Enjo kōsai
Enjo kōsai (en japonés: 援助交際, lit. 'relación asistida'), abreviado como enkō (en japonés: 援交), es un tipo de relación transaccional, similar a la práctica occidental del sugar dating. En japonés, este término se refiere a la práctica en la que hombres mayores ofrecen dinero o regalos de lujo a mujeres atractivas de varias edades a cambio de compañía en citas o favores sexuales. Las mujeres participantes pueden ser estudiantes (adolescentes o jóvenes, o incluso practicar la actividad conocida como «JK business») o amas de casa. A menudo se traduce como «citas asistidas», «citas por compensación», «relación amorosa remunerada» o «relación amorosa patrocinada». La práctica se asocia particularmente con la participación de menores de edad (menos de 18 años, en Japón),[1] lo que la hace ilegal, y se cita con frecuencia como un problema de prostitución infantil.
El caso opuesto, donde las mujeres pagan a los hombres, gyaku enjo kōsai (en japonés: 逆援助交際, donde «gyaku»/逆 significa «al revés» o «inverso»), es menos común, pero existen «host clubs» (en japonés: ホストクラブ, romanizado: hosuto kurabu, lit. 'clubes de camareros') en los que las clientas pagan por compañía de hombres. Solicitudes fraudulentas de mujeres ficticias que ofrecen pagar por sexo son una táctica común en los correos electrónicos de phishing en Japón.[2]
Definición y prevalencia
[editar]Originalmente, el término enjo kōsai se usaba coloquialmente en el argot de los jóvenes en Japón para referirse a la prostitución. Sin embargo, la publicación de 1996 del libro 援助交際 - 女子中高生の危険な放課後 (lit. 'Enjo kōsai: Las peligrosas actividades extraescolares de las chicas de secundaria y preparatoria') de Katsushi Kuronuma[3] se convirtió en un éxito y ganó el Premio a la palabra de moda de ese mismo año en Japón, lo que le valió un mayor reconocimiento social y el término dejó de considerarse coloquial.
La connotación más común del término enjo-kōsai en Japón es que se trata de una forma de prostitución infantil en la que las chicas participantes venden su cuerpo a cambio de artículos de diseño o dinero. Sin embargo, algunas organizaciones y autores han argumentado que el enjo-kōsai es distinto de la prostitución y puede incluir simplemente pasar tiempo juntos a cambio de una compensación. Algunos centros para mujeres en Japón incluyen «el intercambio de compañía o el tiempo de una chica» como parte de esta ecuación[4] e insisten en que son estas otras actividades las que definen el enjo-kōsai. La antropóloga Laura Miller argumenta en su investigación que la mayoría de las citas enjo-kōsai consisten en grupos de chicas que van con un grupo de hombres mayores a un karaoke durante varias horas y reciben una remuneración por su tiempo.[5]
En una encuesta realizada en 1998 por el Fondo Asiático para las Mujeres, los investigadores encontraron que menos del 10 % de las alumnas de secundaria participaban en enjo-kōsai y más del 90 % de las entrevistadas afirmaron sentirse incómodas con el intercambio o la compra de servicios sexuales a cambio de dinero.[6] El 26 de octubre de 2015, la Relatora Especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía anunció que el 30 % de las menores japoneses participaban en enjo-kōsai. El 2 de noviembre, sin embargo, revisó esa estimación al 13 %, alegando un error de traducción.[7][8] En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón insistió en que se revelara la fuente y la base de la cifra del 13%, e instó a la Relatora Especial a retractarse de su declaración, argumentando que era inaceptable citar cifras sin fundamento para enfatizar que se trataba de un asunto urgente que la Relatora Especial debía abordar, o citar información poco fiable en una conferencia de prensa o un informe que ni siquiera la fuente podía revelar.[9][10] La Relatora Especial de la ONU finalmente escribió al gobierno japonés para informar que ya no utilizaría la cifra del 13% y que no la mencionaría en su informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU porque concluyó que no había datos oficiales o recientes que respaldaran la cifra y que cualquier referencia a los datos era engañosa.[11][12][8]
Analistas, la mayoría de procedencia extranjera, señalan que el porcentaje de jóvenes y adolescentes que se dedican a esta práctica oscila entre el 8% y el 15%. El rango de edades de las chicas que acostumbran esta práctica varía de entre los 12 y los 20 años, con por lo menos una cita de este tipo con algún hombre mayor.[13]
Estatus legal y regulatorio
[editar]La prostitución es ilegal en Japón desde los años cincuenta, aunque la definición de prostitución como tal sólo contempla el contacto de genitales. A pesar de que existen leyes acerca de prostitución de menores desde 1990, la práctica del enjo kōsai no ha sido regulada y no cae en ninguna de las definiciones legales de prostitución a menos que el cliente expresamente pague por tener relaciones sexuales con la muchacha, lo cual es raro debido a la naturaleza de los encuentros.
En Japón, cuando una menor solicita una pareja sexual (o cuando una persona mayor de 18 años solicita a un menor ser su pareja sexual) y presta servicios sexuales a cambio de dinero, se considera prostitución infantil según la Ley de Castigo de la Prostitución Infantil y la Pornografía Infantil. Los actos sexuales y lascivos con menores son punibles independientemente de si se recibe dinero. La edad en Japón para que una mujer pueda tener relaciones sexuales consentidas, dependiendo de la prefectura, varía de entre 13 y 18 años de edad, por tal motivo, a ningún hombre que se valga de este tipo de práctica, no se le puede acusar penalmente de estupro o violación de menores. A la vez, los actos sexuales entre adultos y niños o niñas menores de 13 años que aún no han alcanzado la edad de consentimiento sexual (13 años[14]) se consideran violación, independientemente de si el acto es consensuado. Sin embargo, si ambas partes tienen 18 años o más, las citas remuneradas con actividad sexual no son punibles. Esto se debe a que la Ley contra la Prostitución solo prohíbe la prostitución, pero no la penaliza. Sin embargo, esto depende de si está sujeta a sanción penal, y es importante señalar que la prostitución en sí misma sigue siendo ilegal (excepto cuando no hay coito), y si se hace pública, puede dar lugar a críticas sociales y sanciones.
Si bien la prostitución ha sido ilegal en Japón desde 1958, solo se castigaba a las prostitutas y a los proxenetas, quedando los clientes exentos de cualquier sanción legal. Durante la ocupación de Japón por el SCAP, se introdujo la Ley de Bienestar Infantil para proteger a los menores de «conductas indecorosas». Muchos critican esta ley por ser demasiado vaga para proteger a los niños y niñas japoneses del abuso sexual y por no ser suficiente para evitar que las niñas caigan en la explotación sexual.[15]
En la década de 1990, el enjo-kōsai, junto con otras formas de explotación infantil, generó gran atención en Japón, extendiéndose luego a nivel internacional.[16] Ante la presión de ONG's extranjeras y otros países industrializados, el gobierno de Tokio actualizó su legislación sobre explotación infantil. En 1999 se aprobó la Ley para sancionar los delitos relacionados con la prostitución infantil y la pornografía infantil, que prohibía a los adultos pagar a menores de 18 años por actos obscenos.[17]
Para combatir el enjo-kōsai y otras conductas delictivas juveniles, muchas prefecturas implementaron el programa Hodō (en japonés: 補導, lit. 'orientación, protección'). Los agentes hodōin, policías vestidos de civil, se acercan a los menores que parecen estar involucrados en actividades delictivas (p. ej., estar en la calle después de las 23:00, fumar o beber alcohol siendo menores, etc.) y les ofrecen orientación. Si la policía lo considera necesario, las o los adolescentes son llevados a un centro de menores o a una comisaría para recibir «orientación formal» y se registran en un archivo policial confidencial.[15] Dado que el enjo-kōsai se considera un problema moral relacionado con la juventud japonesa, se procura no estigmatizar a las chicas, sino brindarles apoyo y orientación para alejarlas de esta práctica.
Contacto
[editar]Para el año 2000, se estimaba que existían al menos 63,8 millones de usuarios de teléfonos celulares.[18] La Asociación Japonesa de Internet, una organización no gubernamental, reportó que alrededor de una de cada tres jovencitas en edad escolar tenía un celular con el cual podía acceder a internet.
Los contactos empiezan a través de "chat rooms"(salas de chat) o por un "telekura" (clubes telefónicos anónimos), las citas generalmente se conciertan a través del teléfono celular o a través del correo electrónico del teléfono celular. Las chicas llaman a un número gratuito que se anuncia en los alrededores de las escuelas y hablan con hombres, que son los que pagan la llamada. Los propietarios de los teléfonos, que según todos los indicios tienen relación directa con la "yakuza" (la mafia japonesa), alegan que solamente "facilitan" las citas y que no ejercen proxenetismo ni alientan a la prostitución, ilegal en Japón desde 1958.
Otras chicas simplemente dejan su número de teléfono celular o de buscapersonas o 'poke beru', en las cabinas telefónicas o cualquier lugar donde puedan ser encontrados por clientes potenciales, de la misma forma que se encuentran cientos de carteles de 'hot lines'.
Una vez concertada la cita, la pareja queda en encontrarse en cierto punto, en donde el hombre lleva a la chica a un paseo en algún local de moda, en donde se toman unos refrescos.
También es frecuente encontrar en los bares, chicas en sus sailor fuku (uniforme de marinero) el típico uniforme del colegio de las chicas japonesas, (ver personajes de la serie de anime Sailor Moon) los fines de semana y obviamente, fuera del horario de clases. Es bien conocido que a los varones japoneses o incluso extranjeros, les atrae este "fetiche".
Después de cenar, si es el deseo y voluntad de la chica, (ya que el 'enjo kosai' puede o no involucrar sexo) se acude a un hotel del amor (ラブホテル), que se refiere a los hoteles que alquilan habitaciones por horas para encuentros sexuales.
El precio que el hombre paga por la cita, varía de entre los 20.000 y 40.000 Yenes (180 a 360 dólares) sin incluir la cena, el paseo y hotel.
Cultura del Enjo kōsai
[editar]El fin de las chicas es conseguir dinero para comprarse ropa o bolsos de marca o simplemente para la diversión de fin de semana. Esta práctica está muy relacionada, con la subcultura Kogal japonesa (Yankee girls), una mezcla del estilo de vida japonés urbano con la moda y estilo estadounidense. Para las chicas japonesas el rechazo social es intolerable y, a diferencia de las de otras culturas, las chicas japonesas están dispuestas a hacer este sacrificio.
A los legisladores o autoridades en general parece no importarles esta actividad, o más bien, no quieren reconocer el problema; pero los medios de comunicación han expresado su opinión al respecto. Existen infinidad de "Mangas" y "Animes" (historietas y películas de dibujos animados japonesas) que tocan este tema, ya sea con toques humorísticos, eróticos o hasta pornográficos. Esta práctica cada vez genera más interés en los extranjeros; aunque, en realidad, pocas jóvenes japonesas aceptan tener este tipo de relación comercial con quienes no sean japoneses.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ «援助交際». jisho.org. Consultado el 19 de septiembre de 2025.
- ↑ Backhaus, Peter (24 de septiembre de 2012), «Indecent proposals: the language of Japanese dating spam», The Japan Times.
- ↑ 援助交際 - 女子中高生の危険な放課後 [Enjo kōsai: Las peligrosas actividades extraescolares de las chicas de secundaria y preparatoria] (en japonés). 文藝春秋. 1998. ISBN 978-4167613013.
- ↑ "The Meaning of Enjo-Kousai (enlace roto disponible en este archivo)." DawnCenter Official Web Site. 2003. Dawn Center- Centro de mujeres de la Prefectura de Osaka. Consultado el 12 de octubre de 2007.
- ↑ Laura Miller (2004). «Those Naughty Teenage Girls: Japanese Kogals, Slang, and Media Assessments». Journal of Linguistic Anthropology 14 (2): 225-247. doi:10.1525/jlin.2004.14.2.225.
- ↑ Fukutomi Mamoru (March 1997). «An Analytical Study on the Causes of and Attitudes Toward 'Enjo Kōsai' among Female High School Students in Japan». Professor, Tokyo Gakugei University: 75-76.
- ↑ «Clarification of the Special Rapporteur on the sale of children, child prostitution and child pornography following her end-of-mission press conference in Japan». www.ohchr.org. Archivado desde el original el 18 de octubre de 2021. Consultado el 15 de enero de 2017.
- ↑ a b «援助交際13%発言の「国連特別報告者」の役割は何だったのか» (en japonés). Yahoo Japan News. 17 de noviembre de 2015. Archivado desde el original el 16 de abril de 2021.
- ↑ «Demarche to the Special Rapporteur on the sale of children, child prostitution and child pornography». Ministry of Foreign Affairs of Japan. 9 de noviembre de 2015. Archivado desde el original el 6 de febrero de 2021.
- ↑ «「日本の女子学生13%が援助交際」国連報告者の発言に外務省が抗議「根拠は?」». The Huffington Post (en japonés). 10 de noviembre de 2015. Archivado desde el original el 23 de noviembre de 2022.
- ↑ «Reply from the Special Rapporteur on the sale of children, child prostitution and child pornography». Ministry of Foreign Affairs of Japan. 11 de noviembre de 2015. Archivado desde el original el 18 de febrero de 2022.
- ↑ «「日本の女子高生援助交際13%」国連報告者が撤回» (en japonés). TV Asahi. 12 de noviembre de 2015. Archivado desde el original el 12 de noviembre de 2020.
- ↑ «Enjo kosai o la búsqueda del arubaito». Yumeki Magazine. YEA. 22 de julio de 2004.
- ↑ «Japan redefines rape and raises age of consent in landmark move». BBC News (en inglés británico). Archivado desde el original el 16 de junio de 2023. Consultado el 19 de septiembre de 2025.
- ↑ a b Leheny, David. Think Global, Fear Local: Sex, Violence and Anxiety in Contemporary Japan. New York: Cornell University Press, 2006.
- ↑ Goodman, Roger. Family and Social Policy in Japan: Anthropological Approaches (Contemporary Japanese Society). Cambridge University Press. 2002.
- ↑ Tokyo bill to outlaw sex with youths for money. New York Times; 4 de abril de 1997, Vol. 146.
- ↑ «Artículo referente al uso de celulares en Japón». Archivado desde el original el 23 de septiembre de 2006. Consultado el 12 de octubre de 2006.
- Constantine, Peter. Japan's Sex Trade. Tokyo: Yen Books, 1994. ISBN 4-900737-00-3. A good reference about the legalities of prostitution in Japan.
Enlaces externos
[editar]- Enjo Kosai
- GoAsia (en inglés)