Beatos Mártires Claretianos de Barbastro

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Asesinato de los Claretianos en Barbastro
Martiri Claretiani di Barbastro drappo esposto a san Pietro.png
Ubicación Barbastro, Huesca, España
Fecha 20 de julio-18 de agosto de 1936
Contexto Guerra Civil Española
Perpetradores Milicias de la CNT
Víctimas Misioneros claretianos y seminaristas
Cifra de víctimas 51
Supervivientes 9
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Los Beatos Mártires Claretianos de Barbastro son los 51 misioneros claretianos martirizados y asesinados por milicianos anarquistas en el inicio de la Guerra Civil Española en la localidad oscense de Barbastro, España, y cuya festividad se celebra el día 13 de agosto cada año.[1][2]

En la diócesis de Barbastro durante persecución religiosa durante la Guerra Civil Española, fue asesinado el 88% del clero.

El edificio de la derecha es el colegio de los escolapios, el edificio del frente, el ayuntamiento de Barbastro.

Prisión[editar]

Estuvieron presos en el colegio de las Escuelas Pías de Barbastro junto con los benedictinos, los propios escolapios, Ceferino Giménez Malla otros laicos y el obispo de Barbastro, Florentino Asensio Barroso, que corrieron la misma suerte que ellos, de donde se fueron realizando a lo largo de los días diversas sacas para su ejecución.

Relación de Fallecidos[3][editar]

Asesinados el 2 agosto 1936[editar]

Asesinados el 12 agosto 1936[editar]

Asesinados el 13 agosto 1936[editar]

Asesinados el 15 de agosto 1936[editar]

Asesinados el 18 de agosto 1936[editar]

Carta de despedida[editar]

Uno de los fallecidos, Faustino Pérez, escribió una carta de despedida a la congregación, fechada el 13 de agosto de 1936.

Querida Congregación.

Anteayer, día 11, murieron, con la generosidad con que mueren los mártires, 6 de nuestros hermanos; hoy, 13, han alcanzado la palma de la victoria 20, y mañana, 14, esperamos morir los 21 restantes. ¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios! ¡Y qué nobles y heroicos se están mostrando tus hijos, Congregación querida!. Pasamos el día animándonos para el martirio y rezando por nuestros enemigos y por nuestro querido Instituto; cuando llega el momento de designar las víctimas hay en todos serenidad santa y ansia de oír el nombre para adelantarse y ponerse en las filas de los elegidos; esperamos el momento con generosa impaciencia, y cuando ha llegado, hemos visto a unos besar los cordeles con que les ataban, y a otros dirigir palabras de perdón a la turba armada; cuando van en el camión hacia el cementerio, les oímos gritar ¡Viva Cristo Rey! El populacho responde ¡Muera! ¡Muera! Pero nada los intimida. ¡SON TUS HIJOS, CONGREGACIÓN QUERIDA, estos que entre pistolas y fusiles se atreven a gritar serenos cuando van a la muerte VIVA CRISTO REY! Mañana iremos los restantes y ya tenemos la consigna de aclamar, aunque suenen los disparos, al Corazón de nuestra Madre, a Cristo Rey, a la Iglesia Católica y a Ti, MADRE COMÚN DE TODOS NOSOTROS. Me dicen mis compañeros que yo inicie los vivas y que ellos responderán. Yo gritaré con toda la fuerza de mis pulmones, y en nuestros clamores entusiastas adivina tú, Congregación querida, el amor que te tenemos, pues te llevamos en nuestros recuerdos hasta estas regiones de dolor y muerte. Morimos todos contentos sin que nadie sienta desmayos ni pesares; morimos todos rogando a Dios que la sangre que caiga de nuestras heridas no sea sangre vengadora, sino sangre que entrando roja y viva por tus venas, estimule su desarrollo y expansión por todo el mundo. ¡Adiós, querida Congregación! Tus hijos, mártires de Barbastro, te saludan desde la prisión y te ofrecen sus dolorosas angustias en holocausto expiatorio por nuestras deficiencias y en testimonio de nuestro amor fiel, generoso y perpetuo. Los mártires de mañana, 14, recuerdan que mueren en vísperas de la Asunción; ¡y qué recuerdo éste! Morimos por llevar la sotana y morimos precisamente en el mismo día en que nos la impusieron.

Los mártires de Barbastro, y en nombre de todos, el último y el más indigno, Faustino Pérez, cmf.

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Corazón de María! ¡Viva la Congregación! Adiós, querido Instituto. Vamos al cielo a rogar por ti. ¡Adiós! ¡Adiós!".

[3]

Filmografía sobre los Mártires de Barbastro[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Pagina web del Museo de los Mártires Claretianos de Barbastro

Enlaces externos[editar]