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Sentimientos de la Nación

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Página 3 del documento Sentimientos de la Nación (1813)
Placa en el Portal de las Flores de Oaxaca, que indica que Morelos escribió ahí los Sentimientos de la Nación.

Sentimientos de la Nación es un documento que fue dictado por José María Morelos y Pavón entre el 26 de noviembre de 1812 y el 9 de febrero de 1813 y redactado por Andrés Quintana Roo, para ser leído el día 14 de septiembre de 1813 durante la apertura del Congreso de Anáhuac en la ciudad de Chilpancingo, ese entonces, dentro de la Provincia de Tecpan. Es considerado uno de los textos políticos mexicanos más importantes, el conjunto de ideas expresadas se fundamenta en la Constitución de Cádiz,[1] la guerra de Independencia de los Estados Unidos, así como en la Revolución francesa.

Antecedentes

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Tras la muerte de Miguel Hidalgo e Ignacio Allende, Ignacio López Rayón encabezó a las fuerzas insurgentes que se encontraban en Saltillo, tomó la plaza de Zacatecas y se dirigió a Zitácuaro en donde convocó la Suprema Junta Gubernativa de América, la cual tuvo la finalidad de establecer un orden jurídico y político de los grupos insurgentes en el país. Los primeros vocales de la junta fueron José María Liceaga, José Sixto Verduzco y el propio López Rayón. Mientras esto ocurría Morelos realizaba campañas en el sur de la Nueva España en el puerto de Acapulco y Cuautla. La junta fue dispersada por los constantes ataques de las fuerzas realistas al mando de Félix María Calleja. Con estas ideas estamos ante lo que daría paso a un Estado democrático y liberal o un Estado de derecho.

Los Elementos constitucionales de López Rayón

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Ignacio López Rayón hizo circular entre todos los insurgentes un proyecto de constitución política para la que sería una nueva nación independiente. El 30 de abril de 1812 resumió su ideología en treinta y ocho puntos que fueron conocidos como los Elementos constitucionales, entre los más importantes destacan:[2]

  • 1° Que la América es libre e independiente de España y de toda otra Nación, Gobierno o Monarquía, y que así se sancione dando al mundo las razones.
  • 2° Que la religión católica sea la única, sin tolerancia de otra.
  • 3° Que todos sus ministros se sustenten de todos y solos los diezmos y primicias, y el pueblo no tenga que pagar más obvenciones que las de su devoción y ofrenda.
  • 4° Que el dogma sea sostenido por la jerarquía de la Iglesia, que son el Papa, los obispos y los curas, porque se debe arrancar toda planta que Dios no plantó: "omnis plantatis quam non plantabit Pater meus Celestis eradicabitus. Mat. Cap. XV."
  • 5° Que la Soberanía dimana inmediatamente del pueblo, el que sólo quiere depositarla en el Supremo Congreso Nacional Americano, compuesto de representantes de las provincias en igualdad de números.
  • 6° Que los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial estén divididos en los cuerpos compatibles para ejercerlos.
  • 7° Que funcionarán cuatro años los vocales, turnándose, saliendo los más antiguos para que ocupen el lugar los nuevos electos.
  • 8° La dotación de los vocales será una congrua suficiente y no superflua, y no pasará por ahora de 8,000 pesos.
  • 9° Que los empleos sólo los americanos los obtengan.
  • 10° Que no se admitan extranjeros, sino son artesanos capaces de instruir y libres de toda sospecha.
  • 11° Que los Estados mudan costumbres y, por consiguiente, la Patria no será del todo libre y nuestra mientras no se reforme el Gobierno, abatiendo el tiránico, sustituyendo el liberal, e igualmente echando fuera de nuestro suelo al enemigo español, que tanto se ha declarado contra nuestra Patria.
  • 12° Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.
  • 13° Que las leyes generales comprendan a todos, sin excepción de cuerpos privilegiados; y que éstos sólo lo sean en cuanto al uso de su ministerio.
  • 14° Que para dictar una ley se haga junta de sabios en el número posible, para que proceda con más acierto y exonere de algunos cargos que pudieran resultarles.
  • 15° Que la esclavitud se proscriba para siempre y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro el vicio y la virtud.
  • 16° Que nuestros puertos se franqueen a las naciones extranjeras amigas, pero que éstas no se internen al Reino por más amigas que sean, y sólo habrá puertos señalados para el efecto, prohibiendo el desembarque en todos los demás, señalando el diez por ciento.
  • 17° Que a cada uno se le guarden sus propiedades y respete en su casa como en un asilo sagrado, señalando penas a los infractores.
  • 18° Que en la nueva legislación no se admita la tortura.
  • 19° Que en la misma se establezca por Ley Constitucional la celebración del día doce de diciembre en todos los Pueblos, dedicado a la Patrona de nuestra Libertad, María Santísima de Guadalupe, encargando a todos los pueblos la devoción mensual.
  • 20° Que las tropas extranjeras o de otro Reino no pisen nuestro suelo, y si fuere en ayuda, no estarán donde la Suprema Junta.
  • 21° Que no se hagan expediciones fuera de los límites del Reino, especialmente ultramarinas; pero que no son de esta clase propagar la fe a nuestros hermanos de tierradentro.
  • 22° Que se quite la infinidad de tributos, pechos e imposiciones que nos agobian y se señale a cada individuo un cinco por ciento de semillas y demás efectos u otra carga igual ligera, que no oprima tanto, como la alcabala, el Estanco, el Tributo y otros; pues con esta ligera contribución y la buena administración de los bienes confiscados al enemigo, podrá llevarse el peso de la guerra y honorarios de empleados.

Chilpancingo, 14 de septiembre de 1813 José Ma. Morelos (úbrica)

  • 23° Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa Libertad comenzó pues en ese día fue en el que se desplegaron los labios de la Nación para reclamar sus derechos con espada en mano para ser oída; recordando siempre el mérito del grande héroe, el señor Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende.
Repuestas en 21 de noviembre de 1813. Y por tanto quedan abolidas éstas, quedando siempre sujetos al parecer de S.A.S.[3][4]

Debido a los ataques de Calleja, la junta se trasladó a Sultepec, en esa localidad el doctor José María Cos redactó varios documentos, entre ellos el Plan de Paz y Guerra, en el punto dos de este documento se señaló que: España y América son partes integrantes de la monarquía sujetas al rey; pero iguales entre sí y sin dependencia o subordinación de la uno respecto a la otra".

José María Morelos y Pavón estuvo de acuerdo con la tesis de igualdad de las naciones pero difirió en lo relativo a la común sujeción al rey. Cuando leyó por primera vez estos postulados, se encontraba en Acapulco, y para celebrar, alzó una copa y dijo: "Viva España, pero España hermana, no dominadora de América".[5] El doctor Cos continuó trabajando en diversos documentos al lado de López Rayón.

Estando bajo constantes ataques, los insurgentes mantuvieron la comunicación por medio de correo. En octubre, López Rayón, con la ayuda de José María Cos, redactó una propuesta de constitución. Cuando Morelos recibió dicha propuesta, envió sus comentarios mediante una carta firmada el 2 de noviembre de 1812, compartió algunos puntos y realizó observaciones a otros, pero sin duda, lo más relevante fue la discrepancia de no reconocer a la figura monárquica de Fernando VII.

A pesar de que aún se desconocía que años más tarde Fernando VII anularía la Constitución de Cádiz e implantaría nuevamente el régimen absolutista, Morelos no aceptaba la posibilidad de una monarquía republicana y fue más contundente. El 7 de noviembre, rechazó el fernandismo a pesar de la oposición de Rayón quien siempre consideró que la cobertura de Fernando VII beneficiaría a la causa. Morelos se pronunció por la República: "a un reino conquistado le es lícito reconquistarse y a un reino obediente le es lícito no obedecer a un rey, cuando es gravoso en sus leyes".

En cuanto al punto 59 de nuestra Constitución, por lo respectivo a la soberanía del Sr. D. Fernando VII, como es tan pública y notoria la suerte que le ha cabido a este grandísimo hombre, es necesario excluirlo para dar al público la Constitución.
José María Morelos, 7 de noviembre de 1812[6]

Poco tiempo después, la junta de Zitácuaro comenzó a desintegrarse debido a disputas personales entre los vocales. Inútilmente Rayón intentó restablecer la unión de los mismos, ante tales expectativas Morelos decidió convocar un nuevo congreso en Chilpancingo.

Proclamación de los Sentimientos de la Nación

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Congreso de Anáhuac

Asistieron al Congreso de Anáhuac doce delegados en representación de provincias, entre ellos: José María Cos, Andrés Quintana Roo, Carlos María Bustamante, Ignacio López Rayón, José Manuel de Herrera, José María Liceaga, José Sixto Verduzco y el propio Morelos. El 14 de septiembre de 1813 fue el día en que se instaló el primer parlamento constituyente, y Morelos pronunció en el discurso inaugural los Sentimientos de la Nación. De entre los veintitrés puntos de que consta el documento, lo más relevante del contenido fue lo siguiente:[7]

1.- Declarar la independencia y libertad de América de España, de cualquier otra Nación, gobierno o monarquía.
2.- Reafirmar la religión católica como la única aceptada sin tolerancia de otra.
5.- Establecer que la soberanía dimanaría del pueblo y del Supremo Congreso Nacional Americano compuesto por representantes de cada provincia en igualdad de números, eliminándose la figura del rey de España.
6.- Una vez reconocida la soberanía de la nación y con una política inspirada en la Revolución francesa, el gobierno se dividiría en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial.
9.- Con la finalidad de proteger a los americanos, los empleos quedarían reservados para estos.
11.- Se cambiaría la forma de gobierno, se eliminaría el sistema monárquico y se establecería un gobierno liberal.
12.- Socialmente se pretende una mayor igualdad, reduciendo el tiempo de los jornales y se debe procurar mejores costumbres para las clases marginadas. De esta manera Morelos exhortó al Congreso trazar leyes para moderar la opulencia y la pobreza y lograr así una mayor igualdad social[8]
15.- Se proscribe la esclavitud y la distinción de castas para siempre y establece que todos queden iguales.
22.- Se desaparecen las alcabalas, estancos y el tributo de los indígenas.

Al día siguiente, el nuevo Congreso decidió nombrar a Morelos con el cargo de general y tratamiento de "Excelentísimo", pero el caudillo no aceptó tal nombramiento y pidió ser llamado "Siervo de la Nación". Siendo fiel a su ideología, se sometió al Congreso, lo cual fue un error estratégico pues los miembros del organismo pocas veces consensuaron acuerdos militares y obstaculizaron la libertad de acción y la unidad de mando requerida por las fuerzas de los insurgentes.[9]

Placa conmemorativa de los 200 años de los "Sentimientos de la Nación" en la Casa Natal de Morelos.

Repercusiones

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El 6 de noviembre del mismo año, el Congreso de Anáhuac proclamó la separación de la Nueva España mediante el Acta Solemne de la Declaración de Independencia de la América Septentrional la cual se fundamentó en gran medida en los "Sentimientos de la Nación" expresados por Morelos.

Un año más tarde el 22 de octubre de 1814 se sancionó el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, documento que es referido como la Constitución de Apatzingán y considerada la primera constitución del México independiente. El documento se inspiró más en la Constitución francesa de 1791, que en la Constitución de Cádiz,[10] pero con la diferencia de no reconocer ninguna figura monárquica, tal y como fue señalado en los Sentimientos de la Nación. Debido a la situación de guerra, la Constitución de Apatzingán solo entró en vigor en el territorio dominado por los insurgentes. Consumada la Independencia de México, se estableció el Primer Imperio Mexicano. Al establecimiento de la República, se dio una constante pugna entre liberales y conservadores hasta la década de 1860.

Véase también

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Constituciones o documentos fundamentales del Estado Mexicano Artículos relacionados

Referencias

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  1. López Vela, Valeria (2015). 200 años de los sentimientos de la nación: valoración y vigencia. Universidad Anáhuac. ISBN 978-607-9050-07-8. Archivado desde el original el 24 de enero de 2022. Consultado el 21 de enero de 2022.
  2. Fernández Op.cit. p.121-122Landavazo Arias Op.cit. p.255-256
  3. Enriquedussel
  4. Ignacio López Rayón. «Elementos constitucionales circulados por el señor Rayón (4 de septiembre de 1812)». bibliojurídica.org. Archivado desde el original el 11 de junio de 2007. Consultado el 19 de septiembre de 2009.Landavazo Arías Op.cit p.256 citando la carta de "Morelos a Ignacio Rayón" del 2 de noviembre de 1812 AGN, Historia, vol. 116 s.n.e., f.267
  5. Herrera Peña, J., op. cit., p. 83.
  6. José María Morelos. «En carta personal a Rayón, Morelos ratifica las observaciones que hizo a los Elementos de la Constitución.». 500 años de México en documentos, biblioteca tv. Consultado el 19 de septiembre de 2009.
  7. «Sentimientos de la Nación». Orden Jurídico (Secretaría de Gobernación). Consultado el 15 de junio de 2024.
  8. Meyer, op. cit., p. 372.
  9. Benítez, F., op. cit., pp. 182-185.
  10. Fernández Fernández, Íñigo Op.cit. p.125-126

Bibliografía

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Enlaces externos

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