Orientación profesional

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La Orientación profesional consiste en ayudar a personas desempleadas, o aquellas que quieran cambiar de empleo, a conseguir un puesto de trabajo. Esto se consigue proporcionando asesoramiento, información y entrenamiento que facilite su inserción profesional. La orientación persigue incrementar la empleabilidad de una persona formándola en técnicas de búsqueda de empleo como la elaboración de un curriculum vitae, la preparación de una entrevista de selección o la búsqueda de ofertas de empleo, así como desarrollando aquellos aspectos personales que la ayuden en la consecución de sus objetivos, como aumento de la autoestima, concienciación de que el control de su vida depende de ella misma, etc.. Normalmente, la orientación se hace en centros dependientes de los servicios públicos de empleo y los orientadores suelen ser titulados en ciencias humanas o sociales con una especialización en el área laboral.

Con este planteamiento de orientación profesional o laboral los resultados son cada vez más escasos, por lo que ya son muchas las personas, especialmente las dedicadas a la consultoría en temas de empleo, las que actúan de formas más efectivas y realizan acciones de conexión empresa-persona y/o persona-empresa, por remarcar que esta actividad es bidireccional, dado que es imposible orientar a una persona hacia un mercado laboral del que la idea que se tenga sea poco completa por haber lagunas de conocimiento en la infinidad de posibles puestos que el mercado demanda actualmente, las tendencias y oportunidades laborales, y el entorno social-económico-cultural-... donde ubicar a la persona desempleada, que, además, ha de emplearseaen un empleo que sea adecuado a su situación económica-social-cultural-familiar-... Por tanto, lejos de hacer que cada cual se convierta primeramente en "consultor o consultora" en búsqueda de empleo para luego ponerse a buscar empleo, una doble tarea que conlleva tiempo, costes, y cualidades que quizás no estén presentes en todas las personas y situaciones, y que adquirirlas puede estar algo alejadas de muchas personas que ciertamente tiene poco tiempo, pocos recursos económicos y pocas facilidades por circunstancias personales, pues lo mejor es que sean los profesionales quienes se preparen para ello y que igual que cuando se tiene un problema legal se recurre a profesionales de las leyes que no te enseñan a defenderte sino que te defienden, cuando se tiene un problema de desempleo se recurra a profesionales que no te enseñan a encontrar empleo sino que te lo encuentran.

El "Hágalo usted mismo" (el DIY, del inglés Do It Yourself) es divertido cuando sobra tiempo y como prácticas de ocio productivo para quienes hasta ahora tenían poca imaginación para combatir el aburrimiento, pero como práctica de vida para cuestiones importantes siempre es mejor recurrir a profesionales. Y aunque hay quienes se automedican y a veces casualmente les funciona, lo responsable es dirigirse a profesionales de la medicina cuando se tiene alguna dolencia que puede ser seria, y una situación de desempleo puede ser algo muy serio para tratarlo como una actividad de DIY.

Está bien eso de no darte pescado sino enseñarte a pescar, pero en el caso del desempleo, la situación de la "pesca" es que está continuamente variando, y, siguiendo con la metáfora, ni se pesca con a misma técnica hoy que ayer ni que se pescará mañana, ni los peces que había ayer son los que hay hoy ni los que habrá mañana, ni la caña o la red que servía ayer puede ser que sirva para pescar hoy o para pescar mañana,... por tanto, esa antigua frase que en su momento y contexto es una gran frase, en lo que a orientación laboral corresponde es un error que solo conduce a más desorientación y a más desesperanza entre la mayoría de personas desempleadas a las que decirles que su situación de desempleo depende de que aprendan a manejarse con las nuevas tecnologías y otra serie de requisitos que son necesarios para ser "buscador de empleo" (que no para el desempeño de sus tareas profesionales, quizás) pues es un sinsentido que a muchas personas les acaba afectando y llevándolas a rendirse.

Orientación laboral antigua[editar]

En la orientación laboral antigua se plantean cosas comoː

La superación de la entrevista de trabajo[editar]

El objetivo es por un lado mostrar todo nuestro potencial y por otro ocultar todos nuestros defectos y hasta si se puede engañar a quien te entrevista para así ganarte su confianza, aprecio, estima, interés y que seas tú la persona elegida. ¡Un mal comienzo para una relación! ¿No crees? En una relación personal, humana, y toda relación empresarial es en realidad una relación de personas, las mentiras, las medias tintas, las falsas expectativas, son siempre motivos de ruptura, de desencuentros, de malestares, frustraciones,... ¿Para eso vas a una empresa, para "colarte" con malas artes en el grupo de personas que comparten un objetivo común de buen grado y en buena armonía y donde serás discordante y solo te traerá un posible despido dentro de poco o que te marches tú y que además de haber perdido el tiempo pierdas ilusión y perspectiva de la realidad del mercado laboral tras una mala experiencia?

Orientación laboral actual[editar]

En la orientación laboral actual se plantean cosas comoː

La formalidad en la entrevista de trabajo[editar]

El objetivo es mostrarse con la mayor "formalidad" posible, es decir, no acudir en chanclas a una entrevista de empleo para dirección regional de una empresa, o no ir con maletín y corbata para un empleo de monitor de surf, para no ir con barba a una entrevista de empleo para camarero y que si vas adviertas que conoces las normativas sanitarias de trabajo para el puesto que solicitas y que de ser elegido te afeitarás. El resto de cuestiones, como son la comunicación no verbal (que en la orientación laboral antigua se consideraba de interés para que la persona desempleada la trabajara junto con otras técnicas para "colarse" en cabeza del proceso de selección), se abandonan ya que el hacer "teatro" debe quedar únicamente para los teatros y no para los despachos de quienes buscan a personas adecuadas para un empleo y como partes de la base de que desconoces qué busca quien te pueda emplear pues hasta puede ser que mostrándote "como eres" y no "como te dijo la persona que te orientaba de cómo deberías ser" hubieras sido la persona elegida. ¡Como en toda relación personal, las personas que se muestran tal como son suelen tener relaciones mas exitosas!

Habitualmente aún sigue estando en manos de las corrientes políticas a través de los servicios públicos de empleo, la gestión del desempleo de cada país, pero dada la grave situación actual por la que se atraviesa, donde las tasas de desempleo son elevadas y se necesitan soluciones realmente efectivas e independientes de qué ideología política gobierne cada país, son las empresas de consultoría las que sirven de referencia para cualquier persona que se encuentre en situación de desempleo, dado que al frente de estas consultoras con actividad en la orientación laboral o profesional se encuentran profesionales que cumplen un requisito "que solucionan", a diferencia de donde son las formaciones específicas en ciencias humanas o sociales y laborales las que son tenidas en cuenta para ocupar estos puestos de orientación, y, por tanto, adoleciendo de formación técnica, económica, entre otras y sin haber sido elegidas por su actitud y capacidad resolutiva, y por tanto, es en la actualidad un servicio profesional que, como tantos otros, conviene considerar que mientras se consigue que se prestado desde la administración pública de una forma efectiva, la opción recomendada es la de recurrir a profesionales cuya actividad es la orientación profesional / laboral, profesionales que en la mayoría de casos ahondan en su actividad y lo que hacen es ese trabajo de conexión empresa-persona o persona-empresa de tal manera que convierten la orientación en conexión profesional, que a la postre es lo que buscas, deseas y necesitas, más que "orientarte" en la búsqueda lo que necesitas es "encontrar".

Confusiones en la orientación laboral[editar]

A veces la orientación laboral o profesional se confunde con la orientación vocacional u orientación académica. Ésta puede ser considerada una función del psicólogo o del pedagogo en los centros educativos. A partir de los años 70 y 80, y en algunos países surge la Orientación como ciencia de la Educación, por lo que la orientación vocacional pasa a manos del orientador como principal exponente; dirigida a jóvenes y adultos que han finalizado enseñanzas básicas o comunes y desean continuar con una formación especializada. La orientación incluye información sobre salidas laborales, profesionales y diferentes licenciaturas basándose en los intereses y aptitudes personales que posea el individuo. De ésta forma se quiere promover una elección adecuada y no impuesta o basada en información distorsionada que hayan podido recibir con la que se creen conceptos erróneos de ciertas ocupaciones, del acceso o salidas de las mismas o que lleven al fracaso por ignorar las propias capacidades.

En general, todos los autores coinciden en reconocer la orientación profesional como de gran trascendencia para el futuro profesional del estudiante, y la conciben como un proceso que no debe limitarse a momentos puntuales a lo largo del transcurso educativo del alumno.

La orientación profesional debe contribuir a que las personas se tracen un camino en la vida que sea satisfactorio en lo laboral, a través de una correcta decisión que dé lugar a una adecuada inserción profesional, y que a la vez contribuya a que cada uno alcance en la medida de lo posible, su realización como persona. Existe para ello básicamente tres procesos, en función a la etapa en la cual se encuentra la persona en tanto su elección primaria de carrera: la orientación vocacional, la reorientación vocacional y el reposicionamiento laboral.

Perfil del orientador/a profesional[editar]

Según los expertos en recursos humanos, un perfil profesional puede definirse como el conjunto de capacidades y competencias que se requieren para el desarrollo de funciones y tareas de una profesión.

Teniendo en cuenta las características propias del mercado laboral actual, las funciones y tareas del Orientador Profesional deben ir adaptándose de forma permanente a los cambios, lo que exige una formación continua para poder responder a las necesidades que demanda la sociedad.

La Real Academia de la lengua define Orientador como que orienta. Si buscamos el significado de orientar aparece lo siguiente informar a alguien de lo que ignora y desea saber, del estado de un asunto o negocio, para que sepa mantenerse en él, o dirigir o encaminar a alguien o algo hacia un lugar determinado.

Las funciones principales del OP son la búsqueda de información y el asesoramiento (personalizado y en grupo). El objetivo o finalidad es conseguir mejorar la empleabilidad de la persona que está recibiendo la orientación.

No obstante, la intervención que debe realiza el profesional de la orientación para mejorar la empleabilidad de las personas que buscan empleo, es más complejo que el aporte de información y asesoramiento. El orientador debe intervenir en aspectos más relacionados con la persona y su entorno, que previamente se haya detectado que influye de forma negativa en la búsqueda de empleo.

Asimismo la persona orientada es la responsable de su proceso de búsqueda de empleo , siendo el orientador quien la acompaña en el mismo, facilitándole herramientas e instrumentos para que descubra sus competencias y potencialidades y ayudarle a extrapolarlas a la búsqueda de empleo. Además, el orientador debe acompañar al orientado en todo el proceso de búsqueda de empleo fomentando la autonomía, autoestima, confianza, organización del tiempo y establecimiento de objetivo profesional.

¿Qué competencias básicas debe tener un Orientador Profesional?

Una de las definiciones que aparecen en diccionarios y/o enciclopedias del término competencia es capacidad para el desarrollo de algo. Si hablamos de competencia profesional, aparece definida como aptitud o capacidad para llevar a cabo una tarea. Así, podemos identificar algunas de las competencias que debe desarrollar el orientador laboral:

Competencias para el manejo de grupos[editar]

  • Capacidad de planificación y organización.
  • Capacidad para la dinamización de grupos.
  • Capacidad para la motivación.
  • Capacidad de resolución de problemas.
  • Competencias personales

Teniendo en cuenta que la actividad principal del orientador es ayudar a las personas que están en situación de desempleo, podemos destacar como competencias personales:

Tolerancia[editar]

Dado que el orientador trabajará con colectivos prioritarios (en riesgo de exclusión social, etnias, discapacitados, mayores de 45 años etc), es necesaria la capacidad de amplitud de miras y respeto mutuo con la diferente población y sus costumbres. Las diferencias culturales se evidencian durante los procesos desde los inicios de la valoración y detección de necesidades hasta las últimas fases de acompañamiento.

Empatía[editar]

Capacidad de planificación y organización.

Capacidad para la dinamización de grupos.

Capacidad para la motivación.

Capacidad de resolución de problemas. Capacidad de Creatividad. capacidad de inicitiva y respobonsabilidad. A la hora de orientar, para facilitar la búsqueda de empleo, es preciso saber situarse en la posición de la persona que quiere acceder a un puesto de trabajo. Sensibilizarse acerca de las inquietudes y necesidades de la persona. De esta forma, el proceso de orientación será más personal, ajustándose de forma óptima a las características de dicha persona.

Asertividad[editar]

Paciencia[editar]

Resistencia a la frustración[editar]

Véase también[editar]