Museo Fallero de Gandia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Museo Fallero de Gandia
Museo fallero gandia.jpg
Edificio del Museo Fallero.
Localización
País Bandera de España España
Ciudad Gandia
Dirección Sant Martí de Porres, 29. 46702-Gandia
Información general
Tipo Museo etnológico

Inauguración 2008
Información visitantes
Sitio web www.museufaller.org
Página no enlazada a Wikidata y añade el enlace en español: Museo Fallero de Gandia.

El Museo Fallero de Gandia fue creado en 2008. El edificio de de más de cuatro mil metros cuadrados cuenta en su interior con un Centro de Interpretación de la Fiesta , un Museo situado dentro de un moderno edificio con espacios multifuncionales, una buena situación y una dotación de medios técnicos. El espacio museístico muestra desde una perspectiva moderna todo lo relacionado con la fiesta fallera en general y, también, la vinculación de las fallas de Gandia con la ciudad. Es la sede de la Junta Local fallera de Gandia.

El Museo fué reconocido por la Generalitat Valenciana en el 2012. Reconocido por la Red de Museos de la Comunidad Valenciana y por el ICOM (Consejo Internacional de Museos). Certificado de excelencia 2016, 2017 de TripAdvisor. Reconocido con el distintivo SICTED de Calidad Turística

Espacios[editar]

Cifes[editar]

El Centro de Interpretación de la Fiesta (CIFES ) es un museo situado dentro del edificio, con espacios multifuncionales, y una dotación de medios técnicos, lo que ha hecho que en poco tiempo sea un lugar de referencia para la ciudad, la comarca de la Safor y, como no, para la Comunidad Valenciana. El espacio museístico muestra desde una perspectiva moderna todo lo relacionado con la fiesta fallera en general y, también, la vinculación de las fallas con la ciudad.

Teatro[editar]

En la planta baja se ubica el Salón de Actos o Teatro, para la celebración de presentaciones falleras, convenciones, galas y diferentes tipos de espectáculos y conciertos. Con capacidad para 484 personas sentadas en la planta baja, más 90 personas sentadas en la primera planta. Desde el mes de Octubre, que se celebra la presentación de la Fallera Mayor y Fallera Mayor Infantil de Gandia , hasta Enero, se celebran en el teatro 23 actos de presentación de cada una de las comisiones actuales de la ciudad de Gandia. Siendo esos actos los fines de semana de los cuatro meses consecutivos.

Sala multiusos[editar]

La primera sala, llamada “Sala Multiusos”, cuenta con sillones, luz artificial y natural, conexión a Internet mediante WIFI, aire acondicionado y diferentes conexiones eléctricas. Tiene un aforo para 40 personas. Es utilizada cada semana por los 23 delegados de fiestas para organizar los diferentes actos de fallas.

Sala de juntas[editar]

La segunda, llamada “Sala de Juntas”, con capacidad para 120 personas sentadas, es una sala mucho más completa, pensada para conferencias, ruedas de prensa, cursos, seminarios, reuniones, etc. Dispone de luz natural y artificial con equipos de iluminación electrónicos y lámparas de bajo consumo, micrófonos, megafonía, pantalla central, proyectores, WIFI, sillas con brazos y aire acondicionado. Se reúnen los 23 presidentes, 23 vicepresidentes y delegados de fiestas cada tres meses para hacer una asamblea.

Exteriores[editar]

La obra mezcla la arquitectura racional y funcional con el organicismo y la adaptación al espacio. La fachada de dos cuerpos muestra esta racionalidad que se mezcla con las formas curvas del espacio destinado al Museo. El juego de línea curva y recta crea un espacio en la parte delantera, ocupado por pequeños espacios verdes, una fuente y una escalinata la que invita al peatón a pasar al interior del edificio. En conjunto se adapta al entorno perfectamente con un predominio de la horizontalidad sobre la verticalidad.

Escultura[editar]

La entrada está presidida por la escultura realizada por Josep Basset que representa el número 19, día de San José y de la cremà de las fallas. Elaborada en acero corten destaca sobre el fondo de estuco pintado de amarillo. Resalta la solidez y el volumen de la obra que acentúan la sensación de volumen y reposo.

Colecciones del museo[editar]

El Museo Fallero está compuesto por la colección permanente de ninots indultados (desde 1986), así como por indumentária tradicional valenciana, joyas, bocetos , maquetas de fallas entre otros. Suelen destacar diferentes exposiciones permanentes de:

El ninot indultado[editar]

El ninot es el verdadero protagonista y alma de la falla el rostro que buscarán todas las miradas el día de la plantó. Lloret Tarrasó lo expresaba con acierto cuando comenta la sensación de vacío de una falla en que todavía no se han puesto los ninots. Desde las primeras producciones rellenas de paja y vestidas con ropas viejas, se inició un recorrido de perfección en el cual los artistas falleros han ido superándose año tras año hasta conseguir auténticas obras de arte escultóricas. Por eso se pensó que alguna de estas obras merecía salvarse de las llamas. Todos los años cada comisión fallera expone su muñeco y de todos ellos un jurado decide indultar el mejor.

1.2 La idea del indulto tiene su origen en un concurso de propuestas convocado en 1934. El artista Regino Mas, presentó la suya, titulada El indulto del foc.en ella se sugería:

1.3 Los artistas eligen un muñeco cada uno de su falla y lo traen a la Llonja unos días antes de que empiezo la Semana Fallera, para que esta empiezo en una exposición de los mejores muñecos que tienen que figurar en las fallas. En esta exposición se pulsaba o se elige el que para estar más muy hecho, para ser más precioso o por el que sea, mereixca que a juicio de un jurado , se lo indulto de la quemó.

1.4 Ese mismo año de 1934 se elige el primer muñeco indultado en Valencia. Se trata de un grupo de dos figuras, una yaya y su limpia, del artista Vicent Benedito. Aunque hay noticía que en 1930 ya se salvó del fuego a Gandia una cabeza de cera policromada, perteneciendo a la falla de Prado. La cabeza imitaba la de Josep Rausell Ribas, alcalde y benefactor de la ciudad. En 1935 Gandia indulta por votación popular su primer muñeco.

Indumentaria tradicional de la Comunidad Valenciana[editar]

El vestido de fallera basa su diseño en la espléndida indumentaria valenciana de los siglos XVIII y XIX. En la actualidad tanto el corte como las teles y los motivos no sólo limitan o se inspiran indistintamente en los estilos de uno y otro siglo, sino que aportan la propia creatividad del momento. Por eso, debido a esta mezcla enriquecedora, resulta difícil a veces establecer los límites y diferencias entre las distintas formas de cada época.

Sin embargo, y en líneas generales, dos serían básicamente las características que distinguen los modelos clásicos. Por un lado, la matjor mecanización en la confección de los tejidos del siglo XIX frente a la artesanía manual del XVIII. Y por un otra, el hecho que en el siglo XVIII la mayor parte de las piezas del vestido se ajustan y se ciñen al cuerpo, mientras que a lo largo del XIX poco a poco se va perdiendo rigidez de algunas piezas y la figura dibujando la silueta.

La composición actual en el atuendo fallero ha conducido a la introducción de elementos ajenos a la indumentaria tradicional valenciana, como es el uso tan extendido hoy en día de la mantellina española.

Joyas[editar]

Peineta[editar]

la peineta resulta el complemento singular de la indumentaria valenciana. Se origina a partir de la transformación del peinador o alisador de pelo, cuando en un momento determinado se deja como atuendo para la cabeza. Esta que exponemos trae un dibujo antiguo del siglo XVIII, en plata con un baño de oro. Consta siempre de dos partes: una inferior, el verdadero peine, con púas por los cuales se sujeta el cabello; y otra superior que es la que sobresale y queda visible, también con sus peinecillos laterales.

Representando uno de los tesoros de la indumentaria valenciana mas valiosa .El conjunto de joyas que acompañan a los vestidos tradiciones de falleras, compuesto por collares, gargantillas, pulseras o la joya central . Peinetas, moños, agujas, pasadores...

Adrezo[editar]

Algunas piezas de joyería, como las agujas de moño (rodete) y la aguja larga de ocho sirven para confeccionar y sostener el peinado.

Para ataviar el rostro se utilizaban pendientes de diferentes formas. Uno de los modelos más característicos era lo de racimo, con una oreja y una pieza colgante en forma de uva de perlas ensartadas. En el siglo XX la joyería modifica sus gustos y materiales, destacando las perlas en cantidades y medidas diferentes. Los pendientes pueden ser bien una joya aislada o formar parte de la adrezo conjunto de varias piezas de igual forma o material.

Otros elementos son la joya o cree —colocada en el cuello mediante una corta, cadena o collar— y la aguja de mantilla —utilizada sobre el pecho para sujetar el pañuelo o mantilla—. En la actualidad se mantiene básicamente en la misma estructura los modelos del siglo XVIII, pero se adoptan a la nueva moda y materiales. Este collar que presentamos es de perlas cultivadas de cinco vías y agujas de circonita.

Libros; sátira y poesía[editar]

El ritual literario del libro constituye una de las mayores singularidades de la fiesta de las fallas. Pocas manifestaciones folclóricas cuentan con una memoria poética parecida. Desde que el monumento fallero tiene un sentido, una intención escenificada, nace el libro para explicar ese argumento satírico. Los escasos recursos materiales de las primeras fallas necesitaron un instrumento que narrara todo cuando se pretendía contar. De esta manera surge el libro como explicación, entre verso y prosa, de la falla.

Algún miembro o conocido de la comisión escribía esta explicación en hojas sueltas que se colgaban en la misma falla, especie de carteles pequeños donde el público accedía a una mayor información de que podía obtener sólo con la representación del entarimadol ni los muñecos. En aquel momento la estructura del libreto consistía en una primera explicación en prosa del argumento general, seguida de una serie de poemas específicos para cada escena.

Maqueta[editar]

  • Monumentos falleros en miniatura a escala, con sus bocetos originales.

Música[editar]

Difícilmente puede encontrarse una manifestación festiva en la Comunidad Valenciana sin acompañamiento musical. El mismo concepto de fiesta conduce inevitablemente a la música. Más todavía en el caso de la Fiesta Fallera, donde la alegría popular celebra conjuntamente la magia del fuego y la exaltación de la primavera por medio de la exhibición de sus mejores galas siempre acompañadas de la música de banda.

Las fallas han creado inclús su propio género musical- el pasodoble fallero- y han recuperado otra manifestación musical de transmisión oral, el canto valenciano de estilo. Este conjunto de cantos, junto con la música de dulzaina y tabal, configura un patrimonio único y singular de la fiesta valenciana.

La Comunidad Valenciana, además, posee una d eles mayores tradiciones de bandas y orquestas de toda España. Desde la década de 1930, a cada comisión fallera lo acompaña su propia banda musical en los desfiles, comparsas y cabalgatas. Además de ella, dos son sin duda los instrumentos que definen la tradición musical fallera; dulzaina y tabal entre otros instrumentos acompañan a un canto tradicional denominado la albà, en el que un versador le susurra versos al oído al cantador que improvisadamente canta al balcón de la fallera.

La sede de la comisión[editar]

Con el paso del tiempo la estructura y las actividades de la comisión fallera se vuelven más complejas. La participación activa de la mujer , el incremento de los presupuestos para las fallas y la suma de los nuevos cometidos fuerzan la continuidad y estabilidad de la comisión. Consecuencia lógica de esto resulta la investigación de un lugar físico concreto donde ubicar el quarter general de operaciones. De esta manera nace el casal fallero tal como se entiende en la actualidad: núcleo germinador de todas las actividades anuales falleras. Algunas de esas actividades , al crecer la economía del casal, se personalizan o, al menos, se remueven en algunas ocasiones, puesto que necesitan una dedicación completa, como se el caso de los cobradores de las cuotas o los administradores de la lotería, actividad tradicional de toda comisión.

Bibliografía[editar]

  • Colomina Subiela A. (2014) Ed. CEIC Alfons el Vell. Junta local fallera de Gandia El taller dels germans Colomina (1982-2005).
  • Coll Fornés J.J (2009) Ed Tivoli. Mirar les Falles de Gandia (1876-1946).
  • Marzal E. (2014 ) ED. Mic. Junta local Fallera de Gandia. Ajuntament de Gandia. Mirar una falla.
  • Colomina Subiela A. (2006) Ed. ceic Alfons el vell, Ajuntament de Gandia. La conservació del ninot Indultat- estudi tècnic i critéris de restauració.
  • Archivos de la junta Local fallera de Gandia.

Enlaces externos[editar]