El error de Descartes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
El error de Descartes
de António Damásio Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Ensayo Ver y modificar los datos en Wikidata
Tema(s) Racionalidad, Emoción, Pensamiento
Edición original en portugués
Título original O Erro de Descartes, Emoção, Razão e Cérebro humano
Editorial Temas e Debates
Ciudad Lisboa
Fecha de publicación 1994 Ver y modificar los datos en Wikidata
Páginas 312
Edición traducida al español
Editorial Destino
Fecha de publicación 2011
Páginas 400
[editar datos en Wikidata]

El error de Descartes: la emoción, la razón y el cerebro humano es un libro del neurólogo António Damásio publicado en 1994. Por una parte trata la cuestión del dualismo entre el cuerpo y la mente. Damásio acuña la hipótesis de la huella somática, un mecanismo mediante el cual las emociones guían (o sesgan) el comportamiento y la toma de decisiones, y que postula que la racionalidad requiere una aportación emocional. Sostiene que el error de René Descartes fue la separación dualista entre la mente y el cuerpo, racionalidad y emoción.

La mente encarnada: los marcadores somáticos[editar]

Damásio argumenta en su célebre libro que es erróneo creer que sólo las mentes piensan. El cuerpo y nuestras emociones tienen una función clave en la manera en que pensamos y en la toma de decisiones racional.[1]​ En la medida en que, en sus palabras, «el cuerpo... proporciona un contenido que es parte y envoltorio de las actividades de la mente normal», seguido de que «la mente está encarnada, en el pleno sentido del término, no meramente cerebralizada».[2]

La teoría de Damásio acentúa «la función crucial del sentimiento para navegar las corrientes inacabables de las decisiones personales durante la vida... Las señales intuitivas que nos guían en estos momentos vienen en forma de olas guiadas por el sistema límbico que Damasco llama «marcadores somáticos» – literalmente, «sentimientos viscerales».[3]​ Prestando atención a las reacciones viscerales, «el marcador somático te puede llevar a rechazar, inmediatamente, el curso negativo de una acción y de esta forma... te permite escoger entre un número menor de alternativas».[4]

El autoconcepto[editar]

En El error de Descartes, Damásio también explora la manera en que «la base neuronal del ego», tal como yo lo percibo, reside con la continua activación de al menos dos conjuntos de representaciones. Uno de ellos concierne a las representaciones que nos hacemos sobre acontecimientos claves en la autobiografía personal... El segundo conjunto de representaciones subyacentes al ego neuronal consiste en las representaciones primordiales que el individuo realiza de su propio cuerpo.[5]

De estos dos conjuntos, Damásio más tarde desarrollara su concepto de la jerarquía de consciencia, incluyendo el «protoego», «la consciencia de núcleo», y «la consciencia extendida» - «el ego verbal de Stern».

Influencia ulterior[editar]

El libro de Damásio es ampliamente reconocido para ser «una obra con implicaciones trascendentales para comprender la vida mental».[6]​ En parte en consecuencia «actualmente, libros como El error de Descartes de Damásio han iniciado una tendencia a incluir (o, más bien, reparar) el cuerpo y sus movimientos introducido por literatura como Damásio» «El error de Descartes... Una tendencia para incluir (o bastante rehabilitar) el cuerpo dentro de las investigaciones de las ciencias sociales y conductistas».[7]

En esta literatura, también parece ser Damásio la inspiración clave tras el desmantelando de la dicotomía entre la razón y la emoción'.[8]

Según Richard Webster, el aspecto de El error de Descartes alienta a quienes consideran la dicotomía tradicional entre razón y sentimientos como artificial y nociva, pues refuta la división entre la base, tanto de la experiencia clínica como de los hallazgos de la neurociencia moderna. Webster comenta que la tesis de Damasio se relaciona con ideas que él desarrolla en su Por qué Freud estaba equivocado (1995).[9]

Crítica[editar]

Damásio utiliza la experiencia de Phineas Gage y otros casos de daños cerebrales para argumentar que la racionalidad proviene de la emoción, y que la emoción proviene de las sensaciones corporales. Aun así, la presentación que de la historia de Gage y sus síntomas que se realiza en el libro ha sido criticados como ficticios.[10]​ Otros objetan que, al usar el nombre de Descartes, Damásio estaba empleado un hombre de paja, deliberadamente o inconscientemente; y que, de hecho, «la tradición médica post-cartesiana era bien consciente del papel que las emociones desarrollan en el pensamiento».[11]

Dato de publicación[editar]

Referencias[editar]

  1. Henrik Lagerlund ed., Forming the Mind (2010) p. 15
  2. Antonio R.
  3. Daniel Goleman, Emotional Intelligence (London 1996) p. 53
  4. Damásio, p. 173
  5. Damásio, p. 238-9
  6. Goleman, p. 27
  7. Stephanie L.
  8. Dominic Head, Ian McEwan (2007) p. 133
  9. Webster, Richard (2005). Why Freud Was Wrong: Sin, Science and Psychoanalysis. Oxford: The Orwell Press. p. 617. ISBN 0-9515922-5-4. 
  10. See:
  11. Lagerlund, p. 15

Para continuar[editar]

  • J. Birtchnell, The Two of Me: The Rational Outer Me and The Emotional Inner Me (Londres 2003).
  • J. Panksepp, Affective Neuroscience (OUP 1998).