Convención de Seneca Falls

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Progress of Women 3c 1948 issue U.S. stamp.jpg

Convención de Seneca Falls fue la primera convención sobre los derechos de la mujer en Estados Unidos, realizada del 19 de julio al 20 de julio de 1848 en Seneca Falls (Nueva York). Fue organizada por Lucretia Mott y Elizabeth Cady Stanton. El resultado fue la publicación de la Declaración de Seneca Falls (o Declaración de Sentimientos, como ellas la llamaron), un documento basado en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en el que denunciaban las restricciones, sobre todo políticas, a las que estaban sometidas las mujeres: no poder votar, ni presentarse a elecciones, ni ocupar cargos públicos, ni afiliarse a organizaciones políticas, ni asistir a reuniones políticas. El texto es considerado el texto fundacional del movimiento feminista. [1]

Antecedentes[editar]

En los 1840, los Estados Unidos vivieron un cambio cultural y económico. En los años entre la Revolución y la Convención Constitucional, las fronteras geográficas de la nación y la población se duplicaron, la población se había concentrado apreciablemente hacia el oeste. No todos los norteamericanos dieron la bienvenida a estos cambios. En un esfuerzo por recobrar un sentido de la comunidad y control sobre su futuro y el de la nación, los norteamericanos, especialmente las mujeres, formaron y unieron para reformar el país. La Convención de Séneca Falls forma parte de este período de grandes de movimientos sociales y de reforma.

A lo largo del siglo XIX las mujeres de los pastores protestantes se van encontrando asociadas al ministerio de sus maridos desarrollando tareas docentes y sanitarias en su comunidad así como de cierta dirección espiritual. Ante la carencia de órdenes religiosas también las damas y mujeres célibes van a organizándose en agrupaciones.[2]

Las reformas religiosas de la época, especialmente en el entorno de los cuáqueros, van a otorgar por primera vez un papel a la mujer en los oficios religiosos y en la caridad. Se refuta el dogma de la predestinación y se empiezan a ver como algo más habitual las intervenciones femeninas en aspectos marginales de la vida pública, como por ejemplo las lecturas de las sagradas escrituras.

En 1834 se fundó la Sociedad Reformista Femenina Neoyorquina, presidida por Lydia Finney. Procuró mantener a mujeres fuera de la prostitución. Otras líderes, como Dorothea Dix, enfocaron sus energías en la reforma de la prisión en la década de 1830. Durante este tiempo surgió el rol de las mujeres como educadoras. Catherine Beecher fundó varias academias para mujeres. Finalmente, el movimiento abolicionista otorgó a las mujeres otra oportunidad de aliarse fuera de la esfera doméstica.

Primer Congreso Antiesclavista Femenino[editar]

De la mano de las preocupaciones sociales van surgiendo las ya más netamente políticas y dentro de las campañas antiesclavistas que se desarrollaron en el protestantismo norteamericano en 1837 se celebró en Nueva York el Primer Congreso Antiesclavista Femenino, organizado por tres sociedades antiesclavistas femeninas.[2]

La iniciativa había sido motivada ocho años antes a causa de la marginación de un grupo de mujeres abolicionistas estadounidenses encabezado por Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott de la Convención Internacional Antiesclavista celebrada en Londres en 1840. En aquel momento se negó la presencia femenina en la sala por entender que tenían "una constitución física que no era apta para las reuniones públicas o de negocios". Las mujeres obtuvieron entonces el apoyo de algunos significativos dirigentes abolicionistas americanos como William Lloyd Garrison que declaró en la Convención que "después de luchar tantos largos años para la liberación de los estados africanos, no puedo tomar parte en una convención que golpea los derechos más sagrados de todas las mujeres". Cady Stanton y Mott tuvieron que seguir la convención antiesclavista escondidas detrás de una cortina en una tribuna. Ante esta discriminación decidieron convocar otra convención para defender los derechos de las mujeres.

Se celebró en la capilla wesleyana del pueblo textil de Seneca Falls, los días 19 y 20 de julio de 1848 con el objetivo de discutir "la condición social, civil y religiosa de la mujer" y se convirtió en el primer foro público y colectivo de mujeres. La agenda programática fue impulsada por Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott. Las mujeres intervinieron el primer día y las mujeres y los hombres participaron en la deliberación del segundo día. [3]

Manifiesto de Seneca Falls (1848)[editar]

El 14 de julio de 1848, el Mensajero del Condado de Séneca anunció que el miércoles y jueves siguientes (julio 19 y 20, 1848) se llevaría a cabo "la convención para discutir la condición y los derechos sociales, civiles y religiosos de las mujeres". La Convención había sido planeada en una reunión unos pocos días antes en Waterloo (cerca de Nueva York), adonde asistieron Lucrecia Mott, de Filadelfia; Elizabeth Cady Stanton, de Seneca Falls; Jane Hunt, de Waterloo, e Isabel McClintock, de Waterloo. La reunión tuvo lugar en el hogar de Jane Hunt. La Convención se celebró en la capilla metodista de Seneca Falls, Nueva York. Si bien la primera sesión, a priori, era solo para mujeres, los hombres que asistieron no fueron expulsados. El segundo día, la Convención aprobó un documento titulado "La Declaración de Sentimientos de Seneca Falls"

Se trata de un texto elaborado a partir de la Declaración de Independencia, en el texto. se reemplazaba el "Rey Jorge" con "todos los hombres" al ser el agente que oprimía a las mujeres, y recopila una lista conveniente de quejas, así como los colonizadores hicieron en la Declaración de la Independencia. Estas quejas reflejaron las graves limitaciones en los derechos legales de las mujeres en los Estados Unidos en ese momento: las mujeres no podían votar; no podrían participar en la creación de las leyes que ellas tenían que obedecer; su propiedad era tasada. Además, en el caso relativamente excepcional de un divorcio, la custodia de niños era concedida automáticamente al padre; el acceso a las profesiones y la educación superior estaba cerrado generalmente a las mujeres, y la mayor parte de las iglesias impedían a las mujeres participar públicamente en el ministerio u otras posiciones de la autoridad.

Un punto importante en la declaración es la aplicación consecuente del principio de legitimidad política, algunas de las presentes hicieron suyo el principio de "no tasas sin representación", heredado de la revolución americana, que animaba a no pagar impuestos mientras las mujeres no pudieran votar.

La "Declaración de Sentimientos" proclamó que "todos los hombres y las mujeres" fueron creados iguales y que el abajo firmante emplearía todos los métodos que estuvieran a su disposición para combatir estas injusticias. El documento se analizó a fondo durante toda la sesión. Siendo finalmente firmado, con muy pocas modificaciones y se publicó como un folleto. Once de las decisiones fueron aprobadas por unanimidad y la número doce, la que hace referencia al voto, por una pequeña mayoría. Aproximadamente 300 personas asistieron a la Convención, de las cuales unas 100 -68 mujeres y 32 varones- firmaron la Declaración de Sentimientos.[4]

La firma de la declaración, al igual que la Declaración de Independencia Americana implicaba una emancipación de la autoridad política de la corona inglesa, la declaración de sentimientos proclamaba la independencia de la mujer de su marido o sus padres en caso de ser soltera.

Consideramos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres y mujeres son creados iguales; que están dotados por el creador de ciertos derechos inalienables, entre los que figuran la vida, la libertad y la persecución de la libertad (...) la igualdad de los derechos humanos es consecuencia del hecho de que toda la raza humana es idéntica en cuanto a capacidad y responsabilidad. (...) En consecuencia: Decidimos que todas aquellas leyes que sean conflictivas en alguna manera a la verdadera y sustancial felicidad de la mujer son contrarias al gran precepto de la naturaleza y no tienen validez, pues este precepto tiene primacía sobre cualquier otro

Fragmento de la declaración extraído de Martín Gamero, 1975:55

La Declaración de sentimientos es la primera acción colectiva organizada de mujeres (y hombres) a favor de los derechos de las mujeres. Tras la convención se Seneca Falls se celebraron encuentros en Rochester (1948), Akron (1851) o Worcester (1851). Este tipo de reuniones se van a suceder a lo largo de la siguiente década hasta la llegada de la guerra civil.

Referencias[editar]

  1. Nash, Mary; Álvarez González, Ana Isabel (2002). Seneca Falls. Un siglo y medio del Movimiento Internacional de Mujeres y la lucha por el sufragio femenino en España: guía didáctica. Gobierno del Principado de Asturias. Consultado el 16 de agosto de 2016. 
  2. a b Magda, Rosa María Rodríguez; Rodríguez, Rosa María (1 de enero de 2004). Foucault y la genealogía de los sexos. Anthropos Editorial. p. 187. ISBN 9788476586884. Consultado el 15 de agosto de 2016. 
  3. Nash, Mary (2004 - 2012). Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos. Alianza Editorial. p. 88. ISBN 9788420609164. Consultado el 16 de agosto de 2016. 
  4. Elena Beltrán, Virginia Maquieira, Silvina Álvarez y Cristina Sánchez. "Feminismos, debates teóricos contemporáneos", Ed Alianza Editorial.

Bibliografía[editar]

  • Elena Beltrán, Virginia Maquieira, Silvina Álvarez y Cristina Sánchez (2008). "Feminismos, debates teóricos contemporáneos". Alianza Editorial. 
  • Carlacio, Jami (2002). ""Ye Knew Your Duty, But Ye Did It Not": The Epistolary Rhetoric of Sarah Grimke." Rhetoric Review 3rd ser. 21.3 : 247-263. Academic Search Premier. EBSCO. 23 October 2005.
  • Stansell, Christine (2005) "The Road From Seneca Falls." The New Republic 219.6 (1998): 26-38. Proquest. ABI/INFORM. 20 October 2005.
  • Capron, E.W. "National Reformer." National Reform Nomination For President Gerrit Smith of New York 3 August 1848.
  • Ryerson, Lisa M. "Falls revisited: Reflection on the legacy of the 1848 Woman's Rights Convention." Vital Speeches of the day 65.11 (1999): 327-332. Proquest. ABI/INFORM. 20 October 2005.
  • Brody, David, et al. (2000) America's History. 4th ed. Boston, MA: Bedford/St. Martin's.