Banchō Sarayashiki


Banchō Sarayashiki (番町皿屋敷 La casa del plato en Banshō?) es una historia de fantasmas japonesa sobre la deslealtad y su destino cruel. Todas las versiones de la historia tienen como protagonista a una sirvienta llamada Okiku (お菊?), quien muere injustamente y regresa para atormentar a los vivos (onryō).[1] Algunas versiones toman lugar en la Provincia de Harima (播磨国 Harima no kuni?), mientras otras se ambientan en el área de Banshō (番町?) en Edo.
Historia
[editar]La historia de la muerte de Okiku apareció por primera vez en julio de 1741, como una obra de teatro bunraku llamada Banchō Sarayashiki en el teatro Toyotakeza.[1] El conocido cuento de fantasmas había sido adaptado a este formato por Asada Iccho y Tamenaga Tarobei I. Al igual que lo fueron otras obras bunraku que fueron exitosas, la obra fue adaptada al teatro kabuki un tiempo después y en septiembre de 1824, Banchō Sarayashiki fue presentada en el teatro Naka no Shibai, con Otani Tomoemon II y Arashi Koroku IV interpretando a Aoyama Daihachi y Okiku.
Una versión kabuki de un acto fue creada en 1850 por Segawa Joko III, bajo el título de Minoriyoshi Kogane no Kikuzuki, que debutó en el teatro Nakamura-za y tuvo a Ichikawa Danjurō VIII y a Ichikawa Kodanji IV como Tetsuzan y Okiku. Debido a que esta adaptación no fue muy popular, fracasó rápidamente, hasta que fue revivida en junio de 1971 en el teatro Shinbashi Enbujō, teniendo como protagonistas a la famosa combinación de Kataoka Takao y Bando Tamasaburō en los papeles de Tetsuzan y Okiku.
La adaptación más conocida y popular de Banchō Sarayashiki, escrita por Okamoto Kido, debutó en febrero de 1916 en el teatro Hongō-za, y tuvo como protagonistas a Ichikawa Sadanji II e Ichikawa Shōchō II como el Señor Harima y Okiku. Fue una versión moderna de la clásica historia de fantasmas en la que el cuento de horror fue reemplazado por un estudio psicológico de las motivaciones de ambos personajes.
Argumento
[editar]Versión folclórica
[editar]Había una bella sirvienta llamada Okiku que lavaba los platos y trabajaba en el Castillo de Himeji, en el cual un samurái, Aoyama, intentó hacerla su amante varias veces, aunque ella siempre lo rechazó. Finalmente, Aoyama se cansó de esto y empezó a querer hacerla suya, así que escondió uno de los diez preciosos platos de los que ella era responsable. Cuando llamó a Okiku, Aoyama le contó que uno de los platos estaba perdido. Desesperada, contó los platos muchas veces, llegando hasta el número nueve, pero nunca hasta diez. Aoyama le ofreció de nuevo ser su amante a cambio de que él ignorara el asunto, pero ella lo rechazó de nuevo. Enojado, Aoyama mandó a otros sirvientes que la golpearan, encadenaran y colgarán desde un pozo. Torturó a Okiku nuevamente, demandando que se casara con él, para después cortarla con su katana y dejar caer su cadáver al pozo. Después de morir, Okiku se convierte en un espíritu vengativo (onryō), que atormenta a su asesino contando los platos hasta el nueve y después gritando terriblemente al ver que el décimo plato estaba perdido. En otras versiones de la historia, estos tormentos continuaron hasta que un exorcista o vecino gritó "diez" fuertemente después de que contó el nueve y antes de que gritara. El fantasma (yūrei) de Okiku, aliviado de que alguien finalmente encontrará el décimo plato perdido, finalmente logró descansar en paz, y Aoyama no sufrió más.[2]
Versión Bunraku
[editar]Hosokawa Katsumoto, el señor feudal del Castillo de Himeji, cae gravemente enfermo. El heredero de Katsumoto, Tomonosuke, planea regalar diez preciosos platos para el shōgun con las intenciones de asegurar su sucesión. Sin embargo, el jefe de sirvientes, Asayama Tetsuzan, planea hacerse con los derechos de sucesión. El criado de Tomonosuke, Taketsune, está comprometido con una dama de compañía, Okiku, a quien Asayama planea involucrar de forma forzada y en contra de su voluntad para el asesinato de Tomonosuke. Tetsuzan, con la ayuda de un espía, roba uno de los platos y llama a Okiku para que traiga la caja que los contiene a su dormitorio. Allí, intenta seducir a Okiku, pero ella lo rechaza debido a que está comprometida y ama a Taketsune. Rechazado, Tetsuzan entonces obliga a Okiku a contar los platos, para encontrar que solo hay nueve, y la culpa por el robo, aunque ofrece mentir por ella si ella accede a ser su amante. Okiku lo vuelve a rechazar, así que Tetsuzan la golpea con una espada de madera. Tetsuzan entonces la deja suspendida sobre un pozo, disfrutando de que sea torturada, haciéndola bajar hasta lo profundo del pozo varias veces, golpeándola cuando es recogida. Él demanda que sea su amante y lo ayude en el crimen, aunque Okiku vuelve a rehusar hacerlo, lo que lleva a que Tetsuzan la golpee con su espada y que su cuerpo caiga hacia al pozo. Limpiando su espada, Tetsuzan escucha el sonido de una voz contando platos desde el pozo. Él se da cuenta de que es el fantasma de Okiku, pero se muestra tranquilo, y luego el fantasma sale del pozo, con Tetsuzan mirándola con desprecio.
Versión de Okamoto Kido
[editar]Ambientada en el Edo de 1655, un vasallo del shōgun llamado Harima Aoyama se enamora de una joven sirvienta llamada Okiku. Ambos se aman, y prometen casarse, pero una tía de Aoyama le organiza una propuesta de matrimonio. Para saber si Aoyama la prefiere sobre la mujer que la tía de este contactó para que se casara con él, Okiku rompe uno de los diez platos que pasaron en su familia durante generaciones. El castigo tradicional por dicha falta es la decapitación. Cuando Aoyama se entera del incidente y se da cuenta de que Okiku fue la que lo rompió accidentalmente, la perdona y reafirma su amor por ella. Sin embargo, cuando ésta confiesa, Aoyama se enoja, rompe los platos restantes, la asesina, y tira su cuerpo a un pozo. Desde entonces, el fantasma de Okiku entra en la casa y cuenta los platos, llegando desde el uno hasta el nueve. Encontrándose en el jardín, Aoyama ve que su cara fantasmal no es de venganza, sino de belleza y calma. Tomando valentía de esto, comete seppuku y se une a su amada en la muerte.[3]
Otras versiones
[editar]En algunas versiones de la historia, Okiku es una sirvienta que despierta los celos de su ama. Su ama rompe uno de los platos de los que Okiku es responsable y Okiku se suicida. Similar a las otras versiones, su fantasma es escuchado contando los platos, pero su ama enloquece y muere.[4]
Adaptaciones
[editar]La mangaka Rumiko Takahashi incluyó una parodia de la leyenda de Okiku en su comedia romántica Maison Ikkoku. Como parte de un evento O-bon, los residentes de Ikkoku-kan participan en un festival de verano, con Kyoko disfrazándose de Okiku y escondiéndose en un pozo poco profundo.
En el manga Akane-banashi, hay una actuación rakugo de la leyenda de Okiku.
Una nueva adaptación fue hecha en 2002 para televisión, Kaidan Hyaku Monogatari (怪談百物語?).
The Ring es una franquicia de medios de terror sobrenatural, que se originó en Japón, con personajes basados en Okiku como las principales antagonistas; Sadako Yamamura en la versión original japonesa y Samara Morgan en la versión estadounidense, ambas siendo chicas (aunque Sadako era una mujer y Samara una niña) que murieron después de ser arrojadas a pozos, y que buscan venganza después de crear un metraje maldito y asesinan a cualquiera que lo ve.
Referencias
[editar]- 1 2 Monnet, Livia (1993). «Connaissance Délicieuse or the Science of Jealousy: Tsushima Yūko's Story 'Kikumushi' (The Chrysanthemum Beetle)». Japan Review 4. pp. 199-239. JSTOR 25790930.
- ↑ «Okiku». Yokai. 3 de agosto de 2023. Consultado el 3 de agosto de 2023.
- ↑ Watanabe, Hisao. «BANCHÔ SARAYASHIKI». En Blair, Jeff, ed. Kabuki21. Archivado desde el original el 3 de agosto de 2023. Consultado el 3 de agosto de 2023.
- ↑ Iwasaka, Michiko; Toelken, Barre (1994). Ghosts and the Japanese: Cultural Experience in Japanese Death Legends. Utah State University Press. ISBN 978-0-87421-179-5.