Inmunohistoquímica

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La inmunohistoquímica es un procedimiento histopatológico que se basa en la utilización de anticuerpos que se unen específicamente a una sustancia que se quiere identificar (antígeno primario). Estos anticuerpos pueden tener unida una enzima o esta puede encontrarse unida a un anticuerpo secundario que reconoce y se une al primario. Aplicado a un tejido orgánico, el anticuerpo primario se une específicamente al sustrato y se aprovecha la actividad enzimática para visualizar la unión. De esta manera se consigue un complejo sustrato-anticuerpos-enzima unido al lugar donde se encuentre el sustrato y mediante la activación de la enzima con la adición de su sustrato se genera un producto identificable donde se encuentre el complejo

Esta técnica permite identificar la localización de una sustancia tisular o citológica, identificando los marcadores antigénicos característicos de una línea celular, células que secretan una proteína, receptores de membrana, gradientes de concentración tisulares o células que han respondido a una hormona (con anticuerpos específicos para las vías de señalización intracelular).

Métodos de detección inmunohistoquímicos[editar]

  • Métodos directos:

Esta técnica se basa en la reacción que se produce entre el antígeno que se desea detectar, y el anticuerpo específico unido a la molécula en este caso una enzima como la peroxidasa[1] , la cual dará una visualización directa que pondrá en manifiesto la presencia del antígeno de interés.

  • Métodos Indirectos:

Esta técnica se basa en producir una reacción mediante la unión del antígeno que se desea detectar y el anticuerpo primario posteriormente la unión de un anticuerpo secundario ligado a una enzima como la peroxidasa. Esta técnica es más sensible que la anterior pero posée el inconveniente de presentar una abundante tinción inespecífica de fondo[1] .

Técnicas inmunohistoquímicas[editar]

Dentro de los procedimientos inmunológicos, los más útiles y prácticos son aquellos que se basan en la especificidad de la unión antígeno-anticuerpo. La propiedad que tienen las inmunoglobulinas para unirse a un antígeno, la especificidad de esta unión y el hecho de que pueda ser visualizable por los fenómenos de precipitación, aglutinación y otros mecanismos indirectos (marcaje con fluoresceína, con radioisótopos o con enzimas) hacen que estos métodos se empleen ampliamente[2] .

  • Técnica de precipitación:

Mediante centrifugación los complejos insolubles formados por la unión de anticuerpos y antígenos que se encuentran en solución precipitaran cuando la porción de este complejo es equivalente[2] .

  • Técnica de aglutinación:

Consiste en la agregación de material en partículas, tales como células o material sintético por los anticuerpos llamados aglutininas. La reacción toma lugar sobre la superficie de las partículas que poseen el antígeno disponible para los sitios de unión específica de los anticuerpos. La aglutinación es un ejemplo de una reacción inmune secundaria[3] .

Véase también

  • a b Ji, A. C., O, E. S., H, V. V. (2000). Aspectos básicos de la inmunohistoquímica en el carcicoma de laringe. Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa”: Servicio de Otorrinolaringología. Zaragoza, 3(1), 13–16.
  • a b Calderón Pascacio Rocío V. (2007) Inmunoquímica. Universidad Nacional Autónoma de México: Instituto de Biotecnología. México.
  • Paz, M., Ramírez, M. De, Isabel, L., Gaitán, C., & Qb, F. (2011). Inmunología. Universidad Mariano Gálvez: Facultad de Ciencias Médicas y de la Salud. Guatemala.