Nicolás Maquiavelo

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Nicolás Maquiavelo
Portrait of Niccolò Machiavelli by Santi di Tito.jpg
Retrato de Nicolás Maquiavelo por Santi di Tito.
Información personal
Nombre de nacimiento Niccolò di Bernardo dei Machiavelli
Nacimiento 3 de mayo de 1469
Florencia, República de Florencia
Fallecimiento 21 de junio de 1527 (58 años)
Florencia, República de Florencia
Nacionalidad Florentino
Familia
Padre Bernardo Machiavelli
Información profesional
Ocupación filósofo político, diplomático, teórico político.
Años activo Renacimiento
Movimientos Realismo político
Obras notables El Príncipe
Firma Machiavelli Signature.svg
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Nicolás Maquiavelo (en italiano Niccolò di Bernardo dei Machiavelli [nikkoˈlɔ mmakjaˈvɛlli]) Florencia, 3 de mayo de de 1469 - 21 de junio de 1527. Fue un historiador, político, diplomático, filósofo, humanista y escritor perteneciente al renacimiento italiano. A menudo ha sido llamado el fundador de la ciencia política moderna. [1] Fue durante muchos años un alto funcionario de la República de Florencia, con responsabilidades en asuntos diplomáticos y militares. También escribió comedias, canciones de carnaval y poesía. Su correspondencia personal es reconocido en el idioma italiano. Fue secretario de la Segunda Cancillería de la República de Florencia en 1498-1512, cuando los Medici estaban fuera del poder. Escribió su obra más famosa El príncipe (Il Principe) en 1513.

"Maquiavelismo" es un término negativo ampliamente utilizado para caracterizar a los políticos sin escrúpulos de la clase que Maquiavelo representó con mayor popularidad en El Príncipe. Maquiavelo describe el comportamiento inmoral, así como la falta de honradez y la matanza de inocentes como algo normal y efectivo en la política. Hasta parecer que en algunas situaciones lo respaldaba con una mayor afición. El libro en sí ganó notoriedad cuando algunos lectores afirmaron que el autor estaba enseñando el mal y mostrando "recomendaciones del mal a los tiranos para ayudarles a mantener su poder." [2] El término "maquiavélico" se asocia a menudo con el engaño político, tortuosidad y la realpolitik. Por otro lado, muchos comentaristas como Baruch Spinoza, Jean-Jacques Rousseau y Diderot, han argumentado que Maquiavelo era en realidad un republicano, incluso al escribir El Príncipe, así como que sus escritos fueron una inspiración para los defensores de la filosofía política democrática moderna .[3] [4] [5]

Vida[editar]

Maquiavelo nació en Florencia, Italia, es el primer hijo de Bernardo de Nicolás Maquiavelo y su esposa Bartolomea di Stefano Nelli. [6] Se cree que la familia de Maquiavelo es descendiente de los antiguos marqueses de Toscana y de haber producido trece de los florentine Gonfalonieres de Justicia,[7] una de las oficinas de un grupo de nueve ciudadanos seleccionados por sorteo cada dos meses y que formó el gobierno o Signoria; pero nunca fue un ciudadano de Florencia debido a la naturaleza de la ciudadanía florentina en ese momento, incluso bajo el régimen republicano. Maquiavelo se casó con Marietta Corsini en 1502. [6]

Statue at the Uffizi

Maquiavelo nació en una época tumultuosa en la que los papas emprendían guerras codiciosas contra las ciudades-estado italianas, así como la gente y las ciudades a menudo caían del poder como Francia, España, el Sacro Imperio Romano y Suiza lucharon por la influencia y el control regional. Las Alianzas político-militares cambiaban continuamente con la participación de los condottieri (líderes mercenarios), que cambiaban de bandos sin previo aviso, provocando el ascenso y la caída de muchos gobiernos con una corta duración.[7]

A Maquiavelo se le enseñó gramática, retórica y latín. Se cree que él no aprendió griego a pesar de que Florencia fue en ese momento uno de los centros de estudios griegos en Europa. En 1494 se restauró la república de Florencia con la expulsión de la familia Medici que había gobernado Florencia por unos sesenta años. Poco después de la ejecución de Savonarola, Maquiavelo fue nombrado a una oficina de la segunda cancillería, una oficina de la escritura medieval que puso Maquiavelo a cargo de la producción de documentos oficiales del gobierno florentino. Poco después él también se hizo el secretario de la Dieci e Pace di Libertà.

En la primera década del siglo XVI, llevó a cabo varias misiones diplomáticas: más notablemente para el papado en Roma. Por otra parte, desde 1502 hasta 1503, fue testigo de la brutal realidad de los métodos de construcción del Estado de Cesar Borgia (1475-1507) y su padre, el papa Alejandro VI, que fueron luego partícipes en el proceso de tratar de llevar una gran parte de Centroamérica Italia a su posesión. El pretexto de la defensa de los intereses de la iglesia fue utilizada como justificación parcial por parte de los Borgia. Otras excursiones a la corte de Luis XII y la corte española influyó en sus escritos como El Príncipe.

Machiavelli's cenotaph in the Santa Croce Church in Florence

Periodos[editar]

Su vida podría ser dividida en tres periodos; cada uno de ellos representa en sí mismo la historia de Florencia. Su juventud coincidió con la grandeza de Florencia como potencia italiana, bajo el mandato de Lorenzo de Médici, El Magnífico. La caída de los Médici en Florencia ocurrió en 1494, el mismo año en el que Maquiavelo se integraba en el servicio público. Durante su carrera como funcionario, Florencia fue libre bajo el gobierno de una república, la cual duró hasta 1512, cuando los Médici regresaron al poder, y Maquiavelo perdió su puesto. Los Médici gobernaron Florencia desde 1512 hasta 1527, cuando fueron nuevamente retirados del poder. Este fue el período de actividad literaria de Maquiavelo, y también de su creciente influencia; sin embargo, murió a semanas de la expulsión de los Médici, el 21 de junio de 1527, a los cincuenta y ocho años, sin haber recuperado su cargo.

Juventud[editar]

Aunque se tienen pocos registros de la juventud de Maquiavelo, la Florencia de aquellos días era tan bien conocida que es fácil imaginar el ambiente en el que el joven ciudadano se desenvolvía. Florencia era una ciudad con dos corrientes opuestas, una representada por el austero Girolamo Savonarola y la otra por Lorenzo de Médici, amante del esplendor. Aunque el poder de Savonarola sobre las fortunas florentinas era inmenso, no parece haber sido muy importante para Maquiavelo puesto que sólo lo menciona en El Príncipe como un malogrado profeta desarmado. Por otra parte, la magnificencia del mandato de Lorenzo impresionó fuertemente a Maquiavelo, llegando incluso a dedicar El príncipe al nieto de Lorenzo. Maquiavelo fue considerado uno de los grandes escritores en su colegio. Era un escritor y fue un militar muy reconocido que influyó en el humanismo.

Servicio Civil[editar]

En el segundo periodo de su vida sirvió en el servicio militar Libre de Florencia, la cual pasó de la expulsión de los Médici en 1494 cuando Maquiavelo tenía 25 años, y duró hasta el regreso de los Médici (familia que poseía el mayor poder económico en Florencia) en 1512. Después de servir cuatro años en una oficina pública como secretario, fue nombrado canciller y secretario de la Segunda Cancillería. Tomó un rol importante en los asuntos de la república, habiendo quedado sus decretos, sus registros y sus despachos para guiarnos, así como sus propios escritos. Pese a que tuvo posiciones altas en el panorama público y político, él las evitaba ya que aceptaba cualquier tipo de trabajo a cambio de poco sueldo.

Estatua de Maquiavelo en la Galería Uffizi.

Su primera misión fue en 1499, para Caterina Sforza, «mi dama de Forli» en El príncipe, de cuya conducta y suerte, Maquiavelo extrajo la moraleja: «es mejor ganar la confianza de la gente que confiar en la fuerza». Será un concepto muy importante para Maquiavelo, y es señalado en muchas formas como de vital importancia para aquellos que quieran ostentar el poder.

En 1500 fue enviado a Francia para convencer a Luis XII la conveniencia de continuar la guerra contra Pisa. Será este el rey que, en su política con respecto a Italia, comete los cinco errores capitales del poder resumidos en El príncipe.

La vida pública de Maquiavelo estuvo enmarcada en sucesos surgidos por la ambición del papa Alejandro VI y de su hijo, César Borgia, el duque Valentino; ambos personajes ocupan un gran espacio en El príncipe. Maquiavelo no vacila en citar las acciones del duque en beneficio de los usurpadores que quieren quedarse con los estados que conquistan; de hecho, Maquiavelo no encuentra mejores preceptos que enseñar que los patrones de conducta de César Borgia. Por ello, para algunos críticos, César es el «héroe» de El príncipe. Aun así, el duque es señalado en El príncipe como el tipo de hombre que crece con la fortuna de otros y cae de la misma manera; quien toma el rumbo que podría esperarse de cualquier hombre prudente, excepto el curso que lo salvará; quien está preparado para todas las eventualidades, excepto para la que finalmente llega; y quien, cuando sus habilidades le son insuficientes para solucionar un problema, exclama que no ha sido su culpa, sino la de una extraordinaria e imprevista fatalidad. César Borgia también era un gran humanista y contrató a Leonardo Da Vinci para que le realizara varias pinturas. En diversas ocasiones, Maquiavelo coincidió con Leonardo, manteniendo con él largas conversaciones.

A la muerte de Alejandro VI, en 1503, Maquiavelo fue enviado a observar la elección del sucesor, y ahí se da cuenta de las maniobras de César Borgia para forzar la elección de Giuliano delle Rovere (el papa Julio II), que era uno de los cardenales que más temía al duque. Maquiavelo, al comentar esta elección, dice: que aquel que piense que los favores harán que los grandes personajes olviden ofensas pasadas se engaña a sí mismo. Y así, Julio II no descansó hasta ver a César en la ruina.

Entre 1503 y 1506, Maquiavelo fue el responsable de la milicia florentina. Desconfiaba de mercenarios (una desconfianza que explica en sus informes oficiales y más tarde en sus obras teóricas de su naturaleza poco patriota en la guerra que hizo a su lealtad voluble y que a menudo demasiado poco fiable cuando más se necesitaba) y en su lugar reclutó a su ejercito con ciudadanos, una política que iba a ser repetida varias veces con éxito. Bajo su mando, ciudadanos-soldados florentinos derrotaron Pisa en 1509.

Precisamente fue con Julio II con el que Maquiavelo cumplió su encargo en 1506, al mismo tiempo que el pontífice comenzaba su cruzada en contra de Bolonia; una campaña que resultó ser solo una más de sus exitosas aventuras, gracias en gran parte a su carácter impetuoso. Con respecto al Papa Julio II, Maquiavelo nos presenta las semejanzas que existen entre la Fortuna y las mujeres. Y concluye que el osado, y no el cauteloso, es el que conquistará a ambas.

En 1507 lo destinaron a Alemania como diplomático para parlamentar con el emperador Maximiliano I sobre las medidas expansionistas que quería adoptar dicho emperador. Maximiliano, sorprendido por la inteligencia y elocuencia de Maquiavelo, fue convencido a no invadir territorios italianos y menos aún Florencia, que era la intención que tenía el emperador. Sobre los alemanes concretamente, Maquiavelo dijo: los alemanes son una grandísima fuerza militar, pero tienen y tendrán una política muy débil.

El emperador Maximiliano fue uno de los hombres más interesantes de la época, y su carácter había sido moldeado por múltiples manos; pero Maquiavelo revela el secreto de las constantes fallas del emperador cuando lo describe como un hombre retraído, sin fuerza de carácter y sin los arrestos necesarios para llevar a cabo sus planes o insistir en el cumplimiento de sus deseos.

Otros personajes fueron estudiados por Maquiavelo. Por ejemplo, retrató a Fernando II de Aragón como el hombre que conseguía grandes conquistas bajo el manto protector de la religión, pero que en realidad desconocía los principios de la piedad, la fe, la humanidad y la integridad; sin embargo, para Maquiavelo, poco hubiese alcanzado Fernando de Aragón si alguna vez se hubiese dejado influir por dichos principios.

Los demás años de Maquiavelo en el servicio público transcurrieron alrededor de los eventos surgidos a partir de la Liga de Cambrai, formada en 1508 entre las tres grandes potencias europeas y el papa, con el objeto de destruir a la República Veneciana. Después de la batalla de Agnadello, Venecia perdió en un día todo lo ganado en ochocientos años. A raíz de esta batalla surgió un problema entre el papa y Francia, que dejó a Florencia desprotegida y a merced del papa. Éste impuso el regreso de los Médici el primero de septiembre de 1512. La consecuente caída de la república provocó el despido de Maquiavelo del servicio público y el fin de su carrera como oficial.

En agosto de 1512, los Medici respaldados por el Papa Julio II utilizaron tropas españolas para derrotar a los florentinos en Prato, pero muchos historiadores han argumentado que era debido a la falta de voluntad de Piero Soderini a un compromiso con los Medici, que estaban llevando a Prato en un estado de sitio. En la estela del asedio, Soderini renunció como jefe del Estado florentino y fue dejado en el exilio. Dicha experiencia, así como el tiempo de Maquiavelo en tribunales extranjeros y con los Borgia, a influir fuertemente en sus escritos políticos.

Después de la victoria de los Medici, la ciudad-estado y la república florentina se disolvieron y Maquiavelo fue privado de su cargo en 1512. En 1513 los Medici lo acusaron de conspiración en su contra y se le llevó a prisión. A pesar de haber sido sometido a la tortura ("con la cuerda" en la que el prisionero se colgaron de sus muñecas atadas, desde la parte de atrás, obligando los brazos a soportar el peso del cuerpo y la dislocación de los hombros) tres semanas después se le negó su participación y fue puesto en libertad.

Exilio[editar]

Al regreso de los Médici, Maquiavelo, quien había mantenido esperanzas de retener su puesto bajo el mandato de los nuevos amos de Florencia, fue despedido por decreto el 7 de noviembre de 1512. Fue apresado y torturado al pertenecer a una conspiración contra los tiranos Médici, junto con su amigo Giovanni Battaini y 20 personas más. El nuevo pontífice León X medió para liberarlo y Maquiavelo se retiró a su pequeña propiedad en San Casciano in Val di Pesa, a unos quince kilómetros de Florencia. Aquí malvive talando un bosque de su propiedad junto con unos obreros contratados y sobrevive con este pesado trabajo. También se dedicaba a la agricultura y a la ganadería y convivía con los obreros, con ellos comía, jugaba y hablaba, para sentirse vivo. Sus amigos de la ciudad le dan la espalda. Pero aunque son los peores años de su vida, Maquiavelo tiene en las noches su espacio para la libertad y el bienestar. Cada noche se desvestía de sus vestimentas de trabajo y se ponía trajes de cuando su servicio civil. Una vez así ataviado leía a Dante, a Petrarca y a Ovidio y fue entonces en aquellas noches solitarias cuando empieza a dedicarse en cuerpo y alma a la literatura. Logró escribir ocho libros, la mayoría con una prosa ágil y clara, entre 1513 y 1525. En una carta a Francesco Vettori, fechada en diciembre de 1513, dejó una descripción interesante de su vida en ese período, y un esbozo de sus motivos para escribir El príncipe.

Llegó a dar una réplica de El príncipe a los Médicis, pero estos lo despreciaron. Maquiavelo escribe su segunda obra de más importancia en su bibliografía llamada Discursos de la primera década de Tito Livio, donde muestra Nicolás Maquiavelo su verdadera visión política, describiendo como mejor forma de gobierno una república y no una monarquía absoluta entre otras cosas más importantes. Luego realiza Discurso sobre el Arte de la Guerra y su comedia La mandrágora. Pese a ser años de penuria en donde su mente sufría, Maquiavelo sacó lo mejor de su talento.

En una carta a Francesco Vettori, que describe su exilio:

Cuando llega la noche, regreso a casa y voy a mi estudio. En el umbral, me quito la ropa de trabajo cubierta de barro y suciedad, me pongo la ropa que usaría un embajador. Decentemente vestido, entro en las antiguas cortes de los gobernantes que desde hace mucho tiempo que han muerto. Ahí, soy cálidamente bienvenido y me alimento de la única comida nutritiva que me parece haber nacido para saborear. No me avergüenzo de hablar con ellos y pedirles que me expliquen sus acciones y que por bondad, me respondan. Cuatro horas pasan sin mi sensación de ansiedad. Me olvido de todas las preocupaciones. Ya no tengo miedo de la pobreza o miedo a la muerte. Yo vivo en su totalidad a través de ellos.[8]

Últimos años[editar]

Maquiavelo se retiró a su hacienda de San Andrés en Percussina, cerca de San Casciano in Val di Pesa, dedicándose a estudiar y escribir de los tratados políticos que obtuvieron su lugar en el desarrollo intelectual de la filosofía política y la conducta política. [9]

Desesperado de la oportunidad de seguir participando directamente en los asuntos políticos, después de un tiempo comenzó a participar en los grupos intelectuales en Florencia y escribió varias obras de teatro que (a diferencia de sus trabajos sobre la teoría política) son a la vez muy populares y ampliamente conocidas en su vida. Aún así, la política seguía siendo su principal pasión y para satisfacer este interés mantenía una correspondencia muy conocida con más amigos políticamente conectados, tratando de participar una vez más en la vida política.[10]

Recibió la amnistía en 1521, a los 52 años, pero poco después fue acusado falsamente de estar involucrado en un golpe de estado contra los Médici. Fue torturado y apresado poco tiempo y, una vez libre, recibió un encargo: liberar a unos trabajadores del gremio de la lana que habían sido secuestrados por un grupo de malhechores. Maquiavelo logró que los liberaran y el gremio, en agradecimiento, recibió una buena cantidad de dinero. Con parte de ese dinero compró un billete de lotería, que fue premiado con 20.000 ducados y con los que pudo saldar algunas deudas.

Empezó a trabajar en la academia humanista de Bernardo Rucellai, traduciendo la obra griega de Polibio y gracias a ello recogió muchas ideas sobre el gobierno de una república. El nuevo papa Clemente VII, un Médici, le acercó a la política de nuevo, encargándole una obra sobre la historia de Florencia por 120 florines. Por ello, Maquiavelo fue acusado de ser partidario de los Médici, curiosamente la misma familia contra la que supuestamente había conspirado antaño.

Nicolás Maquiavelo murió en 1527, a los 58 años, olvidado e ignorado por sus contemporáneos. Su legado tuvo más éxito en siglos posteriores que en la época en la que vivió, donde la fría y poco religiosa forma de presentar el gobierno del estado causó gran escándalo. Siempre defendió la colectividad frente a la individualidad y nunca olvidó la cruenta y única verdad sobre la política y los gobernantes.

Trabajos[editar]

El Príncipe[editar]

Lorenzo di Piero de' Medici to whom the final version of The Prince was dedicated.

El libro más conocido libro de Maquiavelo contiene varias máximas relativas a la política. En lugar de la audiencia más tradicional de un príncipe hereditario, se concentra en la posibilidad de un "nuevo príncipe". Para conservar el poder, el príncipe hereditario debe equilibrar cuidadosamente los intereses de una variedad de instituciones a las que están acostumbrados a la gente. Por el contrario un nuevo príncipe tiene la tarea más difícil: Se debe estabilizar por primera vez su nuevo poder con el fin de construir una estructura política duradera. Maquiavelo sugiere que los beneficios sociales de la estabilidad y la seguridad se pueden conseguir en la cara de la corrupción moral. Maquiavelo creía que la moralidad pública y privada tuvo que ser entendida como dos cosas diferentes con el fin de gobernar bien. Como resultado, un gobernante debe preocuparse no sólo por la reputación, sino que también debe ser positivamente dispuesto a actuar inmoralmente en los momentos adecuados. Como teórico de la política, Maquiavelo hizo hincapié en la necesidad ocasional para el ejercicio metódico de la fuerza bruta o engaño incluyendo el exterminio de las familias nobles enteras para evitar cualquier posibilidad de un desafío a la autoridad del príncipe.

Engraved portrait of Machiavelli, from the Peace Palace Library's Il Principe, published in 1769

Los eruditos a menudo notaron que Maquiavelo glorifica la instrumentalidad en la construcción del Estado, un enfoque encarnado por el dicho "El fin justifica los medios". Cabe señalar que esta cita ha sido cuestionada y no puede provenir de Nicolás Maquiavelo o de sus escritos. La violencia puede ser necesaria para la estabilización de la energía y la introducción de nuevas instituciones jurídicas. La fuerza puede ser utilizada para eliminar rivales políticos, para obligar a las poblaciones resistentes y para purgar la comunidad de los otros hombres lo suficientemente fuertes de carácter para con el poder de gobernar, que inevitablemente intentarán sustituir al gobernante. Maquiavelo se ha convertido en famoso por este tipo de asesoramiento político, asegurando que sería recordado en la historia por el adjetivo "maquiavélico".

A pesar de algunos temas de mitigación, la Iglesia Católica prohibió el Príncipe, colocándola en el Index Librorum Prohibitorum. Los humanistas también vieron negativamente el libro, incluyendo Erasmo de Rótterdam. Como un tratado, su principal contribución intelectual a la historia del pensamiento político es la ruptura fundamental entre el realismo político y el idealismo político, debido a que es un manual sobre la adquisición y el mantenimiento de poder político. En contraste con Platón y Aristóteles, Maquiavelo insiste en que una sociedad ideal imaginaria no es un modelo por el que un príncipe debe orientarse.

En cuanto a las diferencias y similitudes en los consejos de Maquiavelo a príncipes despiadados y tiránicos en El príncipe y sus exhortaciones más republicanas en Discursos sobre Tito Livio, muchos han llegado a la conclusión de que el príncipe, aunque fue escrita como un consejo para un príncipe monárca, contiene argumentos a favor de la superioridad de los regímenes republicanos, similar a los encontrados en los discursos. En el siglo XVIII, la obra fue incluso llamada una sátira, por ejemplo de Jean-Jacques Rousseau.[11] [12] Más recientemente, los comentaristas como Leo Strauss y Harvey Mansfield han acordado que el príncipe puede leerse como si tuviera una deliberada ironía cómica.[13]

Otras interpretaciones incluyendo por ejemplo la de Antonio Gramsci, argumentan que la audiencia para el trabajo de Maquiavelo no era la clase gobernante, debido a que los gobernantes aprendieron dichos métodos durante su educación.

Discursos sobre Tito Livio[editar]

Los Discursos sobre la primera década de Tito Livio, publicado en 1531, escrito en 1517, a menudo referido simplemente como los "Los Discursos" o Discorsi, es nominalmente una discusión con respecto a la historia clásica de los principios de la Antigua Roma, aunque se aleja mucho de este tema la materia, también utiliza ejemplos de políticos contemporáneos para ilustrar sus puntos. Maquiavelo presenta como una serie de lecciones sobre cómo una república debe ser iniciada y estructurada. Es una obra más grande que el príncipe y aunque no solamente explica más abiertamente las ventajas de las repúblicas, sino que también contiene muchos temas similares. Los comentaristas no están de acuerdo sobre qué tanto las dos obras concuerdan entre sí, con frecuencia se hace referencia a los líderes de las democracias como "príncipes". Incluye las primeras versiones del concepto de equilibrio de poderes y afirma la superioridad de una República más que la de un principado. Se convirtió en uno de los textos centrales del republicanismo y con frecuencia se ha argumentado que es un trabajo superior al Príncipe.[14]

De Los Discursos:

  • "De hecho, cuando se combina bajo misma constitución un príncipe, una nobleza y el poder del pueblo, entonces estos tres poderes se observarán y mantendrán bajo control entre ellos." Libro I, Capítulo II
  • "Sin duda de que estos medios [de alcanzar el poder] son crueles y destructivos. No son adecuados para cualquier vida civilizada, así como para ningún cristiano y ningún humano, por lo que debe ser evitado para todos. De hecho, la vida de un ciudadano particular sería preferible a la de una rey, a costa de la ruina de tantos seres humanos ". Libro I, Capítulo XXVI
  • "Ahora, en una república bien ordenada, nunca debería ser necesario recurrir a medidas extra-constitucionales. ... "Libro I, Capítulo XXXIV
  • "... Los gobiernos de las personas son mejores que las de los príncipes. "Libro I, Capítulo VIII
  • "... Si comparamos las faltas de un pueblo con las de los príncipes, así como sus respectivas buenas cualidades, vamos a encontrar a las personas muy superiores en todo lo que es bueno y glorioso ". Libro I, Capítulo LVIII
  • "Para gobernar se debe consistir principalmente en mantener a los sujetos que no tienen poder, no en estar dispuestos a dañar. ..." Libro II, Capítulo XXIII
  • "... ningún príncipe será beneficiado por hacer que lo odien." Libro III, Capítulo XIX
  • "No dejes que los príncipes se quejen sobre las faltas cometidas por la gente que fue designada a su autoridad, porque son resultado completamente de su propia negligencia o de un mal ejemplo." Libro III, Capítulo XIX". Libro III, Capítulo XXIX [15]

Otros trabajos históricos y políticos[editar]

Peter Withorne's 1573 translation of The Art of War
  • Discorso sopra le cose di Pisa (1499)
  • Del modo di trattare i popoli della Valdichiana ribellati (1502)
  • Descrizione del modo tenuto dal Duca Valentino nello ammazzare Vitellozzo Vitelli, Oliverotto da Fermo, il Signor Pagolo e il duca di Gravina Orsini (1502) – A Description of the Methods Adopted by the Duke Valentino when Murdering Vitellozzo Vitelli, Oliverotto da Fermo, the Signor Pagolo, and the Duke di Gravina Orsini
  • Discorso sopra la provisione del danaro (1502) – Un discurso sobre la provisión del dinero.
  • Ritratti delle cose di Francia (1510) – Un retrato de los asuntos de Francia.
  • Ritracto delle cose della Magna (1508–1512) – Un retrato de los asuntos de Alemania.
  • Dell'Arte della Guerra (1519–1520) – Del arte de la Guerra, alta ciencia militar.
  • Discorso sopra il riformare lo stato di Firenze (1520) – Un discorso sobre la reformación de Florencia.
  • Sommario delle cose della citta di Lucca (1520) – Un sumario sobre los asuntos de la ciudad de Lucca.
  • Vita di Castruccio Castracani da Lucca (1520) – La vida de Castruccio Castracani de Lucca, una biografía corta.
  • Istorie Florentine (1520–1525) – Historias Florentinas, Una historia de ocho volúmenes de la ciudad-estado de Florenciaan eight-volume history of the city-state Florence, por encargo de Julio de Médicis , el futuro papa Clemente VII .

Obras de ficción[editar]

Además de ser un estadista y científico político, Maquiavelo también tradujo obras clásicas y fue dramaturgo (Clizia, Mandragola), poeta (Sonetti, Canzoni, Ottave, Canti carnascialeschi) y novelista (Belfagor arcidiavolo).

Algo de su trabajo:

  • Decennale primo (1506) – un poema en terceto encadenado.
  • Decennale secondo (1509) – Un poema.
  • Andria or The Girl From Andros (1517) – Una comedia semi-autobiografía adaptada por Terencio.[16]
  • Mandragola (1518) – La Mandrágora – Una comedia escita en prosa de cinco actos, con un verso de prólogo.
  • Clizia (1525) –Una comedia en prosa.
  • Belfagor arcidiavolo (1515), Una novela.
  • Asino d'oro (1517) – El asno de oro es un poema con rima en tercia, una nueva versión del trabajo clásico de Apuleyo.
  • Frammenti storici (1525) – Fragmentos de historias.

Otros trabajos[editar]

Della Lingua (Italiano para "Diálogo en torno a nuestra lengua") (1514), un diálogo acerca de de la lengua de Italia normalmente atribuido a Maquiavelo.

Albacea literaria de Maquiavelo, Giuliano de 'Ricci, también informó haber visto que Maquiavelo, su abuelo, hizo una comedia al estilo de Aristófanes, que incluía a florentinos como personajes, y que se titula Le Maschere. Se ha sugerido que debido a los temas que aborda y su estilo de escritura, no era muy probable que cierta animosidad a Maquiavelo incluso antes del regreso de los Medici. [17]

Originalidad[editar]

Los comentaristas han adoptado enfoques muy diferentes a Maquiavelo y no siempre será aceptado. Una discusión importante ha tendido a existir alrededor de dos cuestiones: en primer lugar, la qué tan unificada y filosófica es la obra y en segundo lugar qué tanto grado de innovación es. [18]

Coherencia[editar]

Hay un cierto desacuerdo en relación con la mejor manera de describir los temas unificadores, si los hay, se pueden encontrar en las obras de Maquiavelo, sobre todo en las dos principales obras políticas, El Príncipe y los Discursos. Algunos comentaristas lo han descrito como inconsistente y tal vez ni siquiera como poner una alta prioridad en consistenca.[18] Otros como Hans Baron han argumentado que sus ideas deben haber cambiado drásticamente con el tiempo. Algunos han argumentado que sus conclusiones se entienden mejor como un producto de su tiempo, experiencias y educación. Otros, como Leo Strauss y Harvey Mansfield, han insistido en que hay una coherencia y claridad muy fuerte y deliberada, incluso el argumento de que esto se extiende a todas las obras de Maquiavelo, incluyendo sus comedias y cartas.[18]

Influencias[editar]

Comentaristas como Leo Strauss han ido tan lejos como para nombrar a Maquiavelo como el creador deliberado de la modernidad misma. Otros han argumentado que Maquiavelo es solamente un ejemplo particularmente interesante de tendencias que estaban ocurriendo a su alrededor. En cualquier caso Maquiavelo se presentó en varias ocasiones como alguien recordando a los italianos de las viejas virtudes de los griegos y romanos y otras veces como alguien que promocionó un enfoque completamente nuevo para la política.[18]

Que Maquiavelo tenía una amplia gama de influencias es en sí mismo no controversial. Sin embargo, su importancia relativa es un tema de debate en curso. Es posible resumir algunas de las principales influencias destacadas por diferentes comentaristas.

1. El género del Espejo de Príncipes. Gilbert (1938) resume las similitudes entre el príncipe y el género es obvio, el estilo llamado "Espejo de Príncipes". Este era un género influenciado clásicamente, con modelos al menos tan atrás como Jenofonte e Isócrates, que todavía era muy popular durante la vida de Maquiavelo. Mientras Gilbert enfatiza las similitudes sin, está de acuerdo con todos los otros comentaristas que Maquiavelo era particularmente novedoso en la forma en que utiliza este género, incluso en comparación con sus contemporáneos como Baldassare Castiglione y Erasmus. Una de las principales innovaciones que Gilbert observó fue que Maquiavelo se centró en el "deliberado propósito de hacer frente a un nuevo gobernante que tendrá que establecerse en desafío de la costumbre". Normalmente, este tipo de obras se dirigen solamente a príncipes hereditarios. (Jenofonte es también una excepción en este sentido.)

2. Republicanismo clásico. Comentaristas como Quentin Skinner y J.G.A. Pocock, en la llamada "Escuela de Cambridge" de la interpretación han sido capaces de demostrar que algunos de los temas republicanas en obras políticas de Maquiavelo, en particular los Discursos sobre Tito Livio, se puede encontrar en la literatura medieval italiana la cual fue influenciada por autores clásicos como Salustio.

3. Filosofía política clásica: Jenofonte, Platón y Aristóteles. La escuela socrática de la filosofía política clásica, especialmente Aristóteles, se había convertido en una importante influencia sobre el pensamiento político europeo a finales de la Edad Media. Existió tanto en forma recatolizadas presentado por Tomás de Aquino y en la forma más controvertida "averroísta" de autores como Marsilio de Padua. Maquiavelo fue crítico del pensamiento político católico y puede haber sido influenciado por el averroísmo. Pero él cita a Platón y Aristóteles con muy poca frecuencia y al parecer no estaban de acuerdo con ellos. Leo Strauss argumentó que la fuerte influencia de Jenofonte, un estudiante de Sócrates más conocido como historiador, orador y soldado, era una fuente importante de ideas socráticas de Maquiavelo, a veces no de acuerdo con Aristóteles. Mientras que el interés en Platón estaba aumentando en Florencia durante la vida de Maquiavelo también no muestra especial interés en él, pero fue influenciado indirectamente por sus lecturas de autores como Polibio, Plutarco y Cicerón.

Xenophon, author of the Cyropedia.

La principal diferencia entre Maquiavelo y los socráticos según Strauss, es el materialismo de Maquiavelo y por lo tanto su rechazo tanto una visión teleológica de la naturaleza y de la opinión de que la filosofía es más alta que la política. Dirigido para lo que el socráticos argumentó que tendería a ocurrir en la naturaleza, Maquiavelo dijo que ocurriría por casualidad. [19]

4. Materialismo clásico. Strauss argumentó que Maquiavelo pudo haber visto a sí mismo como la influencia de algunas ideas de los materialistas clásicos tales como Demócrito, Epicuro y Lucrecio. Sin embargo Strauss ve esto también como un signo de gran innovación en Maquiavelo, porque materialistas clásicos no comparten el sentido socrático para la vida política, mientras que Maquiavelo lo hizo con claridad. [19]

5. Tucídides. Algunos estudiosos señalan la similitud entre Maquiavelo y el historiador griego Tucídides, ya que ambos hicieron hincapié en la política de poder. [20] [21] Strauss argumentó que Maquiavelo puede de hecho haber sido influenciado por filósofos presocráticos, pero sentían que era una nueva combinación:

... Los lectores contemporáneos se recuerdan a través de la enseñanza de Tucídides de Maquiavelo; se encuentran en los dos autores de la misma "realismo", es decir, la misma negación del poder de los dioses o de la justicia y la misma sensibilidad a la dura necesidad y el azar difícil de alcanzar. Sin embargo, Tucídides no pone en duda la superioridad intrínseca de la nobleza de la bajeza, una superioridad que resplandece sobre todo cuando los nobles se destruyen por la base. Por lo tanto, la historia de Tucídides despierta en el lector una tristeza que nunca se despertó por los libros de Maquiavelo. En Maquiavelo nos encontramos con comedias, parodias y sátiras, pero nada que recuerde a la tragedia. La mitad de la humanidad permanece fuera de su pensamiento. No hay una tragedia en Maquiavelo porque no tiene sentido de lo sagrado de lo "común". - Strauss (1958, p. 292)

Creencias[editar]

Entre los comentaristas, hay pocos que consistentemente hacen propuestas respecto a lo que fue el trabajo más nuevo de Maquiavelo.

El empirismo y realismo frente al idealismo[editar]

Maquiavelo es a veces visto como el prototipo de un científico empírico moderno, la construcción de las generalizaciones de la experiencia y los hechos históricos, haciendo hincapié en la inutilidad de teorizar con la imaginación. [18]

Maquiavelo emancipó la política de la teología y la filosofía moral. Se comprometió a describir simplemente lo que realmente hicieron los gobernantes y por lo tanto anticipó lo que más tarde se llamó el espíritu científico en el que se tienen en cuenta las cuestiones de bueno y malo. El observador intenta descubrir sólo lo que realmente sucede.

Joshua Kaplan, 2005[22]

Maquiavelo sintió en sus primeros estudios que la línea de una educación clásica tradicional era esencialmente inútil para el propósito de entender la política. Sin embargo, abogó el estudio intensivo del pasado, en particular con respecto a la fundación de una ciudad, que a su juicio era una clave para entender su desarrollo posterior. [22] Además, estudió la forma en que la gente vivía y su objetivo era informar a los líderes cómo deben gobernar e incluso la forma en que ellos mismos deberían vivir. Por ejemplo, Maquiavelo niega que vivir virtuosamente necesariamente conduce a la felicidad. Y Maquiavelo ve la miseria como uno de los vicios que permite a un príncipe a gobernar.[23] Maquiavelo declaró que sería mejor para ser amado y temido. Pero ya que los dos raramente se reúnen, cualquier persona obligada a elegir encontrará una mayor seguridad en la que se es temido que en la que se es amado. [24] En gran parte de la obra de Maquiavelo, parece que el gobernante debe adoptar políticas desagradables por el bien de la continuación de su régimen.

Una propuesta relacionada y más controvertida es el hecho que él describe cómo hacer las cosas en la política de una manera que parecía neutral en cuanto a la que utiliza el consejo-tiranos o buenos gobernantes. Pero de que Maquiavelo se esforzó por el realismo no se pone en duda, pero para cuatro siglos los estudiosos han debatido sobre la mejor manera de describir su moral. El príncipe hizo la palabra "maquiavélico" en un sinónimo de engaño, el despotismo, y la manipulación política. Incluso si Maquiavelo no se declaró a sí mismo como malo, Leo Strauss se declaró inclinado hacia la opinión tradicional de que Maquiavelo fue conscientemente un "maestro del mal", ya que él aconseja a los príncipes para evitar los valores de la justicia, la misericordia, la templanza, sabiduría y amor de su gente en lugar de la utilización de la crueldad, la violencia, el miedo y el engaño. El filósofo italiano antifascista Benedetto Croce (1925) concluye que Maquiavelo es simplemente un "realista" o "pragmático" que establece con precisión que los valores morales en la realidad no afectan en gran medida de las decisiones que los líderes políticos hacen. [29] el filósofo alemán Ernst Cassirer (1946) sostuvo que Maquiavelo simplemente adopta la postura de un científico, un político Galileo de la política para distinguir entre los "hechos" de la vida política y los "valores" del juicio moral. Por otro lado, Walter Russell Mead ha argumentado que el consejo del príncipe presupone la importancia de las ideas como la legitimidad de realizar cambios en el sistema político.

Fortuna[editar]

Maquiavelo es generalmente visto como un factor crítico del cristianismo tal como lo existía su época, específicamente de sus consecuencias sobre la política y también la vida cotidiana. En su opinión, el cristianismo, junto con el aristotelismo teleológica que la iglesia había llegado a aceptar, permite tomar decisiones adecuadas guiándose por ideales imaginarios y anima a la gente a dejar eventos hasta la providencia o, como diría él, el azar, suerte o fortuna. Mientras que el cristianismo ve a la modestia como una virtud y el orgullo como un pecado, Maquiavelo tomó una posición más clásica, viendo la ambición, el civismo y la búsqueda de la gloria como cosas buenas y naturales y que la virtud y la prudencia son cosas que los buenos príncipes deben tener. Por lo tanto, si bien es tradicional decir que los líderes deben tener virtudes, especialmente la prudencia, Maquiavelo usa las palabras virtú y Prudencia como algo inusual para su tiempo, lo que implica una ambición enérgica y poco modesta. De manera muy conocida, Maquiavelo sostenía que la virtud y la prudencia pueden ayudar a un hombre a tener más control de su futuro, en lugar de permitir que la fortuna lo haga.

Najemy (1993) ha argumentado que este mismo enfoque se puede encontrar en el enfoque de Maquiavelo aproximándose al amor y el deseo, como se ve en sus comedias y correspondencia. Najemy muestra cómo Vector, el amigo de Maquiavelo manifestó en su contra y citó una comprensión más tradicional de la fortuna.

Por otro lado, el humanismo en la época de Maquiavelo entiende que las ideas precristianas clásicas sobre la virtud y la prudencia, incluida la posibilidad de tratar de controlar el futuro de uno, no son exclusivos de él. Pero los humanistas no fueron tan lejos como para promover la gloria extra de apuntar deliberadamente para establecer un nuevo estado, en desafío de las tradiciones y leyes.

Si bien el enfoque de Maquiavelo tenía precedentes clásicos, se ha argumentado que no hizo más que traer de vuelta a las viejas ideas y que Maquiavelo no era un humanista típico. Strauss (1958) sostiene que la forma en la que Maquiavelo combina las ideas clásicas es nueva. Mientras que Jenofonte y Platón también describieron política realista y estaban más cerca de Maquiavelo que lo cerca que estaba Aristóteles, ellos, como Aristóteles, también vieron a la filosofía como algo más grande que la política. Maquiavelo era aparentemente un materialista que se opuso a las explicaciones que implican la causalidad formal y final o la teleología.

La promoción de Maquiavelo respecto a la ambición entre los líderes del tiempo negaba que cualquier estándar más alto significaba que se animó a la asunción del riesgos y la innovación, la más famosa de la fundación de nuevos modos y órdenes. Su consejo a los príncipes era, por tanto, ciertamente que no se limite a la discusión de cómo mantener un estado. Se ha argumentado que la promoción de la innovación de Maquiavelo llevó directamente a la discusión para el progreso como un objetivo de la política y de la civilización. Pero mientras que la creencia de que la humanidad puede controlar su propio futuro, controlar la naturaleza, y el "progreso" ha sido de larga duración, los seguidores de Maquiavelo, empezando por su propio amigo Guicciardini, han tendido a preferir el progreso pacífico mediante el desarrollo económico y no el progreso bélico. Como Harvey Mansfield (. 1995, p 74) escribió: "En el intento de otros modos, más regulares y científicos de la superación de la fortuna, los sucesores de Maquiavelo formalizados y castrados su noción de la virtud."

Maquiavelo sin embargo, junto con algunos de sus predecesores clásicos, vio la ambición e iniciativa y por lo tanto, a la guerra, como inevitable y parte de la naturaleza humana.

Strauss concluye en sus 1958 Reflexiones sobre Maquiavelo, que esta promoción del progreso conduce directamente a la carrera de armamento moderno. Strauss argumentó que el carácter inevitable de estas carreras de armamentos, que han existido antes de los tiempos modernos y llevado al colapso de las civilizaciones pacíficas, nos proporciona una explicación de lo que es verdaderamente peligroso en las innovaciones de Maquiavelo, además también la forma en que los objetivos de su aparente innovación inmoral podían ser entendidos.

Religión[editar]

Maquiavelo explica en repetidas ocasiones que la religión es hecha por el hombre y que el valor de la religión radica en su contribución al orden social y las reglas de la moral debe suprimirse si la seguridad así lo requiere. En El Príncipe, los discursos, y en la Vida de Castruccio Castracani, él describe a los "profetas", como él los llama, como Moisés, Rómulo, Ciro el Grande, y Teseo (él trató pagano y patriarcas cristianos de la misma manera) como los mayores nuevos príncipes, los fundadores gloriosos y brutales de las más novedosas innovaciones en la política que los hombres Maquiavelo nos asegura que siempre han utilizado una gran cantidad de fuerza armada y asesinato contra su propio pueblo. Se estima que estas sectas duraron de 1666 a 3000 años cada vez, que, como se ha señalado por Leo Strauss, significaría que el cristianismo se convirtió en que comenzará el acabado cerca de 150 años después de Maquiavelo.[25] La preocupación de Maquiavelo con el cristianismo como una secta es que que hace a los hombres débiles e inactivos, entrega la política a manos de hombres crueles y malvados sin tener que luchar por ella.

El temor a Dios puede ser reemplazado por el miedo al príncipe, si hay una príncipe suficientemente fuerte, Maquiavelo consideraba que tener una religión es, en cualquier caso especialmente esencial para mantener una república en orden. Para Maquiavelo, un verdadero gran príncipe no puede ser convencionalmente religioso sí mismo, sino que debe hacer a su gente religiosa, si puede. Según Strauss (1958, pp. 226–227) que no fue la primera persona en explicar la religión de esta manera, pero su descripción de la religión era una novedad debido a la forma en que está integrado en su cuenta general de príncipes.

El juicio de Maquiavelo de que las democracias necesitan la religión por motivos políticos prácticos estaba muy extendida entre los defensores modernos de repúblicas hasta aproximadamente el tiempo de la revolución francesa. Por lo tanto, esto representa un punto de desacuerdo entre él y la modernidad tardía. [26]

Lado positivo al vicio fraccionado e individual[editar]

A pesar de los precedentes clásicos, en los que Maquiavelo no era el único en la promoción de su tiempo, el realismo y la disposición a argumentar que los buenos fines justifican cosas malas de Maquiavelo, es visto como un estímulo crítico hacia algunas de las teorías más importantes de la política moderna.

En primer lugar, sobre todo en los Discursos sobre Tito Livio, Maquiavelo es inusual en el lado positivo ya que a veces parece describir en el faccionalismo a las repúblicas. Por ejemplo, muy temprano en los discursos, (en el libro I, capítulo 4), un título del capítulo anuncia que la desunión de la plebe del Senado en Roma "Mantén Roma libre". Que una comunidad tiene diferentes componentes cuyos intereses deben ser equilibrados en cualquier buen régimen es una idea con precedentes clásicos, pero la presentación particularmente extrema de Maquiavelo es vista como un paso crítico hacia las ideas políticas posteriores de ambos en una división de poderes o pesos y contrapesos, ideas que habían detrás de la constitución de Estados Unidos, así como muchas otras constituciones de los estados modernos.

Del mismo modo, el argumento económico para el capitalismo moderno, y la mayoría de las formas modernas de la economía, se afirmó a menudo en forma de "virtud pública de los vicios privados". También en este caso, a pesar de que existen precedentes clásicos, la insistencia de Maquiavelo en ser realista y ambicioso, no sólo admitir que el vicio existe pero estar dispuesto a correr el riesgo de favorecer el desarrollo, es un paso fundamental en el camino hacia esta idea.

Del mismo modo, el argumento económico para el capitalismo moderno y la mayoría de las formas modernas de la economía, se afirmaron a menudo en forma de "virtud pública de los vicios privados". También en este caso, a pesar de que existen precedentes clásicos, la insistencia de Maquiavelo en ser realista y ambicioso, no sólo admitía que el vicio existe pero estar dispuesto a correr el riesgo de favorecer el desarrollo, es un paso fundamental en el camino hacia esta idea.

Mansfield sin embargo sostiene que los propios objetivos de Maquiavelo no se han compartido por aquellos a los que influyó. Maquiavelo se manifestó en contra de ver a paz y el crecimiento económico como objetivos dignos por su cuenta,a lo que Mansfield llama la "domesticación del príncipe." [27]

Maquiavélico[editar]

Cesare Borgia, used as an example of a successful ruler in The Prince.

Maquiavelo es famoso por un corto tratado político, El Príncipe, escrito en 1513 pero no se publicó hasta 1532, cinco años después de su muerte. A pesar de que se hizo circular de forma privada El príncipe entre amigos, el único trabajo teórico que se imprimió en vida fue El arte de la guerra, sobre la ciencia militar. Desde el siglo XVI, generaciones de políticos siguen siendo atraídos y repelidos por su aceptación aparentemente neutros, o incluso el estímulo positivo de la inmoralidad de los hombres poderosos, que se describe en especial en El príncipe, sino también en sus otras obras.

Incluso sus trabajos han contribuido a las modernas connotaciones negativas de las palabras político y política, [28] ya que a veces se piensa que es debido a lo que el "Viejo Nick" se convirtió en un término Inglés para el diablo. [29] Más obviamente, el adjetivo maquiavélico convirtió en un término peyorativo que describe a alguien que pretende engañar y manipular a los demás para obtener ventajas personales. Maquiavelismo también sigue siendo un término popular usado en discursos y periodismo; mientras que en la psicología, denota un tipo de personalidad.

Mientras que el maquiavelismo es notable en las obras de Maquiavelo, sus obras son complejas y generalmente se aceptan de haber sido algo más que "maquiavélico" en sí mismas. Por ejemplo, J.G.A. Pocock (1975) lo vio como una fuente importante del republicanismo que se extendió por Inglaterra y América del Norte en los siglos XVII y XVIII y Leo Strauss (1958), cuya visión de Maquiavelo es muy diferente en muchos aspectos, aceptó la influencia de Maquiavelo sobre el republicanismo y argumentó que a pesar de que Maquiavelo era un maestro del mal que tenía una nobleza de espíritu que le llevó a abogar por acciones innobles. Sean cuales sean sus intenciones, que aún se debaten hoy en día, ha llegado a ser asociado con cualquier propuesta en la que "el fin justifica los medios". Por ejemplo, Leo Strauss (. 1958, p 297) escribió:

Maquiavelo es el único pensador político cuyo nombre ha entrado en uso común para designar un tipo de política, que existe y seguirá existiendo independientemente de su influencia, una política guiada exclusivamente por consideraciones de oportunidad, que utiliza todos los medios, buenos o malos para el logro de sus extremos, siendo su fin no solamente el engrandecimiento del país o de la propia patria, sino también el uso de la patria en el servicio de la auto-engrandecimiento del político o estadista o un partido único.

Influencia[editar]

El comentario de Robert Bireley:[30]

... Había en circulación aproximadamente quince ediciones del Príncipe y diecinueve de los discursos ' y traducciones francesas antes de ser colocadas en el Índice de Paul IV en 1559, una medida que casi detuvo su publicación en áreas católicas excepto en Francia. Tres escritores principales que saltaron contra Maquiavelo llevándolo a la publicación de sus obras y su condena en 1559 y otra vez por el Índice de tridentina en 1564. Estos fueron el cardenal Inglés Polo Reginald y el obispo portugués Jeronymo Osorio , ambos de los cuales vivían desde hace muchos años en Italia, y el humanista italiano y más tarde obispo, Ambrogio Caterino Politi.

Las ideas de Maquiavelo tuvieron un profundo impacto en los líderes políticos de todo el Occidente moderno, ayudado por la nueva tecnología de la imprenta. Durante las primeras generaciones después de Maquiavelo, su principal influencia no fue en los gobiernos republicanos. Polo informó que el príncipe se hablaba altamente por Thomas Cromwell en Inglaterra y había influido a Enrique VIII en su giro hacia el protestantismo, y en sus tácticas, por ejemplo durante el peregrinaje de la tolerancia. [1] Una copia también fue poseído por el rey católico y el emperador Carlos V. [2] En Francia, después de una reacción mixta, Maquiavelo llegó a ser asociado con Catherine de Medici y la masacre del día de San Bartolomé. Como Bireley (1990, p. 17) informa, en el siglo XVI, los escritores católicos relacionaron a Maquiavelo con los "protestantes", mientras que los autores protestantes lo veían relacionado con los italianos y católicos". De hecho, aparentemente influyó tanto en los reyes católicos y protestantes. [31]

Uno de los primeros trabajos más importantes dedicados a la crítica de Maquiavelo, sobre todo El Príncipe, fue la del hugonote, Inocencio Gentillet, cuyo trabajo comúnmente se conoce como discurso contra Maquiavelo o Antimaquiavelo publicado en Ginebra en 1576. [32] Acusó a Maquiavelo de ser ateo y acusó a políticos ​​de su tiempo diciendo que sus obras fueron el "Corán de los cortesanos", teniendo ninguna reputación en la corte de Francia". [33] ] Otro tema de Gentillet era más en el espíritu de Maquiavelo en sí mismo: puso en duda la eficacia de las estrategias inmorales (al igual que Maquiavelo había hecho a sí mismo, a pesar también de explicar cómo a veces podían trabajar). Esto se convirtió en el tema de gran parte del discurso político futuro en Europa durante el siglo XVII. Esto incluye los escritores Católicos de la Contrarreforma resumidos por: Bireley. Giovanni Botero, Justus Lipsius, Carlo Scribani, Adam Contzen, Pedro de Ribadeneira, y Diego Saavedra Fajardo [34] Estos autores criticaron a Maquiavelo, pero también le siguieron de muchas maneras. Ellos aceptaron la necesidad de un príncipe que se ocupara de la reputación, e incluso la necesidad de la astucia y el engaño, pero en comparación con Maquiavelo y al igual que los escritores modernistas posteriores, hicieron hincapié en el progreso económico mucho más que las empresas de mayor riesgo de guerra. Estos autores tendían a citar a Tácito como su fuente de asesoramiento político realista, en vez de Maquiavelo, y esta pretensión llegaron a ser conocidos como "Tacitistas".[35] "El Tascitismo Negro" fue en apoyo de regir principesco, pero el "tascitismo rojo", argumentó más en el caso de las repúblicas, más que en el espíritu original del mismo Maquiavelo, haciéndose cada vez más importante.

La filosofía materialista moderna se desarrolló en los siglos XVI, XVII y XVIII, a partir de las generaciones posteriores a Maquiavelo. Esta filosofía tendía a ser republicana, más en el espíritu original de maquiavélico, pero como con los autores católicos el realismo y el fomento de la innovación Maquiavelo se utilizó para tratar de controlar su propia fortuna, por lo que eran más aceptados que su énfasis sobre la guerra y la política. No sólo fue la innovación economía y política un resultado, sino también la ciencia moderna, lo que lleva a algunos analistas a decir que el siglo XVIII, la Ilustración implicaba un moderador "humanitario" del maquiavelismo. [36]

La importancia de la influencia de Maquiavelo es notable en muchas figuras importantes en este esfuerzo, por ejemplo Bodin,[37] Francis Bacon,[38] Algernon Sidney,[39] Harrington, John Milton,[40] Spinoza,[41] Rousseau, Hume,[42] Edward Gibbon, and Adam Smith. A pesar de que no siempre se menciona por su nombre como una inspiración, debido a su controversia, también se cree que ha sido una influencia para otros filósofos importantes, comoMontaigne,[43] Descartes,[44] Hobbes, Locke[45] and Montesquieu.[46]

Aunque Jean-Jacques Rousseau se asocia con muy diferentes ideas políticas, es importante para ver la obra de Maquiavelo desde diferentes puntos de vista en lugar de sólo la noción tradicional. Por ejemplo, Rousseau vio la obra de Maquiavelo como una pieza satírica en la que Maquiavelo expone las fallas de un gobierno de un solo hombre en vez de exaltar la amoralidad.

En el siglo XVII fue en Inglaterra que las ideas de Maquiavelo fueron desarrolladas y adaptadasde una manera más substancial, ya que el republicanismo llegó una vez más a la vida; y fuera del republicanismo Inglés del siglo XVII y que se tuviera que volver surgir en el próximo siglo no sólo es un tema de reflexión inglesa sobre la política e histórica - los escritos del círculo Bolingbroke y de Gibbon y de parlamentarias anticipadas radicales, sino un estímulo a la Ilustración en Escocia, en el continente, y en Estados Unidos.[47]

Los estudiosos han argumentado que Maquiavelo fue una gran influencia directa e indirecta sobre el pensamiento político de los Padres Fundadores de los Estados Unidos debido a su abrumadora favoritismo del republicanismo y el tipo de gobierno de republica. De acuerdo con John McCormick, es todavía muy discutible si Maquiavelo era o no "un asesor de la tiranía o parcial de la libertad." [48] Benjamin Franklin, James Madison y Thomas Jefferson siguieron el republicanismo de Maquiavelo cuando se opusieron a lo que veían como la emergente aristocracia que temían que Alexander Hamilton estaba creando con el Partido Federalista. [49] Hamilton aprendió de Maquiavelo sobre la importancia de la política exterior en la política interna, pero pudo haberse corrompido con respecto a cómo una república tenía que ser con el fin de sobrevivir [50] [51] (George Washington fue probablemente el menos influenciado por Maquiavelo). [52] Sin embargo, el Padre Fundador, que tal vez estudió y valoró a Maquiavelo como un filósofo político fue John Adams, que profusamente comentó sobre el pensamiento italiano en su obra, La Defensa de las Constituciones de Gobierno de los Estados Unidos de América.[53]

En su "Defensa de las Constituciones del Gobierno de los Estados Unidos", John Adams elogió a Maquiavelo, con Algernon Sidney y Montesquieu, como defensa filosófica de gobierno mixto. Para Adams, Maquiavelo restauró la razón empírica a la política, mientras que su análisis de las facciones fue encomiable. Adams asimismo asintió con el florentino de que la naturaleza humana es inmutable por pasiones. También aceptó la creencia de Maquiavelo de que todas las sociedades estaban sujetas a períodos cíclicos de crecimiento y decadencia. Para Adams, Maquiavelo sólo le faltaba una comprensión clara de las instituciones necesarias para el buen gobierno.[53]

Siglo XX[editar]

El siglo XX el Italiano comunista, Antonio Gramsci reconoció su gran inspiración de los escritos de Maquiavelo en la ética, la moral, y cómo se relacionan con el Estado y la revolución en sus escritos sobre la revolución pasiva, y de cómo una sociedad puede ser manipulado mediante el control de las nociones populares de la moral.[54]

Joseph Stalin leyó El Príncipe y creó su propia copia.[55]

Renacimiento del interés en las comedias[editar]

En el siglo 20 hubo también un renovado interés en La Mandragora (1518) de Maquiavelo, que recibió numerosas puestas en escena, incluyendo varios en Nueva York, en el Festival de Shakespeare de Nueva York en 1976 y la Riverside Shakespeare Company en 1979, como una comedia musical de Peer Raben en el antiteatro de Munich en 1971, y en el Teatro Nacional de Londres en 1984.[56]

En la cultura popular[editar]

Nicolás Maquiavelo juega un papel vital en la serie de libros para adultos jóvenes Los secretos del inmortal Nicolas Flamel. Es un trabajo inmortal en la seguridad nacional para el gobierno francés.

Nicolás Maquiavelo ayuda a César Borgia, y al protagonista Nicholas Dawson en sus peligrosas intrigas peligrosas en la novela histórica Ciudad de Dios escrita por Cecelia Holand en 1979. [57] David MacLaine escribe que en la novela, Maquiavelo "es una presencia fuera del escenario cuyo espíritu impregna esta obra de intriga y traición ... es una brillante introducción a las personas y los acontecimientos que nos dio la palabra 'maquiavélico' ". [1] Maquiavelo aparece como un adversario inmortal de Duncan MacLeod en 1997 Highlander novela de Nancy Holder la medida de un hombre, y es un personaje de la serie de novelas de Michael scott los secretos del inmortal Nicolas Flamel (2007-2012). Maquiavelo es también uno de los personajes principales de La encantadora de Florencia (2008) de Salman Rushdie, que se refiere sobre todo a como "il Niccolò 'Macchia", y el protagonista central en la novela 2012 La malicia de la fortuna de Michael Ennis.

Dramas de televisión centradas en el temprano renacimiento también han hecho uso de Maquiavelo para subrayar su influencia en la filosofía política moderna. Maquiavelo ha sido presentado como un personaje secundario en Los Tudor (2007-2010) y Los Borgia (2011-2013).

Maquiavelo aparece en los videojuegos históricos populares Assassins Creed II (2009) y Assassins Creed: La Hermandad (2010), en la que se presenta como un miembro de la sociedad secreta de asesinos.

Una versión muy novelada de Maquiavelo aparece en la serie de televisión infantil de la BBC Leonardo (2011-2012), en la que es "Mac", un buscavidas callejero negro que es el mejor amigo de los compañeros adolescentes Leonardo da Vinci, la Mona Lisa, y Lorenzo di Medici . En el 2013 el episodio "Ewings unidos!" de la serie de televisión Dallas, el legendario magnate del petróleo J. R. Ewing quiere su ejemplar de El Príncipe para su sobrino adoptivo Christopher Ewing, diciéndole "usarlo, porque el ser inteligente y astuto es una combinación insuperable." En demonios de Da Vinci (2013-2015) -una serie de drama de fantasía histórica americana que presenta un relato de ficción sobre la vida temprana de Leonardo da Vinci[58] -Eros Vlahos interpreta a un joven Nicolás "Nico" Maquiavelo, aunque el nombre completo del personaje no se revela hasta el final de la segunda temporada.

En el episodio de El túnel del tiempo "The Comerciante Muerto", el célebre actor Malaquías Trono se presenta como Nicolás Maquiavelo, que ha sido mucho tiempo desplazado a la batalla de Gettysburg. la personalidad y el comportamiento del personaje parecen retratar a César Borgia en lugar del mismo Maquiavelo, lo que sugiere que los escritores pueden haber confundido a los dos.

Maquiavelo es interpretado por Damian Lewis en la obra de la BBC Radio de 2013 "El Príncipe" escrito por Jonathan Myerson. Junto con su abogado defensor Lucrecia Borgia (Helen McCrory), que presenta ejemplos de la historia al diablo para apoyar sus teorías políticas y apelar por su condena en el infierno. [59]

La novela histórica La Ciudad del Hombre (2009 ) por el autor Michael Harrington retrata plenamente las complejas personalidades de los dos personajes principales - Girolamo Savonarola y formativa Nicolás Maquiavelo - en oposición durante la turbulenta última década del siglo XV en Florencia. La interpretación de Maquiavelo extrae de sus escritos y observaciones de los eventos caóticos de su juventud posteriores antes de levantarse de la oscuridad para ser designado como segundo canciller de la República de Florencia a la edad de veintinueve años, sólo un mes después de la ejecución de Savonarola. Los personajes principales incluyen a Lorenzo de Medici, su hijo Piero, Miguel Ángel, Botticelli, Pico della Mirandola, Marsilio Ficino, el Papa Alejandro VI ( Rodrigo Borgia ) , Cesare Borgia ( modelo para El Príncipe ), Piero y Tommaso Soderini y Luca Landucci

El rapero fallecido Tupac Shakur estudió Maquiavelo mientras que estuvo en la cárcel se influenció en gran medida por el trabajo de Maquiavelo. A su salida de prisión, Tupac honró a Maquiavelo en 1996 cambiando su nombre de rap a 2Pac de Makaveli.[60]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Montesquieu (1689–1755) is a rival for this role. Mikko Lahtinen (2009). Politics and Philosophy: Niccolò Machiavelli and Louis Althusser's Aleatory Materialism. BRILL. pp. 115-16. 
  2. Giovanni Giorgini, "Five Hundred Years of Italian Scholarship on Machiavelli's Prince," Review of Politics (2013) 75#4 pp 625-640
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  32. The first English edition was A Discourse upon the meanes of wel governing and maintaining in good peace, a Kingdome, or other principalitie, translated by Simon Patericke.
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Para una mayor profundidad véase[editar]

Biografías[editar]

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Pensamiento político[editar]

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  • Baron, Hans. In Search of Florentine Civic Humanism (2 vols. 1988).
  • Baron, Hans (1961), «Machiavelli: the Republican Citizen and Author of The Prince», English Historical Review, lxxvi (76): 217-253, doi:10.1093/ehr/LXXVI.CCXCIX.217.  in JSTOR
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Estudios italianos[editar]

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  • Martelli, Mario (1998b), "Machiavelli politico amante poeta", Interpres XVII, pp. 211–56.
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  • Martelli, Mario and Bausi, Francesco (1997), "Politica, storia e letteratura: Machiavelli e Guicciardini", Storia della letteratura italiana, E. Malato (ed.), vol. IV. Il primo Cinquecento, Salerno Editrice, Roma, pp. 251–320.
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  • Martelli, Mario (1974), "L´altro Niccolò di Bernardo Machiavelli", Rinascimento, XIV, pp. 39–100.
  • Sasso, Gennaro (1993), Machiavelli: storia del suo pensiero politico, II vol., Bologna, Il Mulino,
  • Sasso, Gennaro (1987-997) Machiavelli e gli antichi e altri saggi, 4 vols., Milano, R. Ricciardi

Ediciones[editar]

Colecciones[editar]

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  • Bondanella, Peter, and Mark Musa, eds. The Portable Machiavelli (1979)
  • Penman, Bruce. The Prince and Other Political Writings, (1981)
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El Príncipe

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Machiavelli, Niccolò (1961), The Prince, London: Penguin, ISBN 978-0-14-044915-0. Translated by George Bull

Machiavelli, Niccolò (2006), El Principe/The Prince: Comentado Por Napoleon Bonaparte / Commentaries by Napoleon Buonaparte, Mestas Ediciones. Translated into Spanish by Marina Massa-Carrara

Machiavelli, Niccolò (1985), The Prince, University of Chicago Press. Translated by Harvey Mansfield

Machiavelli, Niccolò (1995), The Prince, Everyman. Translated and Edited by Stephen J. Milner. Introduction, Notes and other critical apparatus by J.M. Dent.

The Prince ed. by Peter Bondanella (1998) 101pp online edition

The Prince ed. by Rufus Goodwin and Benjamin Martinez (2003) excerpt and text search

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Machiavelli, Niccolò. The Prince, (1908 edition tr by W. K. Marriott) Gutenberg edition

Marriott, W. K. (2008), The Prince, Red and Black Publishers ISBN 978-1-934941-00-3

Il principe (2006) ed. by Mario Martelli and Nicoletta Marcelli, Edizione Nazionale delle Opere di Niccolò Machiavelli, Salerno Editrice, Roma.

Los Discursos sobre Tito el Livio[editar]

  • Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio (2001), ed. by Francesco Bausi, Edizione Nazionale delle Opere di Niccolò Machiavelli, II vol. Salerno Editrice, Roma.
  • The Discourses, online 1772 edition
  • The Discourses, tr. with introduction and notes by L. J. Walker (2 vol 1950).
  • Machiavelli, Niccolò (1531). The Discourses. Translated by Leslie J. Walker, S.J, revisions by Brian Richardson (2003). London: Penguin Books. ISBN 0-14-044428-9
  • The Discourses, edited with an introduction by Bernard Crick (1970).

"Machiavelli for Moral People" by Pavan Choudary. Wisdom Village Publications. 2012. ISBN 9789380710112

El Arte de la Guerra[editar]

  • The Seven Books on the Art of War online 1772 edition
  • The Art of War, University of Chicago Press, edited with new translation and commentary by Christopher Lynch (2003)
  • The Art of War online 1775 edition
  • The Art of War, Niccolò Machiavelli. Da Capo press edition, 2001, with introduction by Neal Wood.

Historias Florentinas[editar]

  • History of Florence online 1901 edition
  • Reform of Florence online 1772 edition
  • Machiavelli, Niccolò (1988), Florentine Histories, Princeton University Press . Translation by Laura F Banfield and Harvey Mansfield.

Correspondencia[editar]

  • Epistolario privado. Las cartas que nos desvelan el pensamiento y la personalidad de uno de los intelectuales más importantes del Renacimiento, Juan Manuel Forte (edición y traducción), Madrid, La Esfera de los Libros, 2007, 435 págs, ISBN 978-84-9734-661-0
  • The Private Correspondence of Niccolò Machiavelli, ed. by Orestes Ferrara; (1929) online edition
  • Machiavelli, Niccolò (1996), Machiavelli and his friends: Their personal correspondence, Northern Illinois University Press . Translated and edited by James B. Atkinson and David Sices.
  • Also see Najemy (1993).

Poesía y comedia[editar]

  • Machiavelli, Niccolò (1985), Comedies of Machiavelli, University Press of New England  Bilingual edition of The Woman from Andros, The Mandrake, and Clizia, edited by David Sices and James B. Atkinson.
  • Hoeges, Dirk. Niccolò Machiavelli. Dichter-Poeta. Mit sämtlichen Gedichten, deutsch/italienisch. Con tutte le poesie, tedesco/italiano, Reihe: Dialoghi/Dialogues: Literatur und Kultur Italiens und Frankreichs, Band 10, Peter Lang Verlag, Frankfurt/M. u.a. 2006, ISBN 3-631-54669-6.