Círculo vicioso (cuento)

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Círculo vicioso
de Isaac Asimov Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Cuento Ver y modificar los datos en Wikidata
Subgénero Ciencia ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Ambientada en Mercurio Ver y modificar los datos en Wikidata
Idioma Inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título original Runaround Ver y modificar los datos en Wikidata
Publicado en Astounding Science-Fiction Ver y modificar los datos en Wikidata
Editorial Street & Smith
País Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación Marzo de 1942 Ver y modificar los datos en Wikidata
Formato Revista
Los robots
Círculo vicioso

Círculo vicioso (Runaround en inglés) es un cuento o relato corto de ciencia ficción escrito por Isaac Asimov en 1941.

El cuento fue publicado por primera vez en el ejemplar del marzo de 1942 de la revista Astounding Science Fiction. Aparece en las Colecciones Yo, Robot (1950), The Complete Robot (1982), y Visiones de robot (1990).

Muchas de las historias de Asimov acerca de Robots exploran las implicaciones de las Tres leyes de la robótica, y aunque en "Círculo Vicioso" el robot está en realidad siguiendo las leyes tal cual como fueron ideadas, se plantea un problema de vida o muerte. Ambigüedades en el lenguaje son usadas para obtener el mismo efecto: que el robot haga lo que se le dice, pero no lo que se desea. Ese es el leit motiv de Asimov: cómo la creatividad humana resuelve problemas extraños, que aparecen incluso con leyes -en apariencia- "perfectas".[cita requerida]

Historia[editar]

En el 2015, Powell, Donovan (dos científicos de la US Robotics) y el robot SPD-13 (apodado "Speedy" por su similitud fonética en inglés) son enviados a reiniciar operaciones en una estación minera en Mercurio que fue abandonada diez años antes.

Descubren que los bancos de fotocélulas que proveen vida a la base tienen poco selenio, y si no consiguen más, pronto morirán. El pozo de selenio más cercano está a 17 millas y como Speedy puede soportar las altas temperaturas de Mercurio, es enviado por Donovan para recogerla. Los astronautas empiezan a preocuparse cuando se dan cuenta que Speedy no ha regresado desde las últimas 5 horas, y descubren que está corriendo en un enorme círculo alrededor de un pozo de selenio. Como están a una considerable distancia, usan robots más primitivos (que aún estaban en la estación) para ir a recuperar a Speedy, y tratar de analizar sobre lo que le había pasado. Los robots primitivos funcionan bien, pero no pueden actuar solos, siempre tienen que tener a un humano "montado" sobre ellos.

Se movilizan por túneles para resguardarse de la intensa radiación solar. Cuando finalmente encuentran a Speedy, "se dan cuenta de que la forma de caminar de Speedy incluía un movimiento giratorio inestable, un movimiento de lado-a-lado" (Asimov 49). Cuando los astronautas le piden a Speedy que regrese con el Selenio, Speedy empieza a decir cosas como: "Hot dog, juguemos algo. Tu me atrapas y yo te atrapo; ningún amor puede cortar nuestro cuchillo en dos" (Asimov 49) citando a Gilbert y a Sullivan. Speedy continúa mostrando síntomas que, si fuera humano, serían interpretadas como ebriedad.

Powell se da cuenta de que la fuente de selenio contiene algún tipo de peligro inesperado para el robot. Bajo circunstancias normales, Speedy observaría la segunda ley ("un robot debe obedecer órdenes"), pero Speedy fue caro de fabricar y "no es algo para ser destruido como si nada... La regla tres ha sido fortalecida... así que su sensibilidad al peligro es inusualmente alta" (Asimov 51). Debido a que la orden de recoger el selenio fue dicha sin un énfasis en particular, Speedy no puede decidir si obedecerla (Segunda Ley) o protegerse a sí mismo del peligro (la fortalecida Tercera Ley). Por lo que da vueltas al selenio en el punto de equilibrio entre las dos reglas. Las duras condiciones y el conflicto de reglas lo lastimaron, a tal grado que había empezado a comportarse "ebrio" y a mostrar signos de desgaste mecánico.

Los intentos de ordenar a Speedy a regresar (Segunda Regla) fallaron porque el confundido cerebro positrónico no puede aceptar nuevas órdenes. Intentos de cambiar el peligro del robot (Tercera Regla) simplemente causaron que Speedy cambiara de ruta hasta encontrar un equilibrio "esquivando daño/ siguiendo la orden".

Por supuesto, la única cosa que se encuentra sobre la Segunda y Tercera Regla es la Primera Regla ("un robot no debe permitir que sus amos humanos reciban daño"). Por consiguiente, Powell decide arriesgar su vida yendo a buscarlo y exponiéndose al sol con su insotraje, que sólo soporta unos minutos el intenso calor, pero en definitiva ya no había opción; afortunadamente al ver a Powell en peligro, la primera regla obligó a Speedy a salvarlo y a sacarse de su estado de "ebriedad", por lo que el equipo pudo reparar los bancos de fotoceldas y resolver el intríngulis.