Isabel de Saavedra

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Isabel de Saavedra
Información personal
Nacimiento 1584 Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 1652 Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padre Miguel de Cervantes Ver y modificar los datos en Wikidata
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Isabel de Saavedra (09 de abril de 1584 baut. - 1652) fue una hija natural de Miguel de Cervantes, su única descendiente, a excepción de su enigmático hijo napolitano, Promontorio.

Fue hija de Miguel de Cervantes y su amante Ana de Villafranca o Ana Franca, (1563-1598), una mujer casada con el tabernero Alonso Rodríguez a quien el escritor conoció poco después de haber retornado de su largo cautiverio en Argel en 1580. Al nacer Isabel a finales de marzo de 1584, el escritor se desentendió de ella y de su madre al coincidir el evento con el éxito de su primera novela, La Galatea. Parece poco probable que así mismo influyera su compromiso matrimonial con Catalina de Salazar, al ocurrir este hecho ocho meses después, y desposarse el 12 de diciembre de 1584, en el Lugar de Esquivias. En 1598 murió Ana de Villafranca y al año siguiente Cervantes asumió su responsabilidad como padre, reconociendo a la niña cuando ya tenía quince años y reclamándola a través de su hermana Magdalena, que la puso a su servicio y le dio su segundo apellido, Saavedra, razones que pueden explicar en parte el tenso vínculo que hubo entre los dos; según Maganto:

Lo que parece evidente es que Cervantes no la reclamó cuando murió el padre putativo de Isabel, Alonso Rodríguez, en 1590. Después, tras la muerte de Ana de Villafranca, esperó más de un año para reclamarla y no quiso estar presente en tan honroso acontecimiento. Por otra parte, la reconoció de forma implícita, es decir no dándole su primer apellido, sino el de Saavedra, y siempre por intermedio de su hermana Magdalena, con la firma de un contrato para que Isabel entrara al servicio de la hermana de Cervantes, en el que, entre otras condiciones, disponía: “…de fecha once de Agosto de 1599, por tiempo de dos años, por veynte ducados en el dicho tiempo durante el cual servirá a doña Magdalena de todo lo que mandare dentro de la casa e le acompañare a servirla bien e fielmente, y la dicha doña Magdalena le ha de enseñar a hazer labor y a coser, e darla de comer y beber, e cama e camisa lavada, e hazella bien tratamiento, y obligo a la dicha su menor a que no se ira ni ausentará de su casa y servicio, y si se fuere e ausentare lo haga de servir en adelante el tiempo que faltare…”, evitando con este documento que se impusiera una curaduría que habría puesto al descubierto el parentesco entre Cervantes y su hija, antes de que el alcalaíno lo deseara. Todo esto lo sabía su hija y nunca se lo perdonó. Para mí, son demasiadas contradicciones que no pueden explicarse solo por miedo a que su esposa Catalina se enterase.[1]

Isabel fue bautizada, según la partida que descubrió Emilio Maganto Pavón, el 9 de abril de 1584 en la iglesia de los Santos Justo y Pastor, lo que permite desechar la especulación anterior de que fuera acaso hija de Magdalena de Cervantes y de Juan de Urbina. Maganto Pavón aporta 31 documentos nuevos e inéditos sobre la hija de Cervantes que lo desmienten. Era de carácter fuerte y, aparte de una desafortunada infancia, tuvo una vida difícil hasta cierto punto por el desabrido comportamiento de su padre hacia ella. Su primer esposo, Diego Sanz del Águila, falleció inesperadamente; el segundo, Luis de Molina, fue un arreglo mal deseado: bajo contrato, con la firma de las capitulaciones, a cambio de una sustanciosa cantidad de dinero, con la esperanza de que, con esta boda, se terminara la relación adúltera que mantenía con Juan de Urbina, casado, Secretario de los Duques de Saboya, con quien Isabel tuvo una hija, Isabel Sanz y Saavedra, fallecida a los dos años. En opinión de Maganto, Isabel fue, con Catalina de Salazar, la esposa de Cervantes, la mujer que más influyó en la vida del autor. En cuanto a otro supuesto hijo de Cervantes, de existencia muy incierta, habría nacido en Nápoles en 1575 y muy poco se sabe de él, salvo que se llamaba Promontorio y se menciona en el capítulo VIII de su Viaje del Parnaso junto con su madre, a la que Cervantes llamaba Silena. De este niño por datos sueltos de diferentes documentos parece ser que alcanzó la edad adulta y fue hombre de armas.

Isabel de Saavedra se trasladó en el año 1603 a Valladolid (la Corte se había trasladado a la capital del Pisuerga en 1601), junto con las hermanas de Miguel de Cervantes, Andrea, Constanza, hija de Andrea, y Magdalena de Cervantes. Al siguiente año de 1604, llegaron a Valladolid: Miguel de Cervantes, junto con su esposa, Catalina de Salazar; doña Juana Gaytán, y su esposo don Diego de Ondaro; doña Luisa de Montoya, viuda del cronista Garibay, que se hallaba acompañada por sus dos hijos: Luis Esteban y Luisa. Todos, junto con las hermanas de Cervantes, mas Constanza e Isabel, vivían en el mismo edificio de la calle del Rastro de los Carneros, a orillas del río Esqueva, afluente del Pisuerga, en las proximidades del Hospital de la Resurrección.

El 27 de junio de 1605, tuvo lugar una pendencia a la altura del puentecillo existente en el río Esqueva, frente a la vivienda que ocupaban Cervantes y familia, en la que un tal Gaspar de Ezpeleta sufrió graves heridas, siendo atendido por todos los residentes en el inmueble. Como consecuencia de ello, el alcalde de la ciudad, Villaroel, mandó llevar a las dependencias municipales a todos (excepto a Catalina que en esas fechas se hallaba, transitoriamente, atendiendo a su hermano Francisco de Salazar y Palacios, en el Lugar de Esquivias) los que en dicho edificio vivían, para tomarles declaración. En la declaración que hizo Isabel de Saavedra, esta, falseo su edad, afirmando que era de edad de 20 años, cuando ya tenía cumplidos los 21 años. Por esas fechas, Isabel tenía una relación de amancebamiento que Simón Méndez, de quien recibía suntuosos regalos.

En el año de 1606, al haberse trasladado ese mismo año la Corte de nuevo a Madrid, la familia Cervantes hizo lo mismo. Poco después, de forma imprevista, Isabel de Saavedra se había desposado con Diego Sanz del Águila, persona de la que, Cervantes y Catalina, no tenían referencias.

No obstante la mala relación existente entre Miguel de Cervantes con su hija, Isabel de Saavedra, el uno de marzo de 1609, en la iglesia de San Luis, se celebran la velaciones de Luis de Molina con Isabel de Saavedra, actuando Miguel de Cervantes y Catalina de Salazar, como padrinos del Acto: "En el dicho día (01-III-1609), por decreto de su Señoria Ilustrisima, el Sr. Cardenal de Toledo, vele a Luis de Molina con doña Isabel de Saavedra. Padrinos Miguel de Cervantes y doña Catalina de Salazar, testigos Pedro Diaz de Paredes y Mateo Aparicio y Juan de Acedo Belazquez y otros, y lo firme. El Licenciado Ramos".

Aunque la relación de Isabel de Saavedra con Cervantes es distante, el 22 de abril de 1616, Isabel se halla presente en el fallecimiento de su padre, Miguel de Cervantes Saavedra. No ocurrió lo mismo en la defunción de Catalina de Salazar y Palacios, ocurrida el 30 de octubre de 1626, donde si se halló presente Luis de Molina, esposo de Isabel de Saavedra, a quien Catalina nombró como uno de sus albaceas, junto a su hermano Francisco de Salazar y Palacios.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

Bibliografía[editar]

  • Maganto Pavón, Emilio. "Isabel de Saavedra, los enigmas en la vida de la hija de Cervantes". Ed. Complutense. Madrid 2013. ISBN 9788499381558.
  • Maganto Pavón, Emilio. "La familia Villafranca y Miguel de Cervantes". Nuevos documentos cervantinos localizados en el Archivo General de Indias. Serv. de publicaciones, 2014. Alcalá de Henares. ISBN 978-84-16133-09-3.
  • Diego Romero, Sabino de. "Catalina, fuente de inspiración de Cervantes". Ed. Punto Rojo Libros. Sevilla 2015. ISBN 978-84 1651303-1.