La Navidad

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Construcción de La Navidad en un grabado realizado para edición de 1851 de Gaspar y Roig de la obra Vida y viajes de Cristóbal Colón
Situación del Fuerte Navidad en la isla de La Española

La Navidad, Fuerte Navidad o Villa Navidad fue un asentamiento que Cristóbal Colón y sus hombres comenzaron a construir en la costa norte del actual Haití en la Navidad de 1492 con los restos de la embarcación encallada, la Santa María, y que fue destruida en 1493.

Fue la primera población española establecida en el Nuevo Mundo.

Historia[editar]

Cristobal Colón emprendió el viaje desde España con dos carabelas, pequeñas y rápidas, y una nao, más grande y pesada. Los nombres de las dos carabelas eran La Niña y La Pinta y la nao era la Santa María. Su intención era arribar a Asia, las Indias, navegando hacia el oeste.

En contacto con los nativos[editar]

Réplica de la Santa María en el Puerto de Palos, en Palos de la Frontera, provincia de Huelva. Con la madera de la nao Santa María se construyó Villa Navidad

Tras su llegada a la isla de San Salvador (Bahamas) el 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón había navegado por el Mar Caribe muchas millas descubriendo nuevas islas y preguntando en todas ellas por el oro a los indios, que ellos ocasionalmente llevaban en pequeñas cantidades como adorno. De acuerdo con el diario de a bordo de Colón, durante el primer viaje la relación con los nativos que Colón iba encontrando era buena e incluso estos colaboraban con él activamente como guías en sus expediciones de forma voluntaria.

El 5 de diciembre de 1492, Colón descubrió la isla que luego nombró Hispaniola. Los nativos la llamaban Quisqueya y Bohio. Quisqueya es una palabra indígena que significa 'madre de todas las tierras'. La palabra Bohio fue admitida por la Real Academia de la Lengua Española con el significado de 'cabaña de América hecha de madera, ramas o paja'. La Isla de la Española hoy se encuentra dividida políticamente en dos países, Haití y República Dominicana.

Aunque en las capitulaciones que había firmado Cristóbal Colón con los Reyes Católicos para emprender el viaje no estaba la construcción de una población, el Almirante buscaba un lugar idóneo para crear un asentamiento o fortaleza. La Isla de la Española, además de ser de las más grandes del Caribe, tenía un probable yacimiento de oro en el interior. En este orden de cosas, Colón envía desde la bahía de Santo Tomás de dicha isla a un grupo de hombres, al mando de Rodrigo de Escobedo, para hablar con el gran cacique de la isla, Guacanagari, líder de los taínos en el Cacicazgo de Marién. Los mensajeros regresaron con regalos del cacique (entre ellos pedazos de oro) y con noticias esperanzadoras acerca del oro, y además comentaron que los taínos les habían hablado de un tal Cibao, que les sonó una palabra parecida a Cipango, el nombre dado por los europeos a Japón en la Baja Edad Media. Colón, que pensaba que se encontraba en Asia, consideró que eran muy buenas noticias. Cibao era realmente una región de la isla controlada por el cacique indígena caníbal llamado Caonabo, del Cacicazgo de Maguana, enemigo de los taínos del Cacicazgo de Marién, gobernados por Guacanagari.

La Santa María encalla[editar]

El 24 de diciembre de 1492, Cristóbal Colón tomó la decisión de conocer personalmente al cacique Guacanagari cuando saliera el sol. Navegó desde el Cabo de Santo Tomás hasta Punta Santa y al oscurecer decidió descansar, dejando el control de la nao Santa María a un mozo grumete. A las 12 de la noche, las corrientes de la zona fueron conduciendo a la nao hacia un banco de arena. El grumete dio la voz de alarma y al darse cuenta la tripulación de que el naufragio era inevitable, abandonaron la nave rescatando lo que se pudiera salvar. Con toda la tripulación a salvo, Colón envió a Pedro Gutiérrez y a Diego de Arana a pedir auxilio a Guacanagari, que respondió enviando canoas. Pese a que no hubo muertos, la nao quedó inservible.

El encallamiento de la nao Santa María se produjo en las coordenadas 19.ª 38' latitud norte y 72º 10' latitud oeste,[1] frente a Punta Santa, hoy llamada Bahía del Cabo Haitiano.

Los españoles pactan con los taínos acabar con los caníbales[editar]

Tras el incidente tuvo lugar el encuentro. Colón y el cacique Guacanagari pudieron comunicarse valiéndose de señas. Colón comprendió que Cibao era un líder caníbal enemigo de los taínos y lo que quería Guacanagari era una alianza con los españoles para acabar con él. Colón vio en él un aliado muy valioso para sostener su futura colonia en la región y le explicó que cuando volviera dentro de un año, los Reyes Católicos mandarían hacer presos a los caníbales y los destruirían. Como muestra de fuerza, Colón tomó una bombarda y una espingarda y, con la fuerza de la presión, disparó un proyectil.[1] Como Guacanagari sabía que los españoles lo que querían era oro, le entregó una caja llena de oro y muchas joyas.

La construcción del fuerte[editar]

Mapa de La Española realizado por Colón donde se puede ver señalado el fuerte de Natividad y el territorio de Civao, que a Colón le sonó similar a Cipango, que era el nombre que tenía Japón entonces para los exploradores

El 26 de diciembre de 1492, el Almirante tomó los restos de la nao Santa María para comenzar a construir un fuerte que llamó Villa Navidad, porque el naufragio había ocurrido en Nochebuena. Durante los 9 días siguientes se llevó a cabo la limpieza del terreno y la deforestación de la zona. Tras lograr espacio, los españoles construyeron un foso que rodeaba un espacio interior, donde situaron cabañas de madera y una torre fortificada. En este orden se encontraban las obras cuando Colón emprendió el regreso a España el 4 de enero de 1493.

Así quedó fundada la primera construcción occidental en América. El fuerte estaba localizado frente al naufragio, entre la desembocadura del río Guárico y la Punta de Picolet, en la costa noroccidental del moderno Haití.

Colón vuelve a España[editar]

Cristóbal Colón decidió retornar a España con las dos naves restantes, las carabelas La Niña y La Pinta, dejando en el fuerte 39 hombres armados con provisiones suficientes para que lo esperaran y a las órdenes de Diego de Arana, alguacil de la expedición. También quedaron, como tenientes de Arana, Pedro Gutiérrez, repostero de estrado del rey Fernando II de Aragón, y el segoviano Rodrigo de Escobedo, escribano de la armada.

Las razones por las que dejó el fuerte La Navidad con los hombres eran de doble naturaleza: por un lado quería demostrar e informar a los Reyes Católicos del éxito de su empresa, que incluía la colonización. Por otro, tras el naufragio de la Santa María y la ausencia de La Pinta, que al mando de Martín Alonso Pinzón se hallaba costeando por su cuenta, no quedaban plazas suficientes en La Niña para cruzar el océano Atlántico cargada con toda la tripulación de la nave destruida.

Tras dos meses de travesía alcanzó Lisboa y después Palos de la Frontera. Ya en abril de 1493 llegó a Barcelona, donde fue recibido por los Reyes Católicos como un héroe. El informe que Colón escribió a los reyes explicando lo que había visto en las nuevas tierras visitadas, se reprodujo y fue leído con gran interés por los europeos. Los resultados obtenidos animaron a la corona a preparar el Segundo viaje de Colón.

Colón regresa a América[editar]

Cristobal Colón recibió de los Reyes Católicos instrucciones para que colonizara las nuevas tierras descubiertas. Colón reunió una flota con 1500 hombres en 17 embarcaciones y salió de España el 25 de septiembre de 1493.

El 22 de noviembre de 1493, Colón regresó a La Española, habiendo recorrido previamente casi todo el arco de las Antillas Menores. El 25, Colón envió desde Monte Cristi una barca a la Isla, que encontró dos cadáveres irreconocibles, con una soga de esparto al cuello y con los brazos en cruz atados a un madero. El 26 de noviembre hicieron lo mismo y hallaron dos cadáveres crucificados más, en esta ocasión con barba, de modo que no había duda de que se trataba de los españoles. Una canoa indígena se dirigió a los barcos pero los españoles la ignoraron, de mamera que esta regresó a la costa. Por la noche, la flota llegó al lugar donde habían construido el fuerte, pero no tomó tierra, en prevención de los bajos fondos. Disparó un cañón, para anunciarse, no recibió respuesta, no había luces en la costa. Esperaron las embarcaciones al nuevo día.

A las cinco de la mañana, una canoa con indios taínos se acercó al buque y llamaron a Colón. Tranquilizaban a los españoles recién llegados diciéndoles que los 39 hombres del fuerte estaban todos bien aunque algunos habían fallecido de diversas dolencias y de peleas entre ellos mismos y que el cacique Guacanagarí se encontraba lesionado de una pierna porque había tenido un enfrentamiento con los caciques caníbales Caonabo y Marieni. El 28 de noviembre de 1493, los primeros españoles llegaron al fuerte La Navidad, que lo encontraron incendiado y todos los españoles muertos, tras lo cual empezaron a coger los cuerpos y a darles sepultura. Indagaciones posteriores llevaron a pensar que los españoles del fuerte habían sido imprudentes e indisciplinados abandonando las instrucciones que les dejó Colón. Una entrevista con Guacanagari el 30 de noviembre, que responsabilizaba a Caonabo de la masacre, convenció al Almirante de que habían sido los propios indios taínos los que habían llevado a cabo la matanza para así forzar un ataque por parte de los españoles a sus enemigos caníbales. Sin embargo, debido a la necesidad de conservar a su aliado, finge creerse la historia de Guacanagari ya que considera a los negligentes españoles del fuerte los primeros responsables de lo sucedido.

Ante este hecho, Colón decidió fundar una nueva colonia, en un lugar más apropiado, y retornó su camino más de 100 kilómetros. En un lugar solitario de la costa norte de la actual República Dominicana, al este de la actual ciudad de Luperón, fundó una villa con sus 1500 acompañantes a la que llamó La Isabela, en honor a la reina Isabel I de Castilla. Dicho emplazamiento también tuvo una vida efímera, pues a los dos años fue despoblada.

Referencias[editar]

  1. a b Martín Jiménez, Virginia. «Primer asentamiento castellano en América: El Fuerte de Navidad». Universidad de Valladolid. Asociación Española de Americanistas. Archivado desde el original el 1 de diciembre de 2015. 
  • José María Asensio, Cristóbal Colón, su vida, sus viajes, sus descubrimientos, México, Editorial del Valle de México, 1991, 2 v.

Enlaces externos[editar]

Coordenadas: 19°41′26″N 72°00′57″O / 19.69056, -72.01583