Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central

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El Sistema de Interconexión Eléctrica para Países de América Central (SIEPAC) es una interconexión de las redes eléctricas de seis países de América Central.[1]​ El proyecto fue discutido desde 1987.

Las nuevas líneas de transmisión construidas conectan 37 millones de consumidores en Panamá, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Se espera que esté terminado en abril de 2013. [1] Existe controversia sobre los beneficios y los impactos ambientales indirectos del proyecto.

Descripción técnica[editar]

La Red SIEPAC incluye una línea de transmisión a lo largo de 1.790 kilómetros con una tensión de 230 mil voltios y una capacidad de transmisión de 300 megavatios entre Guatemala y Panamá, un total de 15 estaciones de transmisión,[2]​ así como mejoras en los sistemas existentes. En la segunda etapa, la capacidad aumentará en 60 megavatios. El costo de la red SIEPAC es de 320 millones de dólares americanos, esto sin contar con las interconexiones propuestas con México (EE.UU. $ 40M), Belice (EE.UU. $ 30 millones) y Panamá (EE.UU. $ 200). Con esta red se planea transmitir energía en la región centroamericana que tiene un consumo medio entre 7 y 12 mil megavatios por hora.[3]​ Esta red sirve de conexión a una red mayor en los puntos entre México y Colombia.[4]

Beneficios esperados[editar]

Los defensores de SIEPAC esperan que la interconexión de las redes de transmisión eléctrica de las naciones aliviará la escasez de energía periódicas en la región, reducir los costos de operación, optimizar el uso compartido de la energía hidroeléctrica, crear un mercado energético competitivo en la región, y atraer la inversión extranjera en la generación y transmisión de energía sistemas.

Se ha afirmado que el coste de la energía para los consumidores podría bajar hasta en un 20% a partir de EE.UU. $ 0,11 por kWh a EE.UU. $ 0,09 por kWh, como resultado del proyecto. Un estudio de viabilidad realizado en 1995 por Power Technologies Inc. esbozó diversos escenarios para la expansión de la demanda y suministro de energía en la región y las inversiones asociadas. El escenario medio previó que SIEPAC induciría inversiones anuales de 700 millones de dólares EE.UU. durante un período de 10 años una vez que el mercado eléctrico regional había comenzado a operar.

Propietario y su regulación[editar]

SIEPAC es propiedad de la "Empresa Propietaria de la Red" (EPR), una empresa creada en 1999 con registro en Panamá, y que comprende servicios públicos y empresas de transmisión de los seis países participantes (75%) y el capital privado (25%).

En algunos países los servicios integrados son accionistas - Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Honduras), el ICE y CNFL de Costa Rica - mientras que en otras acciones están en manos de las empresas de transmisión - INDE de Guatemala, ETESA de Panamá, y ENATREL de Nicaragua. En el caso de El Salvador la CEL de servicios públicos y la empresa de transmisión ETESAL poseen las acciones de manera conjunta. Los accionistas privados son Endesa de España e ISA de Colombia.

Se ha previsto establecer un regulador eléctrico regional, mientras que el BID había sugerido que a las empresas generadoras de electricidad no se les debe permitir tener acciones en la empresa de transmisión, esto parece haber sido aceptado por los gobiernos de América Central.

El proyecto está gestionado actualmente por una unidad dependiente del Consejo de Consejo de Electrificación de América Central - CEAC.

Financiamiento[editar]

El financiamiento se inició por el Banco Interamericano de Desarrollo el cual prometió inicialmente $ 170 millones en préstamos blandos y duros para los seis países de América Central. El gobierno español ofreció $ 70 millones y los países de América Central. Las contribuciones de los países centroamericanos habían estimado inicialmente de hasta 106 millones de EE.UU. $ sin embargo, resultó que en vez proveerán alrededor de EE.UU. $ 35 millones en contribuciones en especie, tales como la tierra y las instalaciones existentes.

Se ha informado de que Endesa aportaría el 20% de los costos del proyecto a través de la equidad, una cantidad que se redujo más tarde. Posteriormente, el BID tuvo que aumentar su contribución a $ 240 millones y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) fue llamado para prestar un apoyo adicional a través de tres préstamos por un total de EE.UU. $ 90 millones. La firma colombiana ISA también se unió EPR como accionista.

Más del 90% de los derechos de vía para la línea había sido adquirido en mayo de 2007. Se espera que el proyecto puede beneficiarse de la financiación del carbono bajo el Mecanismo de desarrollo limpio del Protocolo de Kyoto.

Críticas[editar]

Se ha argumentado que el proyecto no va a hacer una electricidad más barata para los consumidores en América Central y que puede aumentar los aranceles. Algunos críticos también argumentan que SIEPAC facilitará las exportaciones de electricidad a México y no contribuirá a ampliar el acceso en América Central.

También se argumenta que gran parte de la capacidad de aumento de la generación facilitado por SIEPAC sería en forma de grandes hidroeléctricas con costos sociales y ambientales asociados. Además, existe el temor de que el predominio del sector de energía en Centro América por las grandes corporaciones extranjeras se incrementaría. Por último, hay algunas preocupaciones ambientales relacionadas con la línea de transmisión en sí. La Evaluación de Impacto Ambiental inicial financiado por el BID analizó solo los impactos directos de la línea de transmisión y no sus efectos indirectos de generación de energía inducida.

Véase también[editar]

Referencias[editar]