Ojos del Guadiana

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Los Ojos del Guadiana se sitúan en el término municipal de Villarrubia de los Ojos, y son las fuentes tradicionales, o el punto de surgencia principal histórica donde convencionalmente se considera que nace el río Guadiana, al menos en su tramo medio; pues existe otro tramo, denominado Guadiana Alto, que nace a cotas mucho más altas (a 1.040 msnm, en los alrededores de las Lagunas de Navalcudia), y que, posteriormente, se infiltra un poco más abajo de las mismas Lagunas de Ruidera, una vez pasado el embalse de Peñarroya, por lo que se considera, de un modo mítico o legendario, que este Guadiana Alto vuelve a aparecer en los Ojos del Guadiana (como si el río fuera una lombriz o serpiente que volviera a ver la luz).

Pero con exactitud, no se trata de un río subterráneo como tal, sino de múltiples fisuras en la roca subterránea, que hace que el agua pueda circular por un sistema acuífero, para posteriormente, emerger de nuevo, por lo que la leyenda del río que emerge de nuevo, si no exacta, al menos desde un punto de vista hidrogeológico podría ser aceptada como un modelo real.

También en el lenguaje coloquial español, se utiliza la expresión: "ser como el Guadiana", cuando algo ocurre sólo a intervalos, normalmente irregulares, o cuando alguien o algo desaparece de improviso y vuelve a aparecer sin avisar.

Por último, los Ojos del Guadiana, como surgencia manantial, desde el criterio hidrológico-estructural, puede ser clasificado como un humedal tipo "hidrohumedal de descarga"; no obstante, debido a la gran sobreexplotación que sufre el acuífero implicado en esta surgencia, en la actualidad no existen, y se puede decir que el Guadiana nace ahora en Villarrubia de los Ojos, pero después del tramo de dichos Ojos.

Etimología[editar]

La palabra "ojos" deriva de una confusión etimológica popular, puesto que en árabe la palabra ʕayn ( ﻋﻴﻦ , plural ʕuyūn ﻋﻴﻮﻥ) significa tanto "ojo" como "fuente, manantial". El lugar sería originalmente llamado, pues, "Fuentes del Guadiana" (ﻋﻴﻮﻥ ﺍﻟﻮﺍﺩﻱ ﺁﻧﺎ) pero sería después mal traducido como "Ojos del Guadiana".

Aspectos etnogeográficos[editar]

Los Ojos del Guadiana han sido a lo largo de la Historia de España vistos como algo especialmente llamativo y enigmático. En el conocimiento popular y la cultura española se usaba la idea del fenómeno de la desaparición y la reaparición del río Guadiana como un fenómeno único pero también para ejemplificar que era el puente más grande del mundo. En Villarrubia de los Ojos, municipio que durante muchos años se llamó Villarrubia de los Ojos de Guadiana, los Ojos eran lugares visitados para la caza, la captura de algunos animales acuáticos y la obtención de agua que, según testimonios orales, era muy buena y "dulce", diferente a la de los pozos, que era dura por su abundancia en cal. Algunos escritores hablaban de la belleza del lugar, de la riqueza faunística y vegetal destacando los nenúfares blancos (Nymphaeae alba) y la trasparencia de las aguas.

Estado de conservación[editar]

Se considera por parte de los científicos, estudiosos e instituciones que los Ojos del Guadiana dejaron de manar en 1984. En 1990 se dictaminó judicialmente que los terrenos de los Ojos estaban secos, eran privatizables y cultivables, añadiendo que se trataba de un error histórico el hecho de asignarle el nacimiento de uno de los grandes ríos de la Península, el Guadiana. En aquellos momentos la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha recurrió la sentencia. Muy pronto las turberas que se habían formado a lo largo de unos diez mil años entraron en un proceso de combustión que se extendió hasta el invierno de 2010 provocando la desaparición de especies animales y vegetales, la contaminación del entorno y algunos accidentes humanos. El estado de conservación es pésimo, continuándose con los cultivos y con la falta de agua debida a la denominada sobreexplotación del acuífero 23.

Año 2009/2010[editar]

El invierno transcurrido en este periodo está entre los más lluviosos que se recuerdan en la zona, superándose los 500 litros por metro cuadrado. El nivel freático del acuífero se elevó de 35,6 a 22,8 metros. La gran acumulación de agua en el subsuelo provocó la extinción de los incendios de turberas que se extendían desde "Los Ojos" hasta el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel que se encuentra a pocos kilómetros río abajo. El río Azuer, afluente del Guadiana, volvió a correr por primera vez desde 1996, haciendo llegar agua hasta el molino de Griñón (ya destruido).

Unos días más tarde, empezó a elevarse el nivel del agua en las Tablas lo que provocó un reculaje fluyendo hacia atrás, sobrepasando el molino de Griñón y fundiéndose con las aguas del Azuer, volviendo a crear un río único por primera vez desde que los ríos se secaron por los embalses en cotas más altas.

Las aguas del Guadiana siguieron subiendo hasta llegar al Molino de la Máquina, a cuya altura se habían abierto "ojos" en el cauce del río. Finalmente se quedó a 1,5 km de llegar al molino de Zuacorta (situado en la carretera que une Daimiel con Villarubia) a unos 3 kilómetros de los Ojos habiendo subido su nivel unos tres metros y recorrido contracorriente unos 10 km.

Con el avance de la estación seca el agua fue retirándose, pero las últimas lluvias del 2010 hicieron que el tramo entre las Tablas y Griñon volviera a tener agua.

Año 2012[editar]

En el año 2012 se observó un aumento de los niveles freáticos en el acuífero 23, lo que hizo que las aguas subterráneas se situaran en el mes de abril de este año a 9,05 metros de la superficie. Debido a esto, comenzaron los primeros afloramientos de agua en zonas cercanas a los Ojos del Guadiana como el Molino de Zuacorta, Suertes del Concejo y El Rincón. Afloramientos debidos a la caída de los niveles del cauce del río Guadiana, ocasionados por la combustión de turbas y la extracción de esta.

Véase también[editar]