Nazareno de Achaguas

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El Nazareno de Achaguas es una talla religiosa que se encuentra en la iglesia del pueblo de Achaguas, en el Estado Apure, en Los Llanos venezolanos. La figura representa a Jesús de Nazaret en su travesía a ser crucificado y se le han acreditado numerosos milagros, convirtiendo a Achaguas en uno de los destinos de peregrinación más importantes de los llanos occidentales y el más importante del estado Apure. La historia del Nazareno de Achaguas se encuentra íntimamente ligada a la última etapa de la Guerra de Independencia de Venezuela y a la figura del general José Antonio Páez. Tras romperse de nuevo las hostilidades entre España y la Gran Colombia Páez como comandante del Ejército de Apure tenía la misión de dirigir su ejército hasta la ciudad de San Carlos como parte del plan de operaciones dictado por el Libertador Simón Bolívar.

Páez dirigiendo una carga en la batalla de Carabobo.

Antes de partir con su ejército, el cual poseía como cuartel general la ciudad de Achaguas, Páez se dedicó el 10 de marzo a orar en la iglesia de la ciudad prometiendo una solemne imagen de jesús Nazareno si lograba la victoria en el campo de batalla y parte ese mismo día junto con los 2.500 hombres que componían su ejército. El ejército de Apure y los de occidente y Barinas se concentrarón según lo previsto en San Carlos y el 24 de junio de 1821 obtuvieron una victoria aplastante en la sabana de Carabobo en la que Páez jugó un papel crucial. La guerra sin embargo prosigue dos años más y Páez se mantiene ocupado en cargos militares y políticos hasta que el año de 1833 Páez le encarga al tallista español Merced Rada la imagén que es entregada a la iglesia en 1835.

La figura tiene 1.80 metros de altura y la cruz que sostiene el Nazareno mide 2.70 metros de largo y 1.40 metros el palo menor con 7 centímetros de grosor. Todos los Miércoles Santos se congregan en la iglesia y en el pueblo de Achaguas para pedir favores y pagar promesas. La figura del Nazareno es sacada de la iglesia a las 5 de la tarde y llevada por los creyentes en procesión hasta la medianoche.

La devoción al Nazareno de Achaguas, como lo aprecia el antropólogo Maury Abraham Márquez González en su libro La Devoción al Nazareno de Achaguas, es no solo una imagen correspondiente al patrimonio cultural de la imagineria religiosa republicana, sino debe ser admirada como una manifestación de la religiosidad popular, que además del diverso, heterégeneo, unico y multipe imaginario que representa, es un patrimonio inmaterial de carácter festivo y devocional de los Llanos venezolanos, pues es una expresión religiosa popular de gran contenido simbólico, emotivo, tradicional e imaginario que acontece en la localidad de Achaguas en el estado Apure en Venezuela. Se desarrolla como manifestación popular en el ciclo de Semana Santa, época en la cual se conmemoran los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, de acuerdo con el calendario devocional y festivo de la iglesia católica. Los precedentes históricos de esta manifestación pueden interpretarse dentro de un amplio complejo ritual: vida-muerte-resurrección. Esta concepción del mundo, de antiquísima tradición en la humanidad, ha sido expresada por el hombre en diversos rituales y cultos de origen arcaico. Para el referido investigador constituye una de las festividades religiosas más trascendentes de los llanos venezolanos que junto a la devoción a la virgen del Carmen, el culto a las ánimas milagrosas y los Santos y Santas patronas de las localidades, conforman un crisol de representaciones simbólicas alicientes en la vida del llanero.

Un testimonio de la tradición popular dice: El Nazareno lo ofreció José Antonio Páez si ganaba la Batalla e' Carabobo... eso es... y se quedó soñando con ese Santo toas las noches... Jesús de Nazareno vino a este pueblo de Achaguas ofrecido por el General José Antonio Páez que había mirado a Jesús Nazareno como había visto a Jesúcristo en el Monte de Gólgota... en la Cruz del Calvario... y salió... para Carabobo cocuatro mil caballos... mil caballos de reserva y cuatro mil novillos... y emprendió campaña a los realistas en la Batalla e' Carabobo... (1) Al respecto, en la comunidad circulan diversas versiones, todas, en fin, señalan a Páez como personaje que hace traer la Imagen, como puede observarse en esta otra versión: Bueno mi mamá me contaba mucho que eso fue una obra de Páez ... verdá ... ese lo ofreció fue José Antonio Páez ... tu no vistes esa placa que dice aquí fue donde él oró cuando salió a esas Batallas ... entonces ella me decía eso ... de que él hizo al Nazareno ... qué y que le dijo ... que le hacía falta ... El Nazareno y que le contestó: -a donde me viste que me hiciste tan perfecto-... y en eso es que calló a los pie de él...(2) Según un informante, la imagen del Nazareno llega a Venezuela el 10 de diciembre de 1824. Bueno, el Nazareno de Achagua llego a puertos de Venezuela el año de 1824, lo donó para Achagua el general José Antonio Páez... por una revelación que él estuvo... una voz que él oyó... una revelación para sus campañas... en su independencia verdá. Él tuvo una revelación del Nazareno, Jesús de Nazareno que le habló en revelación diríamos, en sueño... que si tal como él lo soñó le fue la revelación así lo cumplió él se lo donó a Achagua... Comprende? cumplió todo lo que él le repito, oyo en su sueño, en su revelación así mismo tal cual así lo hizo aquí está ... La traen el Primero de Diciembre de 1824 ... (3)

Lo importante, sin embargo, es que la presencia de la milagrosa imagen propulsa uno de los cultos de mayor efervescencia y acogida religiosa en los diversos sectores de la sociedad llanera. Trasciende a muchas regiones del país, e incluso a países vecinos como Colombia y Brasil. Al respecto, se puede hacer la observación de que dicha veneración o relevancia devocional al Nazareno, como figura central de rituales mágico-religiosos, no se restringe específicamente al espacio temporal de la Semana Santa, pues los promeseros suelen acudir a dichos actos en cualquier época del año. Por ahora, sólo es pertinente aclarar que antes de los acontecimientos reseñados como origen de la devoción a la Imagen, en esta población se celebraron rituales conmemorativos de la Semana Mayor con las prácticas de adoctrinamiento cristiano desde la propia fundación del pueblo de Misiones; sin embargo, consideramos procedente referir el proceso de independencia como acontecimiento con el cual se incentivó especialmente el culto y devoción a la imagen del Nazareno, figura religiosa interpretada en el lenguaje ritual popular como un "santo milagroso", sustituyendo de hecho el patronato de Santa Bárbara, bajo cuya advocación se fundó dicho Cantón. Historia y tradición oral se funden y son recreadas en la memoria colectiva del pueblo y fluye en sus palabras la figura de Páez como personaje que promueve la devoción al Nazareno en un momento de importancia para la vida nacional, como lo fue la gesta emancipadora, con su conclusión en la batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821. Se debe recordar que las batallas encarnizadas entre los ejércitos enfrentados (realistas y patriotas) requirieron no sólo del factor humano, indispensable para el logro de victorias en el conflicto bélico, sino también de las imágenes religiosas, las que jugaron un papel de fundamental importancia como protectoras de los ejércitos y soldados que se batieron en el campo de batalla. En este orden de ideas, los patriotas necesitaron de divinidades protectoras, como santas y santos del panteón católico para el logro de su empresa libertadora, como incentivo o aliciente ideológico de la misma, pues en muchas oportunidades y a manera de ejemplo, para que fracasara el proyecto libertador, las autoridades colonialistas de España afirmaban que enfrentar a España para libertar estas naciones del poder metropolitano, era enfrentar en última instancia a los reyes, quienes en definitiva eran representantes de Dios en la Tierra. Estos señalamientos a nivel superestructural generaban cierta fuerza contentiva en cuanto a la identificación popular con respecto al proyecto de los libertadores americanos. Así, las acciones de los patriotas se convertían igualmente en hechos contra los ideales de la santa religión. Recordemos, además, como dato curioso para ilustrar lo antes dicho que el terremoto sucedido durante la Semana Santa de 1812 fue señalado, por las autoridades locales españolas, como causa de los intentos separatistas de los patriotas, a lo que Bolívar responde enérgicamente con su célebre frase: "si se opone la naturaleza lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca" .. Don Arístides Rojas (1967: 218) nos ayuda a reflexionar sobre esto al decimos: “... al reventar la revolución de 1810, ambos partidos, el español y el republicano, comprendieron que aquella lucha iba a prolongarse. Así cada uno hubo de crear medidas de defensa y encomendarse a sus vírgenes y patronos y también a Dios, que es llamado Dios de los ejércitos”. Baste pensar la significación de un Nazareno moreno, como lo señala la imaginería popular, como emblema protector de los ejércitos de centauros llaneros en las encarnizadas luchas que dieron perfil a la autonomía nacional de Venezuela con respecto a la España imperial, para comenzar a entender el valor que le asignan hoy los apureños como símbolo fundamental de una arraigada devoción amalgamada de múltiples significados, y de una tradición que cabalga en el horizonte de sus esperanzas.

La secuencia de los rituales de la Semana Santa actual en Achaguas, comienza como hemos referido, para esta Semana Mayor en su período tradicional, con un tiempo de abstinencias durante los siete viernes de cuaresma posteriores al Miércoles de Ceniza. Esta temporada de abstinencias simboliza la necesidad de purificación y expiación de los excesos cometidos durante el carnaval. Como ya hemos indicado, la semana anterior a la pasión, se conoce en la región como semana de "Buscá", estos días se dedican a conseguir el pescado salado o la carne de chigüire. Es la temporada de "galapaguear" o cazar galápagos, babas, morrocoy, caripatua o jicotea y se realiza la pesca para preparar el pescado salado. La gente, en definitiva, se dedica a obtener los alimentos que pauta la tradición para consumirlos en Semana Santa. Los Viernes de Cuaresma se suelen hacer ayunos para "la limpieza espiritual", como hacia Jesús y los apóstoles según los relatos bíblicos. El Domingo de Ramos se realiza la bendición de las palmas, con un gran movimiento de personas dentro de la iglesia, y en los alrededores de la Plaza Bolívar; además, se realizan bautizos y confesiones. En la noche se reúnen los feligreses a rezar el rosario en comunidad.

Al ya aludido ceremonial de bendición de palmas concurren muchas personas, pues a los efectos de este rito se le atribuyen variados significados y usos mágicos. La palma bendita se porta en las carteras como amuleto, se coloca detrás de las puertas de las casas en forma de cruz como elemento protector y estimulante de la felicidad de los hogares, y en época de invierno y tormentas se queman en los solares de las casas para alejar el mal tiempo. Durante este día los feligreses concurren a la misa del Domingo de Ramos con imágenes de santos y envases con agua para ser bendecida por el sacerdote.

El Lunes Santo, en las primeras horas del día se celebra la Santa Misa, al igual que bautizos que suelen prolongarse hasta altas horas de la tarde; en muchos casos, éstos constituyen, pago de promesas. Igual que el día anterior, en la noche se realizan confesiones concluyendo los actos del día con el Santo Rosario. El Martes Santo, al despuntar la mañana, se lleva a cabo la Santa Misa, realizándose bautizos y el viacrucis dentro de la iglesia. Para estos rituales del domingo, lunes y martes, se convoca a los feligreses con el repicar de las campanas, las cuales enmudecen a partir del Miércoles Santo; y vuelven a repicar el Domingo de Gloria o Resurrección, en señal de alborozo por la resurrección de Jesucristo.

El Miércoles Santo es el día de mayor concurrencia a los actos litúrgicos y rituales de expresión popular; se efectúa una misa en la mañana, se realizan bautizos colectivos de miles de niños en el patio de la iglesia. El oficio litúrgico de la mañana lo realiza el Obispo de la Diócesis de San Fernando y este mismo día, él exonerará a los devotos del pago de promesas, sin embargo, los penitentes y promeseros por lo regular no acatan la disposición eclesiástica y pagan con rigor los compromisos hechos al "santo". En horas de la noche, entre las 6 y 7, la feligresía realiza la procesión del Nazareno, acontecimiento central de la Semana Santa en Achaguas, que congrega el mayor número de feligreses; sacando la Imagen sobre un anda o mesa adornada con flores. El Nazareno es llevado en hombros por los penitentes, quienes se turnan por parejas, haciendo varias paradas en el recorrido para efectuar los cambios. Dicha procesión es encabezada por la banda del estado ejecutando música sacra, la gente entona salves y oraciones caminando lentamente por las calles y portando velas encendidas. La imagen del Nazareno es llevada en este momento fuera de su nicho y se aprecia la gran cantidad de "milagritos" o exvotos que penden de su vestidura morada; la gente se vuelca en las calles, entonan cantos, y es realmente sorprendente la multitud que participa. Luego de un lento y sacrificado recorrido, la Imagen es introducida nuevamente en el templo donde la feligresía expresa su fe y devoción de las más diversas maneras. Durante el día miércoles de Semana Santa, considerado por el pueblo como "día del Nazareno", los devotos se aglomeran en la iglesia a ver, a tocar, a rendir homenaje a su "Santo Patrono y Benefactor".

El día Jueves Santo los miembros de la Confraternidad de la Doctrina Cristiana, en horas de la mañana, decoran el altar con flores para el Monumento. Luego se deja abierta la iglesia para la adoración del Santísimo Sacramento hasta el Sábado Santo o de Gloria a las doce de la noche, momento de la resurrección. Los devotos acuden al templo a adorar al Santísimo, a esta ceremonia se la llama Hora Santa, y regularmente comienza a las diez de la noche del Jueves Santo. Este día los sacerdotes que realizan los oficios litúrgicos en Achaguas se dirigen a San Fernando de Apure para renovar sus votos sacerdotales en una Misa crismal que tiene lugar en horas de la mañana en la catedral de la capital del estado; en horas de la noche luego de retornar a la comunidad, realizan la liturgia que corresponde a la última Cena del Señor, y practican el lavatorium, procediendo el sacerdote a lavar los pies de doce niños, representando así los actos de Cristo con los 12 apóstoles antes de ser entregado para su crucifixión. A partir de este día la iglesia sanciona la realización de misas, bautizos y procesiones hasta el Domingo de Resurrección, por considerarse estos días de redención y duelo por la muerte de Jesús; sin embargo, paralelamente, la gente sigue acudiendo a la iglesia a adorar la imagen del Nazareno, a pagarle sus promesas, o a hacerle peticiones.

El Viernes Santo se considera el más importante día de ayuno y abstinencia, se cumple la celebración de la Pasión del Señor, la adoración de la Cruz y la sagrada Comunión, además durante este día la gente suele adorar y pagar promesas también a San Cirineo, La Virgen del Carmen y la Virgen del Socorro.

El Sábado Santo en horas de la noche tiene lugar la vigilia pascual, (en el día la gente realiza actos de adoración al Santo Sepulcro en espera de la pascua o resurrección de Jesucristo), en la ceremonia de la noche se realizan los ritos de bendición del fuego y el agua, la gente acude con envases de agua para que sea bendecida por el oficiante; en muchos casos y, según la creencia popular, el agua se considera bendita con el sólo acto de llevarla al templo. Esta agua bendita durante la Semana Santa, es usada para curar dolores de cabeza, para ensalmes contra "mal de ojo", que realizan los curanderos, para alejar "malas influencias", para aplacar tempestades; en fin la gente considera que esta agua tiene poderes medicinales y mágicos. Durante estas liturgias de Semana Santa y muy especialmente el Viernes Santo la feligresía aprovecha para bendecir algunas plantas como sábila, alelí, romero, ramitas de limón y ramitas de cayena, a las cuales se les atribuyen cualidades medicinales y mágicas, como veremos adelante. A las doce de la noche del Sábado Santo se realiza la misa de pascua o pascual, convocándose al pueblo con el sonar de campanas en señal de alegría y júbilo por la resurrección de Jesús, dando por concluida la vigilia pascual.

El ciclo litúrgico de la Semana Santa concluye el domingo de Resurrección, cuando tiene lugar la Santa Misa y dos jornadas de bautizos; sin embargo, aún después, puede observarse en el interior de la iglesia penitentes pagando promesas, personas que acuden con cruces de madera de diversos tamaños, penitentes portando coronas de plantas con espinas, personas que van arrodilladas desde la entrada hasta el lugar donde está la Imagen, otros que se tienden boca abajo en el piso durante todo el día o parte de éste, etc. Son diversas manifestaciones personales de fe, abnegación o sacrificio. Se observan personas de todos los estratos sociales y peregrinaciones de muchos lugares del país cumpliendo y solicitando favores al Nazareno, tanto este día como durante toda la Semana Mayor.

En horas de la tarde de este domingo de resurrección en algunas urbanizaciones y barrios de Achaguas los jóvenes realizan colectas de ropa y dinero. Con la ropa fabrican un muñeco al que le introducen fuegos artificiales. Es el Judas, al que pasean por el pueblo en caravanas y luego es ahorcado y quemado, los organizadores de este evento popular previamente leen el testamento de Judas, que contiene versos cargados de humor y sátira. Así la herencia la deja a la gente del pueblo, los bienes a repartir, regularmente, consisten en su ropa y atuendos, para luego consumirse en el fuego; a este evento la gente concurre con ánimo de fiesta.

Testimonios:

(1) Encarnación Sevilla Achaguas-Apure, 1988 (2) Rosa Romelia Abano Achaguas-Apure, 1988 (3) Silvestre Ampueda Achaguas-Apure, 1981

Bibliografía:

ROJAS, Arístides (1967). Contribución al Folklore Venezolano. Caracas: Fundación Shell, Fondo de Publicaciones.

MÁRQUEZ G., Maury A. (1999).La Devocion al Nazareno de Achaguas.- Calabozo, Venezuela, Corpollanos[1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • El Nazareno de Achaguas - Portalapure.com
  • ROJAS, Arístides (1967). Contribución al Folklore Venezolano. Caracas: Fundación Shell, Fondo de Publicaciones.
  • MÁRQUEZ G., Maury A. (1999).La Devocion al Nazareno de Achaguas: Religiosidad Popular de los Llanos de Apure.- Calabozo, Venezuela: Ediciones Corpollanos y Ministerio de la Cultura
  1. Márquez G., Maury Abraham (1999). La Devoción al Nazareno de Achaguas (1era edición). Calabozo, Venezuela: Corpollanos- CONAC- Ministerio de la Cultura.