Teoría del loco

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
La Teoría del Loco fue la pieza central en la política exterior de Richard Nixon.

La Teoría del Loco fue la característica principal de la política exterior conducida por el Presidente de Estados Unidos Richard Nixon. Su administración, la rama ejecutiva del gobierno federal de 1969 a 1974, intentó hacer que los líderes de otros países pensaran que estaba loco, y que su comportamiento era irracional y volátil. Temerosos de una respuesta americana impredecible, los líderes del hostil Bloque Comunista evitarían provocar a los Estados Unidos.

Académicos en el área de relaciones internacionales se han mostrado escépticos sobre la teoría del loco como estrategia para lograr el éxito a la hora de negociar.[1][2]​ En un estudio se encontró que la teoría del loco es con frecuencia contraproducente, si bien puede tener algún valor bajo ciertas condiciones.[3]

Historia[editar]

En 1517, Nicolás Maquiavelo discutió cómo en ocasiones es "algo muy sabio simular locura" (Discursos sobre la primera década de Tito Livio, libro 3, capítulo 2). Sin embargo, en el libro Nixon's Vietnam War, Kimball afirma que Nixon llegó a la estrategia de manera independiente, como resultado de su experiencia práctica y sus observaciones sobre cómo Dwight D. Eisenhower manejó la guerra de Corea.[4][5]

En su libro de 1962, Thinking About the Unthinkable ("Pensando sobre lo impensable"), el futurista Herman Kahn sugirió que "verse un poco loco" podría ser una manera efectiva de inducir a un adversario a renunciar.[6]

Richard Nixon[editar]

Nixon le dijo a su jefe de personal H. R. Haldeman:

"La llamo la Teoría del Loco, Bob. Quiero que los Norvietnamitas crean que he alcanzado el punto en el que podría hacer lo que fuera para parar la guerra. Correremos el rumor de que, 'por amor de Dios, conoces a Nixon, está obsesionado con el Comunismo. No lo podemos reprimir cuando está furioso —y tiene la mano en el botón nuclear'— y el mismo Hồ Chí Minh estará en París en dos días suplicando por la paz."[7]

En octubre de 1969, la administración Nixon indicó a la Unión Soviética que "el loco estaba suelto", cuando las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos fueron puestas en alerta de guerra total global (sin saberlo la mayoría de la población americana), y bombarderos armados con armas termonucleares volaron cerca de la frontera soviética por tres días consecutivos.[8]

La administración usó la "Estrategia del Loco" para forzar al gobierno Norvietnamita a negociar la paz para terminar la Guerra de Vietnam.[9]​ En julio de 1969 (de acuerdo con un informe de la CIA desclasificado en febrero de 2018), el presidente Nixon puede haberle sugerido al presidente sudvietnamita Thieu que las dos rutas que consideraba eran o bien una opción de armas nucleares o bien el establecimiento de un gobierno de coalición.[10]

En la misma línea, varios diplomáticos estadounidenses, miembros del personal, amigos y familiares sabían de las condiciones personales de Nixon, conscientes de que se sabía que Nixon era proclive al alcohol y tenía problemas de insomnio, para el cual se le habían formulado pastillas para dormir. Según Ray Price, quien escribía los discursos de Nixon, éste a veces tomaba las pastillas a la vez que consumía alcohol. Esto lo afectó a él y a quienes le rodeban en varias ocasiones, desde su asesor John Ehrlichman llamándolo "borracho" hasta Manolo Sánchez, un agente republicano y consejero especial del presidente, pensando que Nixon había sufrido un derrame cerebral o un infarto mientras hablaba con él por teléfono, hasta ser incapaz de contestar una llamada telefónica del primer ministro británico durante la crisis en oriente medio. Tanto la hija de Nixon, Julie Nixon Eisenhower, como su amigo personal Billy Graham admitieron este hecho, después de su mandato. Nixon también tomaba fenitoína, por recomendación del empresario Jack Dreyfus. Esta medicina se prescribe usualmente como anticonvulsivo, pero en el caso de Nixon era para luchar contra la depresión.[11]​ Asimismo, Henry Kissinger describió la incursión en Camboya de 1970 como uno de los síntomas de la supuesta inestabilidad de Nixon.[12]

Donald Trump[editar]

Algunas personas han caracterizado el comportamiento del presidente Donald Trump hacia estados aliados y hostiles como un ejemplo de la teoría del loco.[13][14][15]​ Jonathan Stevenson ha argumentado que la estrategia de Trump pudo haber sido incluso menos efectiva que la de Nixon, en tanto este último intentó dar la impresión de que "lo habían presionado demasiado, implicando que volvería a estar en sus cabales si los soviéticos y los norvietnamitas cedían," mientras que era improbable que el gobierno de Corea del Norte creyera que "Trump haría lo mismo," pues sus amenazas eran su "procedimiento estándar de operación"' y no una reacción emocional temporal.[16]​ La experta en relaciones internacionales Roseanne W. McManus afirmó que las declaraciones de Trump respecto a que estaba usando la teoría del loco hacían que esta aproximación fuera contraproducente, en tanto ponían en duda la creencia de que su "locura" fuera genuina.[17]

Referencias[editar]

  1. Seitz, Samuel; Talmadge, Caitlin (2 de julio de 2020). «The Predictable Hazards of Unpredictability: Why Madman Behavior Doesn’t Work». The Washington Quarterly (en inglés) 43 (3): 31-46. ISSN 0163-660X. doi:10.1080/0163660X.2020.1810424. 
  2. Walt, Stephen M. «Things Don't End Well for Madmen». Foreign Policy (en inglés estadounidense). Consultado el 24 de diciembre de 2020. 
  3. McManus, Roseanne W. (20 de octubre de 2019). «Revisiting the Madman Theory: Evaluating the Impact of Different Forms of Perceived Madness in Coercive Bargaining». Security Studies 28 (5): 976-1009. ISSN 0963-6412. doi:10.1080/09636412.2019.1662482. 
  4. David A. Welch (2005). Painful Choices. Princeton University Press. p. 154. ISBN 9780691123400. 
  5. «Rex Tillerson's agonies». The Economist. 5 October 2017. 
  6. STEVENSON, JONATHAN (26 October 2017). «The Madness Behind Trump's 'Madman' Strategy». New York Times. Consultado el 26 October 2017. 
  7. H. R. Haldeman (1978). The Ends of Power. Times Books. 
  8. Carroll, James (14 de junio de 2005). La Estrategia del Loco de Nixon. The Boston Globe. Consultado el 1 de abril de 2007. 
  9. Robert D. Schulzinger (2002). U.S. Diplomacy Since 1900. Oxford University Press US. p. 303. ISBN 9780195142211. 
  10. Jeffrey Kimball and William Burr, ed. (February 20, 2018). «Nixon, Thieu, and the Bomb: CIA Report Sheds Light on Richard Nixon's Madman Diplomacy». National Security Archive. 
  11. Farrell, John a. «The Year Nixon Fell Apart». POLITICO Magazine. 
  12. Michael S. Sherry. In the Shadow of War. Yale University Press, 1995. ISBN 0-300-07263-5. Page 312.
  13. «Rex Tillerson's agonies». The Economist. 5 October 2017. 
  14. Naftali, Tim (4 October 2017). «The Problem With Trump's Madman Theory». The Atlantic. Consultado el 8 October 2017. 
  15. Seitz, Samuel; Talmadge, Caitlin (2 de julio de 2020). «The Predictable Hazards of Unpredictability: Why Madman Behavior Doesn’t Work». The Washington Quarterly (en inglés) 43 (3): 31-46. ISSN 0163-660X. doi:10.1080/0163660X.2020.1810424. 
  16. STEVENSON, JONATHAN (26 October 2017). «The Madness Behind Trump's 'Madman' Strategy». New York Times. Consultado el 26 October 2017. 
  17. McManus, Roseanne W. (20 de octubre de 2019). «Revisiting the Madman Theory: Evaluating the Impact of Different Forms of Perceived Madness in Coercive Bargaining». Security Studies 28 (5): 976-1009. ISSN 0963-6412. doi:10.1080/09636412.2019.1662482.