Ir al contenido

Dagón (relato)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Dagón
de H. P. Lovecraft

Primera página del manuscrito original mecanografiado.
Género Cuento
Subgénero Horror, Ficción náutica
Tema(s) Horror lovecraftiano
Edición original en inglés
Título original Dagon
Publicado en The Vagrant
Tipo de publicación Fanzine
País Estados Unidos
Fecha de publicación noviembre de 1919
Texto original Dagon en Wikisource
Edición traducida al español
Título Dagon
Traducido por José María Aroca[1]
Editorial Editorial Acervo
País España
Fecha de publicación 1966
Mitos de Cthulhu
Dagón
Cronología de H. P. Lovecraft

(1917)
Dagón

(1917)

Dagón (en inglés: Dagon) es un cuento del autor estadounidense H. P. Lovecraft. Fue escrito en julio de 1917 y es uno de los primeros relatos que Lovecraft escribió como adulto. Se publicó por primera vez en la edición de noviembre de 1919 de The Vagrant (número 11).[2]Dagón se publicó posteriormente en Weird Tales en octubre de 1923.[3]​ Muchos la consideran una de las historias más vanguardistas de Lovecraft.

Argumento

[editar]

La historia es el testimonio de un hombre torturado y adicto a la morfina que relata una terrible vivencia ocurrida durante su servicio como oficial en la Primera Guerra Mundial; en un vano intento de olvidarla y a la decisión irrevocable de suicidarse. Según el relato del narrador anónimo, a comienzos de la Gran Guerra su buque de carga es capturado por un corsario imperial alemán en "una de las zonas más vastas y menos frecuentadas del anchuroso Pacífico".[4]: 19 

Los tripulantes pasan a ser prisioneros de guerra. Y aunque el trato recibido es bueno, escapa con agua y comida en un bote salvavidas. Durante días va a la deriva sin rumbo fijo, al sur del ecuador, sin avistar barcos ni tierra. Al despertar una mañana cerca del bote embarrancado se encuentra varado en "una especie de lodazal viscoso y negruzco que se extendía a [su] alrededor, con monótonas ondulaciones hasta donde alcanzaba la vista... La zona estaba plagada de peces descompuestos y de otros animales menos identificables que flotaban en el cieno de la interminable llanura". Él teoriza que esta zona era antiguamente una parte del fondo oceánico que había sido lanzada a la superficie por la actividad volcánica, "saliendo a la luz regiones que durante millones de años habían estado ocultas en las profundidades insondables".[4]: 20 

Después de esperar tres días a que el fondo marino se secara lo suficiente como para poder caminar sobre él, se aventura a pie en busca del mar desaparecido y de un posible rescate. Avanza durante días guiándose por una colina descollante en aquel desierto putrefacto. Tras días de caminata, alcanza la punta de la colina que resulta ser un montículo al borde de "una inmensa sima o cañón". La luz de la luna le hace ver que la ladera del cañón no es perpendicular, por lo que empieza a descenderlo. Al descender por la pendiente, ve un gigantesco objeto de piedra blanca que a la luz de la luna en su cenit percibe como "un monolito perfectamente tallado, cuya imponente masa había conocido el arte y quizás el culto de criaturas vivas y pensantes".[4]: 22 

Aturdido y espantado, el narrador lo examina cual haría un arqueólogo ante semejante descubrimiento. El monolito, situado junto a un canal de agua en el fondo del abismo, está cubierto de un sistema de jeroglíficos desconocidos "consistente, en su mayor parte, en símbolos acuáticos esquematizados tales como peces, anguilas, pulpos, crustáceos, moluscos, ballenas y demás".[4]: 22  Pero son los relieves pictóricos los que más llaman su atención. Representan a

...hombres, al menos, cierta clase de hombres; aunque aparecían retozando como peces en las aguas de alguna gruta marina, o rindiendo homenaje a algún monolito, bajo el agua también. No me atrevo a describir con detalle sus rostros y sus cuerpos, ya que el mero recuerdo me produce mareos. Más grotescos de lo que podría concebir la imaginación de un Poe o de un Bulwer, eran detestablemente humanos en general, a pesar de sus manos y pies palmeados, sus labios espantosamente anchos y flácidos, sus ojos abultados y vidriosos, y demás rasgos de recuerdo menos agradable. Curiosamente, parecían cincelados sin la debida proporción con los escenarios que servían de fondo, ya que uno de los seres estaba en actitud de matar a una ballena de tamaño ligeramente mayor que él.[4]: 23 
Representación artística de Dagón, arte conceptual de Mario Zuccarello.

Dioses de alguna tribu de pescadores primitivos, anteriores al hombre de Piltdown o el del Neanderthal, piensa estremecido. De pronto, escucha un chapoteo. Mientras el narrador observa el monolito, una criatura emerge del agua:

Tras una leve agitación que delataba su ascensión a la superficie, el ser surgió a la vista sobre las aguas oscuras. Inmenso, repugnante, aquella especie de Polifemo saltó hacia el monolito como un monstruo formidable y pesadillesco, y lo rodeó con sus brazos enormes y escamosos, al tiempo que inclinaba la cabeza y profería ciertos gritos acompasados.[4]: 23 

Horrorizado, el narrador huye de regreso a su barco varado, donde se refugia en estado de shock. Recuerda vagamente una tormenta que se desata, dejándose oír truenos ensordecedores. Su siguiente recuerdo es de un hospital de San Francisco, donde fue trasladado tras ser rescatado en medio del océano por un barco estadounidense. No hay informes de ninguna catástrofe en el Pacífico, y su historia no encuentra eco entre sus rescatadores, así que desiste de contarla. Menciona un intento fallido de comprender su experiencia:

Un día fui a ver a un famoso etnólogo, y lo divertí haciéndole extrañas preguntas sobre la antigua leyenda filistea de Dagón, el dios-pez; pero enseguida me di cuenta de que era un hombre irremediablemente convencional, y dejé de preguntar.[4]: 24 

Atormentado por visiones de la criatura, "especialmente cuando la luna se vuelve gibosa y menguante", describe sus temores por el futuro de la humanidad:

No puedo pensar en las profundidades del mar sin estremecerme ante las espantosas entidades que quizás en este instante se arrastran y se agitan en su lecho fangoso, adorando a sus antiguos ídolos de piedra y esculpiendo sus propias imágenes detestables en obeliscos submarinos de húmedo granito. Pienso en el día que puedan emergan de las olas, y se lleven entre sus garras de vapor humeantes a los endebles restos de una humanidad exhausta por la guerra, en el día que se hunda la tierra, y emerja el fondo del océano en medio del universal pandemónium.[4]: 24 

Cuando se le acaba el medicamento que le ha proporcionado una "calma transitoria", declara estar listo para suicidarse; la narración se revela como una nota de suicidio. La historia termina cuando el narrador oye "[un] ruido en la puerta, como si forcejeara en ella un cuerpo inmenso y resbaladizo"[4]: 24 , antes de gritar: "Dios, ¡esa mano! ¡La ventana! ¡La ventana!"[5][nota 1]

Inspiración

[editar]
Portada de Dagón de H. P. Lovecraft, tal y como apareció en Weird Tales en octubre de 1923, donde se publicó por segunda vez. Ilustración por William Heitman.

Después de leer las obras juveniles de Lovecraft en 1917, William Paul Cook, editor de la revista amateur The Vagrant, lo animó a retomar la escritura de ficción. Ese verano, Lovecraft escribió dos relatos: La tumba y Dagón. La historia se inspiró en parte en un sueño que tuvo. "¡Soñé con todo ese horrible arrastrarse y aún puedo sentir cómo el lodo me succiona!", escribió más tarde.[6][7]

La historia menciona al hombre de Piltdown, que en el momento de escribirla aún no había sido desenmascarado por la comunidad científica como un supuesto fraude y engaño.

En cuanto al título de la historia, Lovecraft parece referirse al antiguo dios sumerio llamado Dagón, dios de la fertilidad, de los cereales y los peces, ya que en la historia el protagonista hace averiguaciones "...sobre la antigua leyenda filistea de Dagón, el dios-pez...".

Mitos de Cthulhu

[editar]

Dagón es la primera de las historias de Lovecraft en introducir un elemento de los mitos de Cthulhu: la propia deidad marina Dagón.[8]​ El culto a Dagón apareció más tarde en el relato de Lovecraft La sombra sobre Innsmouth.

La criatura que aparece en el relato se identifica a menudo con la deidad Dagón, pero en dicha obra no se la identifica con ese nombre y parece representarse como un miembro típico de su especie, un adorador más que un objeto de adoración. Es poco probable que Lovecraft pretendiera que "Dagón" fuera el nombre utilizado por los adoradores no humanos de la deidad, como señala Robert M. Price: "Cuando Lovecraft quería transmitir algo parecido al nombre indígena de uno de los Primigenios, acuñaba una mezcla impronunciable".[9]

Price sugiere que los lectores de La sombra sobre Innsmouth pueden estar equivocados en cuanto a la identidad del "Dagón" venerado por los Profundos de esa historia: en contraste con los nombres de origen extraterrestre de los Primigenios, "el nombre 'Dagón' es un préstamo directo de fuentes conocidas, e implica que [Obed] Marsh y sus confederados habían elegido la analogía bíblica más cercana al verdadero objeto de culto de los Profundos, es decir, el Gran Cthulhu".[9]

El escritor estadounidense Lin Carter (1930-1988), quien consideraba a Dagón una historia "excelente", señaló que era "una interesante prefiguración de temas que más tarde aparecerían en las historias de Cthulhu [de Lovecraft]. La erupción volcánica que expone temporalmente horrores sumergidos durante mucho tiempo por encima de las olas, por ejemplo, reaparece en La llamada de Cthulhu (1926)".[10]​ Otros paralelismos entre ambas historias incluyen un relato terrorífico contado por un marinero rescatado en el mar; un monstruo gigantesco que habita en el mar (comparado con Polifemo en cada relato); una visión apocalíptica de la destrucción de la humanidad a manos de antiguas inteligencias no humanas; y un narrador que teme estar condenado a morir por el conocimiento que ha adquirido. S. T. Joshi y David E. Schultz califican a La llamada de Cthulhu como "una reelaboración manifiestamente exhaustiva de Dagón".[11]

En La llamada de Cthulhu, uno de los recortes de periódico recopilados por el difunto profesor Angell menciona un suicidio desde una ventana que podría corresponder a la muerte del narrador de Dagón.

Notas

[editar]
  1. Existe cierta controversia sobre lo que realmente ocurre al final de la historia; Joshi y Schultz, en An H. P. Lovecraft Encyclopedia (p. 58), califican de "absurda" la interpretación de que una criatura submarina ha llegado a la habitación del narrador para acabar con él. Señalan que Lovecraft describió la historia como "una alucinación de lo más espantosa" en una carta dirigida a Reinhart Kleiner (1892–1949) el 27 de agosto de 1917.

Referencias

[editar]
  1. «Dagon (Relato Corto)». Biblioteca La Tercera Fundación. 2005. Consultado el 18 de octubre de 2025. 
  2. Lovecraft, Howard Phillips (2005, 2006 [2ª edición]). Juan Antonio Molina Foix, ed. Narrativa completa. Volumen I (Juan Antonio Molina Foix, Francisco Torres Oliver y José María Nebreda, trad.). Gótica 62. Madrid: Valdemar. ISBN 978-84-7702-529-0. 
  3. Howard Phillips Lovecraft. «"Dagon" Howard P. Lovecraft collection. Brown Digital Repository (en inglés). Providence (Rhode Island): Universidad Brown. Consultado el 18 de octubre de 2025. 
  4. a b c d e f g h i H. P. Lovecraft (noviembre de 2019). «Dagon». H.P. Lovecraft Prosa Completa I. Los gatos de Ulthar y otros relatos (Edgardo Lois, trad.). Editorial Grijalbo. pp. 19-24. ISBN 978-607-318-745-9. 
  5. El alquimista y otros relatos, El País, col. Maestros del terror, 2009, Trad. José A. Álvaro Garrido. (Incluye los relatos: El alquimista, Más allá del muro del sueño, Polaris, El caos reptante, Hechos tocantes al difunto Arthur Jermyn y su familia, La tumba y Celephaïs).
  6. Howard Phillips Lovecraft; Robert Hayward Barlow (1921). «"In Defense of Dagon" Howard P. Lovecraft collection. Brown Digital Repository (en inglés). Providence (Rhode Island): Universidad Brown. Consultado el 22 de octubre de 2025. 
  7. Sunand T. Joshi; David E. Schultz (2004). «Dagon». An H. P. Lovecraft Encyclopedia (en inglés). Nueva York: Hippocampus Press. p. 58. ISBN 978-0974878911. 
  8. Lovecraft, H. P.; Klinger, Leslie S.; LaValle, Victor (2019). The New Annotated H.P. Lovecraft: Beyond Arkham (en inglés). Nueva York: Liveright Publishing Corporation, una división de W. W. Norton & Company. p. 3. ISBN 978-1-63149-263-1. 
  9. a b Price, Robert McNair, ed. (febrero de 1998). The Innsmouth Cycle: The Taint of the Deep Ones in Thirteen Tales and Three Poems (en inglés). Chaosium. p. ix. ISBN 978-1568821139. 
  10. Carter, Lin (febrero de 1972). Lovecraft: A Look Behind the "Cthulhu Mythos" (en inglés). Ballantine Books. p. 10. ISBN 978-0345024275. 
  11. Sunand T. Joshi; David E. Schultz (2004). «Call of Cthulhu, The». An H. P. Lovecraft Encyclopedia (en inglés). Nueva York: Hippocampus Press. p. 29. ISBN 978-0974878911. 

Enlaces externos

[editar]