Radiación ultravioleta extrema

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La radiación ultravioleta extrema o UVE[1][2]​ (en inglés se usan las siglas EUV o XUV), también conocida como radiación ultravioleta de alta energía, es la radiación electromagnética en la parte del espectro electromagnético que abarca longitudes de onda desde 124 nm hasta 10 nm, y por lo tanto (por la ecuación Planck–Einstein) con fotones con energías de 10 EV hasta 124 eV (correspondiente a 124 nm a 10 nm respectivamente). UVE es generado naturalmente por la corona solar y artificialmente por el plasma y las fuentes de luz de sincrotrón.[3]

Sus usos principales son espectroscopia fotoeléctrica, la imagen solar y la litografía.

En el aire, UVE es el componente más absorbido del espectro electromagnético, requiriendo alto vacío para la transmisión.

Daño producido por UVE[editar]

Al igual que otras formas de radiación ionizante, la UVE y los electrones liberados directa o indirectamente por la radiación UVE son una fuente probable de daño del dispositivo. El daño puede resultar de la desorción de óxido o la carga atrapada después de la ionización. El daño también puede ocurrir mediante una carga positiva indefinida por el efecto Malter. Si los electrones libres no pueden volver a neutralizar la carga positiva neta, la desorción de iones positivos es la única manera de restaurar la neutralidad. Sin embargo, la desorción significa esencialmente que la superficie se degrada durante la exposición, y además, los átomos desorbidos contaminan cualquier óptica expuesta. El daño causado por el UVE ya ha sido documentado en el envejecimiento por radiación CCD del Telescopio de Imagenología Intensa (EIT).

El daño por radiación es un problema bien conocido que ha sido estudiado en el proceso de daño de procesamiento de plasma. Un estudio reciente en la Universidad de Wisconsin Synchrotron indicó que las longitudes de onda por debajo de 200 nm son capaces de medir la carga superficial. La radiación UVE mostró unos centímetros de carga positivos más allá de los límites de exposición, mientras que la radiación UVV (ultravioleta al vacío) mostró carga positiva dentro de los límites de exposición.

Los estudios utilizando pulsos de femtosegundos UVE en el láser de electrones libres en Hamburgo (FLASH) indicaron umbrales de daño térmicos inducidos por fusión por debajo de 100 mJ / cm2.

Un estudio anterior demostró que los electrones producidos por la radiación suave ionizante todavía podría penetrar ~100 nm por debajo de la superficie, lo que resulta en el calentamiento.

Referencias[editar]

  1. Lomas González, Alejandro (1 de julio de 2015). «Cambio de patrones de circulación de verano y otoño en la península Ibérica durante las dos recientes fases de la oscilación multidecadal atlántica». X Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología. Consultado el 20 de julio de 2017. 
  2. «Tecnologías de Ultravioleta Extremo: la experiencia europea». vLex. Consultado el 20 de julio de 2017. 
  3. Attwood, D., & Sakdinawat, A. (2016). X-rays and Extreme Ultraviolet Radiation: Principles and Applications. Cambridge university press.

Véase también[editar]