Micromachismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Se denomina micromachismo a un término acuñado en 1991 por el psicoterapeuta Luis Bonino Méndeza que lo describe como "una práctica de violencia en la vida cotidiana que sería tan sutil que pasaría desapercibida pero que reflejaría y perpetuaría las actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los varones ". Comprendería un amplio abanico de maniobras interpersonales y se señalaría como la base y caldo de cultivo de las demás formas de la violencia de género o violencia machista: maltrato psicológico, emocional, físico, sexual y económico, que serían normalizados.[1]​ Se trataría además de prácticas legitimadas por el entorno social, en contraste con otras formas de violencia machista denunciadas y condenadas habitualmente.[2][3][4][5]

En la pareja, se manifestaría como formas de presión de baja intensidad, con las que las personas intentarían detentar el poder y conseguir beneficios, en todos o en algunos ámbitos de la relación:[2]

  • Imponer y mantener el dominio y su superioridad.
  • Reafirmar o recuperar dicho dominio.
  • Resistirse al aumento de poder personal o interpersonal.
  • Aprovecharse de dichos poderes
  • Aprovecharse del "trabajo cuidador".[cita requerida]

Origen del término[editar]

El término micromachismo fue acuñado en 1991 por el psicoterapeuta Luis Bonino Méndez, para dar nombre a prácticas que otras y otros especialistas llaman «pequeñas tiranías», «terrorismo íntimo» o «violencia blanda», menos populares que el primero.[6]

En el término, unió «micro», en referencia a lo capilar, lo casi imperceptible, lo que está en los límites de la evidencia; con el término "machismo", que designa la ideología de la dominación y alude a los comportamientos de inferiorización de los hombres hacia las mujeres.[7]

El sociólogo francés Pierre Bourdieu habló de la "violencia suave" para referirse a los estereotipos surgidos tras las conquistas en derechos de las mujeres del siglo XX. Para él se trata de un "neomachismo", una redefinición de antiguos comportamientos androcéntricos, que en ciertos contextos del siglo XX en Occidente se consideran socialmente inaceptables, pero que los desean seguir practicando para afianzar o recuperar poder. Se trataría de una nueva forma de machismo más sutil, en una sociedad que lo tolera menos.[8]

La necesidad de términos como estos viene argumentada porque, según los defensores del término, aunque la violencia de género suele conceptualizarse desde una perspectiva de poder y control del género masculino sobre el femenino, se sigue prestando más atención a sus manifestaciones físicas que a las psicológicas, a pesar de que las segundas son las más características en estas relaciones. Esto responde en gran medida a las dificultades para operacionalizar estos comportamientos.[9]

Además, las reflexiones sobre violencia simbólica y abusos cotidianos buscan poner en debate aquellos elementos de la cultura que forman la base de la violencia contra las mujeres.[10][11]

Críticas al término[editar]

Se critica tanto al término como a un uso inadecuado del mismo. En 2014, un periódico digital español lanzó una iniciativa para recopilar situaciones que consideraban como micromachismos. Sin embargo, varios lectores les acusaron de haber clasificado como micromachismos hechos que entendían como agresiones graves y se lanzaba el debate sobre si el término podría resultar una forma de restar importancia a algunas situaciones.[12][13]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Regader, Bertrand. «Micromachismos: 4 muestras sutiles de machismo cotidiano». Psicologiaymente.net. Consultado el 9 de octubre de 2016. 
  2. a b Bonino Méndez, Luis (1998). «Micromachismos: la violencia invisible en la pareja». Consultado el 27 de noviembre de 2013. 
  3. Ferrer Pérez, Victoria A., Esperanza Bosch Fiol, Capilla Navarro Guzmán, M. Carmen Ramis Palmer y M. Esther García Buades (2008). «Los micromachismos o microviolencias en la relación de pareja: Una aproximación empírica». Anales de Psicología (Murcia: UM) 24 (2): 341-352. ISSN 1695-2294. Consultado el 17 de diciembre de 2014. 
  4. Suárez Villegas, Juan Carlos (1 de abril de 2013). «El micromachismo en la publicidad. Nuevas estrategias para viejos estereotipos: “mi marido me ayuda” y “el elogio de la maternidad”». Pensar la Publicidad (Madrid: UCM) 7 (2): 239-251. ISSN 1887-8598. doi:10.5209/rev_PEPU.2013.v7.n2.46176. Consultado el 17 de diciembre de 2014. 
  5. Fabbri, Luciano (julio de 2014). «Glosario: Micromachismo». Consultado el 17 de diciembre de 2014. 
  6. Herrera, Sonia (10 de junio de 2013). «Micromachismos nuestros de cada día». Consultado el 27 de noviembre de 2013. 
  7. Bonino Méndez, Luis. «Micromachismos: la violencia invisible en la pareja». Consultado el 27 de noviembre de 2013Castellano. 
  8. Núñez, Miguel Ángel. «Una suave violencia». Consultado el 27 de noviembre de 2013. 
  9. Ramos Lira, Luciana y María Teresa Saltijeral Méndez (2008). «¿Violencia episódica o terrorismo íntimo? Una propuesta exploratoria para clasificar la violencia contra otro en las relaciones de pareja». Salud Mental (Instituto Mexicano de Psiquiatría Ramón de la Fuente) 31 (6). ISSN 0185-3325. Consultado el 27 de noviembre de 2013. 
  10. Palma Manríquez, María (2010). «Violencia simbólica. Un acercamiento desde los micromachismos». Consultado el 27 de noviembre de 2013. 
  11. Micromachismos invisibles. Los otros rostros del patriarcado (2009). «Micromachismos invisibles. Los otros rostros del patriarcado». Consultado el 17 de diciembre de 2014. 
  12. Requena Aguilar, Ana (12 de febrero de 2014). «Micromachismos: cuando lo micro no es poco importante». Consultado el 17 de diciembre de 2014. 
  13. González, Lucía (11 de julio de 2013). «Micromachismos, machismos: ¿los sabemos diferenciar?». El Huffington Post. Consultado el 17 de diciembre de 2014. 

Enlaces externos[editar]