Erupción del volcán Trevejo de 1706

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Erupción del volcán Trevejo
Vista de Garachico, Tenerife, España, 2012-12-13, DD 05.jpg
Panorámica de la Villa de Garachico en la actualidad.
Volcán Volcán Arenas Negras
Ubicación Tenerife, Bandera de España España
Fecha 5 de mayo de 1706
Duración 10 días
Daños Destrucción parcial del puerto de Garachico
Víctimas Sin fallecidos

La erupción del volcán Trevejo también llamada erupción del volcán Arenas Negras fue una erupción volcánica acaecida del 5 al 14 de mayo de 1706, a unos 8 kilómetros al sur de la Villa de Garachico en el norte de la isla de Tenerife (España). La erupción destruyó el antiguo puerto de Garachico (el más importante de Tenerife en la época) y terminó con el período dorado de la localidad.[1][2][3]

Historia[editar]

En los siglos XVII y XVIII, el puerto de Garachico era el puerto comercial más importante de la isla, con intercambios de mercancías (de él zarpaban navíos cargados de vino y azúcar) con destino a América y Europa.[4]​ La Villa de Garachico fue fundada por el banquero genovés Cristóbal de Ponte tras la conquista de Tenerife en 1496, por lo que era una villa señorial y prestigiosa. La Villa se había enriquecido gracias a su puerto que permitió que en la ciudad abundaran palacios, haciendas, casas señoriales, ricos conventos y monasterios, así como fastuosas iglesias. Garachico es uno de los cascos histórico–artísticos mejor conservados y representativos del archipiélago canario.

Durante la madrugada del 5 de mayo de 1706, el volcán Trevejo explotó y derramó sus coladas hacia el mar por el cauce de un barranco de gran inclinación debido a la orografía de la isla. La erupción arrasó la Villa y sobre todo el puerto de Garachico que quedó totalmente cubierto.[1]​ Siete coladas de lava descendieron por la ladera arrasando y sepultando gran parte de la localidad.

La escritora victoriana Olivia Stone, en su viaje a Canarias en 1883 tomó testimonios de la erupción y realizó una descripción del suceso:

"Se escucharon roncos sonidos en el subsuelo y el mar comenzó a retirarse de la costa. El Pico se cubrió de fuego, el aire se llenó de gases de azufre que asfixiaron a los desgraciados animales y el agua se transformó en vapor, como si de un manantial caliente se tratase. De repente el suelo tembló y se resquebrajó. En lo alto, once millas al noroeste del Pico, brotaron de un cráter ríos de lava que se extendieron sobre la llanura a sus pies. La ciudad de Garachico, cubierta de lava, desapareció completamente. El mar regresó a las costas, cubriendo los escombros, y las cenizas cubrieron lo que antes había sido Garachico".

Hay que tener en cuenta que a pesar del tono apocalíptico de la narración de Stone, la erupción no provocó la total destrucción de la ciudad.

A pesar de todo no hubo víctimas mortales, pues la gente pudo resguardarse. De hecho, por ejemplo, durante la erupción las monjas del Monasterio de la Inmaculada Concepción fueron evacuadas y no retornarían hasta dos años más tarde, a pesar de que el monasterio en sí no sufrió daños por la erupción.[5]

Las coladas de lava llegaron hasta el mar lo que curiosamente hizo ganar al municipio territorio, además de crearse unas piscinas naturales y charcos conocidos como El Caletón. La erupción también afectó a parte de la vecina localidad de El Tanque aunque en bastante menor medida. El suceso finalizó el 14 de mayo de 1706.

Consecuencias[editar]

La erupción del volcán Trevejo ha sido hasta la fecha, el fenómeno volcánico que mayor impacto económico y social ha tenido lugar en la isla de Tenerife. Esto, a pesar de ser un evento con un relativamente bajo índice de explosividad.[6]

Esta erupción no se cobró pérdidas humanas pero sí que afectó al desarrollo histórico, económico y artístico de Garachico, pues sepultó el antiguo puerto e importantes joyas arquitectónicas del municipio.[7]​ Por ejemplo, las coladas de lava se detuvieron sorprendentemente a los pies de la iglesia parroquial de la Villa, la Iglesia de Santa Ana, sin embargo, las coladas estaban lo suficientemente cerca como para que el calor incendiara parte del templo y tuvo que ser reedificada entre 1714 y 1721.[8]​ La erupción también arrasó con los conventos de San Diego, Santa Clara y San Francisco, así como la casa del Conde de La Gomera.

Después de este desastre natural, los comerciantes pasaron entonces a utilizar el muelle del Puerto de la Cruz y Garachico quedó como un pequeño puerto de pescadores. Esto provocó que evidentemente se suspendiera el comercio internacional de la Villa contribuyendo a su decadencia.

El filólogo, historiador y profesor rumano Alejandro Cioranescu, se refirió a la erupción del volcán Trevejo y sus concecuencias como «La Pompeya canaria».[9]

Véase también[editar]

Referencias[editar]