Pilar Paz Pasamar

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Pilar Paz Pasamar
Pazpasamar 002.jpg
Información personal
Nacimiento 13 de febrero de 1932 Ver y modificar los datos en Wikidata (85 años)
Jerez de la Frontera, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Poeta y escritora Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Poesía y Teatro infantil Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones Meridiana
[editar datos en Wikidata]

Pilar Paz Pasamar es una poetisa española nacida en Jerez de la Frontera el 13 de febrero de 1932. Miembro de la rama gaditana de la generación poética de 1950, continuadora de la lírica de estirpe simbolista y juanramoniana. Recibió un accésit del Premio Adonais de Poesía por Los buenos días (1954). Entre otras distinciones (miembro de la Real Academia Hispano Americana de Cádiz desde 1963, Hija Adoptiva de la ciudad de Cádiz en 2005, Premio Meridiana del Instituto Andaluz de la Mujer en 2005), destaca su inclusión en la sección de “Nombres propios” del Centro Virtual Cervantes. Fue nombrada Autora del año 2015 por el Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía. El ayuntamiento de su ciudad natal concede anualmente el premio de relatos cortos y poesía para mujeres "Pilar Paz Pasamar".

Biografía[editar]

Pilar Paz Pasamar nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 13 de febrero de 1932.[1] Fue la segunda hija del matrimonio formado por Arturo Paz Varela, jerezano y capitán de infantería, y Pilar Pasamar Mingote, una zaragozana que abandonó la profesión de cantante lírica para casarse con un militar. Antes de Pilar había nacido Mercedes (1927), y después lo harían Arturo (1933) y Jorge Antonio (1943).

Tras la guerra civil española la familia se instaló en Madrid, donde las niñas fueron matriculadas en el colegio de las Carmelitas de la calle Fortuny. Pero las vacaciones seguían siendo en el sur, donde se despertó la sensibilidad poética de la autora en torno a tres estímulos: la lírica de tradición oral (muy viva en la Baja Andalucía), las canciones que escuchaba por la radio y los poemas de Las mil mejores poesías que su madre le enseñaba a recitar.

Entre 1947 y 1948 tuvo Pilar un “Rincón poético” en el diario Ayer de Jerez.[2] En estas primicias se reconocen los ecos de las coplas andaluzas, Bécquer, Rubén Darío, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. La evolución de la lírica infantil hacia una depuración rigurosa se produce en contacto con las primeras amistades literarias en su Jerez natal: los poetas Juan Valencia y, sobre todo, José Manuel Caballero Bonald,[3] que se constituyó en su primer mentor poético en los círculos madrileños.

A partir de 1950, coincidiendo con la inauguración de los Cursos de Verano para Extranjeros en Cádiz, Pilar Paz se incorpora al grupo que publica la revista Platero (1950-1954),[4] integrado por Fernando Quiñones, Felipe Sordo Lamadrid, Serafín Pro Hesles, Francisco Pleguezuelo y el pintor Lorenzo Cherbuy. Con ellos coincidía durante los veranos, y con ellos fue a Córdoba en 1951 a conocer a los poetas del grupo “Cántico”: Pablo García Baena, Ricardo Molina, Juan Bernier... Platero llegó a publicar colaboraciones de Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Vicente Aleixandre y Gerardo Diego. El grupo gaditano incluyó a otros poetas de la provincia, como José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal y José Luis Tejada.

En 1952 Pilar Paz se matricula de comunes en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, aunque no llegó a concluir la carrera. Allí trabó conocimiento con otras figuras literarias como Dámaso Alonso o Carlos Bousoño.

Entre 1951 y 1956 aparecen tres libros que la convierten en la poetisa más joven y celebrada del momento. Mara (1951), libro amadrinado por Carmen Conde, canta el descubrimiento del mundo desde un intimismo cálido y sensual. Los buenos días (1954, accésit del premio Adonais 1953) incorpora acentos realistas y cívicos. Ablativo amor (1955, premio Juventud) es un cancionero amoroso de estirpe petrarquista, en sonetos. Juan Ramón Jiménez, exiliado en Puerto Rico, al leer versos de la joven autora, se puso en contacto epistolar con ella: "Le perdono su burla de llamarme ¡Dios! y le rozo con las yemas de los dedos, Luzbel enemiga, sus sienes rebeldes, palpitantes de misterio, de encanto y de intensidad. Porque usted habla por las sienes, lo más sentido del cuerpo y lo más duro del alma".[5] La admiración del maestro supuso sin duda el mejor espaldarazo para la joven escritora.[6]

El medio siglo viene marcado por los intentos de apertura. Pilar Paz se integra en los círculos poéticos femeninos de Carmen Conde, Ángela Figuera, Gloria Fuertes, Concha Lagos... Carmen Conde la incluye en todas sus antologías, y años después mereció un lugar destacado en la antología bilingüe italo-española que preparó Maria Romano Colangeli (1964). En la colección "Ágora" que dirigía Concha Lagos aparecerían más tarde Del abreviado mar (1957) y Violencia inmóvil (1967).

En estos mismos años culmina la pasión que desde su infancia sintió Pilar Paz por el teatro. En la Facultad entra en relación con estudiantes integrados en el TEU (Teatro Español Universitario): Marcelo Arroitia, Jaime Ferrán, José María Saussol Prieto. Con ellos monta una adaptación de La tempestad de Shakespeare (Madrid, 1954), participa en lecturas dramatizadas, va por los pueblos representando autos sacramentales, y llega a plantearse una gira por Italia con La Celestina. Junto con José María Rodríguez Méndez escribe "El Desván", una comedia que finalmente no será ni representada ni publicada.

En 1955 el rectorado de la Universidad de Madrid y el SEU convocaron el famoso Congreso de Jóvenes Escritores, que nunca llegaría a celebrarse por motivos de censura. En su Boletín figura el nombre de Pilar Paz Pasamar como miembro de la Comisión Ejecutiva, aunque no consta más participación.

En Cádiz, en torno a los cursos de verano, José María Pemán monta una compañía de aficionados. En 1952 se estrenaron en el Gran Teatro Falla de Cádiz con El Gran Cardenal. Eran los años en que los jóvenes leían con clandestina fruición a Sartre y Camus.

Aquella vida de estudiante en Madrid se cierra cuando Pilar conoce a Carlos Redondo Huertos y decide casarse y establecerse con él en Cádiz. La boda, en 1957, viene a coincidir con la publicación de su cuarto libro de poemas. Del abreviado mar (1957), cuyo título es un homenaje a Góngora. Se trata de un cancionero de reencuentro con la tierra natal donde celebra la naturaleza y las pequeñas cosas, despidiéndose de su adolescencia con cierta melancolía.[7]

Los años que siguen Pilar Paz se dedica fundamentalmente a la familia. En Cádiz van naciendo sus cuatro hijos: Pilar (1958), Mercedes (1960), María Eugenia (1963) y Arturo (1967). Ya instalada en su vida de mujer casada, publica La soledad contigo (1960), donde, identificada con la tierra madre, explora el entorno cotidiano.

El 12 de agosto de 1963 ingresa en la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz con un discurso donde reflexiona sobre la función del poeta.

En 1967 aparece Violencia inmóvil, el mejor poemario de la autora hasta aquel momento, según apreciaron Vicente Aleixandre y Gerardo Diego,[8] entre otros críticos.[9] Desde el principio aparece el problema al que se enfrentan todos los poetas en la década de los 60: la desconfianza en la palabra. En este contexto, Pilar Paz afirma el sentido "místico" y "religioso" de la experiencia poética.

Pasaron quince años en medio de importantes cambios en el mundo, en España, en el ámbito familiar de Pilar Paz. El fruto de este silencio es La torre de Babel y otros asuntos (1982), un libro escrito a raíz de una fuerte crisis personal donde la confrontación con el fracaso personal y el mundo actual convergen en la torre de Babel como símbolo central de la destrucción de la palabra. El libro se abre a la ironía y el desdoblamiento en diferentes voces, para terminar con un retorno a una fe definida en parámetros postconciliares. Fue la reaparición de la poeta.[10]

La autora, hasta entonces aislada en Cádiz, se va a reincorporar lentamente al contexto literario a través de tres movimientos relacionados con la posmodernidad y la democracia: la literatura andaluza (narraluces en novela, mester andalusí en poesía), el boom de la escritura femenina en los 80, y la poesía de tradición juanramoniana. En el mismo año, 1986, reaparece Pilar en el número Litoral femenino y en la cuidada antología que de su obra prepara José Ramón Ripoll: La alacena (1986).

Los años 90 inauguran un periodo de expansión. En 1990 vio la luz Textos lapidarios, integrado por un relato ("La Dama de Cádiz") y un conjunto de poemas inspirados en el Lapidario del rey Alfonso X el Sabio. De aquí sale un libro de amor a la tierra natal andaluza, donde se mezclan las historias “memorables” de personajes de las tres culturas medievales con elementos de la memoria personal en poemas narrativos.

La veta narrativa de esta poesía hace juego con dos libros de cuentos: Historias balnearias y otras (1999), recogidas y ampliadas en Historias bélicas (2004). Sus cuentos combinan la indagación psicológica con la social e histórica. Por estos años sistematiza su colaboración en prensa con la columna “La Hache intercalada”, en Diario de Cádiz.

Philomena (1994) y Sophía (2003) constituyen una cima en la obra lírica de la autora. En Philomena, inspirada en el símbolo sanjuanista del ruiseñor como alma en oración, culmina su concepción de la palabra como Logos en el que reside la resurrección y la vida. Sophía (2004), escrito a raíz de la muerte de Carlos Redondo en 1997, es el libro donde Pilar trasciende el dolor en belleza y conocimiento, maridando las tres fuentes de su sensibilidad: la platónica, la bíblica sapiencial, y la sensorialidad andaluza.[11]

Su última entrega poética hasta la fecha, Los niños interiores (2008), se abre con una cita de Juan Ramón: "Mi vocación de eterno está, como en el niño, en mi gran amor a lo presente". El libro reivindica la infancia perpetua del corazón; hace un balance agridulce de la propia trayectoria, comparándola con la de un niño que no ha terminado la tarea; juega con las palabras y las imágenes; evocan miedos de la propia infancia; muestra un mundo donde la inocencia es profanada; y, finalmente, asume la propia edad en un tiempo que, liberado del pasado y del futuro, se despliega como un don maravilloso.[12]

La poesía de Pilar Paz ha sido traducida al italiano, árabe, francés, inglés y chino. En el año 2013 salen a la luz los libros Marinera en tierra adentro, que reúne la mayor parte de su obra narrativa, y Ave de mí, palabra fugitiva, con toda su producción lírica desde 1951 hasta 2008.[13]

Distinciones y membresías[editar]

Obras[editar]

Poesía[editar]

  • Mara, Madrid, Impr. Altamira, 1951. Prólogo de Carmen Conde.
  • Los buenos días, Madrid, Rialp, Col. Adonais, 1954. Accésit del Premio Adonáis.
  • Ablativo amor, Barcelona, Atzavara, 1955. Premio Juventud.
  • Del abreviado mar, Madrid, Col. Ágora, 1957.
  • La soledad, contigo, Arcos de la Fra. (Cádiz), Col. Alcaraván, 1960.
  • Violencia inmóvil, Madrid, Col. Ágora, 1963.
  • La torre de Babel y otros asuntos, Cádiz, Col. Torre Tavira, 1982. Prólogo de Carlos Muñiz Romero.
  • La alacena, selección y estudio preliminar de José Ramón Ripoll, Jerez, Diputación de Cádiz, Col. Arenal, 1986.
  • Philomena, Sevilla, Fundación El Monte, 1994. Premio de Poesía Mística Fernando Rielo
  • Opera lecta, Prólogo de Cecilia Belmar Hip, Selección de Manuel Francisco Reina, Madrid, Visor, 2001.
  • Sophía, Sevilla, Ed. Distrito del Sur & Ayuntamiento de Sevilla, col. Ángaro, 2003. Prólogo de José María Balcells.
  • El río que no cesa, Selección de la autora, prólogo de Mauricio Gil Cano, Jerez de la Fra. (Cádiz), EH Editores, Col. Hojas de Bohemia nº 10, 2007. Epílogo de Manuel Francisco Reina. Incluye un CD con poemas recitados por la autora.
  • Los niños interiores, Madrid, Calambur, 2008. Col. Poesía, nº 84. I Premio de Poesía Andaluza “El Público lee” de Canal Sur, en 2008.
  • Ave de mí, palabra fugitiva (Poesía 1951-2008), Ed. y estudio preliminar (“Huésped de mi sonido más profundo: la poesía de Pilar Paz Pasamar”) de Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier, Cádiz, Fundación Municipal de Cultura & Diputación Provincial de Cádiz, 2013.

Relato breve[editar]

Ensayos, conferencias, poéticas y artículos[editar]

  • Poética y poesía, Madrid, Cultura Hispánica, 1964. Discurso de ingreso en la Real Academia Hispano Americana de Cádiz. Contestación de José María Pemán.
  • Poesía femenina de lo cotidiano, Madrid, Editora Nacional, 1964.
  • “Vida y palabra debida”, en El placer de la escritura, Cádiz, Universidad] & Fundación El Monte & Fundación Municipal de la Mujer, 2005, pp. 19-39.
  • La Hache intercalada, Cádiz, Diario de Cádiz & Fundación Municipal de la Mujer, 2005.
  • “Poética”, en Sharon K. Ugalde (Ed.), En voz alta. Las poetas de las generaciones de los 50 y los 70, Madrid, Hiperión, 2007, pp. 393-395.

Antologías preparadas por Pilar Paz[editar]

  • Poesía rediviva de José María Pemán, Cádiz, Caja de Ahorros, 1985.
  • Poesía viva de José María Pemán, Cádiz, Diario de Cádiz, 1993.

Teatro[editar]

  • La tempestad de William Shakespeare. Adaptación de Pilar Paz Pasamar, Madrid, 1954.
  • “El desván” (1953), en colaboración con José María Rodríguez Méndez. Pieza seleccionada para el Certamen Nacional de Teatro del Reina Victoria, que finalmente no se representó y quedó inédita.
  • “Campanas para una ciudad”. Inédita. En versión musical de Alberto González fue estrenada en Cádiz, el día de Andalucía de 1987, por el grupo juvenil de teatro Bahía 22.

Discografía[editar]

  • Así canta nuestra tierra por sevillanas, vol. I, Madrid, Ediciones Musicales Harmony & Caja de Ahorros de Jerez, 1985.
  • Así canta nuestra tierra por sevillanas, vol. II, Madrid, Caja de Ahorros de Jerez, 1987.

Bibliografía[editar]

  • AAVV, La Ronda del Libro (Periódico literario de la Feria del Libro de Cádiz), Separata del nº 5, mayo 2001, dedicado a Pilar Paz por haberle sido dedicada la Feria del Libro de Cádiz.
  • AAVV, Extramuros. Revista literaria, nº 29-30, mayo de 2003, “Especial Pilar Paz Pasamar”, págs. 50-64.
  • AAVV, RevistAtlántica de Poesía (Cádiz, Diputación Provincial), nº 31, 2007, Dossier Homaneje a Pilar Paz Pasamar, 72 páginas.
  • AAVV, Pilar Paz Pasamar: “Cantar, cantar, cantar es lo que importa”, Ed. Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier, Sevilla, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2015.
  • Espada Sánchez, José, Poetas del Sur, Madrid, Espasa-Calpe, 1989, págs. 301-320.
  • García Tejera, Mª del Carmen, “Pilar Paz Pasamar: la poesía como sistema traductor y comunicativo”, en Teoría / Crítica. Homenaje a la Profesora Carmen Bobes Naves, Ed. Miguel Ángel Garrido Gallardo y Emilio Frechilla Díaz, Madrid, CSIC, Instituto de la Lengua Española (anejos de Revista de Literatura, 71), 2007, págs. 269-283.
  • Hacken, Hilde Ten, “Metapoesía en Del abreviado mar de Pilar Paz Pasamar: una poeta busca su Musa interna”, Bulletin of Spanish Studies, nº 4, 2008, pp. 445-459.
  • Hernández Guerrero, José Antonio, “Platero” (1948-1954). Historia, antología e índices de una revista literaria gaditana, Cádiz, Fundación Municipal de Cultura, Cátedra “Adolfo de Castro”, 1984.
  • Payeras Grau, María, "Pilar Paz Pasamar en su creación poética inicial. Persiguiendo verdades", Ámbitos. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, nº 29, 2013, pp. 21-31.
  • Pérez-Bustamante Mourier, Ana Sofía, "La lengua de los pájaros: Philomena como símbolo en la poesía de Pilar Paz Pasamar", Salina (Tarragona), nº 25, 2011, pp. 159-186.
  • Ugalde, Sharon Keefe, “Claros del bosque en la poesía de Pilar Paz Pasamar”, RevistAtlántica de Poesía (Cádiz, Diputación Provincial), nº 31, 2007, Dossier dedicado a Pilar Paz Pasamar, págs. D-35-44.
  • Vargas, Rafael, Entre el sueño y la realidad. Conversaciones con poetas andaluces, vol. 3, Sevilla, Guadalmena, 1993, pp. 103-116.

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. La biografía más completa hasta la fecha es la que elaboró A. S. Pérez-Bustamante Mourier para el libro catálogo Pilar Paz Pasamar: “Cantar, cantar, cantar es lo que importa...”, Sevilla, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 20015, pp. 11-89.
  2. Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier, “Los borradores silvestres de Pilar Paz Pasamar (1947-1948)”, en Estudios de teoría literaria como experiencia vital. Homenaje al Prof. José Antonio Hernández Guerrero, Cádiz, Universidad de Cádiz, 2008, págs. 279-294.
  3. José Manuel Caballero Bonald, “Una poesía que se llama verdad”, Diario Ayer, Jerez de la Fra., septiembre de 1950. Cf. también “Pequeño prólogo a la poesía de Pilar Paz Pasamar”, La Tertulia literaria hispanoamericana (Madrid, Asociación Cultural Iberoamericana), nº 1, diciembre de 1952, págs. 28-29.
  4. Manuel Ramos Ortega, “Platero, una revista gaditana del medio siglo”, prólogo a la edición facsímil de Platero. Revista literaria gaditana (1950-1954), 2 vols., Sevilla, Fundación El Monte, 2000, vol. I, págs. 7-30.
  5. Juan Ramón Jiménez, Cartas. Antología, Ed. Francisco Garfias, Madrid, Espasa Calpe, 1992.
  6. Ricardo Gullón, Conversaciones con Juan Ramón Jiménez, Madrid, Taurus, 1958, págs.116 y 151.
  7. Rafael Laffón, “La soledad contigo, por Pilar Paz Pasamar”, ABC (Ed. de Andalucía), 9 de mayo de 1961, pág. 39. Melchor Fernández Almagro, “Poesía de Pilar Paz Pasamar”, La Vanguardia Española, 1 de octubre de 1959, pág. 34.
  8. Gerardo Diego, reseña de “Violencia inmóvil” (Panorama Poético Español, 29 de noviembre, 1967), Obras completas. Tomo VIII. Prosa literaria (vol. 3), Ed. José Luis Bernal, Madrid, Alfaguara, 2000, págs. 926-928.
  9. Guillermo Díaz-Plaja, “Violencia inmóvil, de Pilar Paz Pasamar”, ABC (Madrid), 7 de diciembre de 1967, pág. 44. Recogido en La creación literaria en España, 1º bienal crítica (1966-67), Madrid, Aguilar, 1968, pp. 273-276.
  10. Manuel Ríos Ruiz, "Una feliz reaparición poética" (reseña de La torre de Babel), Nueva Estafeta (6ª época de La Estafeta Literaria) (Madrid), nº 45-46, septiembre de 1982, pp. 100-101.
  11. Manuel Gregorio González, “Pilar Paz Pasamar”, Mercurio, marzo de 2004, pág. 38.
  12. Luis García Jambrina, “Preludios de la eternidad”, Cultural de ABC (Madrid), 11 de abril de 2009, pág. 20.
  13. Pilar Paz Pasamar reúne en un solo volumen sus once libros de poesía. Diario de Cádiz.