Heinz Heger

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Josef Kohout
Heinz Heger.JPG
Información personal
Nacimiento 25 de enero de 1915 Ver y modificar los datos en Wikidata
Viena, Imperio austrohúngaro Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 15 de marzo de 1994 Ver y modificar los datos en Wikidata (79 años)
Viena, Austria Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Austríaca Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Contemporary witness Ver y modificar los datos en Wikidata

Heinz Heger, seudónimo de Josef Kohout (Viena, 1917 – ibídem, marzo de 1994), fue un ciudadano austriaco, prisionero de los campos de concentración nazis debido a su homosexualidad, perseguida como crimen en el párrafo 175 del código penal alemán.[1][2]

En 1972 Kohout, usando el seudónimo de Heinz Heger, publicó Die Männer mit dem rosa Winkel —traducido a muchos idiomas y publicado en español bajo el título Los hombres del triángulo rosa: Memorias de un homosexual en los campos de concentración nazis—, uno de los pocos testimonios autobiográficos, junto con del prisionero homosexual alsaciano Pierre Seel, donde relata las condiciones de vida y el tratamiento de los homosexuales en los campos de concentración nazis.[1][3][4]

El libro de Kohout inspiró la obra de 1979 Bent, de Martin Sherman,[5]​ que se filmó en 1997 como la película homónima, dirigida por Sean Mathias.

Juventud[editar]

Heinz Heger nació en Viena en una familia católica, su padre, Josef, era un funcionario público. Su madre, Amalia, era muy cariñosa y atenta hacia su hijo. Cuando Heger le decidió confesar su orientación sexual, mientras que la mantenía oculta al padre, la madre dijo, considerando la excepcionalmente rígida moral de Austria en la eṕoca:

Mi querido hijo [...] Si piensas que vas a encontrar la felicidad con otro hombre, esto no te hace de ninguna manera mediocre [...] No hay ningún motivo para la desesperación [...] Recuerda, pase lo que pase, tú eres mi hijo y siempre podrás venir a mí con tus problemas

En el período de la anexión de Austria por Alemania en 1938, por la que Austria se convirtió en parte del III Reich alemán, Heger, que no estaba interesado en la política, era un estudiante universitario en Viena. En marzo de 1939, Heger fue llamado por la Gestapo a presentarse en sus oficinas, después de que hubiese enviado imprudentemente a su amante Fred, el hijo de un jerarca nazi, una felicitación de Navidad que decía: «A mi amigo Fred, en amor eterno y profundo afecto.» Heger fue detenido en marzo de 1939, a los 22 años, y condenado a seis meses de cárcel como «degenerado», de conformidad con el artículo 175.[3][6]​ El padre, a raíz del escándalo, perdió su trabajo y en la desesperación se suicidó en 1942, dejando una carta a la familia: «¡Esto es demasiado! ¡Os pido que me perdonéis! ¡Que Dios proteja a nuestro hijo!»[7]​ Su amante Fred, probablemente debido a la influencia de su padre, fue absuelto por «trastorno mental».

Campos de concentración[editar]

Después de servir su pena en la cárcel, a instancias de la Oficina Central de Seguridad del Reich, Heger no fue liberado, sino que fue deportado al campo de concentración de Sachsenhausen, donde fue obligado a llevar sobre la chaqueta el triángulo rosa, el distintivo de los prisioneros homosexuales. En Sachsenhausen, Heger y otros 180 deportados homosexuales no podían tener contacto con los demás presos, por temor a que pudieran «seducirlos».[3]​ Los trabajos más difíciles e inútiles fueron asignados a los homosexuales para «reeducación por el trabajo»: en invierno se vieron obligados a barrer la acumulación de nieve con sus manos, para, a continuación, recibir órdenes de trasladarla (siempre con las manos) a otra parte.[5]​ Heger logró librarse en parte de estos trabajos, consiguiendo así sobrevivir las palizas y torturas a otros prisioneros, al convertirse en el amante de un kapo encarcelado como criminal común, en lo que denominó «una relación de conveniencia para ambas partes».[3][8]

En mayo de 1940 Heger fue trasladado al campo de concentración de Flossenbürg, en Baviera,[2]​ e internado en el bloque número 6. En Flossenbürg fue nuevamente sometido a un durísimo régimen carcelario, a disposición del personal de guardia de las SS y de los otros reclusos, pero siempre logró sobrevivir gracias a los numerosas «amistades» con kapos y quizás incluso a un SS homosexual, que lo «protegió» de una muerte casi segura. En los campos, la homosexualidad, a pesar de ser duramente perseguida, era practicada en la clandestinidad, especialmente por los delincuentes comunes que ocupaban posiciones de liderazgo dentro de la jerarquía de los reclusos.

En el verano de 1943, el comandante de la SS Heinrich Himmler decidió que los homosexuales «arios» debían ser «reeducados» en un comportamiento sexual «ortodoxo». Para ello ordenó que los presos homosexuales fueran obligados a asistir regularmente al burdel de campo, provisto de internas «arias» obligadas a prostituirse. Heger describe estas humillantes experiencias como «no sólo vergonzosas, sino también desgarradoras».

La liberación y la posguerra[editar]

El 24 de abril de 1945, ante la llegada de las fuerzas anglo-americanas,[9]​ el campo fue evacuado y Heger obligado a realizar la marcha de la muerte hacia el campo de concentración de Dachau. Unos días más tarde fue puesto en libertad antes de llegar a Dachau, cerca de Chaim.[1]

Heger regresó a Viena después de la Guerra, donde trató de obtener la indemnización prevista para los ex-reclusos. La oficina a cargo no reconoció sus peticiones, ya que las indemnizaciones estaban reservadas a los ex-presos por razones políticas. Finalmente Herger recibió como «compensación», después de seis años de cautiverio en campos de concentración alemanes, un bono para la compra de una estufa de gas.[6][10]​ Heger escribió más tarde que se consideró afortunado: el párrafo 175 no fue abolido después de la Guerra y las fuerzas de ocupación anglo-estadounidense no reconocían el tiempo pasado en un campo como equivalente a la prisión, sino sólo como prisión preventiva, por lo que muchos homosexuales fueron reencarcelados para terminar de cumplir sus condenas.[1]

Heinz Heger murió en su ciudad natal en marzo de 1994. Entre sus efectos personales se encontró el triángulo rosa que había llevado en la chaqueta de su uniforme de prisionero, con el número de prisionero 1896. Fue el primer ejemplo de triángulo rosa perteneciente a un homosexual conocido; actualmente es propiedad del United States Holocaust Memorial Museum.[1]

El libro[editar]

Los hombres del triángulo rosa fue, en 1972, el primer documento en primera persona sobre el internamiento de los homosexuales en los campos de concentración nazis.[11]​ Hasta entonces, el tema era desconocido para el público y, a pesar de no ser ignorado por la historiografía oficial, a menudo era deliberadamente censurado. La documentación sobre la materia era escasa y fragmentaria, y, no existiendo otros testimonios directos, era fácil negar que el episodio hubiese ocurrido jamás, tal como hicieron algunas asociaciones de antiguos prisioneros, que no querían que sus nombres fueran «ensuciados» con la presencia de homosexuales en sus filas. De ahí la importancia de la aparición de pruebas directas, a la que la autobiografía de Heger dio paso.

Kohut, no escribió el libro él mismo; para su preparación colaboró con un periodista. Esto explica por qué aparecen secciones distintas a las demás, ya que fueron escritas después: el tono de la narración es menos aséptico y más «novelado», con momentos de ira enfática (y retórica), por lo general ausentes en documentos de este tipo. Por otra parte, la narrativa ha sido «ajustada» para destacar los episodios juzgados más adecuados para garantizar una venta exitosa: normalmente, la violencia y el sexo.

A pesar de estas limitaciones (o quizás gracias a ellas) el libro tuvo un impacto enorme en la comunidad gay. Era la primera vez que una antigua víctima de la persecución nazi rompía el silencio. El libro fue traducido a muchos idiomas y durante muchos años fue el único documento en primera persona disponible sobre el tema. No es exagerado decir que el impacto emocional de este trabajo contribuyó a romper la «conspiración de silencio» en torno a este tema, que aún es tabú, a encender la esperanza de encontrar más testigos dispuestos a hablar de su experiencia (que de hecho ocurrió) y, finalmente, a preparar el camino para el trabajo posterior, realizado métodos más científicos de la historiografía, como el documental Paragraph 175.[12]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • Heger, Heinz (2002) Los hombres del triángulo rosa: Memorias de un homosexual en los campos de concentración nazis., Amaranto Editores, ISBN 978-84-931457-2-9
  1. a b c d e Dunlap, David (26 de junio de 1995). «Personalizing Nazis' Homosexual Victims». New York Times. 
  2. a b «Bibliographies: Gay and Lesbian». United States Holocaust Museum. Consultado el 22 de junio de 2009. 
  3. a b c d Tamagne, Florence (2006). A history of homosexuality in Europe. Algora. p. 382. ISBN 0875863558Z |isbn= incorrecto (ayuda). Consultado el 22 de junio de 2009. 
  4. de Cecco, John P. (2000). A sea of stories: the shaping power of narrative in gay and lesbian cultures. Haworth Press. p. 28. ISBN 1560239557. 
  5. a b Morris, Marla (2001). Curriculum and the Holocaust. Laurence Erlbaum Associates. p. 145. ISBN 0805838120. 
  6. a b Plagne, Nicolas (26 de junio de 2006). «Les Hommes au triangle rose - review» (en francés). Parutions.com. 
  7. «THE PINK TRIANGLE, NAZI PERSECUTION OF HOMOSEXUALS». Rai Social Action Department. Archivado desde el original el 2 de julio de 2009. Consultado el 22 de junio de 2009. 
  8. Reiter, Andrea (2005). Narrating the Holocaust. Continuum. p. 222. ISBN 0826477682. 
  9. Moody, William (2003). Hell's Folly. Trafford. p. 171. ISBN 1412001080. 
  10. Bamforth, Nicholas (1997). Sexuality, morals and justice. Continuum International. p. 22. ISBN 0304331473. 
  11. Schlagdenhauffen-Maika, Regis (2005). «The New Holocaust History Museum of Yad Vashem and the Commemoration of Homosexuals as Victims of Nazism». Bulletin du Centre de recherche français de Jérusalem. 
  12. Jensen, Erik (2002). «The pink triangle and political consciousness: gays, lesbians, and the memory of Nazi persecution». Journal of the History of Sexuality 11 (1 and 2). 

Enlaces externos[editar]