Usuario:Misifu y Sergio

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Las primeras civilizaciones urbanas[editar]

Hace unos 6000 años a.C., algunos pueblos se asentaron a orillas de grandes ríos. Estos experimentaban regularmente crecidas que inundaban los valles y depositaban luego en ellos, cuando el caudal volvía a disminuir, un limo que fertilizaba la tierra; de este modo, se obtenían grandes cosechas.

Este hecho motivó el aumento de la población y una serie de cambios económicos y sociales que hicieron que, poco a poco, las pequeñas comunidades agrícolas se fueran desarrollando y dieran paso a las primeras civilizaciones urbanas.

Así surgieron des grandes civilizaciones: la mesopotámica, en torno a los ríos Tigris y Éufrates, y la egipcia, alrededor del Nilo.


Cambios económicos y sociales[editar]

Los grandes escedentes agrícolas que se producían favorecieron la aparición del comercio para intercambiar productos sobrantes por otros que escaseaban en la zona. Esto hizo necesaria la creación de un sistema de comunicaciones a través de ríos y canales y de una red de caminos.

Puesto que no todas las personas tenían que dedicarse a la producción derecta de alimentos, surgieron nuevos oficios, como la alfarería, la cantería y la orfebrería, entre otros y, con ellos, diversos grupos sociales, ua que, con el tiempo, cada oficio adquirió un determinado rango en la escala social.


Cambios políticos[editar]

Los pequeños poblados agrícolas crecieron y se transformados en ciudades. Estas estaban constituidas por diversos edificios: viviendas, palacios, templos, almacenes, tiendas, etc.

La necesidad de organizar la ciudad, de administrar y almacenar la riquezas, de construir canales, etc., provocó el nacimiento de la Administración del Estado. Así, reyes y sacerdotes fijaban las normas de convivencia (leyes) y, junto con los funcionarios, ejercían las tareas de gobierno.

Los gobernantes exigían el pago de impuestos a los campesinos por cultivar la tierra y a los artesanos y comerciantes por desempeñar su oficio. Estos impuestos eran, a veces, escesivos, con lo que el caudillo o rey, así como los funcionarios dirijentes, acumulaban una gran riqueza que era utilizada para asegurarse el poder. Con ella se construyeron también grandes monumentos y se formaron enormes ejércitos. De este modo, algunas ciudades se hicieron muy poderosas y pudieron extender su dominio sobre otros territorios cercanos.


La aparición de la escritura[editar]

La escritura nació en Mesopotamia y en Egipto casi al mismo tiempo (alrededor del 3500 a.C), debido a las necesidades de la administración y el comercio. Es este un acontecimiento de extraordinaria importancia, pues marca el comienzo de la historia.

En Mesopotamia se escribía sobre tablillas de arcilla blanda y húmeda que luego se dejaban secar al sol o se cocían en un horno. Tanto el instrumento empleado como los trazos que se grababan tenían formas de cuña; por eso, esta escritura se conoce como cuneiforme.

En Egipto se solía escribir sobre papiros o piedra. La escritura, que recibe el nombre de jeroglífica, se plasmaba en signos que eran dibujos esquemáticos de elementos de la vida cotidiana, de la fauna y de la flora.

Con la escritura surgió también la escuela y la ciencia, pues ahora era posible la acumulación y la transmisión del saber, dependientes hasta ese momento únicamente de la tradición oral. Además, numerosos papiros y tablillas empeñaron a guarderse en las primeras bibliotecas de la historia.