Gneo Papirio Carbón (cónsul 113 a. C.)

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Cneo Papirio Carbón

Cónsul de la República romana
1 de enero de 113 a. C.-1 de enero de 112 a. C.
Junto a Cayo Cecilio Metelo Caprario
Predecesor Manio Acilio Balbo
Cayo Porcio Catón
Sucesor Marco Livio Druso
Lucio Calpurnio Pisón Cesonino

Información personal
Nacimiento Siglo II a. C. Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 112 a. C. Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Familia nobiliaria Gens Papiria Ver y modificar los datos en Wikidata
Padre Gai Papiri Carbó Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos Gneo Papirio Carbón
Información profesional
Ocupación Político y militar
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Gneo o Cneo Papirio Carbón (en latín, Gnaeus Papirius Carbo), político y general romano, hijo del pretor Cayo Papirio Carbón. Fue cónsul en 113 a. C. junto con Cayo Cecilio Metelo y participó en la guerra cimbria.

Según Cicerón,[1]​ era el padre de Gneo Papirio Carbón, aquél que fue cónsul tres veces y tuvo como hermano a Cayo Papirio Carbón Arvina. Cuando en 113 a. C. fue elegido cónsul, los cimbrios y teutones abandonaron sus tierras natales alrededor del mar Báltico, y viajaron hacia el sureste, donde se encontraron con los escordiscos, con quienes lucharon. Tras obtener la victoria, siguieron avanzando hasta llegar al Danubio, en el Nórico, hogar de los tauriscios, y aliados de Roma.

Incapaces de repeler a los nuevos invasores, los tauriscios solicitaron ayuda romana. El cónsul romano Carbón respondió dirigiendo a sus legiones hacia Nórico, acampando cerca de Aquilea. Carbón ordenó que desocuparan las tierras de los tauriscios inmediatamente. Los cimbrios habían escuchado historias de la temible obstinación romana, y tras ver el tamaño del ejército y su fuerte posición defensiva, se conformaron. Sin embargo, Carbón no iba a permitir que los enemigos de Roma (ni la oportunidad de obtener un triunfo) se escaparan.

Envió guías para que escoltaran a los cimbrios y teutones de vuelta a la frontera, pero en realidad pensaba guiarlos hacia una emboscada que él mismo había preparado; sin embargo, probablemente por medio de una traición de alguno de los guías, los protogermánicos supieron del ardid que les estaba preparando el cónsul. Superando ampliamente en número de hombres al enemigo, y conocedores de la futura traición, los germanos actuaron en consecuencia y cayeron sobre el desprevenido ejército romano, quienes pasaron de llevar la iniciativa a ser sorprendidos por el numeroso enemigo bárbaro. Se sabe que la tormenta que cerró aquel día evitó la total destrucción de las fuerzas romanas, pues los germanos cesaron inmediatamente la cacería de las tropas romanas en desbandada, lo que permitió a éstas reagruparse y huir con los restos de la impedimenta hacia la península italiana. Este atípico desenlace se produjo porque los germanos creían que los rayos y truenos de las tormentas se debían a la ira de sus dioses, lo cual era mucho más temido para ellos que el propio enemigo. Carbón huyó, y fue deshonrado por el Senado, pero no se le envió siquiera al exilio.

Fue acusado por Marco Antonio el Orador por razones desconocidas y se suicidó bebiendo una solución de vitriolo, alrededor del año 112 a. C..[2]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Cicerón, Cartas a amigos, 9, 21.
  2. atramentum sutorium, Cicerón, Cartas a amigos, 9, 21; Tito Livio, Períocas, 63.


Precedido por:
Marcio Acilio Balbo y Cayo Porcio Catón
Cónsul de la República Romana junto con Cayo Cecilio Metelo Caprario
113 a. C.
Sucedido por:
Marco Livio Druso y Lucio Calpurnio Pisón Cesonino