Rudra

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Rudra, «un dios de la tormenta y la encarnación de lo salvaje y del peligro impredecible», ilustrado en un libro de texto del siglo XIX acerca del hinduismo.

Rudra es una deidad rigvédica, asociada con el viento o la tormenta,[1] y la caza. El nombre se traduce generalmente como ‘el rugidor’.[2] [3] [4] En el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), Rudra ha sido elogiado como «el más poderoso de los poderosos».[5] El himno «Sri Rudram» del Iáyur-veda es dedicado a Rudra, y es importante en la doctrina sivaísta.[6] [7]

Nombre sánscrito[editar]

  • rudra, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).[8]
  • रुद्र, en escritura devanagari del sánscrito.[8]
  • Pronunciación: /rʊdrə/ o [rúdra] (no [rrúdra]) en sánscrito[8]

Etimología[editar]

La etimología del teónimo Rudra es algo incierta.[8] [9] Por lo general se deriva de la raíz sánscrita rud, que significa ‘chillar, aullar’.[9] [10] De acuerdo con esa etimología, el nombre de Rudra se ha traducido como ‘el que ruge’.[11]

El Prof. Pischel sugirió una etimología alternativa desde una raíz sánscrita desaparecida, rud, que significaba ‘ser rojo’.[4] Entonces Rudra significaría ‘el rojizo’ o ‘el rubicundo’.[4]

Según Grassman, rud también significaba ‘brillar’; entonces Rudra significaría ‘el brillante’.[9]

Un verso rigvédico dice: «rukh draavayathi, iti rudraha», donde rukh significa ‘tristeza’ o ‘miseria’, draavayathi significa ‘expulsar’ o ‘eliminar’ e iti significa ‘eso que’ o ‘aquel que’. El verso implica que Rudra es el que elimina el mal y deja que entre la paz.

Stella Kramrisch observa una etimología diferente relacionada con el adjetivo raudra, que significa ‘salvaje’, es decir, ‘de naturaleza rudra’, y entonces traduce el nombre Rudra como ‘el salvaje’ o ‘el dios feroz’.[12]

R. K. Sharma sigue esa etimología alternativa y traduce el nombre Rudra como ‘el terrible’ en su glosario del Shiva-sajasranama.[13]

El comentarista Saiana sugiere seis posibles derivaciones de Rudra.[14] Sin embargo, otra referencia afirma que Saiana sugirió diez derivaciones.[15]

En el Rig-veda 10.92.9, al nombre de Rudra se le aplica el adjetivo shivam en el sentido de ‘propicio’ o ‘amable’.[16]

Según Gavin Flood, Shiva aparece como sustantivo propio (Śiva, ‘el amable’ o ‘el auspicioso’) recién a finales del período védico, en el Katha-araniaka.[17]

En cambio Axel Michaels afirma que Rudra fue llamado Shiva por primera vez en el Sweta-aswatara-upanishad.[18]

Rudra es llamado ‘el arquero’ (en sánscrito: Śarva)[19] y la flecha es un atributo esencial de Rudra.[20]

Este nombre Sharva aparece en el Shiva-sajasra-nama, y R. K. Sharma señala que en idiomas más modernos a menudo se utiliza como un nombre de Shiva.[21] La palabra se deriva de la raíz sánscrita śarv, que significa ‘herir’ o ‘matar’.[19] y R. K. Sharma utiliza ese sentido general en su traducción interpretativa del nombre Śarva como ‘aquel que mata [a las fuerzas de la oscuridad]’.[21] Los nombres Dhanwin (‘arquero’)[22] y Banajasta (‘arquero’, literalmente ‘flecha-mano’)[22] [23] también se refieren a la arquería.

En otros contextos la palabra rudra simplemente puede significar el número ‘once’.[24]

La palabra rudraksha (‘ojo de Rudra’; siendo aksa: ‘ojo’), se utiliza como un nombre tanto para la baya del árbol Elaeocarpus ganitrus, como para un rosario de cuentas de oración hecho a partir de esas semillas.[24]

Shiva y Rudra[editar]

El dios hinduista Shiva comparte varias características con Rudra: el teónimo Shiva se originó como un epíteto de Rudra, el adjetivo śiva (‘amable’) se utilizaba eufemísticamente para referirse a Rudra, junto con el epíteto aghora abhayankar (‘no aterrador y extremadamente tranquilo’).[3]

En el período posvédico (en las epopeyas en sánscrito), el uso del epíteto llegó a superar el teónimo original y el nombre del dios Rudra se tomó como sinónimo del dios Shiva y desde entonces ambos nombres se utilizan indistintamente.

En los himnos rigvédicos[editar]

La primera mención de Rudra aparece en el Rig-veda, donde tres himnos enteros se dedican a él.[25] [26] En general, en el Rig-veda hay alrededor de setenta y cinco menciones a Rudra.[27]

Epítetos de furor y de espanto[editar]

En el Rig-veda, el papel de Rudra como un dios temible es evidente en referencias a él como ghora (‘extremadamente aterrador’), o simplemente como asau devam (‘ese dios’).[17] Él es ‘feroz como una fiera formidable’ (Rig-veda 2.33.11).[28] Chakravarti resume la percepción de Rudra diciendo: «Rudra es así considerado con una especie de miedo servil, como una deidad cuya ira se debe minimizar y cuyo favor debe ganarse».[29]

El verso 1.114 del Rig-veda es una apelación a Rudra por misericordia, donde se lo menciona como «poderoso Rudra, el dios con el pelo trenzado».[30]

En el verso 7.46 del Rig-veda, Rudra se describe como armado con un arco y con flechas veloces. Como lo cita R. G. Bhandarkar, el himno dice que Rudra descarga «brillantes rayos o flechas que se extienden entre el cielo y la tierra» (Rig-veda 7.46.3), que puede ser una referencia a la potencia destructiva de los rayos.[31]

Se cree que Rudra causa enfermedades, y cuando los creyentes hinduistas se recuperan de una enfermedad, también se lo atribuyen a la gracia de Rudra.[31] En el verso 7.46.2 del Rig-veda se le pide que no aflija a los niños con enfermedades, y en el verso 1.114.1 se le pide que mantenga a las aldeas libres de la enfermedad. Se dice que tiene remedios curativos (Rig-veda 1.43.4), que es el mejor curandero entre todos los curanderos (Rig-veda 2.33.4), y que posee un millar de hierbas curativas (Rig-veda 7.46.3). Esto se describe en el nombre alternativo de Rudra como Vaidianatha (señor de las plantas curativas).

Epítetos como regente supremo[editar]

El verso 2.33.9 del Rig-veda llama a Rudra Ishana Bhuvana, ‘el Señor de la Tierra’.

sthirebhiraṅghaiḥ pururūpa ughro babhruḥ śukrebhiḥ pipiśehiraṇyaiḥ
īśānādasya bhuvanasya bhūrerna vā u yoṣad rudrādasuryam

Con miembros firmes, multiforme, el poderoso, el leonado, se adorna con brillantes adornos de oro:
La fuerza de Dios nunca se aparta de Rudra, aquel que es soberano de este mundo, el poderoso.


Rig-veda 2.33.9[32]

En cambio, un milenio más tarde, el Taitiríia-araniaka del Iáyur-veda[33] (1-10-1)[34] cita a Rudra y a Brijaspati como hijos de Bhumi (la Tierra) y el Cielo.[35] Esto entra en conflicto directamente con la pretensión de Rudra de ser el dios supremo.

Este mundo se desea como un lugar de residencia por miles de JeevarAsis El mundo superior se desea de manera similar por miles de devas. La tierra y el cielo (Swarga) son como los dioses gemelos, Asvini Devas, que destierran las enfermedades y nos bendicen con bhogam; los Asvini Devas son los protectores del universo y su sankalpam (volición) nunca falla. Bhuloka es la esposa y el cielo es el esposo; están unidos como una pareja. La plataforma elevada para el iagam, el iaga-medai (iagña-vedi) debe ser considerada como una dama. Entre tus formas, una es el día con tonalidad blanca, la otra es la noche con tono oscuro. Ambos tús permanecen firme como Suria en el cielo con formas iguales, únicas y alternadas.

Relación con otros dioses védicos[editar]

Rudra le pide al dios de cuatro cabezas Brahmá que se calme.

Rudra se utiliza tanto como un nombre de Shiva y colectivamente («los Rudras») como el nombre de los Maruts.[36] Gavin Flood caracteriza a los Maruts como «dioses de la tormenta», asociados a la atmósfera.[37] Son un grupo de dioses, cuyo número varía entre 2 y 60, a veces también mencionados como 11, 33[38] o 180 (es decir, tres veces 60, véase el verso 8.96.8 del Rig-veda).

A veces se menciona a los Rudras como «los hijos de Rudra»,[39] mientras que a Rudra se lo conoce como «padre de los Maruts» (Rig-veda 2.33.1).[40]

En el verso 7.40.5 del Rig-veda, Rudra es mencionado junto con una larga lista de otros dioses. Aquí está la referencia a Rudra, cuyo nombre aparece como uno de los muchos dioses que son invocados:

{{cita|Este Varuna, el líder del rito, y el real Mitra y Ariamán, sostienen mis actos, y la divina Aditi, sin oposición, es invocada con seriedad: que ellos nos den seguridad contra el mal. Yo propicio con oblaciones a las ramificaciones (vayaḥ) de ese divina alcanzable Visnú, que nos hace llover beneficios. Rudra derrama sobre nosotros la magnificencia de su naturaleza. Los Aswin han descendido hasta nuestra morada abundando con alimentos (sacrificiales).[41]

La interpretación de un escoliasta[42] anónimo de la palabra sánscrita vayaḥ, que significa «ramificaciones» o «ramas», es que todas las demás deidades son, por así decirlo ramas de Vishnu,[43]

En cambio Ralph T. H. Griffith cita a Ludwig, quien escribió: «Esto [...] no da ninguna interpretación satisfactoria» y cita otros puntos de vista que sugieren que en este punto el texto está corrupto.[44]

En textos posrigvédicos[editar]

En las diversas recensiones del Iayur-veda se incluye una letanía de estrofas que alaban a Rudra:

Esta letanía se menciona posteriormente como el Śatarudriyam, el Namakam (porque muchos de los versos comienzan con la palabra namaḥ [‘reverencias’]), o simplemente como el Rudram. Esta letanía se recitaba durante el ritual agni-chaiana (‘el apilamiento de Agni’), y más tarde se convertiría en un elemento estándar en la liturgia de Rudra.

En el verso 14.3-4 del Paipalada-samjita del Atharva-veda se incluye una selección de estas estrofas, aumentada con los demás. Esta selección, con adiciones del Paipalada-samjita al final, fue conocida más ampliamente como el Nila-rudram (o como el Nila-rudra-upanishad).[6] [45]

En el sijismo[editar]

El décimo gurú sij, Guru Gobind Singh describe la encarnación de Rudra en su libro Dasam Granth; el capítulo se titula «Rudra Avatar».

Bibliografía[editar]

  • Apte, Vaman Shivram (1965): The Practical Sanskrit Dictionary Nueva Delhi: Motilal Banarsidass, cuarta edición aumentada, 1965. ISBN 81-208-0567-4.
  • Arya, Ravi Prakash; y Joshi, K. L. (2001): Ṛgveda Saṃhitā: Sanskrit Text, English Translation, Notes & Index of Verses (four volumes (2003 reprint). Parimal Sanskrit Series No. 45. Delhi: Parimal Publications, segunda edición revisada, 2001. ISBN 81-7110-138-7. Esta edición revisada actualiza la traducción de H. H. Wilson, reemplazando formas inglesas obsoletas por equivalentes en inglés moderno, dando la traducción en inglés junto con el texto original sánscrito en escritura devanagari, junto con un comentarios críticos.
    "Rgveda-Samhita". Parimal Publications, 2004. Consultado el 15 de noviembre de 2012.
  • Basham, A. L. (1989); Zysk, Kenneth (ed.): The Origins and Development of Classical Hinduism. Nueva York: Oxford University Press. ISBN 0-19-507349-5.
  • Bhandarkar, Ramakrishna Gopal (1913): Vaisnavism, śaivism, and minor religious systems. Nueva Delhi: Asian Educational Services, 1913. ISBN 81-206-0122-X. Tercera reimpresión de Asian Educational Services (AES), 1995.
  • Chakravarti, Mahadev (1994): The Concept of Rudra-Śiva Through The Ages. Delhi: Motilal Banarsidass, 1994. ISBN 81-208-0053-2.
    Delhi: Motilal Banarsidass, segunda edición revisada, 2002.
  • Chidbhavananda, Swami (1997): Siva Sahasranama Stotram: With Navavali, Introduction, and English Rendering. India: Sri Ramakrishna Tapovanam, tercera edición, 1997. ISBN 81-208-0567-4. La versión traducida por Chidbhavananda proviene del capítulo 17 del «Anuśāsanaparva» del Majabhárata.
  • Flood, Gavin (1996): An Introduction to Hinduism. Cambridge: Cambridge University Press, 1996. ISBN 0-521-43878-0.
  • Flood, Gavin (editor): The Blackwell Companion to Hinduism. Malden (Estados Unidos): Blackwell Publishing, 2003. ISBN 1-4051-3251-5.
  • Griffith, Ralph T. H. (1973): The hymns of the Ṛgveda. Delhi: Motilal Banarsidass, nueva edición revisada, 1973. ISBN 81-208-0046-X.
  • Kramrisch, Stella (1981): The Presence of Śiva. Princeton (Nueva Jersey): Princeton University Press, 1981, ISBN 0-691-01930-4.
  • Lubin, Timothy (2007): «The “Nīlarudropaniṣad” and the “Paippalādasaṃhitā”: a critical edition and translation of the “Upaniṣad” and “Nārāyaṇa's Dīpikā”», en: The Atharvaveda and its Paippalāda Śākhā: Historical and Philological Papers on a Vedic Tradition, editado por A. Griffiths y A. Schmiedchen, págs. 81-139. (Indologica Halensis 11). Aquisgrán (Alemania): Shaker Verlag, 2007. ISBN 978-3-8322-6255-6.
  • Macdonell, Arthur Anthony (1996): A Practical Sanskrit Dictionary. Nueva Delhi: Munshiram Manoharlal Publishers. ISBN 81-215-0715-4.
  • Majumdar, R. C. (editor, 1951): The History and Culture of the Indian People (volume 1: The Vedic Age). Londres: George Allen & Unwin Ltd., 1951.
  • Michaels, Axel (2004): Hinduism: Past and Present. Princeton (Nueva Jersey): Princeton University Press, 2004. ISBN 0-691-08953-1.
  • Sharma, Ram Karan (1996). Śivasahasranāmāṣṭakam: Eight Collections of Hymns Containing One Thousand and Eight Names of Śiva. With Introduction and Śivasahasranāmākoṣa (A Dictionary of Names). Delhi: Nag Publishers, 1996. ISBN 81-7081-350-6. Este libro compara ocho versiones del Śivasahasranāmāstotra. El prefacio y la introducción (en inglés) de Ram Karan Sharma provee un análisis sobre cómo se comparan las ocho versiones una con la otra. El texto de las ocho versiones aparece solo en sánscrito.
  • Zimmer, Heinrich (1972): Myths and Symbols in Indian Art and Civilization. Princeton (Nueva Jersey): Princeton University Press, 1972. ISBN 0-691-01778-6.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Basham (1989), pág. 15.
  2. Majumdar (1951), pág. 162.
  3. a b Zimmer (1972), pág. 181
  4. a b c Griffith (1973), pág. 75, nota 1.
  5. Keith, A. B.: "Yajur Veda", en All Four Vedas. Islamic Books. pág. 45. GGKEY:K8CQJCCR1AX.
  6. a b Para consultar una visión general del Śatarudriya, véase Kramrisch, págs. 71-74.
  7. Para una traducción del himno completo, véase Sivaramamurti (1976).
  8. a b c d Véase la entrada rudrá, que se encuentra en la segunda mitad de la primera columna de la pág. 883 en el Sanskrit-English Dictionary del sanscritólogo británico Monier Monier-Williams (1819-1899).
  9. a b c Chakravarti, pág. 4.
  10. Kramrisch, pág. 5.
  11. Majumdar, pág. 162.
  12. Cita de M. Mayrhofer: "rudra", entrada del Concise Etymological Sanskrit Dictionary, que se menciona en: Kramrisch, pág. 5.
  13. Sharma, pág. 301.
  14. Chakravarti, pág. 5.
  15. Amiritananda, Swami: Sri Rudram and Purushasukram (págs. 9-10), Sri Ramakrishna Math.
  16. Kramrisch, pág. 7. Para consultar el verso 10.92.9 del Rig-veda, véase: Arya y Joshi, vol. 4, pág. 432.
  17. a b Flood (2003), pág. 73.
  18. Michaels, pág. 217.
  19. a b Apte, pág. 910.
  20. Para consultar las relaciones entre el arquero y las flechas, véase: Kramrisch, capítulo 2; para consultar acerca de la flecha como un "atributo esencial" de Rudra, véase: Kramrisch, pág. 32.
  21. a b Sharma, pág. 306.
  22. a b Chidbhavananda, pág. 33.
  23. Para consultar la traducción de Bāṇahasta como ‘armado con flechas en las manos’, véase: Sharma, pág. 294.
  24. a b Apte, pág. 804.
  25. Para consultar los tres himnos rigvédicos dedicados a Rudra, véase: Chakravarti, pág. 1.
  26. Para ver la cita de los cuatro himnos rigvédicos (1.43, 1.114, 2.33, y 7.46) véase: Michaels, pág. 216 y pág. 364, nota 50.
  27. Por ejemplo, Rudra está incluido en una letanía presentada en el verso 7.40.5 del Rig-veda.
  28. Arya y Joshi, vol. 2, pág. 81.
  29. Chakravarti, pág. 8.

    Rudra is thus regarded with a kind of cringing fear, as a deity whose wrath is to be deprecated and whose favor curried.



  30. Wendy Doniger, págs. 224-225.
  31. a b Bhandarkar, Ramkrishna Gopal (1995): Vaisnavism, saivism and minor religious systems (pág. 146). India: Asian Educational Services, 1995. ISBN 9788120601222.
  32. The Hymns of the Rig Veda, traducidos por Ralph T. H. Griffith (1896).
  33. Taittiriya Aranyaka, Subramania Sarma.
    Taittiriya Aranyaka, Subramania Sarma.
  34. SriHayagrivan – AruNa praSnam, vol. 2.
  35. Para consultar la explicación de que los términos "Maruts" y "Rudras" son equivalentes, véase: Flood (1996), pág. 46.
  36. Flood (1996), págs. 45-46.
  37. Macdonell, pág. 256.
  38. Flood (1996), pág. 46.
  39. Arya y Joshi, vol. 2, pág. 78. Para consultar acerca de Shiva como el padre o líder del grupo, véase: Apte, pág. 804.
  40. Para Rudra como la cabeza de las huestes de "espíritus de las tormentas, los Maruts", véase: Basham (1989), pág. 14.
  41. Verso 7.40.4-5 del Rig-veda tal como se tradujo en Arya y Joshi, págs. 243-244.
  42. En el marco de la literatura clásica o antigua, se llama escoliasta ―anotador, intérprete, parafraseador― a un comentador (generalmente anónimo) de los escolios (notas o breves comentarios gramaticales, críticos o explicativos, ya fueran originales o extractos de comentarios existentes, que se insertaban en los márgenes del manuscrito de un autor antiguo como glosa sucinta).
    Véase el artículo «escoliasta», en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española. Proviene del latín scholiastes, y este del griego σχολιαστής. Significa ‘persona que escolia’.
    Escoliar es un verbo transitivo que significa ‘poner escolios a una obra o escrito’.
  43. Para la interpretación escoliasta de vayāḥ como ‘ramificaciones’ o ‘ramas’, véase: Arya y Joshi, pág. 244.

    This Varuṇa, the leader of the rite, and the royal Mitra and Aryaman, uphold my acts, and the divine unopposed Aditi, earnestly invoked: may they convey us safe beyond evil. I propitiate with oblations the ramifications (vayāḥ) of that divine attainable Viṣṇu, the showerer of benefits. Rudra, bestow upon us the magnificence of his nature. The Aśvins have come down to our dwelling abounding with (sacrificial) food.



  44. La cita completa dice:

    Esto, comenta Ludwig, no da ninguna interpretación satisfactoria; pero soy incapaz de ofrecer algo mejor en la actualidad. Grassman convierte vayaḥ en vayama: ‘nosotros, con nuestra ofrenda nos acercarnos al banquete de este Dios que se mueve rápidamente, el generoso Viṣṇu; es decir, venimos a ofrecerle comida sacrificial.

    This, Ludwig remarks, gives no satisfactory interpretation; but I am unable to offer anything better at present. Grassman alters vayāḥ into vayāma: 'we with our offering approach the banquet of this swift-moving God, the bounteous Viṣṇu; i. e. come to offer him sacrificial food.

    Griffith, pág. 356, nota 5
  45. Véase Lubin (2007).