Enma Ai

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Ai Enma
Personaje de 'Jigoku Shōjo'
Primera aparición Capítulo 1 del manga
Última aparición Jigoku Shōjo Mitsuganae (capítulo final)
Causa/razón • Final del manga/anime
Doblador en Hispanoamérica Melanie Henriquez
Información
Sexo Femenino
Edad 613 años (Aunque aparenta 13)
Estatura 1,60 m (5 ft 3 in)
Peso 51 kg (112 lb)
Color de ojos Rojos
Nacimiento 30 de Octubre
Ocupación Enviar gente al infierno
Familia
Residencia Aldea del Atardecer
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Ai Enma tiene el aspecto de una niña de 13 años muy linda. Lleva el cabello negro largo y con flequillo, y tiene los ojos de color rojo o marrón café. Normalmente viste un seifuku negro o uniforme de colegiala, pero cuando llega la hora de ejecutar una venganza, siempre lleva puesto un kimono de flores.

Ai vive en un extraño lugar con una perpetua puesta de sol, en una casa tradicional japonesa junto a su abuela, a la que nunca llegamos a ver.

Personalidad[editar]

Ai Enma, se nos presenta al principio como una joven taciturna, que no hace alarde de ningún sentimiento propio. Se limita a cumplir con su trabajo sin emoción, a pesar de que este consista en condenar a las almas de aquellos a los que va dirigida la venganza a una eternidad en el infierno. Cuando no está trabajando, la podemos ver bañarse y jugar en la tierra crepuscular donde vive con su abuela. Aun así, siempre muestra una expresión de profunda apatía, lo que nos demuestra que en el fondo no es feliz con lo que hace. Siempre dice cuando se presenta ante el cliente que quiere venganza...

—Me llamo Ai Enma. Tú me llamaste. Tómalo. (Entrega un muñeco de paja negro con una cinta roja al cuello) Si de verdad deseas vengarte de esa persona, solo tienes que tirar del hilo rojo. Si lo haces, quedará formalizado un contrato entre tu y yo. Y la persona de la que deseas vengarte será enviada directamente al infierno. Pero... una vez que se haya cumplido la venganza, deberás pagar un precio, maldecir a una persona tiene sus consecuencias, si desatas el hilo rojo tu alma también se irá al infierno. No podrás ir al paraíso. Tu alma vagará eternamente por las penumbras del infierno saboreando el dolor y el sufrimiento. Ahora depende de ti. (A veces se agrega la frase "Aunque será después que mueras")

—Oh, penosa sombra atada a la oscuridad, despreciando a la gente y haciéndoles daño, un alma ahogada en un karma pecaminoso.¿Quieres...probar la muerte?

—Esta venganza te enviará al infierno.

—Nos vengaremos por ti.

—¿Ippen shinde miru?

Otros:

—No es que sean muchas veces... (cuándo un victimario le pregunta por qué tienen que matarlo más de una vez) Es para toda la eternidad.

—No puedo salvar a tu madre, lo único que puedo hacer es vengarte.

—¿Sigues queriendo vengarte?

—Bienvenida... (cuándo lleva a otra victimaria al Infierno) al final de los deseos donde la lujuria merodea sin parar. Por desgracia, este lugar es apropiado para ti.

—¿No lo sabes? Alguien tiró de la cuerda primero. (Cuándo la víctima sorpresivamente es enviada al Infierno por otra persona) contactó con el Correo del Infierno anoche, y desató la cuerda hace un momento. Ahora es demasiado tarde.

—Fue una obra maravillosa, la mejor que has hecho.

—Abuela... hoy conocí a una chica. (Tsugumi Shibata) Se veía muy nostálgica. Es raro, ¿no?

—Si traicionas a las emociones, las emociones te castigarán.

—Es tu culpa. (cuándo la victimaria hace que la víctima la envíe al Infierno) Este es el mundo de odio que deseabas.

—¿Entiende lo que ha hecho? Aquellos que pactan conmigo nunca conocerán el paraíso, y cuando mueran, sus almas errarán por siempre en dolor y el sufrimiento. ¿No lo sabías? Es porque eres idiota. ¿Fuiste al Infierno sólo para saber cómo era?

—El Infierno es un vasto lugar...

—(Cuándo su abuela le pregunta cómo le fue) Igual que siempre; todo el mundo tiene la mirada triste...

—Está en la barca que le llevará al Infierno.

—¿Comprendes la clase de situación en la que te encuentras?

—Dejaré que las hagas allí para siempre.(cuándo la victimaria le dice que quiere hacer una muñeca tan hermosa como ella) Sólo que el modelo serás tu misma muriéndote.

Pasado[editar]

Cuando Ai era pequeña vivía en una aldea en Japón. Sentaro Shibata era su primo y amigo de la infancia. Sentaro era muy protector con Ai, una niña considerada un monstruo en el pueblo por sus poderes sobrenaturales, y maltratada y temida por ello.

Existía una costumbre en aquella región, sacrificar una niña de siete años al dios de la montaña cada siete años, para lograr su protección. Cuando el momento llega, Ai es la elegida. Sentaro se enfurece y acusa a los aldeanos de escoger a Ai a propósito por sus peculiaridades. Entonces los padres de Ai deciden esconderla y le piden a Sentaro que se ocupe de llevarle comida y ayudarla, ya que él es el único que puede hacerlo.

Esta situación se mantiene durante 6 años en los que una fuerte hambruna sacude al pueblo. Sentaro se siente culpable, creyendo en cierto modo en la superstición del pueblo sobre el dios de la montaña, ya que él sabe que Ai no fue sacrificada, pero aun así no traiciona a Ai, por la que parece sentir fuertes sentimientos.

Un día, mientras Sentaro acompaña a Ai a darse un baño, los aldeanos los descubren. Al abandonar todas las noches la aldea en secreto, ha levantado las sospechas del pueblo. Ai y sus padres son atados y golpeados, y arrojados a una fosa. Sentaro es obligado a tirar la primera paletada de tierra para enterrarlos vivos. Ai está consciente mientras Sentaro arroja la tierra y se siente terriblemente traicionada, ya que él había jurado que la protegería. Jura vengarse de todos ellos, y Sentaro huye.

Una noche que Sentaro sale del pueblo, encuentra a su regreso el pueblo entero en llamas. En el medio, Ai le va prendiendo fuego a las casas, cantando. Loco de culpa, Sentaro escapa del pueblo, observando como Ai destruía la aldea.

Como castigo por su terrible venganza, Ai es condenada a trabajar como Jigoku Shōjo, llevando la venganza a los demás.

Sobre Ella (Jigoku Shōjo)[editar]

vive en la “Aldea del Atardecer”, una dimensión con la forma de un valle rodeado de montañas y cubierto con flores de lycoris, en cuyo centro hay un lago y una casa rústica. Allí está su abuela (a la que siempre vemos en sombra) y un ordenador por el que llegan las peticiones. Ai no trabaja sola ya que cuenta con la ayuda de sus asistentes. Estos son los muñecos utilizados para las venganzas, pero cuando se mantienen neutros asumen la forma de Ichimoku Ren, un atractivo joven de ropas informales; Hone-onna, una bella mujer que viste un kimono, y Wanyuudou, un anciano vestido con un sombrero y una bufanda roja. Cuando un pacto se sella oficialmente, ellos se encargan de castigar a la persona encerrándola en una ilusión sin salida antes de que Enma Ai (con las ropas de Jigoku Shoujo) lo envíe al infierno.

En el episodio 8 de la serie, se introducen dos personajes recurrentes más: Un periodista llamado Shibata Hajime, que está investigando las historias relacionadas con Jigoku Shōjo, y su hija Tsugumi. Después de un encuentro con Enma Ai, en un tramo de la línea férrea, Tsugumi empieza a tener visiones de lo que Ai ve, y así esos dos personajes se encuentran cada vez más relacionados con sus actividades. La verdad es que Hajime no está de acuerdo con los métodos de Ai y cree que las personas deberían resolver sus problemas con otros medios en lugar de la venganza. Con la ayuda de Tsugumi, tratará de detener a aquellos que contratan los servicios de Jigoku Shōjo antes de que consumen su venganza. Según avanza la historia Tsugumi se cuestiona si los métodos de Ai son tan erróneos como su padre cree. Las razones por las que sus pensamientos están conectados es algo que al principio desconocen, pero que nos son reveladas en los últimos episodios:

Tsugumi y Hajime son descendientes de un hombre llamado Sentaro Shibata, primo y amigo de la infancia de Ai.

Como se menciona anteriormente, Sentaro escapa del pueblo cuando observa horrorizado el acto de venganza de Ai hacia su pueblo. Años después regresa y lamentando lo que hizo, hace levantar un templo llamado "El templo de los siete". También abrió un negocio de dulces, cuyo caramelo negro sigue siendo ofrecido como ofrenda en el templo aún en la actualidad.

Como castigo por su terrible venganza, Ai es condenada a trabajar como Jigoku Shōjo, llevando la venganza a los demás, pero suprimiendo siempre sus propios sentimientos, o aquellos a los que amó vagarán por el infierno toda la eternidad.

Cuando descubre la relación de Hajime con Sentaro, Ai enfurece y trata de matarlos a los dos, pero falla. Por haber cedido a su propia venganza, Ai está a punto de ser arrojada al infierno por porte del mismo "Señor del Infierno", quien acostumbra tomar la forma de una araña durante la serie (que fue quien la transformó en Jigoku Shōjo tiempo atrás), pero logra escapar a su castigo. Ai decide entonces acabar con Tsugumi y Hajime a través de Tsugumi: le muestra como murió su madre, tras un accidente de tráfico después de que Hajime se negara a perdonarla por una infidelidad, y la negación de responsabilidad de su padre en la escena de la muerte. Tsugumi comienza a tener dudas. Afortunadamente, Hajime consigue regresar del mundo de Ai, en el que estaba preso, gracias a la ayuda de la abuela de Ai. A cambio, esta le pide a Hajime un favor que no llega a ser revelado en la serie.

Ai trata de hacer que Tsugumi tire de la cuerda roja situando a su padre en la misma escena en que en el pasado negó su culpa en la muerte de su mujer. Esta vez admite sus faltas y le dice a su hija que tire de la cuerda, ya que se merece ir al infierno. Esto enfurece a Tsugumi, que le pregunta si no disfruta de sus momentos juntos. Le confiesa que si pudo seguir adelante tras la muerte de su madre es porque él estaba ahí para ella. Ambos se abrazan y Tsugumi le devuelve el muñeco a Enma Ai.

Tsugumi le explica lo arrepentido que estaba Sentaro, y que por eso construyó el templo como muestra de culpa. Pero tras oír esto, Ai incinera el templo (no se especifica si lo hace como símbolo de la culpa de Sentaro, en cuyo caso significaría que deja marchar su resentimiento; o si por el contrario al quemar el templo Ai rechaza perdonar a Sentaro de ninguna manera). La temporada termina con Tsugumi y Hajime volviendo a su vida normal, y Jigoku Shōjo a su trabajo como vengadora. y busca vengarse por los demás por toda la eternidad

Jigoku Shōjo Futakomori[editar]

Ai regresa a su trabajo, en el cual ella se esfuerza, pero desde el primer episodio se muestra que el kimono de Ai ha cambiado, ahora parece más azul y un diseño de flores diferente. También se muestra cómo Ai se convirtió en Jigoku Shōjo, mostrándola con el viejo kimono. También aparece Kikuri. En este episodio se muestra como no sólo Wannyūdō se transforma en un muñeco negro, sino Hone-Onna en uno rojo e Ichimoku Ren en uno verde.

En el capítulo 14, aparece un nuevo personaje: Un niño llamado Kurebayashi Takuma que acaba de mudarse a Lovely Hills con sus padres, pero un vecino suyo mata a su madre y hiere de muerte a su padre. Él no puede pedir venganza, porque siempre le dijeron que si haces algo malo se revertirá. El caso culmina cuando una mujer que iba a tener un hijo del vecino se venga de él, por aventarla por unas escaleras y perder a su bebé. Todos piensan que Takuma fue el que lastimó a sus padres, y lo llaman "El hijo del Demonio".

Takuma no vuelve a aparecer hasta aproximadamente el episodio 22, pasados tres meses desde lo ocurrido, donde se encuentra con una joven que al parecer no sabe lo que ocurrió meses atrás, y que ha tramado algo para irse de la ciudad y estafar a un hombre mayor. La esposa del hombre manda a la muchacha al infierno, no sin antes que ella le hubiese regalado el adorno de su celular a Takuma. Como se acercó a él y fue la segunda en desaparecer (el primero fue el vecino) le comienzan a temer más.

En el episodio 23 salen un detective, que investiga el caso de Takuma y su hermana menor Hakuto, que le trata de ayudar. El detective habla con Tsugumi y lee un libro escrito por Hajime, mientras Kikuri lleva a Hakuto al mundo de Ai y posteriormente ambos descubren que Takuma no era el responsable de las desapariciones, hieren al detective y Hakuto regresa gracias a Ai y huye con Takuma, pero los descubren gracias a Kikuri, el detective los rescata antes que mueran, pero también es enviado al infierno. Hakuto ya no puede soportarlo más y desesperada, envía una petición con el nombre de Takuma y ambos son llevados al mundo de Ai.

Los vengadores saben de lo ocurrido y no quieren que Hakuto mande a Takuma al infierno, pero Ai convierte a Ren en el muñeco y Hakuto lo jala, diciéndole a Takuma que irá justo después que él. Ai regresa la barca con Takuma, momento en el cual los vengadores, que estaban en la ciudad en desacuerdo con Ai, cuando están persuadiendo a kikuri para ver donde esta Ai ella de repente se calla y es poseída por el Señor del Infierno saliéndole un tercer ojo como los 3 ojos que tiene la araña y van a buscar a Ai.

La Ai humana tiene el aspecto de antes de morir, con su ropa antigua y sus ojos cafés, no reconoce a sus ayudantes, pero ayuda a Takuma a salvar a Hakuto y evita que la historia se repita muriendo en lugar de Takuma. La temporada termina cuando todos hacen su vida normal, y una chica recibe en su teléfono un mensaje en fondo rojo firmado por la Niña del Infierno.

Jigoku Shōjo Mitsuganae[editar]

Tiempo después de la separación de los Vengadores, Kikuri (en un juguete) junto con un niño llamado Yamawaro les dicen a Ichimoku Ren, Honne-Onna y Wannyūdō que Ai volverá. Entretanto, Hiraishi Itsuko y sus amigas tratan de vengarse de su maestro, pero al fallarle su amiga Takasugi Akie, decide utilizar a Mikage Yuzuki, la cual la noche anterior, mientras se bañaba, tuvo un encuentro con Ai, la cual la besó, metiéndose así en su alma. Itsuko le pide venganza a Ai, que usa a Yamawaro como muñeco y luego le dice a Yuzuki que ahora está "Dentro de ella".

A partir de entonces los Vengadores del Infierno (con Yamawaro y Kikuri en el equipo) se mudan a un escondite cerca de la escuela de Yuzuki y Akie, con "Ishimoto" Ren como maestro de Ciencias, "Sone Anna" como maestra de Educación Física, Wannyūdō como conserje y con Yamawaro como su ayudante. Las historias ahora no sólo son independientes, sino que son con gente relacionada con Yuzuki.

Ai ahora tiene que salir del cuerpo de Yuzuki, causándole dolor cada vez que va a realizar una venganza, vistiendo un kimono negro más alegre, con motivos japoneses tales como flores, abanicos y globos de papel movibles (una especie de combinación de los dos kimonos anteriores), terminando cada capítulo con una reflexión de Yuzuki.

Las venganzas son peores ahora, pues Ai participa junto con sus ahora 5 Ayudantes, disfrazándose y "haciendo cosplay". Los Ayudantes no sólo espían, sino que tienen un poco más de protagonismo.

A partir del episodio 13, un festival se realiza en el pueblo de Yuzuki: "La linterna de los seis escritos". Este hecho causa una gran revolución, ya que Wannyūdō le revela a Honne-Onna que en un momento del festival la puerta del infierno se abrirá.

Una nueva venganza toma lugar en el mismo episodio: Mayama Azusa, una mujer que le guarda rencor al jefe de policía del pueblo por encubrir un caso en el que su padre fue gravemente herido por un accidente con un ebrio. Este hombre era un hijo de una familia adinerada entonces todos hicieron como si el accidente nunca hubiera ocurrido. Azusa luego se revela como la tutora de Akie: la hija del jefe del policía. Azusa le cuenta el incidente a Akie, y le promete que nunca la enviaría a ella al infierno porque le agrada mucho. Akie vuelve a su casa conmocionada por lo que ha descubierto y le dice a su padre que se irá de allí.

Yuzuki y Akie van al festival y ambas piden un deseo escrito en una pequeña linterna. Yuzuki escribe "Jigoku Shoujo", y Akie escribe "Papá", pero finalmente decide marcharse y dejar a Yuzuki. Ella ve un resplandor extraño y lo sigue: es la puerta del infierno que se está abriendo, cuando intenta avanzar es detenida por una joven (Tsugumi Shibata) que le dice que si entra no podría salir jamás.

Yuzuki tiene un mal presentimiento y va a buscar a Akie.

Azusa planea vengarse del jefe de policía, usando a Akie. Cuando se está bañando envía a un hombre para que abuse de ella, pero es detenido rápidamente por el padre de Akie y Yuzuki. Yuzuki y Azusa tienen una pelea por el muñeco de paja, y logra quedárselo. Yuzuki vuelve al festival y allí Enma Ai sale de su cuerpo vestida como luego de ejecutar una venganza, y le dice que ahora depende de ella. El muñeco de paja desaparece. Yuzuki se encuentra con Akie y corre emocionada, pero en ese instante presencia como Akie desaparece frente a sus ojos.

Luego de otras venganzas que ocurren cerca del entorno de Yuzuki, Ai se da cuenta de que su despertar puede estar cerca y que es hora de comunicarle su destino. Yuzuki logró reconocer a los Vengadores disfrazados de civiles.

Ai le dice que muy pronto ella se convertirá en Jigoku Shoujo.

En los siguientes episodios, Yuzuki jura una y otra vez que jamás se volverá una Jigoku Shoujo porque enviar gente al infierno sin pensar si está bien o mal es algo terrible, pensando en Akie. La enfermera de su escuela, una Tsugumi Shibata adulta (la misma que había intentado detenerla en el festival), le dice que su corazón está destinado a volverse infernal y que no puede hacer nada contra eso.

En el episodio 24, Yuzuki espera aprobar todos sus exámenes y ser admitida en una preparatoria. Cuando ve que lo consiguió, se da cuenta de que otra chica con su mismo número de admisión logró entrar. Ella cree que es su tarjeta y que hay un error, desesperada busca en su casa y en su banco, la tarjeta. Habla con su tutor contándole el hecho, pero el actúa como si no la conociera. Yuzuki confirma que en la lista de alumnos en su curso, no figura su nombre. Sus compañeros, sus amigas, sus vecinos, no la reconocen. En un estado de pánico, corre y se encuentra con Akie. Es entonces cuando se da cuenta de que todo fue obra de Ai y le ordena que aparezca en ese instante. Le dice que su truco para asustarla y querer volverla una Jigoku Shoujo no funcionará. Ai (junto a todos los Vengadores y Kikuri) le pide que mire con atención a lo que está frente a ellos: una niña muerta al punto de que se ven sus huesos, aferrada a un peluche de oso.

Ai le dice que ella es esa niña.

En el episodio 25, nos cuentan la verdadera historia de Yuzuki Mikage. Ella es la tercera víctima de un trágico destino (Ai, Takuma, Yuzuki), destinada a volverse Jigoku Shoujo. Cuando Yuzuki era niña su padre conductor de autobuses, tuvo un accidente ocasionando la muerte de varias personas. Incluso él muere. Pronto la familia de Yuzuki, con su madre, empieza a quebrarse. En la escuela los compañeros de Yuzuki empiezan a despreciarla por ser la hija de alguien que ellos llaman un asesino. La gente del pueblo también empieza a ver a su madre con malos ojos. Eventualmente, ella se deprime y enferma gravemente. Yuzuki pide ayuda a los gritos pero nadie les hace caso. En todos los hospitales las rechazan y las ignoran. Yuzuki y su madre entran en una pequeña capilla y deciden descansar. La madre de Yuzuki intenta matarla para aliviar toda la carga que tiene que llevar y el sufrimiento, pero falla. Yamawaro hace florecer un árbol de cerezos y Yuzuki nota que su madre está más que profundamente dormida.

Decide cubrirla con flores de cerezo y sus ojos se tornan rojos. Ella se marcha a su casa y aferrada a un oso que le había regalado su padre, se acuesta a dormir. Duerme por muchos años. La Yuzuki Mikage actual recobra todos sus recuerdos gracias a Ai y rompe en llanto.

Finalmente acepta su destino y Ai empieza a brillar. A Yuzuki le aparece un kimono igual al de Ai pero de color rojo. Yuzuki empieza a ejercer como Jigoku Shoujo con la ayuda de Akie y la única compañía de Wannyūdō. El primer cliente es, irónicamente, el padre de Akie que quiere enviar al infierno a Mayama Azusa.

Yuzuki está de acuerdo y le entrega un muñeco al padre de Akie, pero poco tiempo después él se lo devuelve porque vio a Azusa cuidando a su padre, así como Yuzuki cuidó de su madre. Yuzuki se enfada y planea enviar a Azusa con sus propios métodos. Ai se le aparece y le dice que eso es inaceptable como una Jigoku Shoujo pero Yuzuki la ataca.

Cuando Yuzuki está a punto de enviar a Azusa al infierno, esta se transforma en Akie y aparece frente a ella la araña del infierno, recordándole cuál es su verdadera tarea que una Jigoku Shoujo no necesita un corazón. Yuzuki intenta escapar, pero la araña la atrapa.

Los Vengadores rescatan a Yuzuki y Akie vuelve en forma de la araña para hacer prisionera a Yuzuki por no hacer bien su trabajo. Ai decide tomar su lugar en aquel castigo, sabiendo que jamás volverá a ser liberada porque el odio nunca desaparecerá de este mundo. Yuzuki empieza a llorar al ver que está desapareciendo pero Ai la abraza y la besa. Yuzuki adquiere los recuerdos del pasado de Ai, ella le dice "tú eres yo" y así su alma puede descansar en paz.

Enma Ai vuelve a ser Jigoku Shoujo, la eterna prisionera por su terrible venganza junto a todos sus Vengadores.

La serie termina con una escena en un aeropuerto. Mayama Azusa, logra ubicar y reconocer al ebrio que hirió a su padre, bajando de un avión. Ella le pregunta por su nombre y lo apuñala en el estómago. Azusa desaparece y el hombre cae (revelándose que Azusa fue enviada al Infierno por una mujer, la cual se trataba de la empleada de la casa). Todas las personas que presencian el hecho empiezan a gritar y a correr en pánico.

Entre la multitud, Ai camina tranquilamente.