Criptorquidia

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Criptorquidia
Ultrasound Scan ND 0118093937 0944220.png
Clasificación y recursos externos
CIE-10 Q53
CIE-9 752.5
OMIM 219050
DiseasesDB 3218
MedlinePlus 000973
eMedicine med/2707 radio/201 ped/3080
MeSH D003456
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Criptorquidia inguinal derecha en un Chihuahua justo antes de la cirugía. A la derecha se puede ver donde se encuentra el testículo inguinal.

La criptorquidia es un trastorno del desarrollo en los mamíferos que consiste en el descenso incompleto de uno o ambos testículos a través del canal inguinal hacia el escroto. El término procede del griego κριπτος “kriptós” (escondido) y ορχίς “orchis” (testículo).

El descenso testicular por el canal inguinal comienza a observarse a partir de la octava semana tras la concepción, estando totalmente completado el proceso a las 40 semanas. El descenso testicular tiene lugar en dos fases:

1) El testículo desciende desde la posición en el interior del abdomen hasta el anillo inguinal interno. El proceso termina en la semana 12 de gestación, quedándose en este estado hasta las semanas 26-28. Se trata de un proceso que no es dependiente del nivel de andrógenos.

2) Es en la segunda fase cuando el testículo desciende hacia el escroto. Sucede en el tercer trimestre de embarazo pudiéndose también dar en los primeros meses tras el parto. En este caso, es un proceso dependiente de andrógenos.[1]

Dado que la bolsa cumple la función de mantener los órganos separados del resto del abdomen pues son muy sensibles a la temperatura, la criptorquidia debe diagnosticarse tempranamente y resolverse lo más pronto posible, preferiblemente en la infancia, entre los 12 o 18 meses de edad. La mayoría de los casos reciben tratamientos hormonales o quirúrgicos.

Si no se atiende, la criptorquidia conduce a la esterilidad permanente y a una mayor probabilidad de desarrollar tumores testiculares.[2]

En ciertas especies como el perro, la criptorquidia es hereditaria y por ese motivo los ejemplares que la padecen son descartados para la reproducción.

Si nos basamos en la hipótesis de que compuestos medioambientales pueden inducir criptorquidia, son de relevancia analizar los datos de exposición y acúmulo de compuestos químicos organoclorados (DDT/DDE) y otros pesticidas en el cordón umbilical, en la placenta y en la leche materna. A dichos compuestos es atribuida una actividad hormonal anormal durante el desarrollo genitourinario del individuo varón.[3]

Referencias[editar]

  1. Hutson JM, Hasthorpe S,Heyns C. Anatomical and functional aspecst of testicular descent and cryptorchidism. Endocr Rev 1997; 18 (2): 259-280
  2. Urología On Line: Criptorquidia
  3. Olmos Ruíz, Begoña T. (2005). Exposición medioambiental a xenoestrógenos y riesgo de criptorquídia e hipospadias. Editorial de la Universidad de Granada. http://digibug.ugr.es/bitstream/10481/581/1/15401133.pdf.

Véase también[editar]