Grupos de Autodefensa Comunitaria

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Grupos de Autodefensa Comunitaria
Activa 2013-Presente
País Flag of Mexico.svg México
Tipo Policía comunitaria, Policía Rural
Función Autodefensa, Contraterrorismo
Tamaño Variable por bajas
Acuartelamiento Tierra Caliente en Michoacán, Costa Chica de Guerrero.
Guerras y batallas
Guerra contra el narcotráfico en México
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Los Grupos de Autodefensa o Guardias Comunitarias son un grupo de civiles armados, que se formaron a principios del 2013[1] con el propósito de enfrentarse a las organizaciones delictivas que aquejan a los estados de Michoacán, Guerrero y Jalisco.

De acuerdo con Jaime Rivera[2] ,  recurrieron a las armas “en defensa propia, cansados de los crímenes y abusos de los Templarios y de la inacción o complicidad de los gobiernos”.

Antecedentes[editar]

La formación de los Grupos de Autodefensa es la respuesta de la población afectada por grupos criminales. En un inicio los conflictos territoriales de estas organizaciones delictivas no incluían el ataque y daños a civiles pero desde la aparición de la Familia Michoacana y posteriormente los Caballeros Templarios esta situación cambió.

Además del tráfico de drogas que regularmente hacían en el estado de Michoacán, la seña particular que distinguió a los Caballeros Templarios de sus antecesores de la región fue la constante inclusión de la tortura y la violencia desmedida ante sus víctimas así como el cobro de "derecho de piso" que incluso llegó a afectar a mineras de la región[3] .

Historia[editar]

A causa de la situación de esclavitud en la que los Caballeros Templarios mantenían a la comunidad de La Ruana, pueblo de Felipe Carrillo Puerto, un limonero llamado Hipólito Mora Chávez convocó a una reunión a los locales, para tratar el tema, invitándolos a levantarse en armas contra el crimen organizado. El mismo día en la comunidad de Tepacaltepec otro grupo liderado por José Manuel Mireles se armó en contra de los carteles, naciendo ese día las Autodefensas. Simultáneamente Buenavista Tomatlán se levantó, estos tenían de líder a Luis Antonio Torres Gónzalez (mejor conocido como "Simón", "El americano" y/o "el H3")

en los municipios de Tepalca-

tepec y Buenavista, en el extremo occidental de la Tierra Caliente (véase el mapa 2), se formaron gru- pos de civiles armados decididos a enfrentarse a los

Caballeros Templarios para detener la expoliación de la que eran víctimas miles de pobladores. Se lla-

maron a sí mismos Grupos de Autodefensa, aunque también se denominan Guardias Comunitarias Según su propia justificación, recurren a las armas en defensa propia, cansados de los crímenes y abusos de los Templarios y de la inacción o complicidad de los gobiernos. Unas cuantas semanas después, el ejemplo de Tepalcatepec y Buenavista había cundido en Coalcomán, Aguililla y Chinicuila, en la Sierra del Sur; pronto surgieron grupos de autodefensa en la Costa: Aquila y Coahuayana; inclusive en Yurécuaro, en el extremo norte del estado, se formó una guardia comunitaria. Y a partir de noviembre de 2013 el Consejo de Autodefensas decidió emprender la

expansión a muchos municipios más, avanzando sus fuerzas acrecentadas a la Meseta y varios municipios de la Tierra Caliente.

segun jaime rivera velazquez

A finales de ese año habían

crimen organizado y autodefensas en mÉxico: michoacán

12

ocupado diecisiete municipios y en otros siete tenían

una presencia periférica; en enero de 2014 ya ocu-

paban veintiséis y siguieron avanzando. Tales movi-

mientos de grupos armados ocurrían a la vista de

todo el mundo. Las fuerzas federales convivían con

las autodefensas en una discreta colaboración mu-

tua, mientras el gobierno del estado, que siempre

fue pasivo ante la delincuencia, lanzaba advertencias

de “aplicarles la ley”.

Aunque los grupos de civiles armados despertaron

desconfianza y la sospecha de que eran instrumen-

to de otra organización delincuencial que disputaba

el dominio de Michoacán a los Templarios, hay mu-

chos elementos objetivos para afirmar que la causa

de los comunitarios es, auténticamente, la defensa

propia –de la vida, la integridad y la propiedad– y el

combate a la delincuencia. Es muy significativo que

el ejemplo de las autodefensas se haya expandido

rápidamente a otros municipios, donde se observa

la adhesión masiva de nuevos voluntarios; en po-

cos meses o semanas de existencia han logrado la

expulsión o el repliegue de Templarios de muchos

poblados; en casi todos los pueblos que han ocu-

pado son recibidos como si se tratara de fuerzas de

liberación; inclusive algunos alcaldes que parecían

coludidos activamente con la delincuencia, apenas

llegaron las autodefensas les dieron la bienvenida y

repudiaron a los Templarios. Además, su disposición

a colaborar con el gobierno federal en las tareas de

seguridad permite descartar que tengan propósitos

subversivos.

Los recientes acontecimientos que se viven en el estado de Michoacán, protagonizados por el avance intermitente de las guardias comunitarias o grupos de autodefensa, en territorios donde el crimen organizado ha ejercido el poder sin consideración, vuelven a ocupar, otra vez, la atención de la sociedad mexicana y de la comunidad internacional. Las noticias e imágenes y videos que circulan en los medios electrónicos sobre el conflicto armado muestran fragmentos dramáticos sobre las luchas por la seguridad en una población que ha padecido infinidad de atrocidades e injusticias. Conversaciones con la población local que está en medio del conflicto narran historias todavía más desesperadamente dolorosas sobre la complejidad de la situación actual. La toma de Parácuaro, Antúnez y Nueva Italia por parte de las guardias comunitarias, y las respuestas del crimen organizado, desencadenaron una nueva alerta roja sobre el futuro de la seguridad en el estado. ¿Qué es lo que parece estar en juego tras estos nuevos acontecimientos?

Un primer elemento a considerar es que el surgimiento de las autodefensas, a inicios del año 2013, se dio en el marco de una serie de cambios institucionales, como el desplazamiento del PRD de la gubernatura en las elecciones de noviembre de 2011, tras dos periodos consecutivos, por parte del PRI, encabezado por Fausto Vallejo. El segundo elemento es que el surgimiento de las autodefensas se da en un momento en que el crimen organizado pareció adquirir mayor predominancia en la vida social. No sólo en el cultivo y tráfico de drogas, sino también en temas de secuestro y extorsión, además de prácticas cada vez más indignantes para los michoacanos de desposesión de propiedades, abusos, expulsiones, autoexilios, etc. El tercer elemento es un proceso de ruptura de pactos y alianzas entre quienes participaban directa o indirectamente, forzada o voluntariamente, en el mundo del narcotráfico o eran afectados por éste. Es decir, agentes importantes como empresarios agrícolas, comerciantes, intermediarios, campesinos, etc., fueron afectados de una manera u otra en sus vidas por las relaciones de poder centralizadas por el crimen organizado.

Estas tres cuestiones parecen haber generado una nueva configuración del orden político que dio origen a los grupos de autodefensa. Por tanto, su emergencia es un tipo de desdoblamiento de las relaciones dominantes, en las que grupos sociales específicos ya no estuvieron dispuestos a aceptar las reglas y prácticas emanadas del crimen organizado. En parte, la fortaleza de los grupos de autodefensa proviene de haber aglutinado y capitalizado los intereses y frustraciones de sectores de la población bajo un lenguaje de seguridad que el Estado, pese a sus campañas, no ha podido restablecer. Pero aún cuando el movimiento de las autodefensas ganó el apoyo popular, no debe echar las campanas al vuelo contra la erradicación del crimen organizado, pues dentro de las propias guardias comunitarias hay infinidad de intereses y proyectos que tarde o temprano pueden desatar otras tristes realidades, dado que su composición no es el de una “sociedad civil” desvinculada de la economía y política regional en la cual viven grandes sectores poblacionales.

Estas cuestiones nos llevan a un punto crucial del momento actual del conflicto armado en Michoacán. Dado que las autodefensas lograron colocarse como un actor central en el desplazamiento del crimen organizado, su expansión obligó a tomar posiciones que no estaban claramente definidas, o bien en algunos casos a evidenciar negociaciones ocultas. La descalificación sistemática que el gobierno estatal ha hecho de las guardias comunitarias, contrasta con la posición federal que hasta hace unos días tomó el gobierno de apoyar implícitamente a las guardias en sus tareas de limpieza social del crimen. Por su parte, los Caballeros Templarios imaginaron que detrás de los grupos de autodefensa se hallan otros cárteles, además de una estrategia tipo paramilitarismo a la colombiana para erradicarlos. Es aquí donde parece haber un punto demasiado delicado o peligroso. Si el gobierno estatal niega sistemáticamente la legalidad de las guardias, mediante la condena de no permitir mayor expansión, el gobierno federal parece actuar discretamente al contrario, mientras los Caballeros se atrincheran en la Sierra esperando mejores momentos.

Por tanto, la configuración de las guardias comunitarias (grupos con intereses de diverso tipo y alcance, personas que han cambiado de bando, personas que sólo pretenden ajustes de cuentas con aquellos grupos del crimen, por nombrar algunos), las contradicciones entre el gobierno federal y estatal, la resistencia del crimen organizado, la probable incursión de otros cárteles, etc., son los principales elementos que están delineando el escenario del conflicto armado actual. Sin embargo, a raíz de los últimos acontecimientos suscitados en la Tierra Caliente, tras la toma de Nueva Italia por parte de las guardias comunitarias y los enfrentamientos armados con el crimen organizado, se ha generado una nueva situación de emergencia sobre la seguridad y el futuro de las autodefensas. La reunión extraordinaria del gobierno federal y estatal para anunciar una nueva estrategia de seguridad, puso en cuestión otra vez la llamada legalidad de los grupos de autodefensa. Se anunció que ya no se tolerarán más tomas de territorios, que son grupos que deben retornar a sus localidades y dejar las armas, mientras el gobernador promete despachar desde el municipio de Apatzingán con el fin de generar mayor acercamiento con la población. Por su parte, los grupos de autodefensa resisten tales peticiones imaginando los peligros que pueden pasar si dejan la armas y retornan a sus comunidades como ciudadanos comunes.

En este escenario una cosa parece clara: las nuevas modalidades del conflicto armado michoacano exigen tratarlo de una manera menos simple que sólo restablecer el “orden” o la “ley”, debido al costo de vidas humanas que puede acarrear cualquier desenlace. Si las autodefensas retornaran a la vida civil, dejando las armas, se enfrentarían ante una ofensiva real y despiadada de parte del crimen organizado, puesto que entre las propias comunidades y familias, se sabe perfectamente quién es quién, lo que indudablemente ahondaría la de por sí aguda violencia. Esto traería otras implicaciones; la violencia armada de ahora se tornaría una violencia cotidiana más aguda de la que existe en las localidades actualmente; si el crimen organizado lanza una ofensiva contra los “volteados” o los que supuestamente los traicionaron, se va desarrollar un problema mayor. No se debe restar la capacidad que tiene el crimen organizado para restablecer sus dominios en contextos de un mundo lleno de complicidades ocultas. De igual forma, si las fuerzas armadas como el Ejército y la Policía Federal pretenden tomar el control total de la seguridad, desplazando a las autodefensas, es claro que ni el trabajo de inteligencia más fino les va a permitir desmantelar las estructuras del crimen organizado, ya que el narcotráfico es la cristalización de una red espesa de la misma organización económica, política y social de las poblaciones y sus mercados, tanto locales como nacionales o internacionales. Además de que su presencia en la región, la cual data de la década de los años sesenta para combatir el narcotráfico, no ha generado resultados impactantes, en parte no porque el Ejército sea ineficaz, sino por la complejidad misma de la economía y sus actores involucrados. No debemos olvidar que la violencia que se ha vivido en estos pueblos es histórica y de muy distintas dimensiones, en donde la capacidad de resiliencia que han desarrollado, las lleva a buscar distintos medios para enfrentar adversidades, ya sean legales e ilegales, formales e informales. Por tanto, no debemos ver este tipo de poblaciones como entes que pueden ser sólo objeto de intervención, como si su capacidad de organización no existiera.

En este sentido, lo que parece más plausible de este triste panorama es una negociación pública entre los múltiples actores legales o semilegales, con el fin de construir agendas políticas sistemáticas, con contenido, focalizadas en problemas reales y que pudieran irse modelando conforme se vayan destrabando obstáculos. Esto exige una capacidad de recepción y diálogo, sin posiciones de poder preestablecidas o etiquetas de autoridad que lo único que hacen es cancelar la posibilidad de acuerdos.

Comunicaciones[editar]

Se les ha visto comunicarse mediante radios telefónicos y también con radios de onda corta. La llamada ''gabacha'' es un receptor y transmisor de radio que usan para comunicarse entre ellos y, puesto que captan también las señales de grupos enemigos, sirven para espiar a los carteles que usan también este aparato; el nombre más popular de este aparato es "escáner".

Armamento[editar]

Estos grupos iniciaron con pequeñas armas, mosquetones, rifles calibres 22 (armas reglamentariamente permitidas por la SEDENA), pero poco a poco las autoridades fueron decomisando armas de grueso calibre (M4, AKM, MP5, G3, M60). Incluso se han visto con rifles de francotirador BARRETT calibre 50; esta es una de las razones por las que el gobierno federal ordenó el desarme de las autodefensas, el cual no se ha llevado a cabo en su totalidad. Se les ordenó registrar sus armas ante la SEDENA y tenerlas en sus domicilios exclusivamente, dándoles a los elementos que se unieran a la fuerza rural, o a las guardias rurales armas reglamentarias m4. Actualmente hay muchas quejas porque se les da preferencia a ciertos grupos sobre otros.

Vehículos[editar]

Cuentan con diferentes tipos de vehículos de diferentes marcas y modelos recientes, en su mayoría supuestamente robadas a Los Caballeros Templarios. También han publicado fotos de vehículos blindados artesanalmente.

Actividad[editar]

De acuerdo con la Recomendación No. 3VG /2015[4] emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos las principales actividades de los Grupos de Autodefensa desde el 2013 son:

  • El 24 de febrero del 2013, Primera aparición pública de los grupos de autodefensa  en los municipios de Buenavista y Tepalcatepec 
  • El 5 de marzo del 2013[5] , la comisaría de Buenavista Tomatlán fue tomada por un grupo de autodefensa 
  • El 7 de marzo del 2013, el entonces Secretario de Gobierno de Michoacán, informó de la detención de 34 personas como resultado de un operativo de la SEDENA
  • El 9 de marzo del 2013, la PGR informó que las personas detenidas el 7 de marzo podrían tener posibles nexos con el cártel Jalisco Nueva Generación 
  • El 21 de mayo del 2013, la SEGOB en conferencia de prensa informó que las fuerzas del Ejército mexicano se desplegarían en Michoacán con el propósito que las fuerzas federales tomaran el control de la seguridad.
  • El 24 de julio de 2013, grupos de autodefensa tomaron la alcaldía de Aquila.
  • El 30 de julio de 2013[6] , un miembro del Consejo Ciudadano de Autodefensa de Tepalcatepec, denunció los altos índices de criminalidad que prevalecían en el estado de Michoacán así mismo, vinculaba posibles nexos del Gobernador de Michoacán con los Caballeros Templarios.
  • El 5 de agosto de 2013[7] , El Ejército, la Armada, Policías Federales, Estatales y Ministeriales ingresaron a la comunidad de Aquila.
  • El 29 de diciembre de 2013, un grupo de autodefensa liderado por José Manuel Mireles Valverde[8] , tomó la cabecera municipal de Churumuco.
  • El 4 de enero del 2014[9] , elementos autodefensas tomaron las instalaciones de la Dirección de Seguridad Pública de Parácuaro, Michoacán. 

Regularización[editar]

Muchos de los grupos de autodefensa han sido reformados en cuerpos de guardias rurales o fuerza rural, los primeros bajo el mando de la SEDENA y los segundos bajo el mando de la Policía Estatal. Aunque varios grupos siguen estando sin registrarse ni tampoco sus armas.

Acuartelamiento[editar]

Las Policías Comunitarias cuentan con varias formaciones en la zona del estado de Guerrero, principalmente en la Región de Costa Chica, Montaña y la Sierra, así como en el Balsas, colindando con el estado de Morelos. También hay contingentes en Michoacán, en la región de Tierra Caliente, en Cherán (municipio), así como en Chapala, avecindado con Jalisco.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. «Conmemoran el primer año del surgimiento de guardias comunitarias y autodefensas en Michoacán». MiMorelia. Consultado el 26 de noviembre de 2015. 
  2. Rivera Velázquez, Jaime (2014). «Crimen organizado y autodefensas en México: el caso de Michoacán». Friedrich Ebert Stiftung, Seguridad. Consultado el 25 de noviembre de 2015. 
  3. «Narco cobra “derecho de piso” a mineras en cinco estados». aristeguinoticias.com. Consultado el 26 de noviembre de 2015. 
  4. Comisión Nacional de los Derechos Humanos (24 de noviembre de 2015). «RECOMENDACIÓN No. 3VG /2015». CNDH. Consultado el 29 de noviembre de 2015. 
  5. «Toma un grupo de autodefensa comisaría de Buenavista Tomatlán, Michoacán». Excélsior. Consultado el 29 de noviembre de 2015. 
  6. «Autodefensas señalan nexo de ‘Templarios’ con gobierno de Michoacán; Reyna lo niega». aristeguinoticias.com. Consultado el 29 de noviembre de 2015. 
  7. «Ejército desarma a autodefensas en Aquila, Michoacán». Proceso (en español de España). Consultado el 29 de noviembre de 2015. 
  8. «Llegan autodefensas al municipio de Churumuco, en Michoacán — La Jornada». La Jornada. Consultado el 29 de noviembre de 2015. 
  9. «Autodefensas 'toman' municipio de Parácuaro». El Universal. Consultado el 29 de noviembre de 2015.