Hipergamia

La hipergamia es un término usado en las ciencias sociales para referirse el acto o práctica de buscar pareja o cónyuge de mejor nivel social y/o económico o de una casta más alta que la de uno mismo.[1][2]
La Iglesia cristiana primitiva, a través de voces como la de San Basilio el Grande buscó limitar los efectos de las costumbres hipergámicas, en particular la gran diferencia de edad que pudo haber resultado de la selección hipergámica de pareja. Esta directriz no formaba parte del canon eclesiástico, pero algunas iglesias ortodoxas o coptas recomiendan intervalos de entre 4 y 8 años o entre 1 y 15 años como máximo.[3]
El antónimo, hipogamia,[4]se refiere a la práctica inversa: casarse con una persona de una clase social o estado más bajo. Ambos términos fueron acuñados en el subcontinente indio en el siglo XIX al traducir libros de derecho hindú, que usaban los términos en sánscrito anuloma y pratiloma, respectivamente, para los dos conceptos.[5]
Con los cuestionamientos hacia el matrimonio y la mayor equidad salarial, cada vez la hipergamia es menos frecuente o se halla limitado a un sector de la población.[6]
Descripción
[editar]El comportamiento de hipergamia femenina (o hiperginia) puede ser explicado en términos de economía de recursos cuando el grado de libertad en la elección de pareja es alto, y hay una acusada estratificación económica, ya que esto daría a las mujeres mayor seguridad en la crianza de sus hijos. En la mujer, ella se encarga del cuidado inicial (dentro de la especie es la única que posee la facultad, por ejemplo, de amamantar, etc.) y en el futuro es quien más incertidumbre afronta.[7]
Discrepancias
[editar]Un estudio realizado en Estados Unidos no encontró diferencias estadísticas en el número de mujeres u hombres que tendían a la hipergamia o hipogamia sobre una muestra de 1109 parejas de recién casados.[8] No obstante, estos resultados se discuten, ya que podrían deberse a que se basan en grupos humanos con poca disparidad socioeconómica.[9] Algunos autores creen que la proporción puede haber disminuido en tiempos actuales.[10][11]
Un estudio de 2024, usando 105 cohortes de nacimiento en 16 países, encontró que la hipergamia femenina en relación al nivel educativo de su cónyuge ha aumentado en la mayoría de los países con el paso del tiempo.[12]
Por otro lado, en un estudio científico llamado Sex Differences in Human Mate Preferences: Evolutionary hypotheses Tested In 37 Cultures (Diferencias sexuales en las preferencias de pareja humanas: hipótesis evolutivas puestas a prueba en 37 culturas), de David Buss, en el que participaron más de 10 000 personas, indicaron que en promedio, más mujeres que varones buscan que sus candidatos den señales de estatus económico, mientras que la capacidad reproductiva asociada al pico de la edad fértil, que es la juventud, era, en promedio, más preferida por los varones.[13]
La premisa de que las mujeres siempre buscan hombres con mayor estatus académico perdió peso cuando ellas ganaron acceso masivo a las universidades. Un estudio global publicado en 2016 en Population and Development Review por Esteve, García-Román y Permanyer analizó datos de 120 países entre 1960 y 2011.[14]
Sin embargo, actualmente, en la narrativa de la manosfera se afirma que la hipergamia es una inclinación biológica fija en las mujeres (un instinto evolutivo de buscar al «macho alfa» con más recursos). La sociología, la demografía y los estudios de género demuestran que esto es una falacia de generalización determinista y pseudocientífica.[15] La teoría de la manosfera afirma que las mujeres siempre «miran hacia arriba». Sin embargo, datos empíricos globales muestran que, a medida que las mujeres superaron a los hombres en acceso a la educación superior, la hipergamia educativa colapsó.
La defensa actual de que la hipergamia ha vuelto a ser popularizada en redes sociales por figuras de la psicología evolutiva informal como Jordan Peterson que carecen igualmente de sustento en la genética de la conducta y la antropología contemporáneas. Desde las ciencias sociales se señala que este discurso incurre en una falacia naturalista al confundir adaptaciones socioeconómicas históricas con imperativos biológicos. La evidencia empírica demuestra que las pautas de emparejamiento no están codificadas genéticamente de forma fija, sino que son altamente plásticas y responden a las estructuras de oportunidad del entorno; prueba de ello es que la supuesta «programación biológica» de las mujeres por buscar parejas de mayor estatus se disuelve o incluso se invierte hacia la hipogamia en sociedades con mercados laborales equitativos e independencia económica femenina. En consecuencia, la academia cataloga de manera contundente esta narrativa no como un hecho científico, sino como un constructo retórico y pseudocientífico destinado a esencializar las desigualdades de género y justificar el resentimiento social.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ Cashdan, Elizabeth (1996). «Women's Mating Strategies». Evolutionary Anthropology 5 (4): 134-143. S2CID 83722614. doi:10.1002/(SICI)1520-6505(1996)5:4<134::AID-EVAN3>3.0.CO;2-G. Archivado desde el original el 12 de abril de 2013.
- ↑ Zentner, M.; Mitura, K (1 de octubre de 2012). «Stepping out of the caveman's shadow: nations' gender gap predicts degree of sex differentiation in mate preferences». Psychological Science 23 (10): 1176-85. PMID 22933455. S2CID 3099690. doi:10.1177/0956797612441004.
- ↑ Federici, Silvia (2004). Calibán y la bruja: Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Traficantes de Sueños. ISBN 978-84-96453-51-7.
- ↑ No debe confundirse con el término botánico hipógamo.
- ↑ Shah, A. M. (6 de diciembre de 2012), The Structure of Indian Society: Then and Now, Routledge, pp. 37-, ISBN 978-1-136-19770-3.
- ↑ McVeigh, Tracy (7 de abril de 2012). «Shift in marriage patterns 'has effect on inequality'». The Guardian. Consultado el 14 de noviembre de 2018.
- ↑ Gilles Saint-Paul. «Genes, Legitimacy and Hypergamy: Another look at the economics of marriage». idei.fr. Consultado el 6 de diciembre de 2018.
- ↑ Dalmia & Sicilian; Sicilian, Paul (Volume 14, Number 4 / November, 2008), «Kids Cause Specialization: Evidence for Becker’s Household Division of Labor Hypothesis», International Advances in Economic Research (International Advances in Economic Research) 14: 448, doi:10.1007/s11294-008-9171-x..
- ↑ Rudman, Laurie (2010). The Social Psychology of Gender: How Power and Intimacy Shape Gender Relations. The Guilford Press. p. 249. ISBN 1606239635.
- ↑ Rutter, Virginia (2011). The Gender of Sexuality: Exploring Sexual Possibilities. Rowman & Littlefield Publishers (Gender Lens Series). p. 19. ISBN 0742570037.
- ↑ Coltrane, Scott (2008). Gender and Families (Gender Lens Series). Rowman & Littlefield Publishers. p. 94. ISBN 0742561518.
- ↑ Urbine, Daniela (1 de julio de 2024). «No End to Hypergamy when Considering the Full Married Population». Population and Development Review. doi:10.1111/padr.12643. Consultado el 20 de marzo de 2026.
- ↑ Buss, D. (1989). «Sex differences in human mate preferences: Evolutionary hypotheses tested in 37 cultures». Behavioral and Brain Sciences 12 (1): 1-14. doi:10.1017/S0140525X00023992. Consultado el 17 de julio de 2022.
- ↑ «The End of Hypergamy: Global Trends and Implications».
- ↑ «Debunking the Myth of Hypergamy».
Bibliografía
[editar]- Por qué duele el amor: Una explicación sociológica (Eva Illouz).[1]
- El mito de la belleza (Naomi Wolf).[2]
- Calibán y la bruja: Mujeres, cuerpo y acumulación originaria (Silvia Federici): Texto para comprender el origen material de las asimetrías de pareja. Explica cómo la transición al capitalismo degradó el trabajo de las mujeres, confinándolas al espacio doméstico no remunerado y forzándolas históricamente a depender del salario del hombre.[3]
- El consumo de la utopía romántica: El amor y las contradicciones culturales del capitalismo (Eva Illouz).[4]
- ↑ Illouz, Eva (2012). Por qué duele el amor: Una explicación sociológica. Katz Editores. ISBN 978-84-92946-47-1.
- ↑ Wolf, Naomi (1991). El mito de la belleza. Editorial Kairós. ISBN 978-84-7245-256-5.
- ↑ Error en la cita: Etiqueta
<ref>no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas "dup-0-70" - ↑ Illouz, Eva (2009). El consumo de la utopía romántica: El amor y las contradicciones culturales del capitalismo. Katz Editores. ISBN 978-84-96859-53-1.