Cayo Antistio Veto (cónsul 30 a. C.)

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Cayo Antistio Veto (en latín, Gaius Antistius Vetus) fue cónsul suffectus de la República romana en 30 a. C., sucediendo en el cargo a Marco Licinio Craso el 1 de julio de ese año.

Biografía[editar]

Veto era descendiente de la gens plebeya romana de los Antistii Veteres. Probablemente era hijo de Cayo Antistio Veto, propretor en Hispania Ulterior, bajo cuyas órdenes sirvió como cuestor Julio César, alrededor de 69 a. C.[1][2]

Inicialmente Veto fue partidario de César, quien cuando era propretor en Hispania Ulterior, lo tomó bajo su servicio, en 61 a. C., como cuestor en agradecimiento a su padre.[3]​ Es poco probable que haya sido el mismo Antistio Veto que en el año 56 a. C. fue electo tribuno de la plebe.[4]

Posteriormente fue nombrado cuestor pro praetore de Siria por César, un cargo que debió asumir en 45 a. C.,[5][6]​ donde vio obligado a luchar contra Quinto Cecilio Baso, el exgobernador y rival de César, quien se había negado a renunciar a su cargo. Veto lo asedió en Apamea hasta que los partos pudieron liberar a Baso. Durante este tiempo Veto fue aclamado imperator.[5]

Fue sucedido por Lucio Estayo Murco en 44 a. C. Cuando regresaba a Roma, fue interceptado por Bruto, uno de los asesinos de César, quien lo convenció no sólo de entregarle los ingresos de la provincia que llevaba a Roma,[7]​ sino también logró que se uniera a la causa de la los liberatores.[8][5]​ En junio de 43 a. C. estaba de regreso en Roma, pero pronto volvió con Bruto donde se desempeñó como uno de sus legados.[9]​ Huyó después de la derrota de Bruto en Filipos, pero finalmente se reconcilió con Marco Antonio y Octaviano.[10]

En 35 a. C. Veto recibió el mando de la guerra contra los salasios, así como el cargo de gobernador de la Galia Transalpina,[9]​ la cual prosiguió con vigor hasta el 34 a. C., pero sin éxito.[11]​ Luego, en el año 30 a. C., fue recompensado con la posición de cónsul suffectus, siendo colega de Octaviano en esa magistratura una parte del año.[12]​ Fue posteriormente legado en Hispania Citerior en el 26 a. C., uno de los pocos hombres de rango consular al cual se le dio la administración una provincia militar durante el reinado de Augusto.[13]​ Veto relevó a Augusto después de que el príncipe enfermó mientras estaba en campaña en Hispania, liderándola junto con Publio Carisio —el gobernador de Hispania Ulterior—, contra los astures y que concluyó con éxito en 25 a. C.[14]

Su hijo, Cayo Antistio Veto, se desempeñó como cónsul en 6 a. C. Dos de sus nietos también llegaron a ser cónsules, en los años 50 y 55 respectivamente.

Referencias[editar]

  1. Ronald Syme, The Roman Revolution, p. 64
  2. T. Robert S. Broughton, The Magistrates of the Roman Republic, vol. ii p. 132
  3. T. Robert S. Broughton, The Magistrates of the Roman Republic, vol. iii p. 17
  4. T. Robert S. Broughton, The Magistrates of the Roman Republic, vol. ii p. 208
  5. a b c T. Robert S. Broughton, The Magistrates of the Roman Republic, vol. ii p. 308
  6. Dion Casio, Historia Romana, Libro xlvii. 27.2
  7. Ronald Syme, The Roman Revolution, p. 171
  8. Ronald Syme, The Roman Revolution, p. 326
  9. a b T. Robert S. Broughton, The Magistrates of the Roman Republic, vol. ii p. 351
  10. Ronald Syme, The Roman Revolution, p. 206
  11. Ronald Syme, The Roman Revolution, p. 329
  12. Ronald Syme, The Roman Revolution, p. 328
  13. Ronald Syme, The Roman Revolution, p. 330
  14. Dion Casio, Historia Romana, Libro liii. 25. 5-8


Predecesor:
Cayo Octavio Turino y Marco Licinio Craso
Cónsul (sufecto) de la República Romana
junto a Cayo Octavio Turino

30 a. C.
Sucesor:
Cayo Octavio Turino y Marco Tulio Cicerón