidades. Diversos autores señalan que estas prácticas pueden provocar un deterioro en los derechos civiles, individuales y políticos, además de entrar en conflicto con derechos fundamentales como la privacidad y la libertad. Delgado Franco, C. (2019). "Vigilancia masiva y el derecho de la protección de los datos personales." [4] Sus críticos también argumentan el deterioro que supone en los derechos civiles, individuales y políticos, hasta el punto de que es ilegal en algunos sistemas jurídicos o constitucionales. Existe el temor de que el aumento de la vigilancia masiva dé lugar, en el futuro a la creación de Estados totalitarios, donde se persiga la disidencia política. Estos Estados pueden denominarse como estados de vigilancia o policiales electrónicos.

A comienzos del siglo XXI, la llamada industria de vigilancia masiva experimentó un desarrollo vertiginoso; según The Wall Street Journal el mercado minorista de esta industria, que en 2001 era «casi cero», superó más de 5000 millones de dólares en 2011[5] y se esperaba que en 2020 alcanzara hasta los 39 000 millones.[6]

George Orwell, desde una visión muy crítica, fue uno de los pioneros en escribir sobre la futura vigilancia en su obra 1984, publicada en 1949.[7] El concepto de vigilancia masiva ha sido asociado frecuentemente con la figura del "Gran Hermano", presentada en la novela "1984" de George Orwell. En esta obra se describe una sociedad en la que el estado ejerce un control constante sobre la población mediante mecanismos de vigilancia permanente. Orwell, George (1949). "1984". Diversos autores han utilizado esta representación como referencia crítica para analizar los sistemas contemporáneos de vigilancia y sus implicaciones sobre la privacidad y las libertades civiles. En su libro advirtió sobre la vigilancia masiva ejercida por el Estado, pero con la evolución de la tecnología y la publicidad digital los métodos de vigilancia han seguido creciendo.[8] Desde una perspectiva histórica, Orwell anticipó los riesgos asociados al uso de sistemas de vigilancia por parte del Estado. Con el avance de la tecnología y la expansión de los medios digitales, estas prácticas han intensificado y ampliado a escala global. Delgado, Franco, C. (2019) .[4] En el siglo XX se dieron los primeros casos de programas de vigilancia masivos por parte del Estado, como COINTELPRO en Estados Unidos, a cargo del FBI y destinado a la persecución y el descrédito de organizaciones disidentes.[9] En el siglo XXI, la divulgación, en 2013, por parte de Edward Snowden,[10] de documentos secretos que probaban prácticas generalizadas de vigilancia mundial por parte de algunos países provocaron un debate sin precedentes sobre el derecho a la privacidad y las libertades civiles en la era digital.[11]A menor escala, destacan ejemplos como la ciudad de Londres, que contaba con unas 500 000 cámaras de seguridad tanto públicas como privadas en 2009.[12][2] Sin embargo varios informes, incluido uno realizado por la policía londinense, señalaban que las cámaras no habían ayudado a hacer de Londres una ciudad más segura, ni intervenían decisivamente en la detención de delincuentes.[2][12] Los escándalos de vigilancia electrónica de 2013, provocaron que países como Estados Unidos o Reino Unido, considerados tradicionalmente «libres» pasaran a la lista de «Enemigos de Internet»[13]elaborada por Reporteros sin Fronteras, entre los que ya se encontraban países como China, Arabia Saudita, Cuba o Irán.[13]

Vigilancia masiva comercial

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La vigilancia masiva de los consumidores se ha vuelto muy popular debido a su capacidad para predecir el comportamiento de los consumidores. Esto ha permitido a las empresas dirigir de manera mas precisa su publicidad. Sin embargo, ha habido preocupación por esta practica utilizada por las empresas, ya que puede limitar las opciones y contenidos que los clientes pueden ver.[14]

La vigilancia masiva también se ha extendido al ámbito comercial, donde empresas privadas recopilan grandes volúmenes de datos sobre los consumidores a través de plataformas digitales, redes sociales, historiales de búsqueda y hábitos de consumo. Hoyos Fernández, N; & Reyna Ferreyros, J.A; (2026) [3]

Esta información es utilizada para analizar patrones de comportamiento, segmentar audiencias y predecir decisiones de compra , permitiendo personalizar la publicidad y optimizar estrategias de mercado. [3]

Asimismo, los algoritmos y sistemas de inteligencia artificial desempeñan un papel importante en el procesamiento de estos datos, ofreciendo contenido específico para cada usuario e influyendo en sus preferencias y decisiones. Diversos autores han señalado que estas prácticas pueden generar preocupaciones relacionadas con la privacidad, la manipulación de decisiones y la limitación de contenidos disponibles para los usuarios. Hoyos Fernández, N; & Reyna Ferreyros, J.A.(2026). [3]



Véase también

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Referencias

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  1. «Mass Surveillance Technologies». Electronic Frontier Foundation (en inglés). Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  2. 1 2 3 Coyle, Anthony (9 de agosto de 2011). «Londres, capital de la videovigilancia». El País. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  3. 1 2 3 4 «Vista de La Privacidad Digital en Tiempos de Vigilancia Masiva». ciencialatina.org. Archivado desde el original el 6 de marzo de 2026. Consultado el 29 de mayo de 2026.
  4. 1 2 Franco, Concepción Delgado (2019). «Ensayo ganador del X Premio Enrique Ruano Casanova: Vigilancia masiva y el derecho a la protección de los datos personales». FORO. Revista de Ciencias Jurídicas y Sociales, Nueva Época 22 (1): 17-57. ISSN 2255-5285. doi:10.5209/foro.66632. Consultado el 29 de mayo de 2026.
  5. Valentino-Devries, Jennifer; Angwin, Julia; Stecklow, Steve (9 de noviembre de 2009). «Document Trove Exposes Surveillance Methods». The Wall Street Journal. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  6. Proctor, Keith (26 de abril de 2013). «The great surveillance boom». CNN. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  7. The Oxford Companion to English Literature, Sexta edición. University of Oxford Press: 2000. p. 726.
  8. «The Surveillance Threat Is Not What Orwell Imagined». Time. Consultado el 31 de octubre de 2020.
  9. Senado de Estados Unidos (archivo) (1976). «I. Introduction and Summary». Investigación del Comité Church (en inglés). Archivado desde el original el 31 de octubre de 2014. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  10. Tatlow, Didi Kirsten (28 de junio de 2013). «U.S. Prism, Meet China’s Golden Shield». New York Times. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  11. Hosenball, Mark; Whitesides, John (7 de junio de 2013). «Reports on surveillance of Americans fuel debate over privacy, security». Agencia Reuters. Archivado desde el original el 8 de noviembre de 2015. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  12. 1 2 «Miles de cámaras, la fórmula de Londres». La Nación. 7 de enero de 2009. Archivado desde el original el 11 de enero de 2017. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  13. 1 2 «Enemies of the Internet 2014: entities at the heart of censorship and surveillance». RSF (en inglés). 2014. Archivado desde el original el 12 de marzo de 2014. Consultado el 3 de noviembre de 2014.
  14. Pachankis, Yang Immanuel (2022). «MASS SURVEILLANCE, BEHAVIOURAL CONTROL, AND PSYCHOLOGICAL COERCION THE MORAL ETHICAL RISKS IN COMMERCIAL DEVICES». philpapers.org (en inglés). Consultado el 22 de septiembre de 2023.

Enlaces externos

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