La lucha por la vida

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La lucha por la vida
de Pío Baroja Ver y modificar los datos en Wikidata
Género novela (trilogía)
Idioma Español
País España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación 1904 y 1905 Ver y modificar los datos en Wikidata

La lucha por la vida es una trilogía escrita por el escritor de la Generación del 98 Pío Baroja, formada por las novelas: La busca (1904), Mala hierba (1904) y Aurora roja (1905). Todo parece indicar que su título se inspira en el lema de Darwin en su obra El origen de las especies.[1]​ Apareció como novela por entregas en el diario El Globo, entre el 4 de marzo y el 29 de mayo de 1903, completando un total de 59 capítulos. Reescribiendo lo publicado, Baroja editó durante 1904 el conjunto en tres novelas, siguiendo la pauta habitual en su narrativa.[a]​ A lo largo de ellas, el escritor vasco desgrana la vida de un muchacho soriano, desde su adolescencia hasta el desenlace, en el marco de la gran metrópoli que fue el Madrid convulso, deslumbrante y antagónico del periodo de tránsito del siglo xix al xx.[2]​ La trama, que casi en su totalidad se desarrolla en el submundo de los marginados de la ciudad,[3]​ se argumenta ideológicamente con la visión barojiana de los orígenes del movimiento anarquista en España.[4][5]​ El argumento queda sometido a la acción y sus consecuencias, con un estilo descarnado (tremendista antes de que Cela inventara el tremendismo) e ingénuo, casi naïf.[6]

En La lucha por la vida, construida entre realismo y ficción,[b][7]​ y como ocurre en otras novelas suyas ambientadas en Madrid,[8]​ el escritor vasco refleja la particular jerga barriobajera, como antes y después hacen otros importantes novelistas del realismo literario español, en especial Benito Pérez Galdós, además de Vicente Blasco Ibáñez e incluso Emilia Pardo-Bazán.[9]

Los personajes[editar]

  • Manuel Alcázar, personaje guía en las tres novelas, es el prototipo del protagonista barojiano, varón, fracasado, usado por el autor para expresar su personal pesimismo y escepticismo. Como explica Max Aub, Baroja «está siempre presente en sus protagonistas, porque no dudó nunca estar en posesión de la verdad».[10]
  • Personajes secundarios pero notables son la pareja de maleantes formada por Vidal y ‘el Bizco’ (descrito por Baroja como el «chiquillo astroso, horriblemente feo y chato, con un ojo nublado, los pies desnudos y el chaquetón roto»); o el «gentleman» Roberto Hasting (prototipo del hombre de acción barojiano,[c][11]

La acción es todo, la vida, el placer. Convertir la vida estática en vida mecánica; este es el problema. La lucha siempre, hasta el último momento, ¿por qué? Por cualquier cosa.[12]

Baroja
  • De entre los personajes femeninos, debe destacarse a la Salvadora, huérfana que vive al amparo de una corrala con su hermano pequeño y que el escritor dibuja como una mujer ejemplar por su espíritu de generosidad y entrega.[13][8]

Notas[editar]

  1. Otras trilogías notables son las tituladas –y dedicadas– a Las ciudades, La tierra vasca, La vida fantástica (historia de Silvestre Paradox) o El Mar, también ambientada en el mundo vasco siguiendo la estela del personaje Shanti Andía.
  2. En el análisis de Carlos Blanco Aguinaga, en el prólogo a El Madrid de Baroja de Carmen del Moral, el profesor especifica que «lo característico de las 'novelas madrileñas' de Baroja es el conflicto entre su realismo descriptivo y el escamoteo ideológico que le lleva a culpar de los males que tan bien observa a incorregibles modos de ser hispánicos, o a la general estupidez de la Humanidad, conflicto que según Baroja permitirá el triunfo de la ideología pequeño burguesa».
  3. El crítico Andrenio, hablando de Hasting, argumentó que “Baroja se ha inspirado, sin duda en la, realidad, acaso en el asunto Sackeville, en aquella historia del lord casado con una bailarina española, de cuya unión nace un hijo, que al cabo de los años viene a España a perseguir las pruebas de su estado civil. Los periódicos hablaron mucho de esa novelesca historia que se perdió luego en el papel sellado de la curia, y ha reaparecido en las páginas de una novela”. Sea como fuere, el personaje queda definido por su propio parlamento, cuando así lo expresa: «Si quieres hacer algo en la vida, no creas en la palabra imposible. Nada hay imposible para una voluntad enérgica».

Referencias[editar]

  1. Senabre, Ricardo. «La lucha por la vida». biblioteca.salamandra.edu (en español). Consultado el 15 de agosto de 2018. «Prólogo». 
  2. Moral Ruiz, 2001, p. 49.
  3. Segura del Pozo, Javier (2 de mayo de 2018). «Un paseo por los barrios bajos de Madrid con mayor mortalidad (1893-1914): Santa María de la Cabeza». saludpublicayotrasdudas.wordpress.com (en español). Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  4. Moral Ruiz, 2001, pp. 204-205.
  5. Llorach, 1982.
  6. Seymour-Smith, Martin (1985). Guide to Modern World Literature (en inglés) (2017 edición). Macmillan International Higher Education. p. 1193. ISBN 9781349064182. Consultado el 14 de agosto de 2018. 
  7. Urkulo, Iraitz (2012). «Clasificación socio-geográfica de la novela La Busca de Pío Baroja». Revista Sans Soleil. Estudios de la Imagen, nº 4, págs: 256-270 (en español). p. 258. Consultado el 13 de agosto de 2018. 
  8. a b García-Posada, 2007.
  9. Alarcos Llorach, Emilio (1973). «Anatomía de «La lucha por la vida»». Discurso de ingreso de Alarcos Llorach, en rae.es (en español). Consultado el 13 de agosto de 2018. 
  10. Aub, 1966, p. 481.
  11. Andrenio (1918). Novelas y novelistas. Madrid: Calleja. pp. 121-122. Consultado el 14 de agosto de 2018. «En un estudio sobre la novela Pepita de Victoria Sackville-West». 
  12. (I, AR, p. 635)
  13. Moral Ruiz, 2001, pp. 178-179.

Bibliografía[editar]

  • Aub, Max (1966). Manual de historia de la literatura española (1974 edición). Madrid, Akal Editor. ISBN 847339030-X. 

Enlaces externos[editar]