Poli Armentano

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Leopoldo "Poli" Armentano
Información personal
Nacimiento 1 de agosto de 1956 Ver y modificar los datos en Wikidata
Buenos Aires,
Argentina
Fallecimiento 22 de abril de 1994 (37 años)
Buenos Aires,
Argentina
Lugar de sepultura Cementerio de la Recoleta (Argentina) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Empresario

Leopoldo "Poli" Armentano (Buenos Aires, Argentina; 1 de agosto de 1956 - ibíd.; 22 de abril de 1994) fue un exitoso y reconocido empresario argentino de la noche porteña.

Carrera[editar]

Poli Armentano, se crio en un ambiente de clase media alta, dedicándose desde muy joven al emprendimiento empresarial de las discos bailables, principalmente famosas en la década de los ´80 y 90.

Apodado "El rey de la noche", fue el famoso dueño y propietario de los boliches "Trumps" y "El Cielo", los templos de la movida porteña donde frecuentaban grandes famosos del espectáculos y políticos de renombres. Algunos de ellos eran Carlos Saúl Facundo Menem y su hermana Zulemita Menem, Mauricio Macri y el secretario privado del presidente Carlos Menem, Ramón Hernández.[1]

Fue amigo de Guillermo Coppola, Carlos Bilardo. Cuando lo titulaban como el rey de la noche solía decir:

“Yo no soy de la noche, yo trabajo de noche”

Por sus movidas nocturnas también pasaron grandes famosos como Graciela Borges y su hijo Juan Cruz Bordeu, Sergio Goycochea, Diego Armando Maradona, Adriana Brodsky, Anamá Ferreyra, Miguel del Sel, Juan José Camero, Osvaldo López, y la internacional Brigitte Nielsen, entre muchos otros.

Armentano era ex jugador de Rugby.

Vida privada[editar]

Poli Armentano nunca se casó y no tuvo hijos.

Crimen[editar]

A las 4:30 del 20 de abril de 1994, luego de una cena en el restaurante "El Mirasol" de Recoleta, donde se encontraba el Secretario Privado de la Presidencia Ramón Hernández, y el representante de Maradona, Guillermo Cóppola; en la cual según relataron los mozos que servían a los comensales Hernández y Coppola parecían tratar de convencer a Armentano de algo y este se negaba recurrentemente haciendo gestos con las manos y diciendo que no en forma alta y repetitiva. Luego de la cena Armentano dejó estacionado su auto en las cocheras cercanas del Automóvil Club Argentino y caminó hacia su departamento en Demaría y Sinclair en el barrio de Palermo. De imprevisto se le acercó una persona y le disparó. Peleó por su vida. Una hora después un diariero lo confundió con un borracho, forcejeando con la puerta del edificio. Pasó otra hora más hasta que el encargado Luis Biscarra lo encontró totalmente ensangrentado luchando por abrir esa puerta. Subió malherido 5 pisos hasta que llegaron los médicos y la policía. Los peritos forenses confirmaron que el balazo le había anulado su cerebro y que por consiguiente esas últimas acciones fueron solo instintivas.

Murió tras dos días de agonía en el Hospital Juan Fernández. Se trató de un trabajo limpio, sin huellas ni testigos, ejecutado por un homicida profesional. El crimen fue en horas de la madrugada y recién a las 13 horas - 7 horas después - la policía dio aviso al Juez de la causa, Miguel Angel Trovatto. Desde un principio la causa fue manipulada por la Policía y la Política. En el lapso entre el ataque y el aviso al juez, varias personas entraron en el departamento de Armentano para llevarse cosas. Entre ellos Guillermo Coppola. El operativo de encubrimiento con pistas falsas comenzó desde ese mismo día. A la cabeza el por entonces jefe de la división homicidios de la Policía Federal Argentina quien cooptó a Trovato ofreciéndole sus servicios incondicionales y plantando prueba falsa como los dos perejiles ex convictos del operativo Tormenta Verde que pocos días después fueron apresados porque un testigo "informante" de la Policía dijo haber escuchado en el taximetro que alquilaba a dos pasajeros hombres de mediana edad decir mientras escuchaban en la radio la noticia del ataque a Armentano. Que lo habían "mandado al Cielo". En referencia a un supuesto trabajo por encargo. Mientras tanto en el plano judicial las quintacolumnas ya hacían su trabajo. El homicidio o ataque fue planificado para que recayera en el Juzgado de Trovato donde hacia tiempo había ingresado a trabajar como simple empleada judicial la hija de Armando Gostanian, Presidente de la Casa de la Moneda, Testaferro de Carlos Saul Menem y socio de Ramón Hernández. Así Gostanian a través de su hija Monica Beatriz Gostanian llevaba todos los días información fresca del transcurso de la "investigación" de Trovatto a la residencia presidencial. Prueba de ello es que de las últimas 5 personas que charlaron y vieron con vida a Poli Armentano esa noche, la única que nunca fue llamada a declarar fue Ramón Hernández - mano derecha del por entonces presidente de la nación-, y conocido como uno de los "monjes negros" de ese gobierno. La causa judicial pasó a lo largo de los años por más de 20 jueces y se estancó en Tribunales. El Comisario de homicidios que "ayudó" a Trovatto con profusa carne podrida fue ascendido posteriormente por el gobierno de Menem. Tras varios años de averiguaciones, incompetencia y complicidad politico-judicial, la causa prescribió en 2013.

Referencias[editar]