Sistema homogéneo

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En química, un sistema homogéneo es aquel sistema material que está formado por una sola fase, es decir, que tiene igual valor a las propiedades intensivas en todos sus puntos o de una mezcla de varias sustancias que da como resultado una sustancia de estructura y composición uniforme. Una forma de comprobarlo es mediante su visualización. Si no se pueden distinguir las distintas partes que lo forman, éste será homogéneo.

Un sistema homogéneo es, por ejemplo, la mezcla de sal común sobre agua. La sal se disuelve en el agua de tal forma que es imposible verla a simple vista. El sistema constará de una sola fase y será homogéneo.

Clasificación[editar]

Los sistemas homogéneos se clasifican por lo menos de cinco maneras; las dos primeras, hacen referencia a la composición de los sistemas materiales homogéneos:

  • Disoluciones o soluciones[1] : cuando el sistema tiene una sola fase visible. Las disoluciones están formadas, como mínimo, por un disolvente y un soluto.

Las soluciones son sistemas homogéneos que pueden fraccionarse en componentes más sencillos por medio de la destilación o la cristalización. Dichos componentes, a su vez, son sustancias puras. La aplicación sucesiva de métodos de separación de fases y de fraccionamiento, permite obtener un conjunto de sustancias puras,a partir de un sistema heterogéneo.

  • Sustancias puras: es aquel sistema que está formado por una sola sustancia. Una sustancia pura es un sistema homogéneo a partir del cual no es posible obtener otras sustancias por medio de métodos de fraccionamiento. Pueden ser simples o compuestas; las simples están formadas por un único tipo de elemento, ejemplo: ozono y el oxígeno. Las compuestas, por ejemplo el H2O, se separan por el método de descomposición.

Las otras tres clases, distinguen los tipos de intercambio que puede realizar el sistema con el medio:

  • Abiertos: son todos aquellos que pueden intercambiar energía y materia con el medio ambiente. Por ejemplo: Un vaso con agua caliente. Se enfría por acción de un intercambio de temperatura con el medio (intercambia energía) y libera vapor al medio (intercambia masa con el medio).
  • Cerrados: son todos aquellos que intercambian energía con el medio que los rodea pero no intercambia materia. Por ejemplo: Un jarrón cerrado con alcohol. Si bien el alcohol puede recibir calor del medio (energía) y éste se evapora, no puede salir del recipiente y por lo tanto no intercambia materia.
  • Aislados: son aquellos que no realizan intercambio alguno, ni de materia ni de energía. Por ejemplo: Un termo con agua fría. Si tenemos agua a 1 ºC dentro de un termo y al cabo de 5 horas medimos su temperatura, verificaremos que sigue siendo la misma. No hubo intercambio de energía. Por consiguiente tampoco hay intercambio de materia ya que está aislado del medio. Se debe destacar que estos sistemas son ideales, pues en la realidad no existe ningún dispositivo para aislar a un sistema del medio y siempre habrá intercambio o de materia o de energía; el más perfecto es el frasco de Dewar.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. G. A. de Biasioli y C. S. de Weitz (2º Edición, 1981 y siguientes). Química General e Inorgánica. Ed. Kapelusz.